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Actualidad

Mar 5 Mayo 2026

Formar discípulos en el mundo digital: La apuesta de la Iglesia en Colombia con la Escuela de Misioneros Digitales

Con la participación de cerca de 500 personas conectadas en tiempo real, se desarrolló el pasado sábado 2 de mayo la primera sesión de la Escuela de Misioneros Digitales, una iniciativa liderada por el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en articulación con la Pastoral Digital del país.El programa, de carácter gratuito y virtual, busca formar evangelizadores capaces de anunciar con fidelidad el Evangelio en los entornos digitales, entendidos hoy como un verdadero “continente de misión”.Una experiencia eclesial con respaldo institucionalLa sesión inaugural fue moderada por el padre Martín Sepúlveda Mora, director del Departamento de Comunicaciones de la CEC, y contó con la participación de dos de los obispos que integran la Comisión Episcopal de Comunicaciones y Tecnologías: monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, obispo de Pasto y presidente de esta Comisión, y monseñor Dimas Acuña, obispo de El Banco y referente episcopal para la Pastoral Digital en Colombia.Su presencia evidenció el respaldo institucional de la Iglesia colombiana a esta apuesta formativa, que busca consolidar una acción evangelizadora articulada, en comunión y en sintonía con los desafíos actuales.Una experiencia llamada a ser “contagiosa” en la IglesiaDurante la apertura, monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, destacó el alcance y significado de esta iniciativa, calificándola como una experiencia “llamada a ser contagiosa”.“Es una hermosa noticia ver que hay tantos inscritos. Espacios como este manifiestan ese espíritu misionero que tiene la Iglesia y que vive en nuestros corazones”, expresó.Monseñor Lucio subrayó que la misión digital implica ampliar la mirada pastoral más allá de los espacios tradicionales: “Estamos llamados a ensanchar la tienda de nuestros corazones y de nuestras miradas, para descubrir a todos aquellos que necesitan al Señor, incluso en esos ‘rincones’ de la vida donde muchos lo buscan sin saberlo”.La misión digital: presencia, no solo estrategiaEn su intervención, monseñor Ruiz insistió en que el entorno digital no puede entenderse únicamente como una herramienta, sino como un verdadero ambiente de vida.“No se trata solo de técnicas o estrategias. La misión digital está llamada a ser presencia: una presencia eclesial, una presencia que haga visible que no estamos solos”, afirmó.Además, advirtió sobre el riesgo de reducir la evangelización a métricas o lógicas de posicionamiento: “Nuestra misión es contracorriente. No se mide en seguidores, sino en comunión, en encuentro y en la capacidad de generar procesos reales en la vida de las personas”.“La misión digital ha venido para quedarse”La formación central estuvo a cargo del padre Álvaro Serrano Bayán, sacerdote de la diócesis de Toledo (España) y colaborador del Dicasterio para la Comunicación, quien abordó el tema “El llamado del misionero digital”.Desde Roma, el sacerdote destacó la acogida de la iniciativa y afirmó que “la misión digital ha venido para quedarse”, subrayando que se trata de una continuidad de la misión evangelizadora de la Iglesia.“No estamos inventando algo nuevo; la Iglesia siempre ha anunciado el Evangelio. Hoy ese mundo también es digital”, señaló.Habitar el “continente digital” con identidad misioneraDurante su exposición, el padre Serrano explicó que más del 70 % de la población mundial está conectada a internet, lo que convierte el entorno digital en un espacio prioritario de evangelización.“No son números, son personas reales: que sufren, buscan, creen y necesitan ser escuchadas”, afirmó.En este contexto, insistió en la necesidad de aprender el lenguaje propio de cada plataforma: “Si no hablamos el mismo lenguaje, nadie nos va a entender”, advirtió, invitando a comunicar el mensaje cristiano con creatividad y cercanía.Oración, identidad y comunidad: el corazón de la misiónUno de los énfasis centrales de la sesión fue la dimensión espiritual de la evangelización digital. “La misión no depende del algoritmo, sino de la oración”, afirmó el sacerdote, destacando que toda acción evangelizadora debe estar sostenida en una relación viva con Dios.El sacerdote definió al misionero digital como “un creyente que, consciente de su vocación bautismal, anuncia el Evangelio en el entorno digital con responsabilidad, creatividad y fidelidad”, subrayando que no se trata de ser influencer, sino discípulo.También alertó sobre riesgos como el agotamiento, la vanidad o la soledad digital, e invitó a enfrentarlos desde la vida interior, el acompañamiento espiritual y la comunión eclesial.Una Iglesia en salida también en lo digitalRetomando el llamado del papa Francisco a ser una “Iglesia en salida”, los ponentes coincidieron en que la evangelización digital implica salir al encuentro de quienes no conocen a Cristo, especialmente en contextos de fragilidad o búsqueda.“Tenemos que ir donde nadie quiere ir, estar en medio de las crisis y construir puentes”, explicó el padre Serrano, mientras monseñor Ruiz enfatizó la necesidad de “salir al cruce de los caminos de la vida concreta de las personas”.Como concluyó monseñor Ruiz: “Mantener vivo el fuego interior, ese que no se enciende con algoritmos, sino con oración, comunidad y Espíritu Santo”.Un proceso formativo con proyección nacionalLa Escuela de Misioneros Digitales se desarrollará a lo largo de siete sesiones mensuales hasta octubre de 2026, abordando temas como la espiritualidad del misionero digital, el storytelling, la producción audiovisual, la sinodalidad y la planificación de estrategias de evangelización en redes.El proceso culminará con un encuentro nacional presencial en la Arquidiócesis de Cali, donde se espera consolidar una red de misioneros digitales y realizar su envío oficial.Una apuesta pastoral ante los desafíos actualesEsta iniciativa se enmarca en la misión de la Conferencia Episcopal de Colombia de promover la evangelización y contribuir a la construcción de una sociedad basada en la verdad, la vida, la justicia y la paz, incluso en los ambientes digitales.

