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reconciliación

Vie 25 Nov 2022

Con envío misionero concluye IX Congreso Nacional de Reconciliación

Al concluir la novena versión del Congreso Nacional de Reconciliación, monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, les dijo a los más de 450 participantes, que este cierre era un signo de envío misionero, donde cada uno se iba con el compromiso de llevar a las distintas regiones que representan un mensaje de reconciliación, de paz y esperanza. Siguiendo las lecturas del domingo de Adviento, que ya se aproxima, el prelado observó que este es un tiempo que nos lleva a la esperanza y esta, debe estar en un constante fortalecimiento. “Esa misión de reconciliación que queremos asumir y renovar todos nosotros, debe ir acompañada por una alta dosis de esperanza y esta nos falta a nosotros, como servidores de nuestras comunidades, pero que también le falta a nuestras comunidades”. Durante su homilía, advirtió que fácilmente se puede perder la esperanza porque no se ven los frutos rápido, “se puede perder la esperanza porque a veces vemos más lo negativo que lo positivo, lo que está creciendo, lo que está empezando, lo que empieza a germinar y algunos podemos mirar hacia atrás y decir este es el noveno congreso, llevamos muchos años reflexionando, orando, trabajando, comprometiéndonos en el tema de la paz y de la reconciliación y como dice el salmista, cuando decimos paz, los demás gritan guerra. Pareciera que terminamos una fase de la guerra y empezáramos otra y no solo a nivel regional y nacional, sino internacional”. El directivo en tres puntos describió lo que significa el compromiso de un envío misionero. Primero. Una celebración de envío, es una celebración misionera que nos debe fortalecer, que debe enviarnos a nuestros territorios pensando en que hay un Adviento, en que hay una esperanza social de transformación. Segundo. A la luz de la segunda lectura, nosotros pensemos que hay un Adviento y hay una esperanza personal, cada uno de nosotros también va a ser revestido de Cristo y se va a poner a caminar con dignidad en el amanecer de nuestra vida personal. Tercero. Como iglesia debemos estar muy atentos, no sabemos cuándo será, no podemos atrevernos, ni aventurarnos a decir ni con catástrofe, ni con demasiado optimismo, llegará el Señor tal día, pero que eso haga parte de nuestro caminar diario. Que nada quebrante esa esperanza que debemos comunicar y cultivar en nuestras comunidades. «La higiene de la esperanza» Por su parte, el padre Rafael Castillo, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social, al cierre del Congreso se refirió al tema de la «higiene de la esperanza», señalando que la esperanza no es una simple decisión de la voluntad personal, ni es tampoco un puro don de Dios ajeno enteramente a la responsabilidad personal, dijo que, es más bien una combinación de ambos aspectos. “Muchas veces lo que más influye en el tono de nuestra esperanza es el manejo adecuado o desacertado que demos a los factores que diariamente acosan nuestra esperanza. No basta decidir tener esperanza (voluntarismo) ni basta poner la confianza en Dios (espiritualismo). Es necesaria también la «higiene de la esperanza»”. Enumeró varios factores que amenazan hoy a los pobres: la recesión económica, la violencia, el desempleo, el creciente número de jóvenes que dejan las universidades, estos y otros aspectos agregó, son los que hacen que las personas pierdan las ‘utopías de referencia’ y disminuyan el sentido de sus vidas, haciendo con ello que muchos entren en crisis personales, como depresiones psicológicas y síntomas psicosomáticos. Frente a esta realidad, el directivo observó que es cuando más se requiere llevar una adecuada «higiene de la esperanza», por lo que formulo cuatro caminos para prevenirla. En primer lugar, no se debe echar más leña al fuego cultivando pensamientos negativos y cayendo en la polarización que ya es fragmentación. “Hoy se nos urge mirar y hacer un balance de lo positivo y bueno que ha sucedido y de las conquistas que se han logrado (…) El recorrido hecho hasta ahora es un llamado a subir al siguiente escalón. No son pocos los escalones que faltan”. En segundo lugar, es importante aprovechar cuanto la historia enseña. “Lo que nos está pasando es duro y no es poco. Es una de las tantas “horas bajas” en 200 años de Republica. No creo que sea la más baja pero sí, muy probablemente, la más esperanzadora. En Colombia cuando las cosas no han estado bien siempre hemos contado con hombres y mujeres en condición de componerlas. Hay huellas en el barro de nuestra historia como Nación”. En tercer lugar, "es importante fortalecerse con el recuerdo del testimonio de todos aquellos, gente del común como nosotros, que en situaciones semejantes a las que hoy vivimos, supieron aguardar con paciencia el paso de las inundaciones del invierno, sin renunciar a sus convicciones ni hurtarse al oprobio que por ellas tuvieron que soportar”. En cuarto lugar, "debemos tener y recordar el propio proyecto de Nación que los jóvenes nos están mostrando con los diferentes sectores sociales. “Si los motivos siguen ahí, intactos, o incluso incrementados, no hay razón válida para desistir. Al contrario: hoy tenemos nuevos motivos. No perdamos el ánimo, que ya empiezan a despuntar los signos de un nuevo amanecer”. Símbolo del envío misionero Al cierre de este Congreso que se celebró en la ciudad de Bogotá, del 22 al 24 de noviembre, sus organizadores: la Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS) y la Comisión de Conciliación Nacional, hicieron entrega a cada participantes de una manilla: “Los Artesanos de la Paz”, esta como signo del envío misionero. Con este signo se quiso exaltar la memoria de monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, arzobispo emérito de Tunja y quien dedicó su servicio y entrega pastoral en favor de la paz y la reconciliación.

