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monseñor hugo torres

Lun 1 Ago 2022

Por recrudecimiento de violencia, obispo de Apartadó convoca a jornadas de oración

Ante el recrudecimiento de la violencia y el ataque contra miembros de la fuerza pública, la Diócesis de Apartadó, al noroccidente de Antioquia, en unión con otras fuerzas vivas de la sociedad civil del Urabá Darién, convocaron para que antes de la posesión del nuevo presidente, se realice en cada poblado y ciudad actos simbólicos de rechazo a la violencia armada y se adelanten jornadas de oración, clamando por la paz de esta región. En un comunicado firmado por monseñor Hugo Alberto Torres Marín, obispo de la Diócesis de Apartadó, se rechaza el asesinato de jóvenes, ataques contra estaciones de policía, el cierre de establecimientos educativos y de servicios públicos, todo ello causado por miembros del Clan del Golfo, quienes persisten con amenazas por desplazamiento, confinamiento y asesinato para el control territorial. "Exhortamos a los grupos y personas que están causando este dolor inmenso a la región y al país, para que humanicen el conflicto parando este accionar y utilizando otras alternativas que respetando la vida y cuidando el tejido social, les permita lograr sus objetivos". El prelado expresó su saludo de cercanía y condolencia a los familiares de policías y militares asesinados, así como a las instituciones a las cuales pertenecían y a la población en general. Aseguró su oración por toda la comunidad y les invitó a no perder la esperanza. Según han informado las autoridades, los ataques terroristas contra el Estado en Antioquia se han presentado en Apartadó, Ituango, Ebéjico, Necoclí, Peque, Uramita, Chigorodó, Turbo, Carepa, Santa Fe de Antioquia y Cañasgordas. Como resultado de ellos, 27 uniformados murieron y más de 40 salieron lesionados de los disparos y de las detonaciones de artefactos explosivos. DESCARGAR COMUNICADO

Vie 30 Jul 2021

La Iglesia se pronuncia ante situación migratoria en Necoclí - Antioquia

Frente a la grave situación humanitaria que se presenta en Necoclí, Urabá antioqueño, donde más de 10.000 migrantes se agolparon en el municipio buscando una salida hacia Panamá, la Diócesis de Apartadó, a través de su obispo, Hugo Alberto Torres Marín, ha extendido una invitación a la comunidad a ser buenos samaritanos con aquellos extranjeros en condición migratoria. “En estos momentos en que nuestro territorio es visitado por tantos extranjeros en situación de migración, seamos todos, buenos samaritanos con estos hermanos que van en busca de mejores condiciones de vida o que por múltiples motivos han tenido que dejar sus hogares de origen”, asintió el obispo. A través de un comunicado, el prelado llamó la atención de las instituciones municipales, departamentales y nacionales para que cumplan con la debida atención que requiere esta situación. Exhortó a la comunicad urabaense para que conserven una conducta ética coherente con los principios cristianos que caracteriza a los habitantes de este municipio en el territorio de Urabá, recordándoles la invitación hecha por el Papa Francisco para “acoger, proteger, promover e integrar al migrante”. Monseñor Torres Marín pidió a las organizaciones que trabajan en la atención a migrantes, hacerse presentes y ser solidarios con estas personas que atraviesan esta dura realidad. A los comerciantes, les pidió no incrementar los costos de los productos para que esta población tenga la oportunidad de acceder a la compra de sus principales necesidades básicas. Si bien el tema del transito de la población migrante que cruza por Necoclí viene de hace años, lo que está sucediendo por estos días ha sido calificado como un hecho sin precedentes. Según las cifras que manejan la alcaldía local y Migración, este año han transitado unas 33 mil personas provenientes de Haití, Cuba, Chile, Senegal y Ghana.

