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La iglesia en Colombia

Mar 28 Ene 2020

Año Jubilar en la Diócesis de Garzón

Dos acontecimientos eclesiales en el departamento del Huila han permitido que el Papa Francisco conceda el Año Jubilar con indulgencia plenaria a la diócesis de Garzón. Se trata del centenario de la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes en Saladoblanco y los 75 años de fundación del Monasterio del Ave María, “hechos que marcan un hito en la historia de esta jurisdicción; acontecimientos que nos van revelando que esta Iglesia va llegando a una madurez y estabilidad; una diócesis con luces y sombras, pero también con gran esperanza de que la vida sea verdaderamente la vida de Dios en nuestra Iglesia", explicó monseñor Fabio Duque Jaramillo, obispo de esta Iglesia Particular. De otra parte, el prelado invitó a la comunidad a ser participe con alegría de estos acontecimientos: "que tomemos parte en lo que la Iglesia nos ofrece para que nosotros podamos seguir conociendo más de cerca la misericordia de Dios, que no es solo el perdón, sino es Dios mismo habitando en el corazón nuestro para que nosotros podamos derrotar el mal". Finalmente recordó que los actos celebrativos se realizarán así: Aniversario 75 años del Monasterio del Ave María de las Hermanas Pobres de Santa Clara, el 8 de mayo de 2020. Eucaristía Centenario la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, el 24 de mayo de 2020. El Año Jubilar inició el 1 de enero de 2020 e irá hasta el 31 de diciembre. La comunidad católica del centro, occidente y sur del departamento, que asista a estos dos lugares se podrá beneficiar con la indulgencia plenaria. La parroquia Nuestra Señora de las Mercedes Fue creada según decreto episcopal de monseñor Esteban Rojas Tovar, obispo de Garzón, el 8 de mayo de 1920. El padre William Darío Yagué, párroco, afirmó que "esta es una gran oportunidad que tenemos todos los fieles cristianos, para que iniciemos o continuemos el camino de santidad de vida y, como peregrinos de la gracia de salvación, encontrémonos con ella, la Bienaventurada Virgen María, en su gran advocación de Nuestra Señora de Las Mercedes". Monasterio del Ave María de las hermanas pobres de Santa Clara Creado el 24 de mayo de 1945. La fundación venía del monasterio de la ciudad de Santa Rosa de Osos y fue acogida por Monseñor Gerardo Martínez Madrigal, quien en esa época era el obispo de Garzón y oriundo de la ciudad de Santa Rosa de Osos. ¿Qué es una indulgencia? “La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos” (Catecismo de la Iglesia Católica N° 1471). Condiciones para obtener la indulgencia Tener la intención de evitar cualquier pecado mortal o venial, ir peregrinando hasta el templo parroquial Nuestra Señora de las Mercedes en Saladoblanco o al Monasterio del Ave María de las Hermanas Pobres de Santa Clara en Garzón y cumplir las siguientes condiciones: Confesión sacramental Comunión Eucarística Rezar por las intenciones de la Iglesia Universal, por las intenciones del Sumo Pontífice: Papa Francisco y por las intenciones del obispo de esta Jurisdicción Practicar una obra de Misericordia Fuente: Con información de la Of. de comunicaciones diócesis de Garzón