Mar 5 Mayo 2026

El Papa León XIV centra su intención de mayo en el hambre y el desperdicio: “Que nadie quede excluido de la mesa común”

El Papa León XIV dedicó su intención de oración para mayo de 2026 a una de las problemáticas más críticas del mundo actual: el acceso a una alimentación digna. Bajo el lema “por una alimentación para todos”, el Pontífice invita a visibilizar y afrontar la paradoja entre el hambre persistente y el desperdicio de alimentos, una realidad que afecta tanto a nivel global como en países como Colombia.Una crisis global que interpelaLa intención del Papa se sitúa en un contexto internacional alarmante: millones de personas continúan sin acceso a alimentos suficientes, mientras una parte significativa de la producción se pierde o se desperdicia. Esta situación, advierte la Red Mundial de Oración del Papa, no solo es económica, sino también ética, social y ambiental.El llamado del Pontífice apunta a una transformación de fondo: pasar de una lógica de consumo desmedido a una cultura de solidaridad, donde los alimentos sean reconocidos como un bien común y no como un recurso descartable.Colombia: avances leves, brechas persistentesEn el caso colombiano, el panorama refleja avances moderados, pero desafíos estructurales. Según el DANE, en 2024 el 25,5% de los hogares vivió inseguridad alimentaria moderada o grave, lo que representa cerca de 14,4 millones de personas.Aunque la cifra muestra una leve reducción frente al año anterior, la inseguridad alimentaria grave aumentó y afecta a millones de personas. Las brechas territoriales siguen siendo marcadas: en zonas rurales la prevalencia alcanza el 34,2%, mientras departamentos como La Guajira, Sucre y Córdoba presentan los niveles más altos del país.El fenómeno también está vinculado a condiciones de pobreza, desigualdad y vulnerabilidad social, afectando especialmente a hogares con jefatura femenina y con menores niveles educativos.El papel de los bancos de alimentos y la sociedad civilEn este contexto, organizaciones como ABACO (Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia) han advertido sobre la urgencia de fortalecer estrategias que permitan reducir el desperdicio y redistribuir los alimentos disponibles.De acuerdo con su análisis, en Colombia se desperdician toneladas de alimentos aptos para el consumo, mientras millones de personas enfrentan dificultades para acceder a una alimentación adecuada. Esta realidad evidencia fallas en la cadena de producción, distribución y consumo, pero también abre oportunidades para la acción solidaria.Los bancos de alimentos, en este sentido, cumplen un papel clave al recuperar excedentes y canalizarlos hacia poblaciones vulnerables, contribuyendo a mitigar el impacto del hambre y promoviendo una cultura de aprovechamiento.Un llamado a transformar los hábitosLa intención del Papa coincide con estos esfuerzos al subrayar que la solución no depende únicamente de grandes decisiones estructurales, sino también de cambios cotidianos. El subsidio mensual propone acciones concretas como planificar las compras, evitar el desperdicio, aprovechar los alimentos y compartir con quienes más lo necesitan.El enfoque es claro: todos los actores —productores, distribuidores, instituciones y consumidores— tienen responsabilidad en la construcción de sistemas