Mié 23 Nov 2022

Así fue la primera jornada del IX Congreso Nacional de Reconciliación

Este martes 22 de noviembre, con la participación de más de 450 personas venidas de las diferentes regiones del país, se dio inicio al IX Congreso Nacional de Reconciliación, que lleva como lema: “Abriendo caminos de diálogo y esperanza”. Un espacio que busca reflexionar acerca de los aportes que realiza la Iglesia Católica, los retos y desafíos en términos de reconciliación y construcción de paz, a la luz del evangelio y la doctrina social de la Iglesia. El evento inició con el saludo de monseñor David Shattler, Delegado de la Nunciatura Apostólica, quien señaló que la reconciliación es abrir una puerta a todas las personas que han vivido la realidad del conflicto, esto agregó, representa un compromiso urgente y real de reconstruir el tejido moral de la nación colombiana para poder caminar juntos. El acto de apertura lo hizo monseñor Germán Medina Acosta, obispo auxiliar de Bogotá, quien en nombre de las directivas de la Conferencia Episcopal de Colombia, saludó a los participantes al Congreso. Recordó que la Iglesia continúa con confianza desarrollando su misión de ser signo de comunión y agente de reconciliación por la paz en el país. “De ahí que, vuelva a abrir este espacio de encuentro, reconocimiento, escucha, diálogo, reflexión, discernimiento y búsqueda conjunta de nuevos caminos que nos lleven a la consecución de la paz y la reconciliación en Colombia”. Aseguró que, estos espacios son transformadores en la medida que se dé una apertura y disposición por parte de cada persona que busca siempre el bien común. Y agregó que, “Nos corresponde ser en la cotidianidad de nuestras relaciones e interacciones ‘artesanos de la Paz’ y, también, de forma organizada, contribuir a la ‘arquitectura de la Paz’”. Compromisos que debemos asumir como Iglesia en este Congreso El Padre Rafael Castillo Torres, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social, durante su intervención enumeró múltiples aspectos negativos que considera han quitado la posibilidad de una construcción colectiva de sociedad, generando esto más atraso, desigualdad y contradicciones sistemáticas que profundizan los problemas fundamentales. Entre los fenómenos mencionados están: la violación al derecho fundamental a la vida, el conflicto armado, el narcotráfico, el desplazamiento, la polarización, la superposición de intereses privados, la falta de desarrollo pleno de las capacidades de cada persona, entre otros. Frente a este panorama el directivo aseveró que espera que luego de este Congreso, los participantes se vuelvan multiplicadores y agentes de paz comprometiéndose a evangelizar integralmente como camino de reconciliación. Además, enumeró los compromisos que como Iglesia se sugieren luego de este congreso: Como hombres y mujeres rechazar la violencia y toda forma de mentalidad guerrerista; impulsar un acuerdo humanitario capaz de abrir corredores humanitarios que puedan salvar vidas y proteger a las comunidades; seguir trabajando en programas pastorales de promoción humana; fortalecer la pastoral de la consolación y la reconciliación nacional; insistir en el llamado a todas las partes comprometidas en el conflicto social y armado; y seguir insistiendo en la acción y oración de fortalecimiento de todas las actividades que la Iglesia realiza en la consecución de la paz. “la Reconciliación y la paz sí son posibles” Monseñor Rubén Darío Jaramillo, obispo de Buenaventura, presentó la ponencia titulada: "El camino de la reconciliación en la sociedad Colombiana". Su intervención fue una muestra de esperanza y gozo al compartir el trabajo que la Iglesia y otras instancias han venido adelantando con las comunidades y los actores violentos. Observó que esta ciudad estaba catalogada como una de las trece ciudades más violentas del mundo. Entre enero y agosto de este año se contaban con 102 homicidios, pero de septiembre a la fecha solo una persona fue asesinada. "Hoy estamos empezando a tener un nuevo amanecer en el puerto. Ha vuelto el grito de gol de los jóvenes en las canchas de barro en cualquier terreno baldío. La vida nocturna ha regresado con sus carcajadas, bebidas tradicionales como el viche, el arrechón o el tumbacatres", afirmó el prelado. Monseñor Jaramillo indicó que una de las razones que ha hecho que bajen los asesinatos y desaparezcan las fronteras invisibles, ha sido que los actores violentos se “cansaron de la guerra” y están convencidos que ese no es el