El jueves 22 de agosto de 1968, en las horas de la mañana, el Papa Pablo IV arribó al Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Lo esperaba una comitiva encabezada por el Presidente de la República Carlos Lleras Restrepo; el Cardenal Arzobispo de Bogotá, Aníbal Muñoz Duque; el Alcalde de la ciudad Virgilio Barco Vargas y numerosos personajes del gobierno, de la sociedad y de la Iglesia.