Mar 29 Oct 2019

Iglesia en Apartadó llama a solidaridad con damnificados

Ante la grave emergencia que se presentó durante la noche del lunes 28 de octubre, luego de reportarse el desbordamiento del río Apartadó, en el municipio que lleva el mismo nombre y que queda ubicado en el Urabá Antioqueño, el obispo de esta jurisdicción, monseñor Hugo Torres Marín, hizo un llamado a la solidaridad para que se presten ayudas a las comunidades que lo perdieron todo. Monseñor Torres narró cómo el desbordamiento de este río, que llegó a subir a una altura de más de 1,80 metros, hizo que cientos de personas su subieran con urgencia a los techos de sus casas y fueran rescatados luego en lanchas. “Las familias no tuvieron tiempo de sacar ninguna de sus pertenencias, perdieron todos sus enseres. Para salvar sus vidas tuvieron que subirse a los techos y ser rescatadas en lanchas, hay muchas pérdidas materiales”, afirmó el prelado. Además, informó que son aproximadamente 10 los barrios los que resultaron afectados por esta emergencia y confirmó que la curia diocesana también sufrió afectación por el agua. ​Para recaudar las ayudas económicas esta jurisdicción ha destinado, a nombre de la diócesis de Apartadó, identificada con el NIT 800041752, la cuenta de ahorros de Bancolombia S.A. No. 64574870591. También, están recibiendo los donativos en especie en las parroquias de San Fernando Rey y San José de Apartadó o en la sede de la curia diocesana (Calle 100 No. 94 A-109 Barrio La Chinita – Apartadó/Antioquia). VER VIDEO

Mié 10 Ene 2018

Ubicación de peajes sí afecta bolsillo de la gente: “Obispo de Apartadó"

El obispo de Apartadó, monseñor Hugo Torres Marín, se refirió a la difícil situación que se está viviendo en el Urabá antioqueño por cuenta del cobro de tres peajes que se ubicarán en la región. En una entrevista concedida a la Revista Semana el obispo de esta zona del país afirmó que el cobro de dichos peajes, afectará a los ciudadanos más pobres del Urabá y cree que es mejor reubicar esos puntos de cobro. El siguiente es el texto de la entrevista realizada por este medio de comunicación. El Urabá antioqueño aún está sumido en la tensión porque no se define qué pasará con los tres peajes que se ubicarán en la región. De momento, estarán suspendidos durante un mes, mientras se realizan estudios técnicos que determinen cuál es la mejor ubicación para las casetas —una de las cuales fue destruida durante manifestaciones—. En una zona donde el 80 por ciento de la población se ubica entre los estratos cero, uno y dos, para la comunidad es difícil aceptar el cobro de tres peajes, cada uno a 8.100 pesos. SEMANA habló con monseñor Hugo Torres, obispo de Apartadó, quien se ha encargado de acompañar a las comunidades en una petición que le parece justa. Semana.com: ¿Qué opinión le mereció el primer llamado de los comerciantes al paro cívico? Monseñor Hugo Torres: Habíamos escuchado varias veces la invitación de los comerciantes, del llamado Comité Cívico, invitando para la expresión popular de inconformidad sobre los peajes, nos pareció normal. No nos pronunciamos ni apoyamos porque no es nuestra tarea, pero sí vimos la cosa como oportuna, justa entre comillas, y vimos muy bien el desarrollo la jornada del 27 de diciembre, todo se logró en paz. Luego, cuando dijeron que saldrían a protestar el 3 de enero, también lo vimos como normal, era lo justo. Semana.com: ¿Por qué dice que era una causa justa entre comillas? M.H.T.: Uno quisiera que esos paros cívicos unificaran todo el sentir de las comunidades y descubrimos que estaban solo los comerciantes y otros sectores estuvieron indiferentes. No fue un sentido común. De hecho, algunos gremios como el de los transportadores estuvieron al margen. Semana.com: ¿Los peajes si afectan a la población? M.H.T: Aquí hay mucha gente que tiene su transporte y sus carros de negocio, carros del diario, con los que trabajan, entonces van dos y tres veces de un pueblo al otro, porque esto es como un área metropolitana; hay muchos buses y busetas, cada minuto de la terminal sale un bus para cualquiera de los lugares, entonces eso sí encarece el transporte porque cualquier 50 o 100 pesos que le aumenten hacen la diferencia. Y aquí hablamos de tres peajes cada uno a 8.100 pesos. El lugar donde están los peajes sí afecta el bolsillo de mucha gente porque una cosa es pasar a Necoclí esporádicamente, como hace un turista, y otra tener que trabajar y vivir en diferentes municipios. Semana.com: ¿Por qué cree que la protesta se salió de orden? M.H.T.: Porque el Gobierno se mantuvo en esa posición de cobrar y no reubicar, todo lo contrario, al sentir de la gente. La ciudadanía debió estar informada, pero no fue escuchada, ni siquiera se pronunciaban en los medios, y lo que empezó como un instrumento de protesta legal luego fue aprovechado por otras fuerzas para entrar como autores de la inconformidad. Yo creo que hay una reacción muy retrasada del Gobierno. Desde hace mucho tiempo se estaba pidiendo que la institucionalidad se hiciera presente, dialogara aquí con los líderes y eso no se hizo. Y se cancelaban las reuniones. Se dejó que las decisiones las tomara el Ministerio con las alcaldías, pero ya sabemos que a las alcaldías no les cumplieron las promesas. No aceptaron razones. Semana.com: Se habló de que la protesta se la tomaron las pandillas, ¿quiénes son esos jóvenes que conforman esas pandillas? M.H.T.: Yo entiendo aquí, por lo que hemos analizado, que hay un gran problema de deserción escolar. Son muchos los jóvenes que se matriculan en los colegios y dejan de ir. Estos son muchachos que, por carecer de la presencia de papá y mamá en la casa, porque muchos de ellos trabajan en las bananeras, se quedan sin Dios y sin ley, desescolarizados, muchos de hogares disfuncionales, los agarra el microtráfico y el consumo de estupefacientes y como consecuencia vienen todos estos atropellos y robos y desórdenes. Uno puede pensar que estos son jóvenes que no tienen oportunidades, que sufren el abandono del Estado. Semana.com: El Urabá es una región que tiene mucha inversión para los próximos años, ¿es eso suficiente? M.H.T.: Hace falta todo el desarrollo que viene con el puerto y las autopistas, eso activa la economía macro, pero veo que aquí hay una inequidad social muy grande. La riqueza está muy mal repartida. Hay mucho terrateniente, hay empresas ya muy establecidas, hay mucha tierra en manos de nadie, mucha utilización del espacio para lo ilícito, entonces los distintos sectores sacan tajada de la realidad y no se piensa en la zona como una región. Necesitamos que se invierta en la gente, que realmente se responda a los problemas sociales: educación, deporte, cultura, trabajo diferente al banano. No todo el mundo quiere trabajar en las bananeras, y a veces nos ilusionan con los puertos, pero todo se queda en eso, en ilusiones. Nos falta dirigencia. Aquí no tenemos quien nos represente políticamente". Semana.com: ¿Qué hay que hacer con los peajes? M.H.T: Necesitamos unas carreteras excelentes y eso exige aceptar los peajes, pero no de cualquier manera, hay que conversar con toda la sociedad para determinar cuántos peajes y dónde se ubican. Fuente: Revista Semana Foto: Revista Semana

