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episcopado

Jue 8 Dic 2022

70 AÑOS Diócesis de Zipaquirá

Por: Mons. Héctor Cubillo Peña - Erigida por el Papa Pio XII, nuestra Diócesis de Zipaquirá vio la luz al año siguiente, el 15 de agosto de 1952. Ese día nuestra Diócesis se hizo visible en medio de la sociedad. El don del primer obispo y su posesión marcaron el inicio de una Iglesia particular conformada por pastores y fieles, pequeñas y grandes comunidades especialmente parroquiales. En ese día apareció nuestro Presbiterio en unión con su pastor diocesano. Al iniciar nuestra iglesia recibimos la Palabra de Dios y los sacramentos especialmente la Eucaristía. Nacimos a la vida porque fuimos considerados ya capaces de ser esa Iglesia particular separada de su madre la Arquidiócesis de Bogotá. Habíamos llegado a una madurez para empezar una historia propia. Al nacer, Jesucristo pronunció para nosotros su llamado para estar con Él y desarrollar con el Espíritu Santo nuestra vocación como verdadera Iglesia del Señor y como familia enviada a anunciar el Evangelio y contribuir al establecimiento del Reino de Dios. Han transcurrido desde ese momento, 70 años de vida diocesana. Nuestra diócesis ha tenido la riqueza de sus obispos, sus sacerdotes en abundancia, familias, comunidades parroquiales, religiosos y religiosas y servidores que han cooperado en la construcción de nuestra familia diocesana. Muchos han nacido aquí o han llegado de otros lugares, muchos han pasado a la casa del Padre o han ido a otras diócesis. Con todos ellos hemos de sostener los lazos de la fe y del amor que sobrepasan el tiempo y los lugares. Por la gracia divina y a pesar de nuestra fragilidad humana nuestra diócesis ha permanecido fiel, anhelando y luchando para que nuestra Iglesia refleje la santidad, el amor, la verdad y la unidad del único pueblo de Dios. Hemos de considerar que en toda celebración siempre habrá el recuerdo del pasado, la celebración en el presente y la mirada al futuro, un futuro próximo y remoto. El Señor nos continuará dando su vida en este mundo hasta que vuelva. Celebrar no puede implicar parálisis, sino por el contrario, atención a lo que viene llegando. En la inmensa mayoría de los hermanos en la fe, está viva la conciencia del cambio de la vida de los hombres y las transformaciones para bien o para mal en nuestra Iglesia. En medio de este torbellino desconcertante, Dios nos acompaña y sigue guiando. Lo nuevo es maravilloso es obra creadora de Dios y lo malo es amenaza del mal que de todas maneras será vencido por Dios; los que conformamos la familia de Dios tenemos las armas de la esperanza y la seguridad que infunde nuestro Dios. El temor no proviene de Dios. Este tiempo nuevo al que nos estamos asomando estará caracterizado por la propuesta e invitación para hacer de nuestra Diócesis de Zipaquirá una comunidad que camina en la unidad y comunión de cada uno con los demás. El Papa nos ha dicho muchas veces que una “Iglesia Sinodal” en donde estemos caminando juntos es lo que quiere Dios hoy de nosotros. No podemos ser sordos ni permanecer paralizados ante esta llamada divina. La próxima celebración del 13 de agosto será jubilar; es decir, llena de júbilo, de alegría, de luz, de fiesta. El lugar de encuentro será nuestra Catedral Diocesana de Zipaquirá. Dios quiere vernos juntos, formando “un solo corazón y una sola alma” (Hch 4,32) cantando las palabras de la Virgen “Proclama mi (nuestros) corazones la grandeza del Señor…” (Lc 1, 46). Alabanza y acción de gracias de una familia diocesana que contempla las grandezas del Señor a lo largo de siete décadas. Que esta celebración nos lance con la mayor fuerza hacia nuestro futuro sinodal, caminando juntos en respuesta a la vocación y entregados a la misión recibida del Señor. Desde el nacimiento de nuestra Diócesis hace 70 años, la Virgen María nos ha venido acompañando. Su amor maternal y de intercesión ha sido para todos y cada uno el consuelo y la fortaleza para proseguir el camino. María en el Cielo y desde el Cielo ha sido fiel al encargo de su Hijo en la Cruz: “Mujer, ahí tienes a tu hijo” (Jn 19,26). Desde la meta del Cielo seguirá tendiendo sus brazos para que caminemos juntos hacia ese mismo destino de novedad, gloria y comunión eternas, en donde la sinodalidad alcanzará su más alta realización. Desde este espacio en nuestra publicación “Anuncia la Vida” extiendo a todos la invitación a la celebración jubilar de los 70 años de la Diócesis de Zipaquirá. + Héctor Cubillo Peña Obispo de Zipaquirá