camino por el que han marchado y agregó que los violentos, "no desean que sus hijos vayan a terminar engrosando las listas de los más buscados o que tengan que vivir “enfierrados” y con miedo". Explicó que desde inicios del mes de septiembre de este 2022, la Iglesia comenzó a realizar un papel facilitador, permitiendo a través del diálogo generar confianza y acercamiento entre las bandas allí presentes, para poder luego llegar a las instancias gubernamentales en donde esperan que se les escuche, se les atienda en los pedidos que ellos están haciendo y se les respete la vida. "Estamos en una etapa exploratoria antes de iniciar las mesas de negociación y de atención social. Como obispo mi papel ha sido de acompañante, de facilitador, de gestor de paz para que estos dos grupos (los Shottas y Espartanos), puedan sentarse en la misma mesa. Crear confianza ha sido la clave para que estos enemigos históricos en el territorio hayan decidido “parar la guerra”, sentarse en la misma mesa sin agredirse y tratando de encontrar intereses comunes para construir una sociedad donde ellos puedan ser parte de la solución y no del problema. Y el instrumento ha sido “el diálogo improbable” como mecanismo para unir estos enemigos y contrarios". Acto simbólico: “Buenaventura, potencia mundial en cultura de paz” Del 5 al 7 de diciembre esta ciudad portuaria realizará un acto simbólico denominado “Buenaventura, potencia mundial en cultura de paz”. Durante estos tres días esperan la participación de aproximadamente 600 muchachos pertenecientes a los grupos Schottas y Espartanos, quienes jugarán un campeonato de futbol con 48 equipos de microfútbol masculino y femenino. Además, esperan recibir a más de 3.000 personas y grupos culturales de todo el país para compartir experiencias en los barrios. Esta jornada concluirá el 07 de diciembre con un concierto por la paz que han denominado "Buenaventura ilumina la paz". "Este gran acto simbólico se hará para cobijar y proteger este proceso, seguir generando confianza y demostrar que esta ciudad es el gran laboratorio de paz del país que podría convertirse en el proceso modelo para otras ciudades". Finalmente, pidió elevar una oración por la paz, e invitó a creer que en Buenaventura es posible que se acaben la extorsión y el robo, que "es posible que los enemigos se encuentren y diriman sus diferencias por el camino del diálogo y no el de la exhibición de la fuerza de las armas, porque valiente es dialogar". Desarrollo de la agenda La agenda del Congreso de este primer día se desarrolló en principio con los saludos protocolarios, para pasar luego a la exposición de la ponencia: “El camino de la reconciliación en la sociedad colombiana”, por parte de monseñor Rubén Darío Jaramillo, obispo de Buenaventura. Seguido se dio paso al Panel: “De agendas territoriales a proyecto compartido de país”, con la participación de: Dra. Rosa Inés Floriano, de la Comunidad de Práctica “Caminando hacia la paz”; el padre Fernán González,SJ del CINEP; Fernando Sarmiento de Redepaz; Cesar Augusto Montealegre, de FONSA; con la moderación de Javier Rendón, CEIR de la Universidad de La Salle. La tarde arrancó con el Panel: “Retos para la construcción de paz territorial en una sociedad polarizada”, apoyado por los especialistas: David Yepes, Agenda de Desarrollo Rural; Karen Aponzá Sinisterra, del Proceso de las Comunidades Negras –PCN; Tatiana Menjura Roldán, iniciativa de Barómetro, Instituto Kroc; Gustavo Sarmiento Mora, delegado grupo motor PDET, en Florencia – Caquetá; el padre Venazio Mwangi Munyiri, de la Arquidiócesis de Cali. Por último se desarrollaron tres paneles simultáneos, donde los participantes pudieron asistir de acuerdo a sus intereses temáticos. Ellos fueron: * Panel 1: Nuevos Mínimos de Reconciliación y Paz, coordinado por la Comisión de Conciliación Nacional * Panel 2: Ecología integral, territorio y desarrollo * Panel 3: Participación y diálogo social, y desarrollo territorial La jornada del primer día concluyó con la eucaristía presidida por monseñor Orlando Olave, obispo de la Diócesis de Tumaco. Organizadores El congreso es coordinado por la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de la articulación del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana, la Comisión de Conciliación Nacional (CCN) y la Delegación para las Relaciones Iglesia – Estado. Se viene realizando en Bogotá en el Hotel Casa dan Carlton y está siendo transmitido a través de las redes sociales de estas organizaciones..

