Pasar al contenido principal

felicidad

Jue 23 Dic 2021

¡El mejor regalo!

Por: Mons. Carlos Arturo Quintero Gómez - Cuenta una historia que ‘una chiquilla, trataba de envolver una caja de cartón con papel de regalo dorado; su padre enfureció, por considerar que se estaba desperdiciando el papel. El papá mandó a la niña a su cuarto; ella se retiró triste. A la mañana siguiente, la niña llevó el regalo a su padre, quien volvió a disgustarse cuando se percató que la caja estaba vacía. La niña miraba sorprendida a su progenitor, por su reacción y le dijo: -papito, no está vacía. Anoche antes de envolver la caja, yo soplé muchísimos besos dentro de la caja y todos son para ti. El papá solo atinó a mirarla, caer a sus pies y abrazarla, pidiéndole perdón’. Así, que la pregunta de hoy debería ser: ¿Cuál es el mejor regalo? Por estas fiestas decembrinas, muchos aprovechan para intercambiar aguinaldos y compartir en familia. Cuántos de nosotros necesitamos obsequiar o recibir hoy, estas cajas llenas de besos, máxime cuando en esta pandemia todo cambió; nuestros hábitos afectivos saludables quedaron aplazados. En medio del temor y de la estampida de este virus, tuvimos que tomar distancia y, aunque algunos vínculos se han roto, muchos más han permanecido incólumes por una sencilla razón: porque no fue desidia ni negligencia, no fue indolencia ni insensibilidad, fueron hábitos transformados ‘temporalmente’ para cuidarnos y cuidar a nuestros seres amados. Sin embargo, los afectos han seguido intactos y a Dios gracias, se ha ido recobrando la normalidad, lo que evidencia que la humanidad no puede vivir aislada, en confinamiento, sin afectos y sin los hábitos propios de los seres humanos: los abrazos, los besos, las caricias, las palabras, el encuentro, las miradas, los silencios, las pausas, los guiños de ojo, la sonrisa, los piropos, los gestos, las expresiones de ternura, etc. Ni siquiera por decreto se puede aniquilar esta riqueza afectiva; se dieron normas de autocuidado y se siguen recordando, pero, jamás se han dado y creo, ni se darán decretos, que impidan la cercanía y el encuentro con el otro. En esta navidad, queridos lectores, estoy convencido que el mejor regalo, eres tú, soy yo, somos todos; el mejor regalo es nuestra vida, lo que somos y tenemos al servicio de los hermanos, incluso de los más vulnerables, de los marginados y descartados socialmente. Desde niños, nos enseñaron a pedir al niño Dios, bienes materiales y espirituales; hoy les propongo, además que le ofrezcamos algo a Jesús que nace. ¿Qué le puedes y quieres ofrecer al Niño Dios? ¿A qué estás dispuesto(a)? Qué tal si pensamos por un instante: ¿Qué empaque de regalo me gustaría y qué pondría en esa caja llena de besos? Pienso en estas figuras: algunos, vienen en empaque de ternura, los niños recién nacidos, que van creciendo, junto a la hoguera del amor de sus papás y de sus amigos; muchos, vienen en empaques deteriorados por el peso de los años, por su situación de calle, por su inmersión en las drogas, por la cruda realidad del alcoholismo. Cientos de personas prefieren los empaques ecológicos o en material reciclable, por su compromiso con el medio ambiente, por el amor profesado a los animales; hay quienes prefieren los empaques clásicos, por su forma de pensar, por su rigor en sus principios y dogmas; hay quienes optan por los empaques de color brillante o multicolores, para expresar creatividad y originalidad; algunos se decidirán por empaques simples y sin muchos adornos, bolsas o una sencilla envoltura, para manifestar su simplicidad o el acelere de la vida. Otros, vienen en empaque dorado, son los años de la experiencia, las canas, el desacelere de la vida, la sabiduría y la serenidad. Pero, algo nos une a todos: esperamos una ‘lluvia de bendiciones’, porque el niño Dios viene como el Príncipe de la Paz, a sanar nuestros corazones de odios, envidias, celos, desconfianzas, inseguridades; viene a dar sentido a nuestras vidas y a encender en todos, la llama de la esperanza. No olvides por lo mismo, que el mejor regalo, en esta navidad, eres tú mismo(a). + Carlos Arturo Quintero Gómez Obispo de Armenia

Jue 10 Mayo 2018

Comunicación con enfoque positivo y Megaeventos católicos 2018

En su tercer día, el encuentro nacional de delegados de comunicación de la Iglesia en Colombia tuvo como expositor invitado al Consultor y coach de comunicación y felicidad personal y organizacional Andrés Aljure Saab quien compartió una charla sobre felicidad y relaciones positivas para gestionar la comunicación en la Iglesia. Para este experto, la felicidad en los ámbitos personal, laboral y de comunicación es necesario conocer el propósito de la tarea, enfocarse en lo positivo, mantener el equilibrio de la vida y tener relaciones positivas. Por otro lado, también es indispensable gestionar de forma adecuada creencias limitantes. Citando al Papa Francisco, Aljure Saab llamó a los participantes a que se “atrevan a ser felices”. Para llegar a esta felicidad, hay impulsos y enfoques concretos, sin embargo se trata de uno “traje a la medida”, ya que cada persona tiene algunas necesidades diferentes. Antes de terminar el encuentro, el padre Jaime Marenco, Director del Departamento de Comunicación Social y Tecnología del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano presentó una serie de megaeventos que organizará la Iglesia en Colombia durante el año 2018, como la campaña para la colecta “Dona Nobis”, Colecta Óbolo del San Pedro, la ExpoCatólica y la Copa de la Fe. Cerró el evento el Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia Monseñor Elkin Álvarez, quien agradeció a los presentes por “todo lo que harán en sus jurisdicciones”