Mié 27 Jul 2022

Monseñor Mario Álvarez nuevo administrador apostólico de Quibdó

La Nunciatura Apostólica en Colombia comunicó este miércoles 29 de junio, que el Papa Francisco nombró como administrador apostólico de la diócesis de Quibdó, mientras la sede episcopal se encuentre vacante, a Monseñor Mario de Jesús Álvarez Gómez, actual obispo de la Diócesis de Istmina - Tadó. Su nombramiento se dio luego de la designación y posesión canónica de monseñor Juan Carlos Barreto Barreto, como obispo de la Diócesis de Soacha, quien sirvió con su ministerio episcopal durante casi una década en la Diócesis de Quibdó. Esta elección se hizo mediante decreto expedido por la Congregación para los Obispos, donde se señala que se designa un administrador apostólico de la Iglesia Particular antes mencionada, hasta que cese la vacante de la sede episcopal, tras la elección de un nuevo obispo. Monseñor Álvarez Gómez, asumirá el cargo este jueves 30 de junio en la Catedral San Francisco de Asís de la Diócesis de Quibdó. BIOGRAFÍA Monseñor Mario de Jesús Álvarez Gómez nació en Palmira – municipio de Medellín, en territorio de la diócesis de Santa Rosa de Osos, el 19 de octubre de 1959. Cursó sus estudios primarios en Palmitas, su pueblo natal, y en el Seminario Menor Diocesano de Santa Rosa de Osos obtuvo el bachillerato académico. Inmediatamente después, pasó al Seminario Mayor de Santa Rosa de Osos y allí cursó la filosofía y la teología. Fue ordenado sacerdote el 19 de noviembre de 1985 y fue incardinado en la diócesis de Santa Rosa de Osos. Posteriormente se especializó en la Universidad Gregoriana en Roma, donde en 1993, obtuvo la licenciatura en teología bíblica. En el curso de su ministerio presbiteralha recibido los siguientes cargos: Vicario parroquial de Entrerríos (1985-1987); Profesor en el Seminario Menor Diocesano (1987-1989); Prefecto de Disciplina en el Seminario Menor (1988); Administrador parroquial en El Brasil (1989-1990); Profesor de Filosofía y Lenguas en el Seminario Mayor (1990); Estudios de teología bíblica en Roma (1990-1993); Profesor en el Seminario Mayor Diocesano (1994-1995); Vicario general de la diócesis de Santa Rosa de Osos (1995-2000); Vicario de Pastoral en la misma diócesis (1997-2000); Rector del Seminario Mayor Diocesano (1999-2003); Párroco en San Pedro de los Milagros (2003-2008); Párroco en la Catedral de Santa Rosa de Osos (2009-2010); Director de las Obras Misionales Pontificias de Colombia (2010 - 2018). El 3 de febrero de 2018 Su Santidad, el Papa Francisco, lo nombró como obispo de Istmina-Tadó. el 3 de marzo del mismo año fue su ordenación episcopal. El 29 de junio de 2022 Su Santidad, el Papa Francisco, lo nombró como administrador apostólico de la Diócesis de Quibdó.

