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Comunicación Social y Tecnologías

Lun 25 Mayo 2026

Magnifica humanitas: el papa León XIV pide humanizar el desarrollo tecnológico y “desarmar la IA”

El papa León XIV presentó este 25 de mayo la encíclica Magnifica humanitas, primer documento magisterial de su pontificado, dedicado a reflexionar sobre la dignidad humana, el trabajo, la justicia social, la paz y el bien común en el contexto de la inteligencia artificial (IA).Firmada el pasado 15 de mayo, en el marco del 135º aniversario de la encíclica Rerum novarum de León XIII, la carta propone una actualización de la Doctrina Social de la Iglesia frente a uno de los fenómenos más determinantes de la época contemporánea: el desarrollo acelerado de las tecnologías digitales y de la IA.En el documento, el Santo Padre advierte que la humanidad atraviesa “una elección decisiva”: construir “una nueva torre de Babel” o edificar una sociedad donde la tecnología esté verdaderamente al servicio de la persona humana y del encuentro entre los pueblos.Lejos de condenar el desarrollo tecnológico, el Pontífice reconoce que la inteligencia artificial puede contribuir al alivio del sufrimiento humano y abrir nuevas posibilidades para el desarrollo. Sin embargo, subraya que la tecnología “no es neutral” y que nunca debe imponerse sobre la dignidad de la persona ni quedar sometida únicamente a intereses económicos, militares o ideológicos.Una encíclica social para la era digitalDividida en cinco capítulos, Magnifica humanitas retoma los grandes principios de la Doctrina Social de la Iglesia y los proyecta sobre los desafíos contemporáneos relacionados con la inteligencia artificial, la economía digital, la manipulación de datos, la desinformación, las nuevas formas de desigualdad y los riesgos de deshumanización.El Papa insiste en que la dignidad humana no depende de la productividad, del rendimiento ni de la capacidad tecnológica. En ese sentido, alerta sobre modelos económicos y culturales que reducen a la persona a “un recurso que se usa y se explota” o a aquello que produce.También advierte sobre el riesgo de que el conocimiento y las tecnologías queden concentrados “en manos de unos pocos”, ampliando la brecha entre quienes participan de la revolución digital y quienes permanecen excluidos de ella.Verdad, educación y trabajo humanoUno de los llamados más fuertes de la encíclica está dirigido a la protección de la verdad y del pensamiento crítico en el entorno digital. El papa León XIV propone construir una verdadera “ecología de la comunicación”, capaz de enfrentar la desinformación, la manipulación algorítmica y la polarización.En este contexto, el pontífice resalta el papel de la educación y de la escuela como espacios fundamentales para formar personas libres, críticas y capaces de discernir. Incluso, invita a “educarse en el ayuno de la IA”, para evitar que las máquinas sustituyan la capacidad humana de preguntar, pensar y relacionarse.La encíclica dedica también una amplia reflexión al mundo del trabajo. El Papa reconoce que la automatización puede liberar al ser humano de tareas pesadas o repetitivas, pero advierte que la transición digital no puede justificar nuevas formas de exclusión, vigilancia o precarización laboral. Por ello, pide que los sistemas tecnológicos estén centrados en la persona y no únicamente en la eficiencia o el beneficio económico.“Desarmar la IA” y rechazar la lógica de la guerraEn uno de los apartados más contundentes del documento, el Santo Padre hace un llamado a “desarmar la IA”, evitando que las nuevas tecnologías sean absorbidas por dinámicas de competencia militar, control social o concentración de poder.El papa León XIV cuestiona la creciente automatización de los conflictos armados y afirma que “ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”. En esa línea, propone superar la teoría de la “guerra justa”, fortaleciendo en cambio el diálogo, la diplomacia, el multilateralismo y la cultura del encuentro.Asimismo, denuncia el crecimiento de la industria armamentística, la carrera nuclear, las guerras híbridas y el uso de la desinformación para alimentar el miedo y justificar el rearme.Una llamada a custodiar lo humanoA lo largo del texto, el Santo Padre reitera que el progreso tecnológico solo será auténtico si fortalece la fraternidad, la justicia y la paz. También llama la atención sobre nuevas formas de esclavitud y colonialismo vinculadas al control de datos, a la explotación de recursos estratégicos y a la mercantilización de las personas.En la conclusión de la encíclica, el papa León XIV invita a los fieles y a toda la sociedad a vivir esta nueva etapa tecnológica a la luz del Evangelio, promoviendo “la belleza de una magnífica humanidad habitada por Dios”.Recursos pastorales para profundizar la encíclicaJunto con la publicación de Magnifica humanitas, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral puso a disposición un kit pastoral orientado a facilitar la comprensión, reflexión y aplicación del contenido de la encíclica en comunidades, instituciones educativas, ambientes pastorales y espacios de formación.El material incluye subsidios para cada capítulo del documento con síntesis temáticas, citas seleccionadas, preguntas para la reflexión personal y comunitaria, propuestas prácticas, referencias bíblicas y oraciones. Además, contiene actividades dirigidas a jóvenes y niños, así como infografías explicativas en varios idiomas.Los recursos pueden consultarse en el portal oficial del Dicasterio.