Mié 16 Nov 2022

Grupo de Trabajo por Colombia (GTC) se reunirá con embajadores para abordar temas de paz

El Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana (SNPS-CC), estará atendiendo el próximo 18 de noviembre la reunión con el Grupo de Trabajo por Colombia (GTC), integrado por 10 organizaciones de las Cáritas de la Iglesia Católica en Europa y Norte América, que están presentes por estos días en nuestro país. El SNPS-CC, adelanta acciones humanitarias y de atención a población, a través de programas y proyectos en temas de paz y reconciliación, desarrollo y movilidad humana, en zonas de conflicto armado y condiciones institucionales precarias, esto ha sido posible gracias al apoyo fraterno y solidario de organizaciones que pertenecen a la Red de Cáritas. Los miembros representantes del GTC, iniciaron desde el pasado 13 de noviembre unas reuniones en las ciudades de Pasto y Bogotá, para hacer un análisis de realidad regional y nacional y así proyectar las acciones de trabajo y articulación e incidencia a nivel nacional e internacional. Para concluir su visita los delegados internacionales sostendrán este viernes 18 una reunión con las directivas del SNPS-CC, algunos responsables de la pastoral social en Colombia y miembros de las embajadas que trabajan los temas de paz y reconciliación, con el fin de dialogar sobre “la importancia del apoyo y solidaridad de la comunidad internacional frente a la implementación del Acuerdo de Paz y la búsqueda de posibilidades de paz con otros grupos armados por parte del gobierno nacional”. Como cierre de su visita por Colombia, este mismo 18 de noviembre la delegación ofrecerá una rueda de prensa a las 10:00 a.m. para presentar las conclusiones de su trabajo y proyecciones de ayudas a seguir con la Iglesia católica.