Sáb 25 Ene 2020

Monasterio del Santo Ecce Homo, 400 años de historia y evangelización

Con una solemne eucaristía y la participación de más de 3.000 personas, los frailes dominicos de la Provincia San Luis Bertrán de Colombia dieron inicio al año Jubilar, otorgado por la Santa Sede en Roma, con motivo de los 400 años de la fundación del monasterio del Santo Ecce Homo, ubicado en la vía que de Sutamarchán conduce a Santa Sofía en el departamento de Boyacá. Como es tradición, el inicio de estas festividades tuvo como preámbulo la celebración del santo del monasterio, el Ecce Homo, la figura de Jesús, el sirvo doliente, que Pilato presentó al pueblo judío para la crucifixión. Dichos actos conmemorativos tuvieron lugar desde el once de enero con la novena en honor al santo, actos culturales y juegos pirotécnicos durante la noche de domingo 19 y la solemne eucaristía el lunes 20. Durante varios años los habitantes de la región y fieles devotos del Santo Ecce Homo, se congregan en el monasterio por estos primeros días de enero para festejar la fiesta patronal, que, en esta oportunidad, fue presidida por monseñor Luis Felipe Sánchez Aponte, obispo de la diócesis de Chiquinquirá, jurisdicción a la que pertenece el antiguo monasterio. “La tierra donde pisan es Santa. En estos bellos claustros de este monasterio, en los comienzos de la evangelización, fue donde nuestros padres dominicos anunciaron a Jesucristo hiel, muerto y resucitado. Donde se elevaron las primeras oraciones a Dios por la obra evangelizadora. Este fue un centro doctrinero en donde los hermanos indígenas profesaron su fe en el Dios de la vida”, resaltó monseñor Luis Felipe en su homilía. El acto religioso contó con la participación de algunos sacerdotes provenientes de las diferentes parroquias de la diócesis de Chiquinquirá, así como de la Orden de Predicadores. También se hicieron partícipes algunas autoridades civiles, municipales, militares y de policía del departamento. Este es el preámbulo de las diferentes actividades que los frailes dominicos de Colombia han preparado para la conmemoración de los cuatro siglos de este monasterio, que reúne un sin número de representaciones históricas y significados importantes para la evangelización en Colombia. Durante el año jubilar, que culminará el próximo 20 de enero de 2021, se tiene previsto el desarrollo de una agenda enmarcada en una serie de encuentros eclesiales, culturales, deportivos, históricos, civiles, entre muchas otras actividades, con el fin de rescatar la figura y la importancia que el monasterio del Santo Ecce Homo representa para el país. El monasterio, una de las 16 maravillas de Colombia La historia ubica al monasterio del Santo Ecce Homo en Pavachoque (antiguo aposento de la otrora encomienda de Yuca), que después de cuatro siglos, sigue siendo misterioso, silente y aún más encantador para el viajero que recorre esta estancia colonial que se impone ante un valle verde, que esconde entre sus hierbas lo que fuera el fondo del mar y sus fósiles milenarios y, de vientos que deshojan un pequeño bosque que llevan y traen historias desde 1620. Fue precisamente, en la centuria de los años de mil seiscientos, cuando la presencia de los frailes dominicos viviría su Siglo de Oro en la gesta evangelizadora de la patria. Por estos años, se estabiliza el crecimiento y expansión de la Provincia de San Antonino del Nuevo Reino de Granada; para 1614, había 13 conventos, 43 doctrinas y 1.443 frailes. En 1620 de una de las principales doctrinas dominicanas como lo fue indudablemente el Monasterio de Santo Ecce-Homo (he aquí al Hombre) ubicado en el municipio de Sutamarchán y que conserva en el tiempo de sus vetustos cuatrocientos años, su estilo prístino, inalterado y puro, tal como era originalmente. Sus formas y volúmenes enclavados en el valle del Pavachoque, siguen siendo hoy la única impronta y referente para los frailes de la Provincia de San Luis Bertrán de Colombia, puesto que el monasterio sigue hablando desde su propio silencio y desde sus líneas arquitectónicas, no solamente de cómo eran las capillas y conventos doctrineros durante la época hispánica, sino también del inicio de la actividad misionera que, a pesar de las dificultades a lo largo de la historia, no ha dejado de cesar en su incansable labor evangelizadora. La historia ha dado ya su veredicto y reconoce en la obra misionera de los frailes dominicos en Colombia este lugar sagrado; considerado como Monumento Universal al Silencio, como un Remanso de Paz, y como una de las dieciséis Maravillas de Colombia, por todo lo que es en sí el monasterio. En 1998, fue a su vez, declarado patrimonio arquitectónico en la lista de bienes culturales de Colombia. El monasterio, creado como centro doctrinero para la evangelización de los nativos de las encomiendas de Sorocotá, Ubazá, Chirmute, Mocará, Monquirá y Yuca, fue consolidado el 15 de marzo de 1620 en un domingo de palmas, en la estancia cedida por el encomendero don Juan de Mayorga. El nombre del monasterio se da gracias al capitán español Juan de Mayorga Salazar, quien trajo la pintura del Santo Ecce-Homo; dicha pintura al óleo, atribuida al pintor renacentista Tiziano Vecellio o Vecelli (1477/1490-1576), fue obtenida en el célebre saqueo de Roma del año 1527, durante las guerras de Carlos V. En la actualidad, la imagen se encuentra bajo custodia en la parroquia de Sutamarchán, aproximadamente desde el año de 1909. En la actualidad Ahora, luego de 400 años, el monasterio conserva sus cimientos antiguos visitado por miles de personas provenientes de diferentes lugares del mundo que se sorprenden ante las maravillas, el silencio y los secretos de este lugar. Sumado a esto, se ha convertido en un lugar de atractivo turístico donde se realizan retiros, eventos sociales, sacramentos y eventos al aire libre como cabalgatas y caminatas ecológicas Para ponerse en contacto con el monasterio puede escribir al correo [email protected] o visitar la Fanpage de Facebook como Monasterio del Santo Ecce-Homo. Fuente: Of. comunicaciones Monasterio del Santo Ecce Homo, Frailes Dominicos

