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iglesia en colombia

Mar 17 Mar 2026

Iglesia en la frontera colombo-ecuatoriana alerta sobre crisis social y económica y llama al diálogo entre los países

En medio de las recientes tensiones comerciales y políticas entre Colombia y Ecuador, que han afectado el intercambio económico y el flujo de personas y mercancías en la zona fronteriza, las diócesis de Ipiales y Tulcán hicieron público un comunicado conjunto en el que expresan su profunda preocupación por la situación social, económica y ambiental que atraviesan las comunidades de este territorio binacional. El pronunciamiento pastoral advierte sobre el impacto que esta coyuntura está generando en miles de familias que dependen de la dinámica fronteriza para su sustento.Firmado por monseñor José Saúl Grisales Grisales y monseñor Carlos Washington Yépez Naranjo, el documento señala que en los últimos meses se ha evidenciado "una creciente complejidad en la dinámica" de la frontera sur de Colombia y norte de Ecuador, donde confluyen factores como la presencia de economías ilícitas —narcotráfico, minería ilegal y contrabando—, así como restricciones recientes en el intercambio comercial entre ambos países.Impacto directo en la vida de las comunidadesDe acuerdo con el comunicado, esta situación ha reducido significativamente el tránsito de carga y el flujo económico en el Puente Internacional de Rumichaca, principal conexión terrestre entre ambos países.Los pastores advierten que esta realidad está generando incertidumbre económica y fragilidad social en una región donde comerciantes, agricultores, ganaderos, transportistas, cambistas y trabajadores dependen directamente del movimiento fronterizo para el sustento de sus familias.“En nuestras comunidades fronterizas se vive una realidad marcada por la incertidumbre económica, la fragilidad social y múltiples desafíos que afectan la convivencia y el bienestar de la población”, señalan los obispos en el documento.Preocupación por el avance de economías ilícitasEl comunicado también advierte sobre el impacto creciente de actividades ilegales que deterioran el tejido social y generan graves afectaciones ambientales en la región fronteriza.Según los obispos, estas prácticas “contaminan ríos, degradan ecosistemas y ponen en riesgo la salud y el futuro de quienes habitan estos territorios”. Frente a ello, la Iglesia recuerda un principio ético fundamental: “no es moralmente aceptable que territorios enteros queden expuestos a economías ilegales ni que las comunidades más vulnerables carguen con las consecuencias de la inseguridad, la pobreza o la falta de oportunidades”.Un llamado al diálogo y a la cooperación entre los paísesAnte este panorama, las diócesis de la frontera reiteraron su cercanía con las comunidades afectadas y expresaron su solidaridad con las familias y sectores productivos que hoy enfrentan dificultades.Al mismo tiempo, hicieron un llamado respetuoso a las autoridades de ambos países para fortalecer los espacios de diálogo y cooperación que permitan atender las preocupaciones existentes y encontrar soluciones que favorezcan el bien común.El pronunciamiento también invita a recuperar el espíritu de fraternidad histórica entre los pueblos de la frontera, donde durante generaciones las comunidades de ambos países han construido relaciones humanas, culturales y económicas que hoy siguen siendo fundamentales para la estabilidad de la región.La Iglesia reafirma su compromiso con la paz y el desarrollo humano integralEn el comunicado, los obispos subrayan la urgencia de promover acciones integrales que protejan el territorio, cuiden la creación y ofrezcan alternativas económicas dignas y sostenibles para las comunidades, especialmente para los sectores más vulnerables.Asimismo, exhortan a autoridades civiles, actores sociales y económicos, organizaciones comunitarias y agentes pastorales a fortalecer los caminos del diálogo, la cooperación y la corresponsabilidad para afrontar los desafíos de esta región.“El Evangelio nos llama a promover la paz, la legalidad, el cuidado de la creación y la defensa de la dignidad de la persona humana, del trabajo digno y de la justicia social”, señalan los pastores, quienes reiteran el compromiso de la Iglesia de acompañar a las comunidades y trabajar por la defensa de la vida, la paz y el cuidado de la casa común.Vea a continuación la lectura del comunicado por parte del Obispo de Ipiales:

Vie 21 Nov 2025

La Voz del Pastor | 23 de noviembre de 2025

Reflexión del cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 23, 35-43

Jue 30 Oct 2025

Las diócesis de Ocaña y Tibú llevan un mensaje de esperanza al Catatumbo con la Virgen de Torcoroma