Mié 27 Jul 2022

Obispo de la Diócesis de Facatativá tomó posesión de su sede

El pasado jueves 16 de junio de 2022, a las 10.00 a.m., en una eucaristía celebrada desde la Catedral Nuestra Señora del Rosario, tomó posesión de su cargo el nuevo obispo de la Diócesis de Facatativá, monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla. Celebración de los 60 años de la Iglesia de Facatativá Durante su homilía el nuevo obispo de Facatativá, monseñor Pedro Salamanca, agradeció a Dios y a todos los presentes, este momento especial donde también se festeja los 60 años de la fundación de esta diócesis, resaltando el lema que los conduce a la misión: “Celebremos juntos y sigamos caminando unidos”. Hizo memoria del desarrollo y trabajo pastoral con la presencia de esta Iglesia particular en esta región del país. Así mismo, agradeció y recordó los nombres de los obispos que han pastoreado la iglesia de Facatativá: Monseñor Raúl Zambrano Camader + (1962-1972), monseñor Hernando Velásquez Lotero +(1973-1985), monseñor Luis Gabriel Romero Franco (1986-2010), monseñor Luis Antonio Nova Rocha + (2010-2013), monseñor José Miguel Gómez Rodríguez (2015-2021). Además, pidió la oración de todos para la misión a emprender en esta Iglesia particular. “Les ruego me encomienden en sus oraciones, (...) la misión que recibo hoy supera mis débiles fuerzas humanas, por eso mismo pongo en las manos de la Santísima Virgen María Nuestra Señora de la salud de Bojacá, el servicio que asumo hoy, para que su sí generoso al plan de Dios, me sirva de apoyo constante e impregne mi ministerio y mi vida. Finalizó agradeciendo además, a todas las personas que lo han acompañado a lo largo de su existencia y de su servicio sacerdotal, a su familia, a la arquidiócesis de Bogotá, especialmente al presbiterio y por todos los obispos que lo han guiado y honrado con su confianza. Alegría y júbilo por este nuevo pastor Cabe resaltar que hace 60 años atrás, tomó posesión de esta cátedra el primer obispo de Facatativá, monseñor Raúl Zambrano Camader; por tal motivo la alegría y el júbilo fueron mayores al acoger en esta fecha a monseñor Pedro Salamanca como nuevo obispo de esta Iglesia Diocesana. Luego de ser leída la Bula que proclamó públicamente el nombramiento de monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla, como obispo de la Diócesis de Facatativá, el Nuncio Apostólico, Luis Mariano Montemayor, dirigió unas palabras donde resaltó algunas características de este territorio diocesano que lo conforman 22 municipios del sur-occidente del departamento de Cundinamarca, algunos de carácter urbano y otros netamente rurales. Con una población en la actualidad que sobrepasa los 750.000 habitantes, y sigue creciendo, con la llegada de nuevas familias. La Diócesis de Facatativá pertenece a la provincia eclesiástica de Bogotá, cuenta con 49 parroquias distribuidas en 6 vicarías. Este clero diocesano se caracteriza por su sentido de pertenencia, unidad y espíritu de trabajo. Se cuenta con una fuerte presencia de institutos de vida consagrada, hacen presencia 10 institutos masculinos, con cerca de 80 miembros, 36 de los cuales son sacerdotes. Los institutos femeninos son 17, con cerca de 142 miembros, dedicados a la educación, a las obras de beneficencia y 3 a la vida contemplativa. Concluyó su disertación el Nuncio Apostólico, pidiendo que la Virgen María, acompañe a monseñor Salamanca, en cada momento de esta misión pastoral y lo proteja bajo su santo manto en la advocación de Nuestra Señora del Rosario. Asistentes a la ceremonia de posesión Acompañaron esta ceremonia el Nuncio Apostólico de su Santidad en Colombia, monseñor Luis Mariano Montemayor, el Cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo emérito de Bogotá, monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de la arquidiócesis de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Luis Gabriel Romero Franco, obispo emérito de la Diócesis de Facatativá, monseñor Juan Vicente Córdoba, obispo de la Diócesis de Fontibón y monseñor Francisco Antonio Nieto Súa, obispo de la Diócesis de Engativá y monseñor Luis Augusto Campos, obispo de la Diócesis de Socorro y San Gil. También estuvieron presentes en esta solemne eucaristía, los sacerdotes que hacen parte de la Diócesis de Facatativá, los vicarios episcopales territoriales de la arquidiócesis de Bogotá, rectores de seminarios y varios sacerdotes del clero arquidiocesano, familiares, invitados especiales, medios de comunicación y por supuesto la comunidad de este municipio que hace parte de la provincia eclesiástica de la capital del país. Datos biográficos monseñor Pedro Salamanca Monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla, nació el 04 de junio de 1961, en Bucaramanga, Santander. Hijo del matrimonio de Pedro Salamanca (fallecido) y Olga Mantilla. Tiene 2 hermanos y 1 hermana. Fue ordenado sacerdote en el 30 de noviembre de 1986, por monseñor Mario Revollo Bravo. Se formó en el Seminario Mayor de Bogotá. Estudió en la Universidad Gregoriana de Roma, una licenciatura en Teología Bíblica. Del 2000 al 2004, en París, adelantó estudios de Doctorado en Teología. Fue nombrado el 7 de septiembre de 2015 por el Papa Francisco, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Bogotá. Y el 12 de diciembre de 2015, fue ordenado. Fue vicario de evangelización de esta Iglesia particular. Delegado en la junta directiva de la Fundación Escuela parroquial de Catequesis “ESPAC”. También formó parte del Consejo Presbiteral. Vicario parroquial en Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Párroco en Santo Toribio de Magrovejo. Miembro del equipo de formadores del Seminario Mayor. Delegado arzobispal para la coordinación de la comisión de formación permanente del clero. Vicario General con mandato especial, párroco en San Norberto, entre otros cargos eclesiásticos. Fuente: Of. de comunicaciones Arquidiócesis de Bogotá

