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arquidiócesis de Bogotá

Vie 25 Sep 2026

Monseñor Angelo Accattino invitó a los obispos colombianos a vivir el ministerio con paciencia, unidad y humildad

Monseñor Angelo Accattino presidió la Eucaristía y llamó a los pastores a vivir con paciencia espiritual, fortalecer su relación personal con Jesús y caminar unidos desde la diversidad.El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, junto con obispos y cardenales de distintas jurisdicciones eclesiásticas del país, sostuvo este viernes 25 de septiembre un encuentro fraterno de bienvenida con monseñor Angelo Accattino, nuevo nuncio apostólico en Colombia.La jornada tuvo lugar en la Curia Arzobispal de Bogotá y reunió a los obispos de la Provincia Eclesiástica de Bogotá y a arzobispos de otras regiones del país. Entre ellos, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia; monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo, arzobispo de Florencia; monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán; monseñor Hugo Alberto Torres Marín, arzobispo de Santa Fe de Antioquia; monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali y a los cardenales Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo emérito de Cartagena, y Rubén Salazar Gómez, arzobispo emérito de Bogotá.Según informó la Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones, el encuentro inició con un espacio fraterno en torno a un café y continuó con la celebración de la Sagrada Eucaristía, presidida por el nuncio apostólico y concelebrada por los cardenales y obispos presentes.Una invitación a vivir el ministerio con paciencia y sabiduríaEn su homilía, monseñor Accattino agradeció la acogida y manifestó su disposición de poner al servicio de la Iglesia en Colombia sus capacidades y experiencia.A partir de la primera lectura, tomada del libro del Eclesiastés, el nuncio centró su reflexión en el sentido del tiempo y en la necesidad de vivirlo con sabiduría. Recordó que el tiempo no está bajo el control del ser humano, sino que es una oportunidad que Dios concede para actuar, esperar, escuchar y discernir.“Los tiempos son de Dios”, afirmó, al referirse a las distintas circunstancias que atraviesan las diócesis y que no siempre se desarrollan de acuerdo con lo previsto. Como ejemplo, mencionó las situaciones en las que una parroquia queda vacante y es necesario esperar antes de encontrar un nuevo párroco.Para el Nuncio, esta realidad puede ayudar a comprender que aquello que en un primer momento parece un fracaso o un tiempo perdido puede adquirir otro sentido con el paso del tiempo.“Eso requiere de fe. Eso requiere que nosotros nos pongamos en la escucha del Señor y, más que todo, que sepamos actuar siempre con humildad”, expresó.Por ello, invitó a los pastores a cultivar una “paciencia espiritual” y a mantener el corazón abierto a la acción de Dios.“¿Quién es Jesús para mí?”La reflexión sobre el Evangelio llevó a monseñor Accattino a plantear una pregunta dirigida a la experiencia personal de fe: “¿Quién soy yo para ti?”.El Nuncio explicó que, aunque las personas están acostumbradas a ofrecer respuestas sobre Dios, la Iglesia, la fe o la vida, la pregunta de Jesús conduce a un nivel más profundo: el de la relación personal con Él.“Es ahí donde somos interpelados por Dios en nuestra vida, como obispos, como arzobispos, como sacerdotes, como hombres y mujeres de fe”, afirmó.En este contexto, invitó a los pastores a cultivar espacios de meditación personal y a preguntarse por el sentido de su propia relación con Cristo: “¿Quién es Jesús para mí? ¿Por qué y cómo me ha llamado a este servicio?”.Caminar juntos sin perder la riqueza de la diversidadOtro de los énfasis de la homilía fue la necesidad de fortalecer la fraternidad y la unidad entre los pastores.Monseñor Accattino señaló que la soledad humana y espiritual puede convertirse en un desafío para cualquier persona y destacó el valor de encontrarse y caminar juntos.“Siempre hay tiempo para sentir la necesidad de estar juntos”, afirmó, destacando que la unidad permite sentirse acompañados y fortalecidos.Al referirse a la Conferencia Episcopal, precisó que caminar unidos no significa anular las particularidades de cada persona. Por el contrario, señaló que la diversidad puede enriquecer la unidad.“No hay que tener miedo en ser quienes somos, en dar lo que podemos dar para el bien de la humanidad. Todos. La unidad es esto: es poner juntos la unicidad de cada uno”, expresó.El Nuncio Apostólico destacó también que percibe en la Iglesia en Colombia una Iglesia “unida” y “fuerte”, que cuenta con el respeto de la gente y de las autoridades, y relacionó esta realidad con la formación de sus pastores.Finalmente, recordó que quienes ejercen el ministerio pastoral también necesitan reconocerse como parte del rebaño de Dios.“Nunca hay que olvidarse que también nosotros somos siempre ovejas del rebaño de Dios”, afirmó, al subrayar que la humildad es esencial para recibir de Dios aquello que luego se está llamado a entregar a los demás.El encuentro se realizó una semana después de la llegada de monseñor Angelo Accattino a Colombia. El nuevo representante pontificio llegó a Bogotá el pasado 18 de septiembre, tras su nombramiento por el papa León XIV el 15 de agosto. Su misión en el país retoma además un vínculo previo con Colombia, donde prestó servicio en la Nunciatura Apostólica entre 2001 y 2003.