Mar 5 Mayo 2026

Formar discípulos en el mundo digital: La apuesta de la Iglesia en Colombia con la Escuela de Misioneros Digitales

Con la participación de cerca de 500 personas conectadas en tiempo real, se desarrolló el pasado sábado 2 de mayo la primera sesión de la Escuela de Misioneros Digitales, una iniciativa liderada por el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en articulación con la Pastoral Digital del país.El programa, de carácter gratuito y virtual, busca formar evangelizadores capaces de anunciar con fidelidad el Evangelio en los entornos digitales, entendidos hoy como un verdadero “continente de misión”.Una experiencia eclesial con respaldo institucionalLa sesión inaugural fue moderada por el padre Martín Sepúlveda Mora, director del Departamento de Comunicaciones de la CEC, y contó con la participación de dos de los obispos que integran la Comisión Episcopal de Comunicaciones y Tecnologías: monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, obispo de Pasto y presidente de esta Comisión, y monseñor Dimas Acuña, obispo de El Banco y referente episcopal para la Pastoral Digital en Colombia.Su presencia evidenció el respaldo institucional de la Iglesia colombiana a esta apuesta formativa, que busca consolidar una acción evangelizadora articulada, en comunión y en sintonía con los desafíos actuales.Una experiencia llamada a ser “contagiosa” en la IglesiaDurante la apertura, monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, destacó el alcance y significado de esta iniciativa, calificándola como una experiencia “llamada a ser contagiosa”.“Es una hermosa noticia ver que hay tantos inscritos. Espacios como este manifiestan ese espíritu misionero que tiene la Iglesia y que vive en nuestros corazones”, expresó.Monseñor Lucio subrayó que la misión digital implica ampliar la mirada pastoral más allá de los espacios tradicionales: “Estamos llamados a ensanchar la tienda de nuestros corazones y de nuestras miradas, para descubrir a todos aquellos que necesitan al Señor, incluso en esos ‘rincones’ de la vida donde muchos lo buscan sin saberlo”.La misión digital: presencia, no solo estrategiaEn su intervención, monseñor Ruiz insistió en que el entorno digital no puede entenderse únicamente como una herramienta, sino como un verdadero ambiente de vida.“No se trata solo de técnicas o estrategias. La misión digital está llamada a ser presencia: una presencia eclesial, una presencia que haga visible que no estamos solos”, afirmó.Además, advirtió sobre el riesgo de reducir la evangelización a métricas o lógicas de posicionamiento: “Nuestra misión es contracorriente. No se mide en seguidores, sino en comunión, en encuentro y en la capacidad de generar procesos reales en la vida de las personas”.“La misión digital ha venido para quedarse”La formación central estuvo a cargo del padre Álvaro Serrano Bayán, sacerdote de la diócesis de Toledo (España) y colaborador del Dicasterio para la Comunicación, quien abordó el tema “El llamado del misionero digital”.Desde Roma, el sacerdote destacó la acogida de la iniciativa y afirmó que “la misión digital ha venido para quedarse”, subrayando que se trata de una continuidad de la misión evangelizadora de la Iglesia.