Jue 23 Ene 2020

Centro de acopio del Banco de Alimentos celebra su cuarto aniversario

Ya son 4 años en los que el Banco Arquidiocesano de Alimentos de Bogotá, a través de su Centro de Acopio de Corabastos, rescata a diario 8.5 toneladas de productos para salvar vidas. Según registros suministrados por las directivas de esta Institución, durante el año 2019 fueron recibidos en esta oficina 2.292.000 kilos de alimentos, beneficiando a 300.000 personas en estado de vulnerabilidad. Desde sus inicios, hace 18 años, el Banco de Alimentos se ha dado a la tarea de rescatar productos, teniendo entre sus grandes fundadores la Central de Corabastos, quien se vinculó a esta misión contra el hambre en enero de 2016, facilitando un centro de acopio dentro de esta sede de abastecimiento. "Diariamente los colaboradores del Banco rescatan de 8 a 8.5 toneladas de alimentos, gracias a los 948 comerciantes que se han sumado a la lucha contra el hambre, respondiendo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible N°12 y 13, sobre la producción, consumo responsable, la disminución de la contaminación y el desperdicio", señala un boletín de prensa. Con los lemas “Alimenta más, desperdicia menos” y “Más comida en los comedores, menos en los contenedores”, esta entidad ha ido llegando a los comerciantes quienes se han convertido en ‘héroes’, sensibilizándose frente a la necesidad de aportar a las personas que más lo necesitan. En el mundo 821 millones de personas sufren de hambre al año y en Colombia 3.2 millones de personas no tienen seguridad alimentaria (FAO); según el Departamento Nacional de Planeación (DNP) en el 2016, al año se pierde y se desperdician en el país 9,76 millones de toneladas de comida. Ante este panorama, el Banco de Alimentos de Bogotá, anima a los bogotanos para que hagan parte de la solución, uniéndose a la campaña #JUNTOSCONTRAELHAMBRE, donando desde 5 mil pesos, a través del sitio web www.bancodealimentos.org.co