Lun 10 Oct 2022

Iglesia católica colombiana acompañó la Cumbre Humanitaria

Con un llamado urgente a los grupos armados para que haya un cese al fuego y de hostilidades multilateral, concluyó el pasado 07 de octubre la segunda Cumbre Humanitaria. La Iglesia Católica, siempre dispuesta a acompañar la búsqueda de caminos que lleven a la reconciliación y la paz en Colombia, se unió a este clamor y estuvo presente a través de la Comisión de Conciliación Nacional (CCN) y manifestaron continuar apoyando los procesos humanitarios y la búsqueda de una salida política y negociada al conflicto armado que vive el país. Alrededor de 200 líderes y lideresas de14 departamentos de todo el territorio nacional, que se han visto afectados gravemente por el conflicto armando, se hicieron presentes en este espacio de escucha y reflexión. El encuentro fue un espacio destinado a la construcción de la paz y contó con la presencia del expresidente Ernesto Samper, los senadores Iván Cepeda y Ariel Ávila, la Corporación Vivamos Humanos, la Bancada de Paz, la Alta consejería para la Paz de Bogotá, la Oficina del Alto Comisionado para La Paz, organismos internacionales y delegados del Gobierno Nacional. Entérese de los detalles en CCN Noticias:

Sáb 1 Oct 2022

¡El derecho a la vida, a todos nos convida!