“No estamos inventando algo nuevo; la Iglesia siempre ha anunciado el Evangelio. Hoy ese mundo también es digital”, señaló.Habitar el “continente digital” con identidad misioneraDurante su exposición, el padre Serrano explicó que más del 70 % de la población mundial está conectada a internet, lo que convierte el entorno digital en un espacio prioritario de evangelización.“No son números, son personas reales: que sufren, buscan, creen y necesitan ser escuchadas”, afirmó.En este contexto, insistió en la necesidad de aprender el lenguaje propio de cada plataforma: “Si no hablamos el mismo lenguaje, nadie nos va a entender”, advirtió, invitando a comunicar el mensaje cristiano con creatividad y cercanía.Oración, identidad y comunidad: el corazón de la misiónUno de los énfasis centrales de la sesión fue la dimensión espiritual de la evangelización digital. “La misión no depende del algoritmo, sino de la oración”, afirmó el sacerdote, destacando que toda acción evangelizadora debe estar sostenida en una relación viva con Dios.El sacerdote definió al misionero digital como “un creyente que, consciente de su vocación bautismal, anuncia el Evangelio en el entorno digital con responsabilidad, creatividad y fidelidad”, subrayando que no se trata de ser influencer, sino discípulo.También alertó sobre riesgos como el agotamiento, la vanidad o la soledad digital, e invitó a enfrentarlos desde la vida interior, el acompañamiento espiritual y la comunión eclesial.Una Iglesia en salida también en lo digitalRetomando el llamado del papa Francisco a ser una “Iglesia en salida”, los ponentes coincidieron en que la evangelización digital implica salir al encuentro de quienes no conocen a Cristo, especialmente en contextos de fragilidad o búsqueda.“Tenemos que ir donde nadie quiere ir, estar en medio de las crisis y construir puentes”, explicó el padre Serrano, mientras monseñor Ruiz enfatizó la necesidad de “salir al cruce de los caminos de la vida concreta de las personas”.Como concluyó monseñor Ruiz: “Mantener vivo el fuego interior, ese que no se enciende con algoritmos, sino con oración, comunidad y Espíritu Santo”.Un proceso formativo con proyección nacionalLa Escuela de Misioneros Digitales se desarrollará a lo largo de siete sesiones mensuales hasta octubre de 2026, abordando temas como la espiritualidad del misionero digital, el storytelling, la producción audiovisual, la sinodalidad y la planificación de estrategias de evangelización en redes.El proceso culminará con un encuentro nacional presencial en la Arquidiócesis de Cali, donde se espera consolidar una red de misioneros digitales y realizar su envío oficial.Una apuesta pastoral ante los desafíos actualesEsta iniciativa se enmarca en la misión de la Conferencia Episcopal de Colombia de promover la evangelización y contribuir a la construcción de una sociedad basada en la verdad, la vida, la justicia y la paz, incluso en los ambientes digitales.