Entre el 15 y el 19 de octubre, las diócesis de Tibú y Ocaña unieron esfuerzos para realizar la peregrinación de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma por el Catatumbo. Esta iniciativa, que da continuidad a una tradición de más de 40 años de la Diócesis de Ocaña, tuvo como propósito acompañar espiritual y pastoralmente a las comunidades de esta región marcada por la violencia, llevando un mensaje de fe, consuelo y esperanza.La peregrinación atravesó el corazón del Catatumbo, visitando comunidades profundamente devotas a la Virgen María. Pasó por los municipios de Convención, Teorama y El Tarra; y por los corregimientos de Filo El Gringo, Orú, Versalles y Pacelli, hasta llegar al municipio de Tibú. En cada lugar, la presencia de la imagen fue acogida con fervor, convirtiéndose en signo de la cercanía maternal de María con su pueblo.“Desde el corazón episcopal de monseñor Orlando y monseñor Israel, nace el deseo de que la Virgen venga a peregrinar por estas tierras del Catatumbo”, expresó Luis David Ramírez, secretario de la Oficina de Pastoral de la Diócesis de Ocaña.Este año, la peregrinación tuvo como objetivo renovar la esperanza, fortalecer los lazos de paz y reavivar la fe de una población que ha vivido meses de intensos enfrentamientos entre grupos armados. “Se ha bañado de sangre el territorio por todo lo que ha correspondido a estos diez meses de guerra, pero pudimos ver esa bandera de la paz que se ondeaba y que no era solamente una ayuda, sino que fue poder ver la fe y la esperanza protegidas por la Virgen Santa”, afirmó el padre Miguel Durán Sánchez, vicario general de la Diócesis de Ocaña.La devoción a la Virgen de Torcoroma, conocida también como “la Morenita”, tiene su origen hace 314 años, cuando en la montaña Torcoroma —al sur de Ocaña— unos jóvenes campesinos encontraron en la astilla de un árbol la imagen de la Virgen María. Desde entonces, millones de fieles han acudido a su intercesión, y por cuatro décadas su imagen ha recorrido los territorios de la región como signo de fe y unidad.“El paso de la Virgen fue totalmente trascendental. Las comunidades, por un instante, salieron de su casa, pudieron compartir de nuevo la fe y vivir la experiencia del Señor alrededor de este milagro de la aparición de la Santísima Virgen María”, destacó el padre Durán.Durante la peregrinación también se reconoció la realidad social del Catatumbo, una región que continúa enfrentando situaciones de violencia, riesgos humanitarios y limitaciones económicas. El padre Miguel Durán, vicario general de la Diócesis de Ocaña, señaló que, a pesar de estas dificultades, las comunidades mantienen una profunda fe y un fuerte deseo de paz. Destacó que la Iglesia permanece cercana a las familias del territorio, acompañándolas espiritual y humanamente y animando los esfuerzos comunitarios por la reconciliación y la convivencia.Vea a continuación el informe audiovisual:

Mar 9 Sep 2025

Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia renueva el legado de Santa Laura con misión en Dabeiba