Mié 22 Ene 2020

Cartagena se prepara para la fiesta de su patrona: la Virgen de la Candelaria

Como cada año, la Iglesia Católica en Cartagena celebrará una de las fiestas patronales más representativas de esta ciudad, la Virgen de la Candelaria. Dentro del desarrollo histórico y cultural del departamento de Bolívar y toda la región de la Costa Atlántica, la fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria representa un momento importante de fe católica. En esta ocasión se celebrará del 24 de enero al 02 de febrero del 2020. Sobre la celebración, fray José Niño Gómez, Prior del Convento Santa Cruz de la Popa, ha dicho que “es deseo de la comunidad religiosa (Agustinos Recoletos), que las celebraciones de la Virgen de la Candelaria, de este año, se vivan en paz y sirvan para la unidad del pueblo cartagenero”. El 2 de febrero, la comunidad de los Agustinos Recoletos, guardianes de la Virgen de la Candelaria y su cofradía, harán el descenso de la Virgen, que será llevada en procesión desde el Santuario de Nuestra Señora de la Candelaria, en el Cerro de la Popa, hasta la iglesia La Ermita del Pie de la Popa, dónde permanecerá por ocho días. El Santuario de la Virgen de la Candelaria, patrona de Cartagena, y su imagen, que se encuentra en un retablo dorado de la capilla, es muy venerada por el pueblo católico de esta ciudad y sus alrededores. El Papa Juan Pablo II coronó canónicamente la Virgen el domingo 6 de julio de 1986 durante su visita Apostólica a Cartagena. Cuenta la historia que desde cuando fray Alonso de La Cruz Paredes entronizó la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria en el templo del Cerro de la Popa, las familias han venido honrándola con un profundo fervor, subiendo a la colina y participando de la novena y las misas como una forma de manifestar su infinito amor a la Virgen. Como todos los años, diariamente, se espera una romería de devotos de la Santísima Virgen bajo esta advocación, que acudirán al Santuario y Convento Santa Cruz de la Popa, para participar de la novena y las 8 celebraciones litúrgicas. Las diferentes zonas pastorales de la Arquidiócesis de Cartagena, también participarán en los distintos actos. El arzobispo de Cartagena, monseñor Jorge Enrique Jiménez Carvajal será el encargado de presidir la eucaristía central de esta fiesta, que se realizará el día 02 de febrero, a las 2:00 p.m. en la plazoleta del Convento. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar AGENDA[/icon] Con información: Of. comunicaciones misioneros Agustinos Recoletos Fotos:Of. comunicaciones misioneros Agustinos Recoletos