Por: Padre Rafael Castillo Torres - Bajo el lema “No mataras, no desaparecerás”, nuestra Nación celebra este domingo, dos de octubre, una jornada por la vida y la reconciliación. Será una jornada que ha de contribuir a tres cosas muy concretas: desescalar el conflicto armado con todos los actores para que no se siga disparando y quienes tienen “piedras en sus manos, las suelten”; distensionar nuestras relaciones para propiciar el dialogo social desde la cultura del encuentro y proteger y preservar la vida de todos, especialmente de las víctimas y los más vulnerables. No obstante, este buen propósito, reconocemos que avanzamos en esta campaña constatando los esfuerzos de algunos por ocultar la indignación que siente la Nación frente a las ejecuciones extrajudiciales, la desaparición de las víctimas, la eliminación de pruebas, la intervención de fuerzas oscuras que son verdaderos escuadrones de la muerte, así como la “prohibición” de investigaciones verdaderamente imparciales. Por otra parte, el clima que se vive en algunas conversaciones está a menudo tejido de palabras injustas que reparten condenas y siembran sospechas. Palabras dichas sin amor y sin respeto, que envenenan la convivencia y hacen daño. Palabras nacidas casi siempre de la irritación, la mezquindad o la bajeza. Nos movemos en contextos en que lo corriente es la vulgaridad, el lenguaje desvergonzado y hasta procaz. Hemos constatado, en estos días, cómo no faltan quienes, desde la conquista de un mal llamada “libertad de expresión”, se expresan de forma irreverente frente lo sagrado, profanando lugares, violando derechos y utilizando una terminología grosera e indecente. Parece que el lenguaje amable o las palabras educadas han caído en la obsolescencia y a ello se le suma, en la “epilepsia de las redes sociales”, el mal gusto y la transgresión. Frente a todos estos desafíos se nos urge abrir caminos de reconciliación. La salud moral de la nación así lo exige. La reconciliación no nos puede quedar grande a nosotros. La paz, estable y duradera, que buscamos, tiene que ser una realidad operante y orientadora. Tenemos que producirla desde los procesos locales; crearla desde la casa, la parroquia y la calle, sin ser ingenuos sino ingeniosos para trascender los contrapunteos del cálculo político. Nos hace bien reconocer nuestros límites: “somos un país moralmente enfermo y con fracturas múltiples”. Cómo Iglesia que se siente llamada a ser instrumento de reconciliación y concordia, nos hacemos una pregunta: ¿Cuáles serían esas enfermedades que hoy nos aquejan y que debemos enfrentar para lograr ser una sociedad reconciliada y en paz? La primera enfermedad es nuestra memoria patológica. Hemos sembrado resentimientos y venganzas a causa de los odios vividos. Han sido cadenas de violencia y de muerte. La purificación de la memoria es terapia necesaria para reconocer los daños causados, repararlos y comenzar una nueva etapa sin mirar atrás. La segunda enfermad es haber sacrificado la verdad. En este sacrificio aparecen la guerra y la violencia como hijas nefastas de la corrupción. Aquí la terapia es que resplandezca la verdad. Tanto en la reconciliación como en la renovación le debemos obediencia a la verdad. La tercera enfermedad es el “eclipse de la vida”, tan patente entre nosotros ahora que se promulgan leyes injustas que atentan contra la vida inocente, como si fuera poco cuanto acontece en la Colombia de las bases y de las periferias existenciales. Urge parar el desprecio a la vida prohibiendo matar. La vida del más humilde campesino nuestro, vale mucho más que todo el patrimonio de la nación junto. Aquí la terapia es una movilización por la vida como un don sagrado, tal y como lo hicimos hace 25 años en el Viacrucis por la Vida. La cuarta enfermedad es la “cainización de la vida”: “Y dijo Dios a á Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿soy yo acaso guarda de mi hermano? Y Dios le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra”. Cainizar la vida es lo mismo que “sálvese quien pueda”. La terapia es un ejercicio muy audaz de la de la solidaridad en la que todos nos preocupamos por todos. Sería hacer de la seguridad humana nuestro ethos cultural. Y la quinta enfermedad es la ideologización de la esperanza, la cual surge cuando cambian las perspectivas de un desarrollo humano integral por las salidas violentas y egoístas o por el facilismo, estilo propio del consumismo. La mejor terapia es cultivar la esperanza defendiendo la naturaleza, haciendo un trabajo laborioso y viviendo con austeridad para que no nos ahoguemos. Desde el secretariado Nacional de Pastoral Social/ Cáritas colombiana, los invitamos a participar de esta campaña que llena de sentido y esperanza el camino hacia la paz y la reconciliación, no sin antes reconocer que es una equivocación y una incoherencia condenar con toda clase de repulsas las muertes violentas y avivar, al mismo tiempo, entre nosotros, una agresividad tan estéril como peligrosa. Padre Rafael Castillo Torres Director del Secretariado Nacional de Pastoral Social – Caritas colombiana