Inspirada en Santa Laura, la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia llevó la esperanza del Evangelio a Dabeiba. Más de cien años después de que este territorio fuera cuna de la obra misionera de la primera santa colombiana, entre el 24 y el 30 de agosto, comunidades parroquiales, sacerdotes, religiosas, seminaristas y misioneros, liderados por monseñor Hugo Alberto Torres Marín, se unieron para anunciar la Buena Nueva y fortalecer la fe en este municipio del occidente de Antioquia. “En la esperanza reafirmamos nuestra identidad católica” fue el lema los identificó durante estos días.El camino de Santa LauraEl vínculo de Dabeiba con la misión es histórico. A comienzos del siglo XX, era un territorio marcado por el abandono, con campesinos en la miseria e indígenas emberá y katíos excluidos y perseguidos. Allí, donde casi no había presencia de la Iglesia, Santa Laura Montoya sintió el llamado divino. En la Catedral de Medellín, se arrodilló ante la imagen de la Inmaculada Concepción y formuló una súplica que revela tanto su fe como su audacia espiritual:“Mostrándole el dinero que llevaba en la mano le dije: ‘¿Ves, Madre mía? Esta suma podría servir para los indígenas. Quizás iré a gastarla inútilmente… Vos, Señora mía, puedes hacerme este mandado con eficacia: directamente al Papa. Haz que venga una orden que obligue a los obispos a ayudarme’” (Autobiografía, Cap. XIX, p. 123).Semanas después, el Papa San Pío X publicaba la encíclica Lacrymabilis statu indorum (1912), exhortando a los obispos a apoyar a los pueblos indígenas. Esta fue la señal divina que selló la certeza de Santa Laura de que no fue ella quien eligió a Dabeiba, sino que fue Dios mismo quien dispuso que este rincón del occidente antioqueño se convirtiera en cuna de su obra misionera, un pensamiento que luego expresaría con la frase: “Dabeiba es el camino. Dios dirige las cosas cuando son suyas” (Autobiografía, Cap. XXI, p. 145).Una misión renovada para desafíos actualesHoy, Dabeiba es un municipio plural, donde conviven distintos credos y expresiones religiosas, y que además está profundamente marcado por el conflicto armado. Estas situaciones son un reto para la Iglesia Católica, que exigen testimonio claro, de cercanía con quienes han sufrido y un respeto por la creencia ajena.Ante esta realidad, la nueva misión emprendida por la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia no fue un simple evento pastoral, sino un volver a las raíces para reavivar el fuego de la fe. Se buscó reafirmar la identidad católica no compitiendo, sino compartiendo, con alegría y sin exclusiones, que lo más valioso que tenemos para dar es a Cristo y su Evangelio. Como lo expresó el Papa Francisco al canonizar a Santa Laura, ella nos enseña a "acoger a todos sin prejuicios...Compartiendo con ellos lo más valioso que tenemos, que es Cristo y su Evangelio".Tierra de encuentro y acompañamientoLos misioneros hicieron eco de la palabra por la zona urbana y las veredas aledañas. La mayoría de estos encuentros fueron con comunidades indígenas, quienes abrieron su corazón al Evangelio.“Me siento muy contenta, muy agradecida, pues primero con Dios, después con la, con la misión... para nosotros es una gran bendición,” contó Maribel Domicó, Gobernadora de la comunidad indígena Karrá.La misión también colaboró con iniciativas locales como “El Grupo Dinamizador”, que se encarga de cuidar a los adultos mayores de la región. Sacerdotes y misioneros realizaron junto a ellos durante cuatro días Eucaristías, actividades de evangelización y unción.“De verdad es como una primera vez que...Se vio cómo este acompañamiento de ellos a nuestra vereda de verdad,” expresó Marta Elena Guerra, líder de la vereda Llano Grande.Un fruto de esperanzaEsta misión arquidiocesana se convirtió en un espacio de sanación y construcción de paz, llevando el anuncio del Evangelio más allá de las palabras, hacia la cercanía y el acompañamiento espiritual.“La misión ha venido dando su fruto, que renazca la esperanza de una Iglesia católica siempre viva y que cada uno de ellos vaya descubriendo la necesidad de celebrar la fe,” comentó monseñor Hugo Alberto Torres, arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia.Hoy, afirmar que “Dabeiba es el camino” no es mirar al pasado con nostalgia, sino reconocer que este municipio sigue siendo un espacio privilegiado para evangelizar, acompañar y ser camino de esperanza, de fe y de reconciliación para toda la Iglesia.Vea a continuación el informe audiovisual sobre la misión:

Lun 23 Sep 2024

Obispos colombianos piden al Gobierno y al ELN reactivar la mesa de diálogos

A través de un comunicado, los obispos colombianos piden al Gobierno Nacional y al ELN descongelar la mesa de diálogos para responder al clamor de tantas comunidades del país que están en medio de la confrontación “y no aguantan más derramamiento de sangre”. En este contexto, llaman también a reactivar el cese al fuego.En su mensaje, los prelados hacen tres peticiones concretas:“Primero, mantener un canal de diálogo en este momento de dificultad; segundo, a encontrarse de nuevo para reconocerse y valorarse; tercero, a avanzar para dar alivio a las comunidades que se encuentran en medio de la confrontación y no aguantan más derramamiento de sangre”.Con este llamado a la unidad, los pastores animan a los colombianos en la búsqueda del bien común y la reconciliación, valorando el camino del diálogo.