Sáb 18 Ene 2020

Artista colombiano que transformó los cilindros de guerra en semillas de paz

La vida Freddy Javier Rojas Castañeda tuvo un vuelco inimaginable, luego que un ataque guerrillero destruyera su casa en el año 2001, en Saravena, en el departamento de Arauca, región de la Orinoquia colombiana, con un artefacto del cual hoy saca máximo provecho para promover la paz y la reconciliación, un cilindro de gas. Lo que en un primer momento significaba una desgracia, el joven artista –en ese entonces cursaba su carrera en artes en la Universidad Nacional– se convirtió en una oportunidad para curar las heridas de la guerra. De la mano de la Comisión de Conciliación Nacional (CCN) de la Iglesia colombiana, Rojas relata que le ha tocado vivir un proceso de resignificación, porque “obviamente es un hecho que narra una situación particular en un municipio de Colombia, pero también es el reflejo de otros municipios del país que han sido afectados por la guerra”. Con estos cilindros, el artista, quien también es hijo de los fundadores de Saravena, quiere convertir estos instrumentos de guerra en semillas de paz para que “sean objetos que inviten a la contemplación y a la reflexión en el sentido de la no repetición de estos sucesos, sino que sean artefactos mensajeros de esperanza”. Reconstrucción de la memoria “Saravena es un municipio joven, tan sólo con 45 años de fundado”, cuenta Joaquín Ramírez, párroco en esta zona, quien fue testigo de primera mano en el proceso artístico de Freddy. Tiene 12 años de ordenado y desde entonces ha acompañado a sus propios vecinos en la construcción de espacios para la paz. Le toco vivir en carne propia el fragor de la violencia, cuando tan sólo cursaba 10° año de la escuela secundaria presenció la primera explosión con los cilindros usados por los guerrilleros. “Mis compañeros y yo, estábamos ahí cerca del parque cuando la guerrilla tiró el primer cilindro y esto fue un acontecimiento extraordinario porque ya la guerra pasó del campo al pueblo”, rememora al punto que desde entonces hasta el sol de hoy sigue latente el temor. Con tan pocos años de poblado, en Saravena los cilindros de la guerra han destruido también el Concejo Municipal, la Alcaldía, “Solo se ha salvado la estación de policía”, dice el párroco. “Al detonar cualquier objeto, toda la gente corre, porque precisamente los cilindros son armas no convencionales que caen en cualquier lugar”, dice el sacerdote a guisa de anécdota, una anécdota poco agradable, pero que con ayuda del Diplomado en Memoria, impartido por la CCN, han logrado institucionalizar el arte de los cilindros en elementos de reconstrucción de una historia que apunta a la paz. De allí que el joven artista se perfiló como en el catalizador de muchos dolores. Una exhaustiva investigación En el momento del ataque, por suerte (y la ayuda divina) ningún familiar de Rojas se encontraba en la casa. En ese entonces él se encontraba cursando estudios de artes, lo cual le llevó a resignificar este objeto de la guerra –y toda su carrera–a un arte minimalista, donde con un carácter arquitectónico da una connotación de protección en lo que anteriormente fue un destructor, dentro del mismo reconstruye las casas destruidas de muchos de sus vecinos. Esto fue un proceso paulatino, marcado por una exhaustiva investigación, por lo que descubrió que estos artefactos fueron usados por las guerras de guerrillas de Vietnam. Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en la zona exportaron esta táctica para combatir a las autoridades. En otras regiones los cilindros son llamados bombonas, ramplas o pipetas. El mecanismo usado por los grupos guerrilleros consiste en llenar con grandes cargas de dinamita estos elementos, que al caer no tienen una estabilidad, ruedan al garete hasta explotar en el lugar menos esperado. Del mismo modo que los guerrilleros abren para introducir la pólvora, así Rojas aprendió a meter su arte minimalista, que reconstruye precisamente los sueños perdidos de muchas familias. Hoy en día, Freddy es un referente nacional e internacional, sus bombonas han llegado al museo de Arte moderno y al Museo Nacional de Bogotá como también a Santa Cruz de Bolivia como participado en intercambios en Francia y Estados Unidos. “La reconciliación empieza por nosotros” Si bien hace casi 20 años su familia lo perdió todo, nunca pudieron quebrantar su espíritu, ni robarle la esperanza ni sueños. Su arte le ayuda a vivir de lo que ama y a llevar un mensaje hermoso por toda Colombia y el mundo. Él vivió en carne propia el dolor, el miedo, la pesadilla, aún así le apuesta a la paz y a la reconciliación, porque como bien afirma: “Yo creo que la reconciliación empieza es de nosotros mismos desde las víctimas” al punto que se pregunta: “¿Cómo puede uno perdonar algo a alguien que le ha hecho mucho daño?”. La respuesta salta a la vista: “Nosotros debemos abonar el terreno, debemos descargar todo eso que llevamos dentro y darle espacios a las nuevas generaciones donde sólo quede la memoria para a partir de allí reconstruir sobre la base de lo bueno que venimos construyendo hoy”, acota. Arte para la sanación personal Freddy en su camino de creación, desde aquellos infaustos sucesos, no ha parado de ser portavoz de esperanza. Ha alternado su trabajo artístico con sus clases de arteterapia a niños, niñas y adolescentes a través con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y Unicef para generar espacios para la proyección y aprovechamiento del tiempo libre de quienes han sufrido los impactos traumáticos de estos hechos y con menores víctimas de minas antipersona. “La verdad uno cree en el arte como proceso de sanación personal y familiar, porque de alguna manera en cada uno va brotando y va alcanzando como esa satisfacción, porque el arte es la mejor herramienta terapéutica que hay para curarse de este tipo de situaciones”, asegura. Tomado: Portal web Vida Nueva Foto: Portal Vida Nueva