Vie 17 Abr 2026

La Iglesia Católica en Colombia se pronuncia sobre la publicación de la Sentencia SU-184 de 2025

La Conferencia Episcopal de Colombia, a través de su Departamento de Comunicaciones, da a conocer el primer comunicado oficial a propósito de la publicación de la Sentencia de Unificación SU-184 de 2025 por parte de la Corte Constitucional, relacionada con el derecho de petición de información por parte de periodistas.

Jue 26 Mar 2026

Siervas de Cristo Sacerdote proyectan su carisma al mundo digital: 'Abriendo fronteras desde la humanidad sacerdotal'

En un contexto marcado por nuevos desafíos pastorales y humanos para el ministerio sacerdotal, la Congregación de las Siervas de Cristo Sacerdote ha decidido abrir nuevos caminos de acompañamiento y reflexión desde el mundo digital. Se trata del proyecto “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal”, una iniciativa que propone espacios permanentes de diálogo, escucha y formación en torno a la vida y misión de los sacerdotes.El proyecto será presentado públicamente el 28 de mayo de 2026, día en que la Iglesia celebra la fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y desde esa fecha pondrá en marcha una plataforma pastoral que busca trascender fronteras geográficas para acompañar, desde distintas dimensiones, la realidad de quienes ejercen el ministerio presbiteral.Un foro digital para acompañar la humanidad del sacerdoteLa iniciativa se articula como un foro digital abierto a la comunidad, aunque con especial atención a los sacerdotes, y se desarrollará a través de tres espacios permanentes: un webinar mensual, un podcast semanal y un chat multimedia disponible las 24 horas.El propósito es propiciar una reflexión amplia sobre la humanidad sacerdotal, reconociendo que los ministros ordenados viven su vocación en medio de las realidades, tensiones y esperanzas propias del tiempo presente.Según explica la hermana Ana Inés Rincón Barbosa, religiosa de la congregación, la propuesta nace del deseo de mantener vivo el carisma recibido por su fundadora y proyectarlo hacia los nuevos lenguajes de la evangelización.“El carisma que recibió nuestra fundadora es sacerdotal mariano. La esencia de nuestra misión es velar por los ministros para dar gloria a Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. Como tenemos la responsabilidad de que este carisma no muera, sino que trascienda, vimos la oportunidad de aprovechar la digitalidad”, señala.Desde esa convicción, la comunidad religiosa decidió crear un espacio que permita acompañar a los sacerdotes más allá de las fronteras físicas, generando redes de apoyo y reflexión a través de los medios digitales.Una comunidad digital de oración, escucha y formaciónLa propuesta no se limita a la difusión de contenidos. A través de los diferentes formatos, el proyecto busca ofrecer también espacios de escucha y orientación, con la participación de sacerdotes, profesionales y especialistas que puedan aportar en procesos de acompañamiento espiritual y humano.Para la hermana Sandra Patricia Fajardo, integrante de la congregación, el objetivo es fortalecer la conciencia del valor del ministerio sacerdotal y promover una mayor cercanía entre los fieles y quienes ejercen este servicio en la Iglesia.“Nuestro carisma es acompañar y dar la vida por la santificación de los sacerdotes. Por eso hemos decidido donar nuestro tiempo y los vínculos que hemos construido con profesionales y sacerdotes, para dignificar cada vez más el ministerio sacerdotal”, afirma.Desde esta perspectiva, el proyecto también invita a los fieles a redescubrir la importancia de orar por los sacerdotes y acompañarlos en su misión, reconociendo el papel que desempeñan en la vida sacramental y pastoral de las comunidades.“Queremos ser una comunidad digital que no se limita a un horario, a un idioma o a una cultura, sino que por medio de las plataformas podamos sentir cada vez más ese corazón de Cristo Sacerdote”, añade la religiosa.Una iniciativa valiente en el mundo digitalPara diversos líderes eclesiales, este tipo de propuestas representan un paso significativo en la búsqueda de nuevas formas de presencia pastoral en el entorno digital.Monseñor Astolfo Ricardo Moreno Salamanca, vicario episcopal territorial del Espíritu Santo de la Arquidiócesis de Bogotá, también reconocido por ser misionero digital, destacó el valor de esta iniciativa y su aporte a la vida de la Iglesia.“Me parece una iniciativa valiente, una iniciativa audaz. Ellas salen de su zona de confort y se lanzan a un mundo que quizá no les resulta familiar inicialmente, pero lo quieren hacer de la mejor manera”, señaló.El sacerdote subrayó además que el proyecto se encuentra profundamente vinculado con el carisma propio de la congregación.“La misión de las Siervas de Cristo Sacerdote es acompañar y glorificar el sacerdocio de Cristo en la Iglesia. Por tanto, esta iniciativa no es algo marginal, sino que nace del corazón mismo de su vocación”, explicó.En ese sentido, invitó especialmente a los sacerdotes a acercarse a estos espacios, que pueden convertirse en oportunidades de formación, consuelo y orientación en distintos momentos de la vida ministerial.Un camino que se abre desde ColombiaA través de su página web y de plataformas como Spotify, YouTube, Zoom y redes sociales, “Abriendo Fronteras desde la Humanidad Sacerdotal” ofrecerá contenidos y espacios de interacción que permitan fortalecer la comprensión del ministerio sacerdotal y promover una cultura de cercanía y apoyo en torno a quienes lo ejercen.De esta manera, desde el carisma de una congregación religiosa fundada en Colombia, se siguen explorando nuevas formas de acompañar el sacerdocio y fortalecer la comunión de la Iglesia también en el continente digital.Vea el informe audiovisual a continuación:

Lun 1 Dic 2025

La Vida Consagrada: claves de sinodalidad y esperanza en el último episodio de ‘Diálogos en el Atrio’

En medio de un diálogo sencillo que entreteje la reflexión teológica con la experiencia vivida desde su propia vocación, la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, religiosa de la Compañía de María, quien durante ocho años presidió laConfederación Latinoamericana de Religiosos, fue la invitada especial del octavo episodio de 'Diálogos en el Atrio', el videopodcast producido por la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).El episodio, lanzado el pasado viernes 28 de noviembre, explora el papel profético de la vida consagrada en el contexto de la sinodalidad, destacándola no como una institución estática, sino como una fuerza dinámica llamada a ser "la centinela vigilante de las llamadas del Espíritu", tal como lo definen el Papa Francisco y los documentos sinodales.Una misión que se ejerce "con", no "por"Uno de los ejes centrales de la conversación con la 'madre sinodal' fue el cambio de paradigma en la misión. La hermana Franco señaló que la labor de la Iglesia y, específicamente, de la vida religiosa, ha evolucionado: "La misión ya no es algo que se hace 'por' los demás, sino 'con' los demás". Esta afirmación, basada en su experiencia en el Sínodo de la Amazonía (2019) y en el de la Sinodalidad, subraya una eclesiología de acompañamiento y humildad, donde el aprendizaje es mutuo.Este enfoque requiere, según sus palabras, una actitud de descalzarse. "Descalzarnos ante el misterio de la vida, descalzarnos ante la tierra sagrada del otro, descalzarnos ante los dolores de nuestro pueblo", explicó, utilizando una poderosa metáfora bíblica para invitar a una escucha humilde y respetuosa.Tres lecciones concretas: lo que la Iglesia puede aprender de la vida consagradaLa hermana Gloria Liliana Franco señaló tres aprendizajes concretos que las parroquias, diócesis y otras comunidades pueden tomar de la vida consagrada para aplicar la sinodalidad:1. Una espiritualidad encarnada: "No hay sinodalidad sin una profunda espiritualidad que la sostenga", afirmó. Explicó que no se trata solo de orar más, sino de cultivar una espiritualidad que "lea la realidad a la luz del Evangelio" y escuche los clamores del pueblo.2. La fraternidad como fundamento: Subrayó la necesidad de "ser radicalmente hermanos y hermanas", acogiendo la diferencia sin miedo y entendiendo al otro no como una amenaza, sino como un regalo.3. La misión compartida: Enfatizó que en la vida religiosa se "discernimos, planeamos y servimos juntos", un estilo que puede inspirar a las comunidades donde a veces persiste la distancia entre sacerdotes, laicos y religiosos.Para ilustrar este camino, compartió la experiencia significativa de la "Casita Sinodal", una iniciativa de la Orden de la Compañía de María en Bogotá, llamada Ruah, que forma a niños de 5 a 9 años del barrio Lomitas, un barrio periférico de la ciudad, en prácticas de sinodalidad."No se trata de debatir o de convencer al otro", describió, "sino de escuchar, discernir y dejar que el Espíritu hable en medio de nosotros". Esta práctica, promovida también por el Papa, ejemplifica cómo crear ambientes donde todas las voces cuenten.Los tres pilares de la vida consagrada hoyDurante este ‘Diálogo en el Atrio’, la religiosa delineó con precisión los desafíos y la identidad de la vida consagrada en el continente, presentando un trinomio articulador: debe ser mística, misión y profecía. "Existimos para eso", afirmó, destacando que la auténtica profecía no se limita al discurso, sino que se encarna en un estilo de vida que hace visible el Reino de Dios mediante la opción por los pobres y la construcción de comunión.En un mundo afectado por la división y la polarización, la hermana Franco destacó que las comunidades religiosas están llamadas a ser signos de comunión, demostrando que es posible vivir la diversidad en unidad. "La vida consagrada está llamada a mostrar que es posible pensar distinto y seguir siendo hermanos", señaló.La coversión en la sinodalidadEl diálogo también profundizó en el significado práctico de la sinodalidad. Para la invitada, este proceso va más allá de las reuniones; es una conversión del corazón que pasa por una necesaria conversión a la escucha y que ayuda a transformar estructuras y procesos, como lo señaló el Documento Final del Sínodo. Aprendido en la vida comunitaria, para la hermana Gloria este caminar juntos implica transformar el ejercicio de la autoridad en servicio, discernir en conjunto y reconocer los dones de cada miembro del Pueblo de Dios.La religiosa conectó esta conversión sinodal con una reforma auténtica de la Iglesia, la cual, en palabras del Papa Francisco que ella citó, comienza con una "reforma del corazón" para luego reflejarse en las instituciones. "Cuando cada uno de nosotros decide vivir el Evangelio con más coherencia...Ahí empieza la verdadera reforma", concluyó.El episodio completo, "Sinodalidad y Vida Consagrada: profecía y esperanza para nuestro tiempo", ya está disponible para su visualización en el canal de YouTube y la página de Facebook de la Conferencia Episcopal de Colombia.Véalo a continuación:

Vie 3 Oct 2025

“No somos misioneros digitales por los seguidores, sino por el encuentro”: El mensaje de esperanza que llega en un nuevo ‘Diálogo en el Atrio’

En un mundo donde las métricas y los “me gusta” suelen marcar la pauta, la Iglesia recuerda que el corazón de la comunicación, incluso en lo digital, es el encuentro humano y con Cristo. Este fue uno de los poderosos mensajes que protagonizó el séptimo episodio del videopodcast ‘Diálogos en el Atrio’, que se estrenó este jueves, 2 de octubre, a través del canal de YouTube y la página de Facebook de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).Este diálogo, titulado “Misioneros Digitales: llevando Esperanza a las redes”, reunió a dos voces jóvenes y representativas de este nuevo apostolado: Camila Plata, laica de la Arquidiócesis de Bucaramanga, y el padre Melson Correa, sacerdote de la Diócesis de Montería. Desde sus diferentes carismas, compartieron sus testimonios de conversión personal y cómo Dios los llamó a usar las redes sociales no para buscar fama, sino para ser “puentes” que llevan a las personas hacia la fe.Testimonios que inspiran: del maquillaje a la fe y del miedo a la cámara a la misiónEl diálogo profundizó en las historias personales que los llevaron a abrazar la misión digital. Camila (@camilaplata81) relató cómo pasó de crear contenido de belleza a responder a un llamado interior: “Sentía un vacío…No estaba mal hacer videos de maquillaje, pero el vacío era porque Dios decía: ‘es que yo quiero que eso que te estoy dando lo utilices en esto’”.Por su parte, el padre Melson, conocido en redes a través de su usuario @catequizate_26, confesó su inicial temor a las cámaras y cómo una hermana misionera lo animó a dar el paso: “Me dijo: ‘la gente no solo quiere un mensaje bonito, quiere ver quién está detrás’…Eso fue lo que me movió a salir: humanizar el mensaje”.La misión digital: un campo de esperanza para la IglesiaMás allá de las anécdotas, la conversación se centró en la profunda responsabilidad y el marco teológico-pastoral de la misión digital. Ambos invitados, quienes participaron en el Jubileo de Misioneros Digitales celebrado en Roma el pasado mes de julio, destacaron el apoyo oficial de la Iglesia a este ministerio.El padre Melson enfatizó en la universalidad de la vocación misionera: “Descubrimos que todos podemos ser misioneros en la Iglesia… ya no hay excusa para decir ‘¿cómo le sirvo, Señor?’”. Mientras que Camila reflexionó sobre el estilo de esta evangelización: “Aprendí que se trata de hablar con amor y enseñar con amor la Palabra de Dios… No desde la soberbia de que tenemos la verdad”.Por su parte, Camila aportó una definición específica de la misión digital desde su experiencia como laica: “Existen diferentes carismas…Pero ser misionero digital es transmitir a Cristo desde la experiencia, basado en la Iglesia…Es una persona que Dios escoge como puente para que, a través de esa experiencia, pueda transmitir a Cristo desde la Iglesia”. Ambos coincidieron en que el misionero digital no busca entretener, sino “sanar y convertir”, y que su labor es fundamentalmente de servicio, trascendiendo la “propaganda religiosa” para generar un “verdadero encuentro”.Uno de los momentos más reveladores giró en torno a la tensión entre la lógica del algoritmo y la acción del Espíritu Santo. Al respecto, Camila compartió una idea contundente: “Cuando Dios quiere que algo se viralice, no hay storytelling ni estructura que valga…El algoritmo es creado por seres humanos, y el Espíritu está por encima del algoritmo”.Una misión digital con enfoque claro en el contexto colombiano: sanar heridas y construir pazFrente al potencial de la pastoral digital en Colombia, los invitados fueron optimistas. El padre Melson vislumbró un futuro donde las redes pueden ser instrumentos de “unidad, de paz y de trabajo en equipo” para el país, llegando a las periferias existenciales (que, afirmó, también están en las redes). Camila, por su parte, concluyó con un mensaje de esperanza: “La oscuridad hace ruido, pero la luz es más fuerte… Dios es más poderoso que el mal. Le pido a Dios que me dé la gracia de mostrarle al mundo esa luz”.Vea a continuación el episodio 7 de Diálogos en el Atrio:

Vie 12 Sep 2025

La Esperanza se siembra en la familia: Monseñor Mauricio Vélez comparte claves en un nuevo ‘Diálogo en el Atrio’

Este jueves, 11 de septiembre, se estrenó el sexto episodio de ‘Diálogos en el Atrio’, el videoposcast de la Conferencia Episcopal de Colombia. En esta ocasión, el invitado especial fue monseñor José Mauricio Vélez García, obispo auxiliar de Medellín y Presidente de la Comisión Episcopal de Doctrina, quien se refirió a la esperanza en el seno de la familia, tema central de su libro “El pretexto de la manzana”, publicado el pasado mes de abril.Este diálogo, disponible en el canal de YouTube y la página de Facebook de la CEC, explora cómo la familia, como Iglesia doméstica, es el terreno fértil donde se aprende y practica la virtud de la esperanza, un pilar fundamental del Jubileo convocado por el Papa Francisco. Enfatiza en que la virtud de la Esperanza se vive y fortalece en el hogar, especialmente en tiempos complejos.“El pretexto de la manzana”: un manual para la familia sin excusasAl explicar el título, monseñor Mauricio Vélez se remontó al libro del Génesis:“El pecado original fue el querer ser como Dios, pero sin Dios”. Señaló que el problema no fue la manzana, sino la actitud de Adán: “Dios lo hubiera entendido. Pero… Adán tomó la posición más cómoda: la mujer que tú me diste. El pretexto”.A partir de esta reflexión, el obispo afirmó que el texto es una invitación a las familias de hoy: “No es tiempo de pretextos, es tiempo de asumir, de afrontar y de cuidar”. Afirma que los temas abordados en el libro reconocen la realidad de todos los miembros de la familia: hijos, esposos, padres, hermanos, suegros y abuelos.Monseñor Vélez recalcó que tener Esperanza no es ignorar las dificultades cotidianas de las familias:“No conozco un hogar que no tenga crisis…Lo más natural es asumir o vivir o experimentar una crisis. ¿Pero la pregunta es ante esa crisis yo qué puedo ir haciendo?”.La publicación se presenta como una herramienta metodológica sencilla, con reflexiones bíblicas y aplicaciones prácticas para la vida cotidiana.Claves para vivir la esperanza en el hogarDurante el diálogo, el Presidente de la Comisión de Doctrina de la Conferencia Episcopal ofreció consejos concretos para las familias:1.El matrimonio es un aprendizaje: “Nadie llega a un matrimonio experto… La esperanza nos lleva a entender que yo no puedo manejar el matrimonio con el vestido de las nupcias”.2. La comunicación y el respeto son esenciales: “La esperanza requiere poner al interior del hogar la comunicación, el respeto, el amor y la relación fraterna, humilde e interpersonal, sin egoísmos”.3. El propósito es la felicidad: “Yo me caso para ser feliz… tengo un hijo para que le dé sentido a mi existencia”. Una familia con esperanza “rema en una misma dirección: hacia la felicidad. Porque donde está la felicidad cabe la esperanza, y donde está la esperanza hay felicidad, y ahí está Dios”.¿Dónde conseguir el libro de monseñor Mauricio Vélez?El libro “El pretexto de la manzana” está a la venta en todas las librerías de El Minuto de Dios y a través de su página web (libreriaminutodedios.com). También se puede solicitar a domicilio contactando a los números WhatsApp: 317 369 07 97 - 320 303 36 76 o la línea fija: (604) 520 61 85.El rol de la Comisión de Doctrina y la formación en la feConsultado sobre el trabajo de la Comisión Episcopal que preside, monseñor Vélez afirmó también durante el diálogo que la doctrina no es solo para académicos, sino para el día a día de los padres. Alertó sobre hogares “desérticos en el tema Dios” y recalcó la urgencia de la formación cristiana: “De una bella y sana formación cristiana dependerá la capacidad de lucha, de conquista y de superación de cada miembro del hogar”.Recordó que el último insumo de reflexión publicado en “Actualidad Teológica” aborda cómo darle esperanza a la crisis, a la pobreza, a la soledad, haciendo un análisis de realidad de la situación colombiana desde la perspectiva de la esperanza, el cual está disponible el sitio web de la CEC.Vea el episodio de 'Diálogos en el Atrio' a continuación:

Jue 29 Mayo 2025

“Necesitamos comunicadores que enciendan esperanza, no que alimenten el miedo”: Mons. Juan Carlos Cárdenas

En el marco de la LIX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el próximo 1 de junio, e inspirado en el Papa Francisco, monseñor Juan Carlos Cárdenas, obispo de Pasto y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicaciones, dirigió un videomensaje a Colombia, enfatizando la necesidad de una comunicación que construya esperanza y unidad en medio de un mundo marcado por la polarización y la desinformación.La jornada, que este año se enmarca en el Jubileo 2025, lleva como lema “Compartan con mansedumbre la esperanza que hay en sus corazones” (cf. 1 P 3,15-16), tomado del mensaje del Papa Francisco publicado el pasado 24 de enero, memoria de san Francisco de Sales, patrono de los comunicadores.Un llamado a desarmar la comunicaciónMonseñor Cárdenas inició su mensaje señalando: “Hoy más que nunca necesitamos comunicadores que enciendan esperanza, no que alimenten el miedo”. En un contexto donde “el ruido, la división y la desinformación” predominan, la Iglesia hace un llamado a purificar el lenguaje y promover una comunicación que humanice.Citando al Papa Francisco, el presidente de Comisión Episcopal de Comunicaciones recordó tres claves fundamentales:1. Desarmar la comunicación: “Hoy muchas palabras hieren las redes sociales y en los medios se siembra miedo o se activan enfrentamientos. Comunicar como cristianos es usar palabras que sanen, que acerquen, que humanicen”.2. Dar razón de la esperanza: “El mundo no necesita solo ideas, necesita testigos creíbles. Comunicar bien no es hablar bonito, sino vivir de manera que otros se pregunten: ¿Por qué somos así? Y entonces podamos decir: porque creemos en el amor de Cristo”.3. Sembrar comunión: “Comunicar es construir puentes, es tender la mano, es contar historias verdaderas que hagan arder el corazón, como Jesús en Emaús. Soñemos con una comunicación que nos haga compañeros de camino”.Acciones concretas para las comunidadesAnte la pregunta “¿Cómo vivir esta jornada en las comunidades de fe sin anular la creatividad de todos?”, monseñor Cárdenas propuso cuatro acciones:1. Hacer una oración especial por los comunicadores y medios locales.2. Invitar a jóvenes a compartir noticias de esperanza e inspiradoras en las redes.3. Crear un pequeño video parroquial con historias que edifiquen e inspiren.4. Reflexionar en comunidad sobre cómo nos comunicamos entre nosotros.El obispo concluyó con un llamado a vivir la comunicación como un acto de fe: “En este Año Jubilar, comuniquemos con mansedumbre, respeto y fe, sembrando semillas de esperanza en cada palabra”.Con este mensaje, la Iglesia reafirma su compromiso con una comunicación que, lejos de dividir, anime, una y dé testimonio del amor de Cristo en un mundo que clama por esperanza.Nota: Se anexa un subsidio litúrgico para animar la Jornada de las Comunicaciones Sociales durante las Eucaristías del Domingo, 1 de junio, Solemnidad de la Ascensión del Señor.Vea el mensaje de monseñor Juan Carlos Cárdenas a continuación: