Arzobispo
Monseñor LUIS AUGUSTO CAMPOS FLÓREZ
Arzobispo de Bucaramanga
El Papa Pío XII, teniendo en cuenta lo difícil que era para un obispo atender un territorio tan extenso como el de la Diócesis de Nueva Pamplona y buscando una mejor atención al Pueblo de Dios, erigió el 17 de diciembre de 1952, mediante la Bula «Cum Sit Latior», la Diócesis de Bucaramanga.
El 23 de febrero de 1953 se inauguró solemnemente la nueva jurisdicción. Su creación fue un reconocimiento al esforzado trabajo y desvelos pastorales de sacerdotes llenos de celo apostólico, así como la respuesta a una comunidad que ganaba madurez en su fe. Al poco tiempo de la fundación, el Señor Obispo vio la necesidad de responder pastoralmente a las necesidades de la feligresía y creó, mediante un solo decreto el 2 de julio de 1955, cuatro nuevas parroquias.
La arquidiócesis tiene una extensión de 5397 km² y ejerce su jurisdicción sobre los fieles de rito latino en 15 municipios del departamento de Santander: Rionegro, El Playón, Suratá, Matanza, California, Vetas, Charta, Lebrija, Bucaramanga, Tona, Floridablanca, Girón, Piedecuesta, Santa Bárbara y Los Santos. La sede se encuentra en Bucaramanga, donde se halla la Catedral de la Sagrada Familia, mientras que en San Juan de Girón se encuentra la Basílica Menor Santuario del Señor de los Milagros. Como sede metropolitana, tiene como sufragáneas a las diócesis de Barrancabermeja, Málaga-Soatá, Socorro y San Gil, y Vélez.
El esfuerzo evangelizador y el crecimiento urbanístico de la región merecieron un reconocimiento especial de la Santa Sede el 14 de diciembre de 1974, cuando San Pablo VI la elevó a la dignidad de Arquidiócesis. Posteriormente, en 1986, al erigirse la Diócesis de Málaga-Soatá, Bucaramanga se desprendió de trece parroquias de la Provincia de García Rovira, zona reconocida como fuente de vocaciones sacerdotales.
A lo largo de su historia, la Iglesia local ha sido pastoreada por figuras de gran relieve eclesial: el Cardenal Aníbal Muñoz Duque (q.e.p.d.), Monseñor Héctor Rueda Hernández (q.e.p.d.), el Cardenal Darío Castrillón Hoyos (q.e.p.d.), Monseñor Víctor Manuel López Forero (q.e.p.d.) y, hasta 2025, por Monseñor Ismael Rueda Sierra. Asimismo, del clero arquidiocesano han surgido obispos como Monseñor Isaías Duarte Cancino (q.e.p.d.), Monseñor Carlos Prada Sanmiguel (q.e.p.d.) y Monseñor Jorge Enrique Lozano Zafra.
En la labor pastoral, han servido como obispos auxiliares Monseñor Isaías Duarte Cancino (q.e.p.d.), Monseñor Héctor Cubillos Peña (posteriormente obispo de Zipaquirá) y Monseñor Juan Vicente Córdoba Villota (posteriormente obispo de Fontibón).
El 24 de febrero de 2026, el Papa León XIV nombró a Monseñor Luis Augusto Campos Flórez como nuevo Arzobispo Metropolitano de Bucaramanga, quien se desempeñaba como obispo de Socorro y San Gil desde 2020. Monseñor Campos tomó posesión de la sede el 18 de abril del mismo año.