Sáb 11 Ene 2020

Obispos del pacífico y suroccidente alertan agudización del conflicto armado

En un comunicado conjunto los Obispos de la Región del Pacífico y Suroccidente de Colombia, expresaron una vez más su preocupación y advertencia por la agudización del conflicto en estas zonas territoriales y en otras regiones del país. “En diversos momentos hemos advertido sobre las dificultades que viven muchas personas en el territorio del Pacífico y Suroccidente, y hemos solicitado al Estado colombiano una solución integral que resuelva las causas estructurales que están en la raíz de la crisis humanitaria”. Estos territorios, compuestos en su mayoría por afrodescendientes, indígenas y mestizos, ha sido uno de los más golpeados por la violencia, en este sentido los prelados expresaron “alzamos nuevamente nuestra voz de pastores y hacemos un llamado a retomar el sendero de la paz en la perspectiva del respeto a los Derechos Humanos, los Derechos de los Pueblos y el Derecho Internacional Humanitario". En su mensaje convocaron al Gobierno Nacional como a otras instancias estatales, “a establecer condiciones de vida digna y mecanismos de protección para las comunidades y líderes sociales, tanto a Leyner Palacios como a los otros liderazgos que están en riesgo”. Igualmente, solicitaron prestar atención ante las alertas por posibles situaciones de connivencia de integrantes de la Fuerza Pública con grupos ilegales. También reafirmaron su llamado para buscar salidas políticas y pacíficas al conflicto armado, de manera especial con el ELN, con las AGC y estructuras similares. “Esperamos la respuesta sincera de los diversos actores, mediante gestos concretos de verdadera voluntad de paz”. Finalmente, pidieron a los colombianos continuar en permanente oración y seguir trabajando con compromiso en la construcción de un país equitativo, fraterno y sin violencia. El mensaje fue suscrito por: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía, Arzobispo de Cali; Mons. Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Popayán; Mons. Juan Carlos Barreto Barreto, Obispo de Quibdó; Mons. Mario de Jesús Álvarez Gómez, Obispo de Istmina – Tadó; Mons. Hugo Alberto Torres Marín, Obispo de Apartadó, Mons. Luis Albeiro Maldonado, Obispo de Mocoa – Sibundoy; Mons. Rubén Darío Jaramillo Montoya, Obispo de Buenaventura; Mons. José Saúl Grisales, Obispo de Ipiales; Mons. Orlando Olave, Obispo de Tumaco; Mons. Edgar de Jesús García Gil, Obispo de Palmira. [icon class='fa fa-download fa-2x']Descargar comunicado[/icon]

Mié 8 Ene 2020

Diócesis de Cúcuta entrega 135 millones en ayudas para familias vulnerables

El programa ‘Follow Up To’ Respuesta Conjunta Colombia, concluyó el 2019 con la entrega de 135 millones de pesos en ayudas materiales para 120 hogares de zonas marginadas de la ciudad de Cúcuta. Este proyecto es una iniciativa que lidera la Diócesis de Cúcuta, a través de la Corporación de Servicio de Pastoral Social (Cospas), en alianza con el Secretariado Nacional de Pastoral Social Cáritas Colombiana y la Pastoral Social de Holanda (Cordaid), el cual consistió en estudiar las necesidades de la población perteneciente al Centro de Evangelización Santo Tomás, que comprende los barrios La Fortaleza, El Talento y La Flor, en el Anillo Vial Occidental. Lo que más alertó fue la presencia de niños que viven en situaciones precarias, sobre todo por la falta de salubridad, desde el lugar donde duermen, hasta para su higiene personal. Por esta razón, se censó a la comunidad y se identificaron a las mujeres cabeza de familia, a los migrantes venezolanos, colombianos retornados y víctimas desplazadas por el conflicto armado. Los beneficiarios de ‘Follow Up to’ recibieron acompañamiento psicosocial en lo corrido del año; capacitación en el manejo y saneamiento básico del agua; encuentros pastorales y de evangelización, apoyados por el padre que guía espiritualmente el Centro de Evangelización Santo Tomás, el presbítero Fabián Pacheco, y por las hermanas Misioneras de la Nueva Vida, quienes hicieron una intervención integral. Después de estos procesos, el pasado 30 de diciembre, el padre Abimael Bacca Vargas, director de Cospas y Yazmín Esmeralda Corzo Sánchez, coordinadora del proyecto, hicieron la entrega de camas con sus respectivos colchones y sábanas; kits de aseo (shampoo, jabón, papel higiénico, cepillo dental); útiles de cocina (ollas, jarras, cubiertos, platos); recipientes para almacenar aproximadamente 250 litros de agua, ya que en estas zonas el agua potable llega cada 15 días. Esta obra de caridad cerró el año 2019 beneficiando a 120 familias, que suman cerca de 700 personas. Fuente: Oficina de comunicaciones diócesis de Cúcuta