Mié 31 Ago 2022

SUBSIDIOS: Semana por la Paz 2022

Con el lema: "TERRITORIOS EN MOVIMIENTO POR LA PAZ - Reconociendo, Resignificando, Reivindicando", la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social y diversas organizaciones sociales regionales y de nivel nacional, avanzan con los preparativos de la 35ª versión de la Semana por la Paz, que se realizará del 4 al 11 de septiembre de 2022. En este contexto, el Departamento de Liturgia del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), uniéndose a esta jornada ha elaborado un material que contiene: Una guía litúrgica para la misa de apertura de la Semana por la Paz y el esquema de oración para las reuniones durante esta semana. DESCARGAR GUÍA LITÚRGICA AQUÍ DESCARGAR ESQUEMA DE ORACIÓN APERTURA DE REUNIONES AQUÍ Por qué el lema Recordemos que este año, sus organizadores le han dado fuerza a este lema "TERRITORIOS EN MOVIMIENTO POR LA PAZ - Reconociendo, Resignificando, Reivindicando", recordando que "los territorios expresan la diversidad y la vitalidad social, cultural y política del país; en estos se viven las tensiones, las conflictividades y los rigores de la violencia; pero también se manifiesta la esperanza, las resistencias y los esfuerzos valientes en la construcción de condiciones de vida digna: la paz se teje día a día desde los territorios". Piezas para redes sociales Los interesados en unirse a esta jornada, la oficina de comunicaciones del SNPS ha elaborado una serie de piezas y los copys de EXPECTATIVA de Semana por la Paz, que podrán ser publicados en las redes sociales de sus instituciones. DESCARGAR AQUÍ ¿Qué es la Semana por la Paz? Semana por la Paz es una movilización ciudadana cuyo objetivo es visibilizar el esfuerzo cotidiano de miles de personas, colectivos, organizaciones, instituciones, que trabajan en la construcción y consolidación de la paz, y de iniciativas que dignifiquen la vida en y desde los territorios. Se realiza en septiembre en el marco del 9, Día de los Derechos Humanos en Colombia y el Día de San Pedro Claver. En el 2022 se cumplirán 35 años de realizar de forma permanente y comprometida la Semana por la Paz, apoyando y visibilizando diversas iniciativas ciudadanas con acciones y mensajes acordes con el contexto y momento político del país, y fortaleciendo la conciencia social sobre la urgencia de construir en Colombia un proceso de paz plural, participativo, firme y duradero, con miras a la reconciliación nacional. Para sumarse a esta iniciativa comunicarse a través de [email protected]

Lun 8 Ago 2022

“Con seguridad monseñor Castro ha recibido el mejor Nobel de Paz: la gloria del Cielo”

El pasado 4 de agosto, fecha en que la Iglesia Católica celebraba la fiesta del Santo Cura de Ars, se llevó a cabo en la Catedral basílica metropolitana Santiago de Tunja, la ceremonia de exequias de quien fuera el gran apóstol y gestor de paz, monseñor Luis Augusto Castro Quiroga. La eucaristía que fue presidida por monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo en esta ciudad. En la homilía, monseñor Villa Vahos reflexionó a la luz del texto del evangelista san Mateo, “Dichosos los que tienen espíritu de pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”, y recordó que desde los tiempos de los apóstoles hasta hoy, todos estamos llamados a seguir a Jesús en su estilo de vida y trabajar por la paz. En este contexto, observó que este fue el llamado que atendió monseñor Castro durante su ministerio, quien a través de los carismas que Dios le regaló, supo ayudar a recorrer y hacer vivir a muchos el espíritu de las bienaventuranzas. “Su espíritu de pobre en el Señor le permitió ser manso, misericordioso, limpio de corazón y sobre todo, trabajar por la paz”. Resaltó el trabajo responsable y comprometido que siempre cumplió monseñor Castro, en los diferentes territorios nacionales e internacionales donde desarrolló su labor pastoral y misionera. “Monseñor Luis Augusto llegó a ser en verdad hijo de Dios, hombre de Dios, auténtico cristiano, cualificado sacerdote y comprometido pastor y obispo, en las cálidas tierras del Caguán y en las verdes y fértiles tierras boyacenses”. “Si hay algo que Monseñor Luis Augusto tuvo claro en su paso por este mundo, fue el de ser un ciudadano, un gran patriota y por ello un pastor comprometido con la causa de la paz y la reconciliación. Este, su trabajo y empeño, no estuvo exento de prejuicios e incomprensiones”. Antes que nada fue un misionero Monseñor Villa Vahos, rescató que, además del aporte que monseñor Castro diera a la paz del país, también fue un apasionado misionero convencido de palabra y de corazón, por eso desde sus inicios ingresó al Instituto misionero de la Consolata: “La pertenencia al Instituto misionero de la Consolata no es gratuita, sentía el deseo de vivir con ardor la misión, y allí encontró el lugar ideal”. Destacó su destreza con la pluma en la mano, porque publicó innumerables libros y escritos sobre la misión, “‘fe misionera, fe de primera’, solía decir y escribir, con el deseo de contagiar a muchos de este espíritu. Su pluma hábil, profunda y sencilla a la vez, son siempre un deleite para el espíritu”. Tomando el texto de la carta a los Corintios, donde Pablo experimenta “que su cuerpo como efímera tienda de campaña, ya no soporta con igual brío los viajes y tribulaciones por el Evangelio”, el prelado destacó la vitalidad de monseñor Castro quien hasta en sus últimos momentos, acompañado por la enfermedad, experimentó y mantuvo viva la fe y la confianza en Dios. Al expresar su extrañeza por la ausencia de algunas autoridades del orden nacional durante la eucaristía celebrada en la Catedral Primada de Colombia, reflexionó y dijo que monseñor Castro nunca fue hombre de protagonismos, “ni estuvo afectado por vanos narcisismos. Su trabajo fue en orden a la extensión del Reino de Dios, la pasión por la misión, el servicio a los demás, el respeto por la persona, el cuidado de la vida como don sagrado (…) Monseñor Luis Augusto es llamado hijo de Dios y con seguridad ha recibido el mejor Nobel de Paz que el Señor ha prometido a sus servidores fieles: la gloria del Cielo”. La eucaristía fue acompañada por un número importante de obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, familiares, cientos de feligreses y personalidades que estuvieron encabezados por el gobernador de Boyacá, Ramiro Barragán Adame y su esposa Tatiana Ríos y el alcalde de Tunja, Alejandro Fúneme, junto a su esposa Gisela Rodríguez. DESCARGAR HOMILÍA