Vie 25 Ago 2023

Secretario del episcopado colombiano invita a los fieles a ser parte de la gran colecta nacional Dona Nobis 2023

Este domingo, 27 de agosto, será el día central en que se llevará a cabo Dona Nobis, la colecta anual de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de la cual se busca recaudar fondos para desarrollar e impulsar las obras de evangelización de la Iglesia, desde los diferentes departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado. Durante esta jornada, todas las parroquias del país recibirán los aportes para este propósito.Monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia, ha extendido la invitación a todas los fieles en Colombia para que se sumen a esta iniciativa que, en esta oportunidad, tiene como lema "¡Pasión por evangelizar!".Además de las donaciones de manera presencial en las parroquias, también se pueden realizar hasta el 31 de agosto, de manera digital, así:- Ingresando directamente AQUÍ.- A través de la plataforma Wompi, haciendo clic AQUÍ.Para quienes lo prefieran, también pueden sumarse hacer realizando una consignación a la cuenta de ahorros del Banco de Bogotá #078-34683-0, a nombre de la Conferencia Episcopal de Colombia con el Nit. 860021725-1.Sobre Dona NobisSon tres los destinos que tendrá el dinero recaudado en el marco de esta campaña: 1. Apoyar la ejecución de los proyectos adelantados por los departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC) en temas como catequesis, biblia, pastoral sacerdotal y de las vocaciones, pastoral juvenil y atención a personas mayores, pastoral de las comunicaciones, pastoral litúrgica, etc. 2. Aportar a los vicariatos apostólicos para el desarrollo de su misión en las diferentes periferias del país. 3. Entregar parte de los recursos a la Fundación Mutuo Auxilio Sacerdotal Colombiano para el apoyo económico que brinda a los sacerdotes que, por edad o por invalidez física, no pueden adelantar su trabajo pastoral.Esta colecta, que empezó a impulsarse desde el año 2013, ha facilitado la puesta en marcha de diversas actividades y recursos de Evangelización de amplia relevancia. Un fruto concreto de esto ha sido la posibilidad de desarrollar, implementar y actualizar la aplicación móvil Ordo Colombiano de la CEC, una plataforma digital que, desde hace siete años, permite llevar la liturgia de la Iglesia, de manera sencilla, interactiva y gratuita, a millones de usuarios dentro y fuera del país.Durante dos años, 2017 y 2020, no se llevó a cabo esta campaña. En 2017 porque fue cuando el país recibió la Visita Apostólica del Papa Francisco y, en 2020, a causa de la compleja situación generada a nivel mundial por la pandemia del Covid-19.Estos recursos se convierten en signo de esperanza para seguir llevando la Buena Noticia de la salvación que Cristo Jesús nos propone como Iglesia que peregrina en Colombia. Por ello, el apoyo de todos resulta de gran ayuda.