Lun 4 Jul 2022

Obispos inician su CXIII Asamblea Plenaria sobre el Sínodo de la sinodalidad

En la mañana de hoy se instaló la Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano en su versión ciento trece. En esta ocasión, los obispos centrarán su atención en el estudio y análisis de “la Síntesis Nacional del Sínodo de la sinodalidad”, propuesto por el Papa Francisco a toda la Iglesia universal y que tiene como lema: ‘Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión'. En su alocución inaugural, monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), exhortó a sus hermanos obispos a mantener una actitud de profunda colegialidad y escucha en servicio de la sinodalidad al Pueblo de Dios que camina, ora y trabaja en Colombia. “El encuentro de estos días nos permitirá escuchar las voces, provenientes de todas las regiones de nuestra geografía eclesial, plasmadas en la síntesis nacional de esta fase del Sínodo sobre la Sinodalidad. Al acoger esta síntesis, estamos llamados a escuchar con fe lo que el Espíritu Santo nos dice en el momento histórico que vivimos como Iglesia y como sociedad (…) nos proponemos avanzar, para dar los pasos que nos indique el discernimiento comunitario, con el firme propósito de convertir la sinodalidad en la manera de ser Pueblo de Dios en nuestro tiempo y profundizar en la capacidad para ser testigos de esperanza”. El prelado expresó que el trabajo a realizar durante estos cinco días, consiste en construir desde la CEC una ruta que exprese un proceso eclesial de comunión, que luego, de acuerdo al discernimiento y realidad propia de cada Jurisdicción Eclesiástica, esta pueda ser insertada en los procesos de evangelización. En este contexto, propuso mantener la reflexión de estos días de Asamblea guiados portres “actitudes humanas y cristianasque configuran hoy día el ministerio apostólico propio de la Iglesia”:Discernimiento, servicio y esperanza, un trípode que permitirá a la luz de la Palabra y de la Doctrina Social de la Iglesia, hacer una lectura de los signos de los tiempos. Discernimiento propio del seguimiento En este aspecto, indicó que no es suficiente quedarse con un acumulado de conocimientos científicos, ni pensar que lo pueden abarcar todo, de ahí agregó “se requiere la ayuda del Espíritu Santo quien nos conduce a la verdad completa”. La invitación que hace monseñor Rueda Aparicio al colegio episcopal, es a seguir un camino de discernimiento guiado por Jesús y este, a su vez, debe ir acompañado de un seguimiento sin vanidades y hecho con humildad. “Hoy nos percatamos de que es menester pedir el don del discernimiento. En los días de esta Asamblea Plenaria de Obispos pidamos con insistencia este don, aprovechemos los momentos de silencio, de oración, de diálogo fraterno. Ejercitémonos en el arte del discernimiento, para no dejarnos distraer y desviar por consideraciones parciales ni por prejuicios. Afinemos los oídos del corazón para percibir el susurro suave del Espíritu. Busquemos la serenidad para evitar que los desafíos del mundo, las tentaciones y las tribulaciones, nos agobien y nos saquen del camino humilde del discipulado”, aseveró. La evangelización: como servicio a la humanidad herida Al recordar la figura donde el Papa Francisco señala que, la Iglesia se parece a un hospital de campaña, observó que la “evangelización es, ante todo, una obra de servicio a la humanidad herida, es llevar la vitalidad de la buena nueva a todo el mundo, como fermento en la masa”. “Una Iglesia con delantal y overol es una comunidad de hermanos que se desmarca de las estructuras rígidas y frías. Una Iglesia que siembra con generosidad, que supera la imagen que muchas veces proyectamos de Iglesia alejada de la realidad humana, sin capacidad de levantar al que está tirado en el camino, una Iglesia que tiene aspecto arrogante, perfecta y en consecuencia incomprensible e incomprendida, que maneja muchas veces un lenguaje sin corazón(…)¡Qué alegría, hermanos obispos, verlos luchando con creatividad por la evangelización, sufriendo al lado de los más pobres!Cada uno de ustedes es un torrente de esperanza en los territorios donde el Señor los ha sembrado como semilla del Reino”. El directivo de la CEC, invitó a volver a la alegría del servicio y librarse del “ropaje de la autosuficiencia” y agregó “porque cuando la Iglesia se ve en actitud de servicio se hace más atractiva, más convincente, menos institucional y más misionera”. La esperanza justifica el esfuerzo del camino Observó que si bien a la Iglesia le corresponde enfrentar estos tiempos difíciles por los que atraviesa el país, con problemáticas tales como: una sociedad contagiada y victimizada por el narcotráfico, la violencia, la corrupción, la inequidad, el abandono, la soledad, el irrespeto por la vida humana en todas sus etapas, entre otros, el gran desafío para la Iglesia es sembrar y cultivar la esperanza en las personas y comunidades para que “encuentren el sentido de la vida y la fortaleza de avanzar en los caminos del reino de Dios”. “La experiencia colegial y eclesial que vamos a vivir en estos días para escuchar las voces provenientes de las Iglesias