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02 de febrero | Lectura del santo Evangelio según San Lucas 2, 22-32
Tags: evangelio confianza. evangelio alegría del evangelio
02 Febrero, Domingo. 4ª Sem. del Tiempo Ordinario
Lc 2, 22-32
Mis ojos han visto a tu Salvador
Lectura del santo Evangelio según san Lucas
CUANDO se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones».
Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel».
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre:
«Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.
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02 de Agosto del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Mateo Mt 14, 13-21
02 Agosto, Domingo.Mt 14, 13-21Comieron todos y se saciaronLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados.Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida».Jesús les replicó:«No hace falta que vayan, denles ustedes de comer».Ellos le replicaron:«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».Les dijo:«Tráiganmelos».Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.Palabra del Señor.
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01 de Agosto del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Mateo Mt 14, 1-12
01 Agosto, Sábado.Mt 14, 1-12Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a JesúsLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, oyó el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos:«Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta.El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.Ella, instigada por su madre, le dijo:«Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran, y mandó decapitar a Juan en la cárcel.Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.Palabra del Señor.
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29 de Julio del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Mateo Mt 13, 36-43
29 Julio, MiércolesJn 11, 19-27 Creo que tú eres el Cristo, el Hijo de DiosLectura del santo Evangelio según san Juan.EN aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Martay a María para darles el pésame por su hermano.Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salióa su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijoMarta a Jesús:«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano.Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios,Dios te lo concederá».Jesús le dijo:«Tu hermano resucitará».Marta respondió:«Sé que resucitará en la resurrección en el último día».Jesús le dijo:«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».Ella le contestó:«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».Palabra del Señor.
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30 de Julio del 2026| Lectura del santo Evangelio según San Mateo Mt 13, 47-53
30 Julio, Jueves.Mt 13, 47-53Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiranLectura del santo Evangelio según san Mateo.EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.¿Han entendido todo esto?».Ellos le responden:«Sí».Él les dijo:«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.Palabra del Señor.