Monseñor Mario Revollo Bravo es nombrado como Cardenal, el 28 de junio de 1988 por el Papa Juan Pablo II. Mons. Revollo prestó toda su colaboración en los procesos de paz y preparó la visita apostólica del Paoa Juan Pablo II a Colombia en 1986. Uno de los actos más importantes de su gestión fue, sin duda, la convocatoria y el desarrollo del Sínodo Arquidiocesano.