Jue 13 Jul 2023

Diócesis de Santa Rosa de Osos designa administrador

Tras las sentidas honras fúnebres y exequias de monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, celebradas durante los últimos días en los municipios de Santa Rosa de Osos y El Retiro (Antioquia), este miércoles, 12 de julio, el Colegio de Consultores de la Diócesis de Santa Rosa de Osos nombró al padre Luis Alfonso Urrego Monsalve como Administrador Diocesano de esta Iglesia particular. El presbítero ha dicho que asume esta misión con dolor por la partida de su pastor, pero también con responsabilidad, compromiso y sinodalidad, dando continuidad al importante camino pastoral en favor de la vida, la reconciliación y la paz, trazado por monseñor Elkin, quien, con gratitud, será siempre recordado. El sacerdote de 48 años de edad, oriundo del municipio de Liborina, venía desempeñándose como párroco en el templo María Inmaculada de Yarumal y vicario episcopal de la zona pastoral norte. Además de acompañar parroquias de varios municipios, ha sido vicario general, director administrativo, canciller y delegado de diversas pastorales de la diócesis, así como rector y formador en el Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino. Esta es la segunda vez que el padre Luis Alfonso presta dicho servicio, pues en diciembre del año 2019 ya había sido elegido por sus hermanos sacerdotes como administrador, luego que monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, quien pastoreó esa jurisdicción durante ocho años, tomara posesión como Arzobispo de Nueva Pamplona.“Asumirlo ahora por la pérdida, por el deceso de nuestro pastor, quien apenas comenzaba su pastoreo, que también se vislumbraba demasiado fecundo para el tiempo corto que logró estar, es muy triste” ha dicho el sacerdote. “Que siempre mantengamos los ojos fijos en Jesús para no perder el horizonte ni desviarnos del camino", recordó el presbítero a propósito de las múltiples enseñanzas de monseñor. Este nombramiento por parte del órgano conocido como Colegio de Consultores se da conforme a lo establecido en el Código de Derecho Canónico. Quien asume como administrador, en este caso, el padre Luis Alfonso Urrego Monsalve, se hace cargo interinamente del gobierno de la diócesis mientras la sede esté vacante, es decir, hasta que el Papa nombre un nuevo obispo para la Iglesia particular. Biografía El padre Luis Alfonso Urrego Monsalve nació en el municipio de Liborina (Antioquia) el 11 de mayo de 1975. Hijo de la señora Berta Monsalve García y del señor Emiro Arturo Urrego Vásquez; es el menor de ocho hermanos. Fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Santa Rosa de Osos el 21 de noviembre de 2000 en la Parroquia Catedral Santa Rosa de Lima de Santa Rosa de Osos por S.E. Mons. Jairo Jaramillo Monsalve. Realizó sus estudios de primaria en la Escuela Urbana de Liborina, su secundaria la cursó en el Seminario Menor Santo Tomás de Aquino, de Santa Rosa de Osos. Estudió filosofía y teología en el Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino. Hizo su Licenciatura en Filosofía y Educación Religiosa en la Fundación Universitaria Católica del Norte. Entre sus oficios pastorales, se destacan: Vicario parroquial de Nuestra Señora de los Remedios en el municipio de Remedios; rector, profesor y ecónomo del Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino, promotor vocacional diocesano, párroco de Nuestra Señora del Carmen en El Bagre, párroco de Jesús de la Buena Esperanza de Amalfi. Fue delegado diocesano de Pastoral Social, delegado de pastoral infantil; director administrativo y ecónomo de la Diócesis de Santa Rosa de Osos, coordinador regional de Pastoral Social, director Pro-vivienda y Bienestar Social; delegado de la vida consagrada; párroco de Nuestra Señora Del Rosario en Donmatías. Así mismo, fue gerente de la Cooperativa Fraternidad Sacerdotal; miembro del Consejo Presbiteral, del Consejo de Asuntos Económicos y el Colegio de Consultores; Vicario General y Canciller. Recientemente venía desempañándose como párroco de María Inmaculada en Yarumal y Vicario Episcopal de la zona pastoral norte de la diócesis.

Vie 31 Mar 2023

Iglesia en Tumaco: 20 años convocando el viacrucis por la vida y por la paz

“Cuando en familia y comunidad nos escuchamos, el amor de Dios celebramos". Este fue el lema bajo el cual, una vez más, la Diócesis de Tumaco, a través de su Pastoral Social, convocó el emblemático ‘Viacrusis por la vida y por la paz’ que desde hace 20 años se ha venido liderando en esta jurisdicción, pero que nació en el deseo de la misma comunidad a raíz de la violencia que ha golpeado de manera directa su territorio. A la movilización que se desarrolló el pasado 26 de marzo, asistieron cientos de fieles de diferentes edades, quienes, junto a monseñor Orlando Olave Villanoba, obispo de esta diócesis, así como a varios sacerdotes y religiosas, oraron y alzaron su voz rechazando estas situaciones que los afectan profundamente. En esta oportunidad, el viacrusis recorrió diversos barrios de la Comuna 5 del municipio de Tumaco con un llamado a la búsqueda de la paz, dirigido no solo a actores ilegales, sino también a miembros de las comunidades que habitan este territorio del pacífico nariñense. De acuerdo con monseñor Olave, realizar esta actividad en víspera de Semana Santa se presenta como una importante oportunidad para pedir a quienes acuden a la violencia “que cambien su corazón, que busquen siempre reconciliarse, para que entendamos juntos que el camino es la paz”. En el espacio el prelado también ha hecho un llamado a las familias, para que se vivan en ellas espacios de reconciliación y de perdón. Por su parte, Daniel Marines, uno de los jóvenes que participó activamente en el viacrusis, ha valorado esta actividad centrada en los Misterios dolorosos de Cristo a través de las 14 estaciones y ha dicho que “así como Jesucristo cargó la cruz, así como él murió y sufrió por todos nosotros, así deberíamos enseñarle a la comunidad que se ponga siempre por adelante con la paz, la justicia y la vida” amando a los demás y respetándolos en medio de sus diferencias.