Vie 30 Dic 2016

El 2017 debe ser un año para perdonar

Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC)expresó su deseo para que el 2017 sea un año de felicidad para todos los colombianos y en particular para las víctimas del conflicto armado. “Qué bonito desearles a ellos felicidad, porque no existen las víctimas felices. Existe al año feliz, existe la hora feliz, existe el grado feliz, pero no existe la víctima feliz”. Monseñor Castro Quiroga explicó que a través del perdón las personas recién pueden disfrutar de la felicidad. “Será un año feliz cuando las víctimas tengan la posibilidad y la valentía de poder perdonar”, aseguró el prelado. El también arzobispo de Tunja explicó que cuando llegue el perdón las víctimas se transformarán en sobrevivientes. “Cuando llegue el perdón va llegar la felicidad y entonces el sobreviviente podrá organizar su vida, y su tiempo de una manera positiva y sentirá que está en las manos de Dios”, puntualizó.

Lun 14 Nov 2016

La seriedad y la risa

Por Monseñor Gonzalo Restrepo - Toda nuestra vida es un conjunto de aconteceres y circunstancias que nos llevan a la seriedad y a la risa. No podemos estar siempre serios, tampoco podríamos estar siempre riéndonos. La vida es una mezcla de seriedad y de risas. Podríamos decir que nuestra vida es una “tragicomedia”, no del todo trágica, tampoco totalmente cómica. Somos los actores, unas veces de tragedias y otras de comedias. Siempre estamos actuando, unas veces lo hacemos bien y otras no tanto, pero siempre tenemos que actuar. Lo importante es que nuestra acción, en la tragedia, en la comedia o en la tragicomedia, esté adornada con unas características que nos permitan estar perfeccionando siempre nuestro papel en todas las obras que tengamos que actuar. Y, ¿cuáles son esas características? Algunas de ellas son las siguientes: Obra siempre con rectitud y autenticidad. No pretendas ser o aparentar lo que no eres ni llegarás a ser. Nunca escondas la verdad de lo que eres y de lo que no eres. Sé transparente con todas las personas. Piensa que no eres el único actor y que a tu lado hay muchos otros actores que requieren tu atención. Nunca camines por la vida como si fueses el único, el más destacado y prestigioso de los actores. No te quedes representando siempre la misma escena. Hay muchas escenas en tu vida, unas de dolor y otras de alegría, unas de fracaso y otras de éxito, escenas de angustia y escenas de esperanza. Debes tener el coraje de saber salir de las escenas y darlas por concluidas para iniciar otras, de lo contrario, tu obra, tragedia o comedia, quedará inconclusa. Serás siempre un actor maravilloso y encantador, si representas bien tu papel, pero si le ayudas a los demás actores a que ellos también lo representen de la mejor manera. Así entre todos, darán una excelente función y todos quedarán felices. Cuando olvides realizar tu papel o te equivoques, no dudes en repasar tu guión y en enmendar las fallas; sólo así se llega a ser gran actor. Algún día terminarán tus días en esta empresa de la vida donde realizas tus papeles como actor. Lo importante es que sepas comprender cuándo ha llegado este día y sepas cancelar todas tus deudas, quedar a paz y salvo y salir bien librado. No permitas que tu imagen se oscurezca, se manche o se borre por no reconocer a tiempo lo que has de reconocer, o por no salir cuando debes de salir. No busques fama, ni dinero, ni poder. Si te llegan acéptales y manéjales con tino y cuidado. Pero no corras detrás de ellos porque si así lo hicieras te traerán muchas dificultades, decepciones y desilusiones. Actúa con sencillez y decoro, con armonía y delicadeza, con serenidad y sobriedad, con fortaleza y constancia. En ello encontrarás la felicidad. Lo demás son los oropeles de la vida que entre más brillantes y atractivos, son menos satisfactorios y más alucinantes, menos reales y más aparentes. La apariencia sólo conduce a la desilusión y al fracaso, al sinsentido y a la falsedad. Quien no camina en la verdad jamás podrá ser un buen actor, ni tendrá la realización personal del cumplimiento de su papel. En la tragedia y en la comedia, en la seriedad y en la risa, en las angustias y las esperanzas, lo que tienes que hacer siempre es actuar con la verdad y con la autenticidad de lo que eres y lo que queres llegar a ser. Éxitos. Seguramente nos estaremos encontrando como actores diferentes en la realización de varias obras. A lo mejor no nos reconocemos, pero nuestra señal seguirá siendo, la sinceridad, la autenticidad y el servirnos mutuamente. + Monseñor Gonzalo Restrepo Arzobispo de Manizales

Vie 30 Oct 2015

El camino de la felicidad

Pidamos al Señor nos ilumine con su gracia para discernir lo que significa el camino de la felicidad https://t.co/E03p7HjYxm — Rubén Salazar Gómez (@cardenalruben) October 30, 2015