Crisis Político-Religiosa; en 1930 fue elegido Presidente de la República el candidato liberal Enrique Olaya Herrera, poniendo fin a la hegemonía conservadora que gobernó desde 1886. Ya antes, en 1929, Monseñor Perdomo había sido invitado a mediar en la escogencia del candidato conservador entre el General Aldredo Vásquez Cobo y el Doctor Guillermo Valencia. El Arzobispo Perdomo se inclinó por el nombre del General Vásquez Cobo lo que contrarió al Presidente Miguel Abadía Méndez y produjo la división del Episcopado.