Mar 18 Ago 2026

Arquidiócesis de Bogotá lleva “Primeros Auxilios Espirituales” a las comunidades afectadas por el terremoto

En el marco de la respuesta pastoral de la Iglesia Católica ante la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto, 80 sacerdotes de la Arquidiócesis de Bogotá partieron este martes hacia seis zonas afectadas para acompañar a las comunidades desde la cercanía, la escucha, la oración y la celebración del sacramento de la Reconciliación.La Iglesia Católica continúa acompañando a las comunidades afectadas por el terremoto que golpeó al país el pasado 10 de agosto. Como una expresión concreta de esta presencia pastoral, 80 sacerdotes de la Arquidiócesis de Bogotá iniciaron este martes una misión de “Primeros Auxilios Espirituales” en territorios impactados por la emergencia.La iniciativa, que se desarrolla bajo el signo de una Iglesia en salida, busca llevar la presencia cercana de la Iglesia a parroquias urbanas y rurales que han vivido momentos de dolor, pérdida y afectación a causa del terremoto. Los equipos misioneros se desplazarán hacia Cartago, Pereira, Cali, Palmira, Buenaventura y Buga, donde acompañarán a sacerdotes, comunidades y fieles durante los próximos días.La misión es encabezada por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, y cuenta con el acompañamiento de los obispos auxiliares de la Arquidiócesis: monseñor Alejandro Díaz, monseñor Edwin Vanegas y monseñor Germán Barbosa, quienes hacen parte de los distintos equipos que se desplazan a las zonas afectadas. También se ha sumado monseñor Ramón Alberto Rolón Güepsa, obispo de Chiquinquirá.La experiencia está coordinada por monseñor Ricardo Pulido, sacerdote de la responsable de la Arquidiócesis de Bogotá, encargado de la Diaconía para el Desarrollo Humano Integral, y fue organizada con el propósito de que los sacerdotes puedan ponerse al servicio de las comunidades sin representar una carga económica para ellas.Una presencia que escucha y acompañaMás que llevar una respuesta material, esta misión busca ofrecer una presencia espiritual y humana en medio de la emergencia. Los sacerdotes acompañarán a las comunidades a través de la escucha, la oración, la cercanía y la celebración del sacramento de la Reconciliación, como una manera de ayudar a afrontar el dolor y fortalecer la esperanza.La iniciativa parte de una convicción: en medio de una emergencia, la reconstrucción también pasa por el corazón de las personas y de las comunidades. Por eso, la presencia de la Iglesia busca ser un punto de encuentro para quienes necesitan ser escuchados, compartir sus experiencias y encontrar consuelo y esperanza en la fe.Los sacerdotes misioneros cuentan con el aval de sus respectivos obispos o superiores provinciales y se desplazan con lo necesario para desarrollar su servicio, procurando mantener una actitud sencilla y disponible ante las realidades que encontrarán en cada territorio.Seis destinos, una misma misiónLos equipos estarán distribuidos en seis zonas pastorales afectadas por el terremoto:-Cartago: acompañamiento encabezado por el cardenal Luis José Rueda Aparicio y monseñor Ramón Rolón, obispo de Chiquinquirá.-Pereira: equipo acompañado por monseñor Alejandro Díaz, obispo auxiliar de Bogotá.-Cali: equipo acompañado por monseñor Germán Barbosa, obispo auxiliar de Bogotá.-Palmira: equipo acompañado por monseñor Edwin Vanegas, obispo auxiliar de Bogotá.-Buenaventura: equipo coordinado por monseñor Darío Álvarez.-Buga: equipo coordinado por monseñor Abelardo Gómez.Durante la jornada de este martes 18 de agosto se realiza la movilización y llegada de los equipos a los territorios asignados. Entre el miércoles 19 y el viernes 21 de agosto se desarrollará propiamente la experiencia misionera de cercanía, escucha y oración. El sábado 22 será la jornada de retorno y el domingo 23 se propone una jornada de oración por las parroquias visitadas, como signo de continuidad del acompañamiento.“Que el Señor nos reconstruya a todos desde el corazón”Al despedir a los sacerdotes que participan en esta primera experiencia, el cardenal Luis José Rueda Aparicio destacó que la misión busca también aprender de las realidades encontradas para fortalecer futuras acciones pastorales y humanitarias.“Estaremos atentos a los aprendizajes que obtengamos en esta primera salida, para realizar otras en este año o en distintas emergencias que requieran nuestro servicio humanitario y pastoral”, afirmó el arzobispo de Bogotá.Y agregó una petición que recoge el sentido profundo de esta misión: “Que el Señor nos reconstruya a todos desde el corazón, que la Virgen María nos acompañe con su amor de Madre para guiar el camino de la esperanza después del terremoto”.Esta experiencia de la Arquidiócesis de Bogotá se suma a las distintas acciones que, desde las diócesis y jurisdicciones eclesiásticas del país, viene desarrollando la Iglesia Católica para permanecer junto a las comunidades afectadas por la emergencia.En este tiempo de dolor, la Iglesia busca llegar “hasta el último rincón”, no solo con ayudas y acciones de respuesta a las necesidades materiales, sino también con una presencia que acompaña, escucha, ora y ayuda a mantener viva la esperanza en los procesos de recuperación y reconstrucción.

Jue 12 Mar 2026

Bajo el liderazgo del cardenal Rueda, Arquidiócesis de Bogotá fortalece su camino sinodal con la creación de nuevo Consejo de Evangelización