alimentarios más justos y sostenibles.Oración del mesComo parte de esta intención, el Papa León XIV propone la siguiente oración:Señor de la creación,tú nos diste la tierra fecunda y, con ella, nuestro pan de cada día,como signo de tu amor y providencia.Hoy reconocemos con dolorque millones de hermanos y hermanas siguen padeciendo hambre,mientras tantos bienes se desperdician en nuestras mesas.Despierta en nosotros una nueva conciencia:que aprendamos a agradecer cada alimento,a consumir con sencillez,a compartir con alegría,y a cuidar los frutos de la tierra como un don tuyo,destinado a todos, no solo a unos pocos.Padre bueno,haznos capaces de transformar la lógica del consumo egoístaen una cultura de solidaridad.Que nuestras comunidades promuevan gestos concretos:campañas de sensibilización, bancos de alimentos,y un estilo de vida sobrio y responsable.Tú que nos enviaste a tu amado Hijo Jesús,pan partido para la vida del mundo,danos un corazón nuevo, con hambre de justicia y sed de fraternidad.Que nadie quede excluido de la mesa común,y que tu Espíritu nos enseñe a mirar el panno como un objeto de consumo,sino como un signo de comunión y cuidado.Amén.Vea a continuación el Video del Papa:

Lun 4 Mayo 2026

Colombia vivirá el Cuarto Rosario Nacional con la Consagración al Inmaculado Corazón de María

El próximo miércoles 13 de mayo, colombianos dentro y fuera del país están convocados a unirse en el Cuarto Rosario Nacional, una jornada de oración que busca poner en el centro la conversión personal como camino para la paz y la reconciliación de Colombia.Bajo el lema “La Paz y la Reconciliación de Colombia se construyen desde la conversión de tu corazón”, esta iniciativa, promovida por diversos grupos de laicos católicos y apoyada por la Conferencia Episcopal de Colombia y la Arquidiócesis de Bogotá, se presenta como una respuesta espiritual ante los desafíos que enfrenta el país en materia de convivencia y unidad.La jornada se desarrollará a través de momentos centrales. El primero tendrá lugar a partir de las 11:00 a.m. en la Catedral Primada de Colombia, donde se rezará el Santo Rosario, seguido de la celebración de la Eucaristía y la Consagración del país al Inmaculado Corazón de María, presididas por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Este, será transmitido a través del canal RCN y otros medios que se sumarán a esa señal.En este contexto, el Presidente del Episcopado Colombiano subrayó el sentido profundo de esta convocatoria, al afirmar que “le pediremos a la Madre del Señor que avive en nosotros la esperanza, sostenga la unidad y suplique por la reconciliación y la paz de todos los colombianos”.El segundo momento se realizará a las 5:00 p.m. en la Plaza de Bolívar de Bogotá, con un espacio de adoración eucarística, seguido de una procesión y el Rosario de antorchas, como signo visible de fe y comunión en torno a la intención de paz para el país.La Conferencia Episcopal de Colombia invita a las diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos eclesiales, familias y a todos los colombianos —en el territorio nacional y en el exterior— a unirse a esta jornada desde sus propios contextos, fortaleciendo así un clamor común por la reconciliación.Vea la invitación del Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia haciendo clic aquí.