particulares -y desde ellas las voces de las parroquias, de las comunidades eclesiales y de las familias- nos abre a una nueva y gran esperanza: crecer en la cultura de la sinodalidad, y promoverla allí donde todavía es débil, para hacer de ella una dimensión constitutiva de la Iglesia, como lo quiere el papa Francisco”. El arzobispo concluyó su intervención, animando a los obispos a ser valientes misioneros de vida, a dejarse renovar por el Espíritu Santo y a atender el llamado del "Pueblo de Dios a liderar el discernimiento comunitario, el servicio impulsado por el amor, la serenidad realista y esperanzada". Descargar discurso inaugural de la CXIII Asamblea Plenaria del Episcopado CONTEXTO SOBRE EL SÍNODO DE LA SINODALIDAD ¿Qué es el Sínodo de los Obispos? El Sínodo de los Obispos es una institución permanente, creada por el Papa Pablo VI (15 de septiembre de 1965), en respuesta a los deseos de los Padres del Concilio Vaticano II para mantener vivo el espíritu de colegialidad nacido de la experiencia conciliar, que se reúnen con cierta regularidad, convocados por el Papa, para tratar temas diversos. Etimológicamente hablando la palabra “sínodo”, derivada de los términos griegos syn (que significa “juntos”) y hodos (que significa “camino”), expresa la idea de “caminar juntos”. Un Sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que unos obispos, reunidos con el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente información y compartir experiencias, con el objetivo común de buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación universal. ¿Qué es el Sínodo de la Sinodalidad? Es la reunión de los Obispos convocada por el Papa Francisco, durante el periodo 2021-2023, con el fin de discernir el camino de la Iglesia en este momento. Este proceso tiene tres fases: diocesana y nacional, continental y universal. La diocesana y nacional se realizó entre 2021 y 2022; continental; y mundial entre 2022 y 2023 para concluir en octubre de este último año en Roma con la XVI Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos. ¿Cuál es el objetivo de este Sínodo? Este Sínodo pretende ser un Proceso Sinodal. El objetivo no es proporcionar una experiencia temporal o única de sinodalidad, sino más bien ofrecer una oportunidad para que todo el Pueblo de Dios discierna conjuntamente cómo avanzar en el camino para ser una Iglesia más sinodal a largo plazo. ¿Qué frutos se esperan de este proceso Sinodal? El proceso sinodal ya no es sólo una asamblea de obispos, sino un camino para todos los fieles, en el que cada Iglesia local tiene una parte esencial que realizar. Por eso ha sido fundamental el proceso de escucha y discernimiento a la luz del Espíritu Santo. No se trata de una reunión más o de un simple documento con una encuesta. Pregunta fundamental que ha guiado el camino Sinodal La consulta ha respondido básicamente a una pregunta fundamental: ¿Cómo permite este caminar juntos que la Iglesia anuncie el Evangelio de acuerdo con la misión que se le ha confiado; y qué pasos nos invita a dar el Espíritu para crecer como Iglesia sinodal? Se han articulado 10 ejes temáticos que han ayudado a aterrizar la pregunta fundamental. Son ellos: Compañeros de viaje; escucha; tomar la palabra; celebración; corresponsabilidad en la misión; diálogo en la Iglesia y en la sociedad, con otras confesiones cristianas; autoridad; participación; discernir y decidir; y formarse en la sinodalidad. Fase diocesana y nacional Presididos por el obispo de cada Jurisdicción Eclesiástica, se conformó un equipo sinodal diocesano, constituido por representantes de parroquias, movimientos apostólicos, ministerios diocesanos y comunidades religiosas, quienes a través de diferentes acciones fueron los encargados de dinamizar la consulta con el Pueblo de Dios y personas de buena voluntad. Así mismo, elaboraron la síntesis que fue presentada a finales de mayo a la Conferencia Episcopal de Colombia. Un total de 78 síntesis se recibieron, que corresponden a las Jurisdicciones de todo el país. Camino sinodal por provincias eclesiásticas El Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), realizó luego una condensación del trabajo entregado por las 78 Jurisdicciones Eclesiásticas, para agruparlo por las 14 provincias eclesiásticas en que está dividida la Iglesia en Colombia. La síntesis nacional y la síntesis provincial fue enviada a los obispos el pasado 20 de junio, para que ellos hicieran un discernimiento de esas opciones. Ahora del 04 al 08 de julio, la Asamblea Episcopal elaborará la redacción final, que llegará a la secretaría general del sínodo de obispos en Roma. Fase continental Esta síntesis nacional se envía al Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), quien convocará a todas las conferencias episcopales latinoamericanas, para que hagan sus respectivas reuniones sinodales y se envíe un segundo documento a la secretaría general del Sínodo. Fase universal Esta síntesis nacional y latinoamericana o continental hará también parte del instrumentum laboris (instrumento de trabajo) para el sínodo de obispos sobre sinodalidad que se realizará en el año 2033 en Roma.