Bajo el liderazgo del cardenal Luis José Rueda Aparicio, la Arquidiócesis de Bogotá ha puesto en marcha el Consejo Arquidiocesano de Evangelización (CAEV), un nuevo organismo de participación pastoral que busca fortalecer el discernimiento comunitario y orientar la misión evangelizadora de la Iglesia en la capital del país.La iniciativa representa una forma concreta de vivir la sinodalidad —caminar juntos como Pueblo de Dios— mediante un espacio permanente de escucha, reflexión y propuesta pastoral que reúne a diversos actores de la vida eclesial.El primer encuentro de este organismo se realizó el miércoles 11 de marzo y contó con la participación de los obispos auxiliares, los vicarios episcopales territoriales de las ocho zonas pastorales de la arquidiócesis, representantes de las diaconías que animan el Camino Discipular Misionero, así como un delegado de los diáconos permanentes y su esposa. La reunión fue acompañada por la Vicaría de Evangelización, liderada por monseñor Daniel Delgado.Un organismo para discernir la misión en la ciudadEl Consejo Arquidiocesano de Evangelización nace como un espacio de análisis, reflexión y discernimiento comunitario que permitirá estudiar la realidad pastoral de la arquidiócesis y proyectar respuestas evangelizadoras acordes con los desafíos sociales, culturales y eclesiales del territorio.En consonancia con el Código de Derecho Canónico (c. 511), que propone la creación de consejos pastorales en las diócesis para estudiar y valorar la acción pastoral, el CAEV se configura como un instrumento de acompañamiento y orientación para el arzobispo, ayudando a identificar prioridades y nuevos retos de la evangelización en la ciudad-región.Además, este organismo permitirá visibilizar y compartir experiencias pastorales significativas que se desarrollan en comunidades, parroquias, arciprestazgos y vicarías, con el fin de fortalecer el dinamismo misionero y promover iniciativas que respondan a las realidades actuales de la sociedad.Camino Discipular Misionero: horizonte comúnDurante el encuentro también se presentaron los programas y procesos que adelantan las diaconías que impulsan el Camino Discipular Misionero, propuesta pastoral que orienta la vida evangelizadora de la arquidiócesis y que busca fortalecer una Iglesia cercana, misionera y en salida.El CAEV acompañará la implementación de este proceso pastoral, promoviendo su consolidación como una forma concreta de vivir la identidad sinodal y misionera de la Iglesia en Bogotá, a partir de la comunión de carismas, ministerios y experiencias presentes en el Pueblo de Dios.Una Iglesia que escucha y camina unidaAl cierre del encuentro, el cardenal Luis José Rueda Aparicio invitó a los participantes a ampliar el horizonte de reflexión sobre la misión evangelizadora en la arquidiócesis y a fortalecer la cultura del discernimiento pastoral compartido.La