Jue 30 Abr 2026

OMP Colombia invita a vivir este 3 de mayo la Jornada Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera

Obras Misionales Pontificias (OMP) de Colombia ha anunciado que, este año, la Jornada Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera, se celebrará el próximo domingo 3 de mayo (primer domingo del mes).La iniciativa, impulsada desde la Pontificia Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera en Colombia, convoca a comunidades eclesiales de todo el país a fortalecer el espíritu misionero desde la niñez y la adolescencia, acompañada de una colecta solidaria en favor de los más necesitados en el mundo.Para este año, la Jornada se desarrollará bajo el lema: “¡Niños y adolescentes, unidos al Corazón de Jesús para que el mundo crea!”, una invitación a vivir la fe desde la unidad, el amor y el compromiso misionero, inspirados en la oración de Jesús: “que todos sean uno, para que el mundo crea” (Jn 17,21).En esta ocasión, la celebración propondrá centrar la mirada en el Corazón de Jesús como fuente del amor que impulsa la misión, fortalece la comunión y motiva a niños, niñas y adolescentes a ser discípulos misioneros en su vida cotidiana. Desde esta espiritualidad, se promueve una vivencia concreta del Evangelio a través del servicio, la solidaridad y el testimonio alegre de la fe.Además, la Jornada buscará consolidar la fraternidad en parroquias, grupos y comunidades, fomentando valores como el respeto, la corresponsabilidad y el trabajo conjunto en la misión de la Iglesia. En este contexto, los más jóvenes son reconocidos como protagonistas y signos de esperanza, capaces de aportar a la construcción de una sociedad más fraterna.En el marco de esta celebración, OMP también hace un llamado a la oración por el IX Congreso Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (CONIAM), que se realizará en Valledupar del 25 al 28 de junio de 2026. Este encuentro reunirá representantes de las 78 jurisdicciones eclesiásticas del país, en un espacio que se proyecta como signo de unidad, renovación misionera y comunión eclesial.La POIAM ha dispuesto materiales oficiales —entre ellos, el subsidio pastoral, el afiche oficial y piezas digitales— para facilitar la participación activa de las comunidades en esta Jornada, fortaleciendo así su alcance en todo el territorio nacional. Puede acceder a ellos haciendo clic aquí.Finalmente, la Obra encomienda este camino misionero a la intercesión de San Francisco Javier y Santa Teresita del Niño Jesús, patronos de las misiones, para que animen a la Iglesia en Colombia a vivir esta Jornada con espíritu de fe, unidad y entrega generosa.