Mié 1 Jun 2022

Los laicos, sedientos de conocer y de vivir el misterio celebrado en la liturgia y dispuestos para la participación

Es una de las conclusiones que llenó de esperanza a los convocados al encuentro nacional de liturgia, celebrado en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia del 24 al 26 de mayo, después de tres años suspendido por la pandemia del Covid-19. Se dieron cita a este evento eclesial 95 personas entre obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, procedentes de las diferentes regiones del país, todas ellas comprometidas con la promoción y la coordinación de la pastoral litúrgica a escala nacional y diocesana. Presididos por Mons. Jaime Cristóbal Abril González, Obispo de Arauca y presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia, Mons. Noel Antonio Londoño, Obispo de Jericó y miembro de dicha Comisión, y el P. Jairo de Jesús Ramírez Ramírez, Director del Departamento de Liturgia del SPEC, los convocados, en un ambiente sinodal, vivieron unas jornadas intensas de celebración de la fe, compartir fraterno y de estudio en torno al tema: “La asamblea que celebra: la mesa de la Palabra y la mesa de la Eucaristía”. Fue la oportunidad para evaluar el estado actual de la celebración litúrgica en las iglesias locales de Colombia (Status quæstionis). Entre las grandes conclusiones que llenaron de esperanza a los líderes de la liturgia del país, aparecen como protagonistas los laicos, sedientos de conocer y de vivir el misterio celebrado en la liturgia y dispuestos para la participación. Por otra parte, en cuanto tiene que ver con las debilidades, sabiendo que muchas proceden de los laicos no suficientemente formados, aparecen como protagonistas los pastores que, muchas veces por desconocimiento del espíritu de la Liturgia y otras, tristemente por desprecio de las normas litúrgicas, deforman tanto la celebración cuanto la conciencia y la espiritualidad de los fieles. En el encuentro, también hubo espacio para que los convocados peregrinaran al Santuario de nuestra Señora de la Peña, quees una advocación mariana, procedente del siglo XVII, y es venerada laimagen de la Virgen acompañada de San José, el Niño Jesús y San Gabriel, ubicado al interior del barrio “Los Laches”, en la ciudad de Bogotá. Allí tuvo lugar la celebración eucarística presidida por Mons. Luis Manuel Alí Herrera, Obispo Auxiliar de Bogotá y Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia. Este evento eclesial, que fue aprovechado para orar por los que durante la pandemia del Covid-19 celebraron su pascua, como Mons. Fabio Duque Jaramillo, obispo de Garzón y presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia, el P. Carlos Mauricio Gordillo, delegado de liturgia de la Arquidiócesis de Villavicencio y de tantos otros consagrados y laicos, también fue la ocasión para acoger al nuevo presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia y al Director del Departamento de Liturgia, arriba mencionados, fue concluido por Mons. Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Las conclusiones del encuentro serán publicadas en el Boletín NOTAS DE ACTUALIDAD LITÚRGICA de las ediciones de julio y octubre, a las que remitimos para conocer los argumentos reflexionados en este magno evento eclesial, una vez divulgadas.