Mié 3 Ago 2022

“Gracias por ser un auténtico artesano de paz”: Mons. Gabriel Villa

En un sentido mensaje, la Arquidiócesis de Tunja, expresa su tristeza por el fallecimiento de monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, quien a lo largo de 22 años estuvo al frente de esta Iglesia particular. A través de un comunicado firmado por monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, Arzobispo de Tunja, se extiende un saludo especial de condolencia y solidaridad cristiana a la familia y a los miembros del Instituto de Misioneros de la Consolata, comunidad a la que estuvo vinculado el prelado durante su ministerio. Resaltan su labor como un “auténtico artesano de paz, enamorado de la misión, inspirado y prolífico escritor eclesiástico y destacado catequista”, por lo que agradecen a Dios su testimonio y entrega a la Iglesia. Así también, resaltan que su labor debe quedar marcada como un legado que deja para las actuales y futuras generaciones, y agregan que, ha de ser “un verdadero estímulo para vivir con pasión el trabajo por la extensión del Reino de Dios, en un decidido empeño misionero y en la búsqueda de la paz y la reconciliación, por las vías del diálogo”. Finalmente, confían que, “por la misericordia de Dios, ya ha sido asociado al número de los servidores fieles que pueden entrar a participar del Banquete eterno del Señor”. INFORMACIÓN DE LAS EXEQUIAS DE MONSEÑOR LUIS AUGUSTO CASTRO QUIROGA La velación del cuerpo de monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, se llevará a cabo en la Capilla del Sagrario, junto a la Catedral Primada Cra. 7 #10-40, Bogotá La eucaristía se realizará este miércoles 03 de agosto a las 4:00 pm. en la Catedral Primada de Colombia, presidida por monseñor Luis Mariano Montemayor, Nuncio Apostólico de Colombia. Luego, el cuerpo será trasladado a Tunja este miércoles y será velado en cámara ardiente en la Catedral Santiago Apóstol de esta ciudad. El día jueves 04 de agosto se tendrán las exequias en la Catedral de Tunja a las 10:00 a.m., eucaristía presidida por Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo en esta ciudad. DESCARGAR COMUNICADO