Mié 29 Abr 2026

El Papa León XIV expresa dolor y llama a la paz ante la violencia en Colombia

Durante la audiencia general de este miércoles 29 de abril en el Vaticano, el Papa León XIV expresó su dolor y preocupación por la situación de violencia que afecta a diferentes regiones de Colombia, en medio de un mensaje más amplio centrado en la paz, la reconciliación y la dignidad humana.“Con dolor y preocupación he tenido noticia de la trágica situación de violencia que aflige la región Suroeste de Colombia, que ha causado graves pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía a las víctimas y a sus familiares y exhorto a todos a rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la paz”, manifestó el Santo Padre.Estas palabras se dieron en el marco de su catequesis, en la que compartió los frutos de su reciente viaje apostólico a África —con visitas a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial—, donde reiteró el llamado a construir caminos de reconciliación, superar las violencias y promover el desarrollo integral de los pueblos. En particular, subrayó la urgencia de trabajar por la paz en contextos marcados por tensiones, desigualdades y conflictos, destacando la responsabilidad de la Iglesia en la promoción de la dignidad humana y la justicia.El pronunciamiento del Pontífice se produce en un contexto de creciente preocupación por el recrudecimiento de la violencia en distintas zonas del país, especialmente en departamentos del suroccidente, donde recientes atentados han afectado mayoritariamente a la población civil. Se une a las múltiples voces de la Iglesia Católica en Colombia que, en los últimos días, han expresado su dolor, solidaridad con las víctimas y un llamado firme al cese de toda forma de violencia. En particular, obispos del país han insistido en la urgencia de trabajar por una paz con justicia social, basada en el diálogo, la reconciliación y el respeto por la vida.Vea el mensaje del Papa León XIV para Colombia:

Lun 27 Abr 2026

Ante crisis humanitaria en varias regiones, Conferencia Episcopal de Colombia hace llamado urgente: “Nada justifica la violencia”

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Comunidad de Presidencia, expresa su profundo dolor, consternación y preocupación ante el recrudecimiento de la violencia y la crisis humanitaria que afectan a departamentos como Huila, Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Meta.En el comunicado, los obispos rechazan los recientes hechos que han cobrado vidas humanas y dejado múltiples personas heridas, incluyendo población civil, líderes sociales y comunidades vulnerables. Estos hechos, advierten, “hieren la dignidad humana y quebrantan el derecho fundamental a la vida” .Rechazo a la violencia y defensa de la vidaEl mensaje reitera que “nada justifica la violencia” y advierte que toda acción armada contra la población civil constituye “una grave ofensa a Dios y una ruptura del orden moral y social”. En esa misma línea, subraya que “la vida humana es sagrada y debe ser protegida en toda circunstancia” .Asimismo, expresa su cercanía con las víctimas, sus familias y las comunidades afectadas —especialmente indígenas, afrodescendientes y campesinas—, y reafirma su compromiso de acompañar su dolor y ser presencia de esperanza en medio de la adversidad.Llamados urgentes: actores armados, Estado y sociedadEn el comunicado, los obispos exhortan a quienes promueven y ejecutan acciones violentas a “cesar inmediatamente todo acto que atente contra la vida” y a actuar conforme a los principios del derecho internacional humanitario . También advierten que persistir en la violencia “solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”.De igual forma, instan a las autoridades a redoblar esfuerzos para garantizar la protección de la población, el acceso a bienes esenciales y una presencia integral en los territorios. A la sociedad en general, le recuerdan la necesidad de no caer en la indiferencia y de “organizar la solidaridad y construir caminos de reconciliación”.Los obispos enfatizan que "la crisis humanitaria exige respuestas urgentes, coordinadas y sostenibles".Oración, esperanza y acción desde las comunidadesEl comunicado convoca a intensificar la oración por la paz en Colombia y a promover acciones concretas de ayuda humanitaria en favor de las poblaciones afectadas.Este pronunciamiento emitido por la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia se suma a los llamados realizados desde distintas regiones del país por obispos como los de Cali y Popayán, articulando una voz común que insiste en la defensa de la vida y en la urgencia de responder, desde todos los sectores, a la crisis humanitaria que vive el país.