Vie 13 Mayo 2022

Voz del Pastor | 15 de mayo de 2022

Reflexión de monseñor Luis José Rueda Aparicio, Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia Lectura del Santo Evangelio segúnSan Juan 13,31-33a. 34-35

Mar 3 Mayo 2022

Papa Francisco designa administrador apostólico de Santa Fe de Antioquia

La Nunciatura Apostólica informó este martes 03 de mayo, que el Papa Francisco nombró como administrador apostólico para la “sede vacante” de Santa Fe de Antioquia a monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, obispo de la Diócesis de la Santa Rosa de Osos. Su nombramiento se dio luego que el Papa Francisco aceptara la renuncia al gobierno pastoral de monseñor Orlando Antonio Corrales García, como arzobispo residencial de esta Jurisdicción Eclesiástica, tras haber cumplido 75 años, la edad límite para ocupar este cargo, de acuerdo a lo establecido por el Derecho Canónico. Biografía Mons. ELKIN FERNANDO ÁLVAREZ BOTERO Monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero nació en el municipio de El Retiro (Diócesis de Sonsón - Rionegro, Antioquia), el 21 de Noviembre de 1968, en la familia de Guillermo y Teresa. Tiene dos hermanos y una hermana. Después de haber frecuentado la escuela primaria y parte de la secundaria en el municipio de origen, en 1983 ingresó en el Seminario Menor Diocesano Nuestra Señora de Marinilla, donde concluyó los estudios de bachillerato y cursó la filosofía (1987-1988). En el Seminario Nacional Cristo Sacerdote de La Ceja estudió la teología (1998-1991). Luego, cursó estudios de Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, obteniendo la Licencia (1992-1994). Fue ordenado sacerdote el 1° de Julio de 1993 en Roma, en la capilla del Colegio Internacional María Mater Ecclesiae, por imposición de manos de Mons. Flavio Calle Zapata, entonces obispo de Sonsón - Rionegro. Ha desempeñado los siguientes oficios pastorales: * Diácono vicario parroquial de la Catedral de Sonsón (1992); * Formador y profesor del Seminario Nacional de Cristo Sacerdote de La Ceja (1994-2000); * Delegado episcopal para la Animación Bíblica de la Pastoral de la diócesis de Sonsón - Rionegro (1996-2003); * Miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores de la diócesis de Sonsón - Rionegro (1999-2003); * Rector y ecónomo del Seminario Nacional de Cristo Sacerdote de La Ceja (2000-2003 ); * Colaborador local de la Nunciatura Apostólica en Bogotá (2003-2010); * Director de los Departamentos de Ministerios Ordenados y de Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia (20 l 0-2012). * El 28 de mayo de 2012, Su Santidad Benedicto XVI lo nombró Obispo Auxiliar de Medellín y fue ordenado Obispo el 4 de Agosto de 2012.* El 7 de julio de 2016 fue elegido por la Asamblea Plenaria del Episcopado como Secretario General (2016-2019). El 22 de octubre de 2020 fue nombrado por el Papa Francisco como obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Osos, tomando posesión de su cargo el 16 de diciembre de 2020. El 02 de mayo de 2022, fue nombrado por el Papa Francisco, como administrador apostólico de Santa Fe de Antioquia.