Mar 6 Dic 2016

Apartadó: Laicos analizan su rol en la Iglesia y en el mundo

Según el papa Francisco, los laicos, “son parte del Santo Pueblo fiel de Dios y por lo tanto, los protagonistas de la Iglesia y del mundo, a los que los pastores están llamados a servir y no a servirse de ellos”. Para hacer realidad este llamado, la diócesis de Apartadó invitó a un taller para reflexionar sobre el rol de los laicos en la iglesia y en el mundo. El evento que se realizó los días 3 y 4 de diciembre, contó con el saludo de bienvenida por parte del obispo de esa jurisdicción, monseñor Hugo Alberto Torres Marín y la presencia del director de la Pastoral Social y director de CORDUPAZ, padre Leónidas Moreno. Este espacio fue aprovechado para conversar con los asistentes sobre los planteamientos de la Doctrina Social de la Iglesia que quedan plasmados en el compendio de la misma y analizar el compromiso político del laico. En otro momento, el asesor de la Comisión de Conciliación Nacional Stephan Miethke, quién sirvió como facilitador del taller, realizó un recuento de la historia de la Doctrina Social de la Iglesia desde el Papa León XIII hasta el Papa Francisco, dejó en claro que la misión como laico requiere acción y remarcó la importancia de los laicos en la construcción de una Colombia reconciliada y en paz. Para contar con bases teológicas, en grupos reflexionaron algunos fundamentos bíblicos de la Doctrina Social. Los 50 laicos que participaron del taller aprovecharon este espacio para preguntar sobre como realizar una labor más activa, que permita acompañar los procesos que adelanta la diócesis de Apartadó. Este evento está enmarcado en el proyecto de "Acciones conscientes. Tu compromiso con el futuro" y cuenta con el apoyo de la Conferencia Episcopal. El mismo forma parte de una serie de talleres que se vienen organizando en diferentes partes del país, con el objetivo de formar a víctimas, sobrevivientes, supervivientes, agentes de pastoral y gestores de paz en herramientas de reconciliación en medio del conflicto. Fuente: Of. comunicaciones Comisión de Conciliación Nacional