Lun 27 Abr 2026

Violencia en Cauca y Valle: Arzobispos de Cali y Popayán piden detener ataques y proteger a la población

La Iglesia católica en Colombia, a través de los pronunciamientos de las arquidiócesis de Cali y Popayán, expresa su profunda preocupación y rechazo frente a la escalada de violencia que ha sacudido en los últimos días a los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, dejando múltiples personas fallecidas, decenas de heridos y un profundo sufrimiento en las comunidades.Los comunicados, emitidos por monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, y monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán, recogen el clamor de las comunidades afectadas y elevan un llamado urgente a detener la violencia.Ambos pastores coinciden en denunciar con firmeza la gravedad de estos hechos, subrayando el impacto desproporcionado que tienen sobre la población civil. En sus mensajes, insisten en que “la vida debe ser respetada y defendida en toda circunstancia” y advierten que estos hechos “siembran dolor, zozobra y muerte en nuestras comunidades”.Desde Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez invita a la sociedad a no caer en la indiferencia y a responder desde la solidaridad, recordando que “no podemos acostumbrarnos a la violencia ni permitir que el miedo silencie nuestra conciencia”.Por su parte, desde Popayán, monseñor Omar Sánchez hace un llamado a cerrar el paso a toda forma de violencia y a retomar caminos de reconciliación: “Colombia necesita gestos concretos de paz, reconciliación y respeto por la dignidad humana”.Los arzobispos exhortan a las autoridades a redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad y proteger a la población civil, al tiempo que invitan a todos los sectores de la sociedad a no renunciar al diálogo como camino para la resolución de los conflictos.En sus mensajes, ambos pastores también expresan su cercanía con las comunidades afectadas, elevan oraciones por las víctimas y sus familias, y reiteran su llamado a no ceder ante la violencia. Además, piden intensificar la oración por Colombia, así como a sostener la esperanza en medio de las dificultades como horizonte para la construcción de la paz.En medio del dolor que dejan estos hechos, la Iglesia reafirma su compromiso de seguir siendo voz profética y mediadora, animando procesos de reconciliación y promoviendo el desarrollo humano integral en los territorios más golpeados por la violencia.

Vie 24 Abr 2026

Iglesia en Colombia traza prioridades para la Pastoral Social ante la pobreza, la exclusión y otros desafíos sociales