Jue 28 Abr 2022

Subsidio: Iglesia anima “Día Nacional por la Reconciliación”

Con motivo de la visita apostólica del Papa Francisco a Colombia y del Gran Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional, en septiembre de 2017, los obispos de Colombia acordaron instituir el Día Nacional por la Reconciliación, el tres de mayo, Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, Según lo ha expresado el episcopado, este será un espacio "para que, a través de la oración, la reflexión y el encuentro, los colombianos propiciemos experiencias de amor y misericordia de Dios Padre que nos reconcilia con Él mismo, con los hermanos, con la naturaleza y con nosotros mismos y, así́, nos convirtamos en protagonistas más creíbles de procesos de construcción de paz". Para animar esta celebración el Departamento de Liturgia, del Secretariado Permanente del Episcopado (SPEC), ha elaborado un subsidio que facilitará la vivencia de este momento especial durantela eucaristía o en grupos pastorales. Este año el subsidio se articula en cuatro partes: la primera, guía para la celebración de la Santa Misa; la segunda, la oración de los fieles; la tercera, una oración por la paz de Colombia; la última, esquema para el ejercicio de los mil Jesús. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar SUBSIDIO[/icon] “Día Nacional por la Reconciliación” En la asamblea plenaria extraordinaria de noviembre de 2017, cuando se reunieron los obispos para profundizar y aplicar el Magisterio del Papa Francisco con ocasión de la visita que hizo el Pontífice a Colombia, se aprobó por unanimidad el “Día Nacional por la Reconciliación”, para que se desarrollara el 3 de mayo de cada año en la celebración de la fiesta de la “Exaltación de la Santa Cruz”. Valga este día para recordar el gran “Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional” que tuvo lugar en Villavicencio, el 8 de septiembre de 2017. Allí, el Santo Padre exclamó en su discurso: “Colombia, abre tu corazón de pueblo de Dios, déjate reconciliar. No le temas a la verdad ni a la justicia. Queridos colombianos, no tengan miedo a pedir y a ofrecer el perdón. No se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades. Es hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias. Es la hora para desactivar los odios, y renunciar a las venganzas, y abrirse a la convivencia basada en la justicia, en la verdad y en la creación de una verdadera cultura del encuentro fraterno. Que podamos habitar en armonía y fraternidad, como desea el Señor”. Claves para vivir la jornada de la Reconciliación Desde aquel primer Día de la Reconciliación, en 2018, se mantienen vigentes las cuatro claves propuestas por la Conferencia Episcopal de Colombia para vivir de forma activa esta jornada. Ellas son: 1. Tenemos necesidad de reconciliación; 2. No nos cansemos de orar por la reconciliación; 3. Hagamos un compromiso serio de reconciliación; 4. Cultivemos, cuidemos y promovamos los valores que nos disponen a vivir la reconciliación.