Jue 2 Ene 2020

2020 un año dedicado a la fraternidad: Mons. Luis José Rueda

El Año de la fraternidad marcará la ruta pastoral de la Arquidiócesis de Popayán durante el 2020, así lo dio a conocer el arzobispo de esa ciudad, monseñor Luis José Rueda Aparicio, en un mensaje al pueblo de Dios. "‘El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz, habitaba en tierra y sombra de muerte, y una luz les brilló’ (Is9,1). Estas palabras del profeta Isaías, nos llenan de esperanza al comienzo del año 2020. Son palabras motivadoras para comenzar un nuevo año de vida y de trabajos (...) Estamos convencidos que esa gran luz nos guiará por caminos de paz y fraternidad", así lo señaló en su mensaje pastoral. La Iglesia vive y promueve la fraternidad El arzobispo recordó que, en medio de las adversidades, la Iglesia siempre ha estado caminando con el pueblo, "presente en campos y ciudades, en comunión plena con el Papa Francisco, anunciando la Buena Nueva y renovando la esperanza de su misión”. La fraternidad se cultiva en comunidad Recordó que una forma de cultivar la fraternidad humana, es venciendo el egoísmo y la desconfianza, para ello dijo que "con la opción por la Nueva Evangelización nos proponemos durante el año 2020, seguir la convocatoria a los fieles laicos para que vivan su fe en pequeñas comunidades, al estilo de las primeras comunidades de seguidores de Cristo (Hc2,42)". La fraternidad nos enseña a dialogar Explicó que para poder vivir la fraternidad es importante el diálogo en sus diferentes ambientes: familiar, social, de trabajo y espiritual. "El diálogo familiar nos enseña la importancia de escucharnos con atención para encontrar soluciones a los diversos problemas. El diálogo social nos enseña a valorarnos, a respetarnos, a organizarnos por el bien común, evitando las polarizaciones, que nos conducen a la violencia y la exclusión. El diálogo espiritual nos enseña que la oración es fundamento de la fraternidad”. La fraternidad es camino de reconciliación Afirmó que una forma de superar los resentimientos es sentir al otro como hermano, solo así se llega a la unidad y al perdón. "La fraternidad nos ayuda a ser acogedores, nos motiva a proteger al que piensa distinto, para superar los odios y consolidar la paz". La fraternidad nos exige conversión Finalmente, explicó que el año de la fraternidad ha de ser un espacio donde se viva momentos de conversión personal, social y ecológica. "El año de la fraternidad es una oportunidad para sanar heridas, para crecer en la confianza mutua, para celebrar la unidad, empezando por casa, fraternizando en los barrios y veredas. Es un año para promover en las aulas de clase y en los medios de comunicación la cultura del encuentro, para que seamos un pueblo de hermanos. La conversión ecológica nos compromete en el cuidado de la casa común, nos exige cambiar nuestros hábitos depredadores, nos pide ser misioneros de la vida humana y ambiental". [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]