Del 21 al 23 de abril, 60 directores, directoras y delegados de las pastorales sociales de las jurisdicciones eclesiásticas de Colombia se reunieron en Bogotá. El objetivo del encuentro fue articularse como equipos de trabajo y vincular a los equipos nacionales en torno a las realidades sociales, pastorales y territoriales del país.Orientaciones de los obispos para el discernimiento pastoralMonseñor Juan Carlos Barreto Barreto, obispo de Soacha y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, invitó a recordar los siete objetivos del Laudato Sí: escuchar el grito de la tierra y el grito de los pobres, educación ecológica, economía ecológica, espiritualidad ecológica, estilo de vida sostenible y empoderamiento de las comunidades. Señaló que la teología de la creación no ha sido suficientemente incorporada en los procesos formativos, y que muchas comunidades aún consideran que estos temas no son espirituales o religiosos. Destacó que la Laudate Deum es un grito urgente ante un momento crítico para la humanidad. Subrayó la necesidad de integrar el sentido de fe, el sentido crítico y la territorialidad.Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Montería y también miembro de esta comisión episcopal, recordó que la Iglesia tiene que cuidar la vida como algo sagrado porque es de Dios. Señaló que, en este trabajo, también hay que reconocer el dolor de quienes han sido víctimas, así como el hecho de que muchos victimarios también han sido víctimas, en una cadena que se ha ido ampliando. Puso el foco en la afectación a los jóvenes y afirmó que Colombia tiene posibilidades para construir caminos de vida, y que la Iglesia tiene la clave. Su llamado fue a poner la vida como eje central de la misión.El padre Arturo Arrieta Aguas, director de la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira, también desde su experiencia en la Red Clamor, recordó que las personas en movilidad humana no son cifras, sino rostros, historias y trayectorias marcadas por múltiples formas de violencia y resistencia. Señaló la necesidad de superar las ideologías y que la Iglesia debe ser una fuerza transformadora que exija justicia, cuidado de la casa común y conversión ecológica.Diagnóstico regional y desafíos comunesEl trabajo por regiones permitió identificar desafíos sociales y retos pastorales compartidos. En la región Caribe y en Cundiboyacense se señalaron problemáticas como la inseguridad, la presencia de grupos armados en varios territorios, la pobreza multidimensional, la presencia significativa de población migrante, el aumento de habitantes de calle, las dificultades en salud mental -especialmente en jóvenes y adultos mayores- y los problemas derivados de modelos de desarrollo que generan exclusión y desigualdad.Entre los desafíos sociales de contexto acordados a nivel nacional se destacaron:1.Fragilidad en el tejido social y crisis humana.2.Problemas en la aplicación de los modelos de desarrollo que generan exclusión y desigualdad social.3.Débil articulación, conocimiento y respuesta institucional que ha generado asistencialismo.Principales retos pastorales identificados:1.Fortalecer el liderazgo pastoral y la gobernanza para la acción social y territorial. Se reconoció una necesidad de fortalecimiento en Doctrina Social de la Iglesia y Desarrollo Humano Integral, así como debilidades en la formación sacerdotal y en los seminarios.2.Renovar las metodologías para articular teorías y prácticas en contexto, aportando al desarrollo humano integral. Se señaló la necesidad de superar el asistencialismo y avanzar hacia procesos de dignificación.3.Consolidar la articulación al interior y por fuera de la Pastoral Social, pensando desde "proceso" y no desde actividades aisladas.Experiencias significativasSe compartieron experiencias pastorales que están dando resultados reales. En la región Caribe, se destacó el trabajo con bancos de alimentos articulados a comedores comunitarios y procesos de formación para mujeres. En la región Cundiboyacense, se destacaron experiencias en bancos de alimentos, formación de líderes, procesos de arte y cultura con niños y jóvenes, y acompañamiento a población migrante.Un aprendizaje transversal fue que los bancos de alimentos, la formación de líderes y los procesos de desarrollo humano funcionan mejor cuando se conciben como procesos integrales, y que requieren respaldo diocesano explícito y formación permanente.Prioridades para el trabajo nacionalEl encuentro definió tres prioridades para el trabajo articulado de la Pastoral Social en Colombia:1.Animación y acompañamiento permanente del Secretariado Nacional al trabajo de las provincias eclesiásticas, priorizando la agenda nacional y atendiendo las necesidades de las provincias.2.Los bancos de alimentos son experiencias con resultados tangibles que requieren articulación desde lo nacional para su impacto y fortalecimiento.3.Procesos de acompañamiento a niñas, niños y jóvenes desde el desarrollo humano integral, a través de huertas, artes, danzas, música y educación.Discernimiento sobre la identidad de la Pastoral SocialEn el momento "Juzgar", inspirado en la Dilexi te, los participantes reflexionaron sobre si la Pastoral Social está directamente vinculada con el evangelio, sobre si todavía se sabe escuchar a los pobres.Se definió colectivamente la identidad de la Pastoral Social: son quienes promueven el desarrollo integral a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia con enfoque social; son la predicación del Evangelio con acciones concretas en las heridas de las comunidades; son un puente misericordioso por el cual el Evangelio llega a las personas en medio de sus situaciones.La frase síntesis del encuentro fue: "Somos la predicación del Evangelio con acciones concretas en las heridas de nuestras comunidades que sana y salva".Lo que vieneEl encuentro permitió consolidar acuerdos para avanzar en una articulación efectiva entre el Secretariado Nacional y las jurisdicciones eclesiásticas, con prioridades claras y un horizonte de trabajo centrado en el desarrollo humano integral, el cuidado de la casa común y el acompañamiento a las poblaciones más vulnerables. Durante este 2026, en el que se conmemoran los 70 años de Cáritas Colombiana, la invitación es a renovar la identidad y misión de la Pastoral Social al servicio de las comunidades.