creación del Consejo Arquidiocesano de Evangelización refleja el compromiso de la Iglesia en Bogotá con una Iglesia que escucha, discierne y camina unida, impulsando procesos pastorales que respondan a los desafíos contemporáneos y contribuyan a la construcción de una sociedad más fraterna y solidaria.El Consejo Arquidiocesano de Evangelización en Bogotá se convierte en referente para que otras Iglesias particulares del país sigan encontrando caminos comunes que fortalezcan la evangelización, el diálogo con la sociedad y el compromiso con el desarrollo humano integral, la justicia y la paz, en clave sinodal.

Jue 26 Feb 2026

Arquidiócesis de Bogotá ofrece taller gratuito para personas en duelo: iniciará el 9 de marzo

En respuesta a las realidades de dolor y pérdida que viven muchas personas, la Arquidiócesis de Bogotá, a través de la Vicaría de Evangelización y el Servicio Arquidiocesano de Evangelización de la Familia (SAEF), ofrecerá a partir del próximo 9 de marzo un ‘Taller de Acompañamiento en el Duelo’. Se trata de un espacio formativo y espiritual gratuito que busca brindar apoyo, escucha y orientación a quienes atraviesan la partida de un ser querido u otras experiencias de pérdida.La iniciativa, que se desarrollará en diez encuentros (9 virtuales y al final, uno presencial), quiere ser un signo concreto de la cercanía de la Iglesia con quienes sufren. En medio del dolor, este proceso propone un camino de acompañamiento que permita reconocer las propias emociones, fortalecer la esperanza y redescubrir que el duelo no se vive en soledad, sino en comunidad.Desde la fe cristiana, el duelo es también un tiempo para abrir el corazón al consuelo de Dios y a la solidaridad de los hermanos. Por ello, este taller se presenta como un espacio para escuchar, sostener y caminar juntos, recordando que el Señor acompaña cada paso y sostiene con su amor a quienes atraviesan momentos de sufrimiento.Además de ofrecer herramientas humanas y espirituales para afrontar la pérdida, el proceso busca fortalecer la vivencia de la esperanza cristiana y la certeza de que la vida, aun en medio del dolor, puede encontrar nuevos horizontes. De esta manera, la Iglesia reafirma su misión de acoger y acompañar las realidades humanas, especialmente aquellas marcadas por la fragilidad y la tristeza.Esta iniciativa de la Arquidiócesis de Bogotá se enmarca en el compromiso permanente de la Iglesia en Colombia por promover el cuidado integral de las personas y responder a los desafíos que afectan a las familias y comunidades. Reconoce la importancia de generar espacios pastorales que contribuyan a la sanación interior y al fortalecimiento de la esperanza en medio de las dificultades.Las personas interesadas en participar, podrán hacerlo sin costo, con previa inscripción.Inscripciones: https://acortar.link/CnWI3UMás información: https://acortar.link/t31gcZ

Vie 28 Nov 2025

La Voz del Pastor | 30 de noviembre de 2025

Reflexión del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 24, 37-44

Vie 7 Nov 2025

La Voz del Pastor | 9 de noviembre de 2025

Reflexión del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia: Lectura del Santo Evangelio según San Juan 2, 13-22

Lun 1 Sep 2025

Con un llamado a ser "misionero de la armonía", monseñor Germán Barbosa Mora asume como obispo auxiliar de Bogotá

Con un llamado a ser un "misionero de la armonía en un mundo fragmentado", monseñor Germán Humberto Barbosa Mora fue ordenado obispo auxiliar de Bogotá en una solemne ceremonia en la Catedral Primada. La Eucaristía, que congregó a cientos de fieles, fue presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia.A monseñor Germán Barbosa lo acompañaron doce de sus hermanos en el episcopado, entre ellos, dos representantes de la actual Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC): monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente y monseñor Germán Medina Acosta, secretario general.Un llamado al servicioEn su homilía, el cardenal Rueda Aparicio delineó el perfil del ministerio que inicia monseñor Barbosa Mora: uno centrado en el servicio y no en el honor. “El episcopado no es un honor sino un servicio. No se trata de un camino de poder, sino de un camino de entrega”, afirmó. El purpurado también instó al nuevo obispo a recorrer la gran ciudad y sus periferias para “anunciar la Buena Nueva, sanar corazones heridos y ser testigo de la compasión de Dios”.El Arzobispo de Bogotá exhortó al nuevo Obispo Auxiliar a vivir en comunión, a escuchar los clamores del pueblo y a caminar junto a ellos. “La sinodalidad es el camino que el Espíritu nos pide. Acompaña a tu pueblo con corazón de pastor”, concluyó, confiando su ministerio a la intercesión de la Virgen de Chiquinquirá.Refuerzo para el equipo pastoralCon esta ordenación, monseñor Barbosa inicia su ministerio y se integra oficialmente al equipo episcopal de la Arquidiócesis de Bogotá, donde apoyará la labor del cardenal Rueda Aparicio y de los otros obispos auxiliares, monseñor Edwin Raúl Vanegas Cuervo y monseñor Alejandro Díaz García, en la guía pastoral de la Iglesia en la capital colombiana.El cardenal Rueda concluyó la ceremonia con un mensaje de esperanza: “Hoy, como Iglesia, damos gracias al Señor por el don de un nuevo pastor que, con su vida y ministerio, será sembrador de esperanza en medio de esta ciudad”.La trayectoria del nuevo obispoMonseñor Germán Humberto Barbosa Mora, de 50 años, es bogotano de nacimiento. Fue ordenado sacerdote en el año 2000 y ha desarrollado una vasta trayectoria en la Iglesia, incluyendo servicio en parroquias de Engativá y el rol de vicario episcopal. Su preparación académica incluye un doctorado en Teología Moral obtenido en Roma.Su nombramiento como obispo auxiliar fue oficializado por el Papa León XIV el pasado 20 de junio, asignándole además la sede titular de Uzalensis.Vea a continuación la homilía del cardenal Rueda Aparicio durante esta ceremonia:

Vie 29 Ago 2025

La Voz del Pastor | 31 de agosto de 2025

Reflexión del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 14, 1. 7-14