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iglesia católica

Vie 6 Sep 2019

"El cristianismo bien vivido es una verdadera revolución social"

Primera lectura: Sb 9,13-18 Salmo: Sal 90(89),3-4.5-6.12-13. 14+17 (R. cf. 12b) Segunda lectura: Flm 9b-10.12-17 Evangelio: Lc 14,25-33 Introducción A la luz de los textos se pueden desarrollar temas como: • La fragilidad del ser humano. • La fuente del conocimiento del hombre es la sabiduría de Dios. • Evidenciar que, a la luz de la realidad humana y la sabiduría de Dios, los planes del hombre, sin el concurso de Dios, no son más que ignorancia. • La vida cristiana como un gran aporte a la transformación de la sociedad. 1. Lectio: ¿Qué dice la Sagrada Escritura? En todas las lecturas se evidencia la condición limitada del hombre. El ser humano no logra conocer por simple reflexión (1 lectura), es un ser de polvo muy efímero (Salmo), a tal punto que se sigue que puede ser reducido a la prisión, a la esclavitud (2 lectura); está apegado a mil cosas que, si no son bien usadas, solo lo atan y no le permiten desarrollar su verdadera condición (Evangelio). En todo ello interviene Dios dándole el don de la Sabiduría que le concede ver las cosas con otra mirada, sin esta ayuda divina, todos los planes del hombre no son más que fracasos, tanto para esta vida, como para la eterna. En La primera lectura, del libro de la Sabiduría, se nos muestra que en la vida experimentamos que no es suficiente con adquirir conocimientos de tipo intelectual, el más versado en él, siente vacíos y ansias de algo más, de algo que le dé sentido a sus acciones. La respuesta está en la Sabiduría, que abre al hombre a su dimensión trascendental, a su verdadero destino, al encuentro con Dios, a su dimensión religiosa. Los versículos 13-18 que se han proclamado, son la parte final de una bellísima oración para pedir el don de la Sabiduría (Sb 9, 1-18). Ojalá todos la aprendieran desde la Biblia y oraran con ella. La lectura, Inicia planteando con dos interrogantes sobre ¿quién conoce el designio de Dios o lo que el Señor quiere? A ellos responde con una reflexión en 6 sentencias, en las que queda claro que los pensamientos del hombre son frágiles e inseguros, que su condición de creatura terrena le oprime y no le permite fácilmente ese tipo de conocimiento; a lo máximo, con fatiga medio vislumbra lo que está a su alcance. Esta reflexión viene seguida de nuevas preguntas de corte retórico, pues en ellas mismas se descubre la respuesta; sin la Sabiduría y el Espíritu Santo es imposible llegar a descubrir el sentido de los designios de Dios. En la conclusión final se presentan los beneficios de adquirir este don. En efecto, el don de la Sabiduría, permite enderezar las sendas, descubrir lo que le agrada a Dios y encontrar la salvación. El salmo 90 (89), es una reflexión de carácter sapiencial que coloca en paralelo la eternidad de Dios y la precariedad del ser humano. El salmista trae a la oración la experiencia cotidiana de lo corta y frágil que es la vida terrena, ella es como una “vela nocturna”, “un sueño”, como “la hierba”, a esta realidad se le agrega que el hombre no tiene la capacidad de calcular ni siquiera los años de su existencia. El orante no se detiene en estos rasgos desconsoladores, sino que se lanza confiadamente a la voluntad de Dios; Él es “nuestro refugio”, Él da valor a nuestra existencia, él concede el corazón sensato, sacia de misericordia y compasión a sus siervos, haciendo que la vida sea alegría y júbilo, y las obras de nuestras manos estén marcadas por la prosperidad. En Filemón, llamada “la Carta del Corazón”, por tratarse de un asunto muy personal que Pablo refiere en un corto mensaje dirigido al Cristiano Filemón, en lo concerniente al esclavo Onésimo que ahora ha aceptado la vida en Cristo, Pablo lo asume como su hijo. No entra en polémicas sobre lo legal o no, sino que apela a un cambio de visión y nuevas relaciones, gracias a la condición de la vida en Cristo y al profundo amor y fraternidad cristiana que los une. En el esclavo, el amo, Filemón, está llamado a recibir el propio corazón de Pablo (v.12), Pablo deseaba la ayuda de Onésimo, pero no quiso proceder sin el consentimiento de Filemón, por ello lo deja en libertad de decidir (v. 14); le pide que reciba a su esclavo no como esclavo sino como hermano, como si fuera el mismo Pablo. Todas las relaciones y “responsabilidades” desde la condición de cristianos quedan transformadas. En el evangelio de hoy, Lucas nos presenta las condiciones para seguir a Jesús, camino que teológicamente llamamos discipulado. Ciertamente, el camino de la fe se inicia con un enamoramiento inicial que se va per- feccionando en el camino. El texto tiene dos partes: la primera, vv. 25-27, donde encontramos unas exigencias de renuncia y desprendimiento. Estas junto a la imagen de “cargar la cruz” no suponen un peso adicional a las realidades sobrecogedoras de la vida, sino un estilo de vivir la cotidianidad a la luz del mensaje salvador y del amor transformador de Dios. Estas exigencias no son una renuncia de “olvido”, sino de libertad y de un asumir las realidades desde la condición del amor cristiano, algo así como lo que Pablo planteó a Filemón, quien ya no debe recibir a un esclavo sino a un hermano. La vivencia del discipulado en estos términos no es otra realidad que la concretización del primer mandamiento: “Amar a Dios sobre todas las cosas”, incluido papá, mamá, hermanos, familia. etc. La segunda, que la componen los vv. 28-34, describe la necesidad del discernimiento para la realización de este proyecto, que pide confiar en la ayuda de Dios, porque si solo se confía en las fuerzas humanas, no experimentaremos más que las burlas de los demás y que nos traten de locos. El discernimiento supone oración y suplica para recibir la ayuda de la sabiduría divina. El v. 35 concluye evidenciando que la confianza no pude estar en los bienes materiales porque eso nos hará indignos del nombre de discípulos del Señor. El discipulado se caracteriza por su libre y absoluta confianza en los planes de Dios. 2. Meditatio: ¿Qué me dice la Sagrada Escritura y qué me sugiere para decirle a la comunidad? ¿Cuánto cuesta seguir a Jesús o ser un hombre de fe auténtica? En verdad, no cuesta nada, es cuestión de amor, de entrega radical, porque en últimas quien más gana es quien invierte en este seguimiento, encuentra la salvación y hace su mayor aporte a la transformación de la sociedad. Ciertamente, para que esas condiciones se den es necesario tener una auténtica vida cristiana y no solo de nombre. Esta es auténtica cuando se ha crecido en el camino del discipulado, en el encuentro y la formación con Jesús. La verdadera vida cristiana busca descubrir cuál es el querer de Dios para ponerlo por obra y no proceder por caprichos personales. En esta dinámica, la oración es una condición fundamental para recibir la sabiduría que nos permite saber lo que le agrada a Dios, para ello es necesario reconocer la caducidad del ser humano y tener un corazón humilde y sencillo, con la capacidad de confiar en Dios y pedir a él los dones necesarios para ver y descubrir su querer en medio de las realidades terrenas. El cristianismo bien vivido es una verdadera revolución social. El evangelio lo transforma todo. He aquí la importancia de incidir en la sociedad con los valores del Reino, la urgencia de compartir este valor inmenso de confiar en Dios, ponernos en camino y ser en verdad “bautizados y enviados” para callejear la fe y con ella transformar nuestras tristes realidades sociales. En este tiempo en que estamos en plena marcha en la realización del Mes Misionero Extraordinario, al que nos ha convocado el Papa Francisco, todos estamos llamados a activar la misión, comunicando la alegría transformante del Evangelio de Jesús de Nazaret; debemos colocar todas nuestras fuerzas y recursos para antojar del amor de Dios a otros, ponernos en modo “salida”. Como Jesús, “Ve y haz tu lo mismo” (Lc 10, 37). Como Él ponte en camino y comunica el amor de Dios. 3. Oratio y Contemplatio: ¿Qué suplicamos al Señor para vivir con mayor compromiso la misión? ¿Cómo reflejo en la vida este encuentro con Cristo? Es necesario, de manera individual y eclesial, orar todos pidiendo al Señor el don de la sabiduría para conocer lo que Él quiere que hagamos. Orar y preparar a los misioneros de la parroquia y disponer los diversos espacios para que esta acción de la Iglesia Universal y, de manera particular, el compromiso de la Iglesia Católica en Colombia, para que cuente con la ayuda de Dios y este “Mes Misionero Extraordinario” sea todo un éxito que desate procesos de verdadero camino discipular. RECOMENDACIONES PRÁCTICAS: 1. Podría ponerse en cartelera el verso del salmo: “Danos, Señor, un corazón sensato, para saberte escuchar”. 2. Se podría emplear el Prefacio Dominical IX: La acción del Espíritu Santo en la Iglesia, que presenta la acción poderosa de Dios que dirige sabiamente la nave de la iglesia asistiéndola con su Espíritu Santo. 3. Del 8 al 15, se celebra en Colombia la Semana por la Paz. Durante la semana se puede organizar temática y acciones por la paz con grupos pastorales parroquiales, tanto de la zona urbana como rural; el jueves convendría realizar una Hora Santa suplicando a Dios el don de la paz del país.

Vie 30 Ago 2019

“La implementación de los acuerdos de paz nunca ha parado”: Mons. Henao

¿Volverá Colombia al conflicto o seguirá la ruta de la paz que a la que con tanto esfuerzo se llegó? Para entender este dilema, Vida Nueva ha conversado con monseñor Héctor Fabio Henao, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social Cáritas Colombia, cuya labor por la paz es reconocida en el país desde los años 90, y participó de los recientes procesos de negociaciones entre las FARC y el gobierno, que llevaron a la firma de los acuerdos de paz. Acuerdos de paz en marcha Cuando toda la Iglesia se prepara para celebrar la semana por la paz del 2 al 9 de septiembre, este baldazo de agua fría ha caído sobre los colombianos, no obstante Henao ha asegurado que “la implementación nunca ha parado, la implementación de los acuerdos siempre ha continuado y siempre ha estado avanzando”. También ha admitido que el ritmo de implementación ciertamente ha disminuido, pero no se ha arruinado. “En particular la implementación se está ejecutando en el campo de la reintegración de los excombatientes de las FARC, lo cual es bastante positivo. Hay unos desafíos grandes que el gobierno ira abordando progresivamente y uno de ellos tiene que ver con la Reforma Rural Integral que está también en los acuerdos”. Para el presbítero la implementación de estos acuerdos debe darse de manera integral, porque “allí hay puntos que son de mediano y largo plazo que requieren ser siempre ser puestos en camino para que la implementación no se centre solamente en unas partes”. Violencia por control territorial Por otra parte, Héctor Fabio Henao ha mencionado que la situación del país es compleja. “Sabíamos que la etapa posterior a la firma de los acuerdos de paz iba a ser difícil, que debía haber muy pronto un ocupamiento del Estado con sus distintos organismos sociales para satisfacer las necesidades de la población de manera muy rápida para asegurar que esos mismos territorios no fueran cooptados por otros actores ilegales”. Entre estos actores irregulares que han sembrado el miedo en los territorios desmovilizados están – ha dicho –, los grupos herederos del paramilitarismo, el ELN o nuevos grupos armados, principalmente por el control territorial para el tráfico de drogas: “Todo eso lamentablemente ha tenido un impacto muy fuerte con consecuencias humanitarias enormes”. Si bien a juicio del sacerdote la criminalidad en el país ha disminuido en cuanto al número de homicidios, todavía persisten temas relacionados con el asesinato y amenazas a líderes sociales, defensores de derechos humanos y líderes indígenas por “relaciones particularmente sensibles a los compromisos de derechos comunitarios sigue siendo tema mucho cuidado y motivo de mucha preocupación”. En diálogo permanente La Iglesia persistirá en su labor de la implementación de la paz, el perdón y la reconciliación, por ello desde distintas instancias han sostenido diálogos muy cercanos con organizaciones sociales, plataformas de derechos humanos y con organizaciones que están trabajando en el campo del acompañamiento a las personas amenazadas y “en ese diálogo hacemos parte de la Mesa por la vida que lidera la Procuraduría General de la Nación”. Desde estos espacios se han creado una serie de pasos colectivos para “hacer seguimiento y ayudar a que el Estado defina cada vez más la política de protección y active todos los mecanismos que existen y ejerza una coordinación interinstitucional que dé una respuesta efectiva a la implementación de los acuerdos de paz”. La reconciliación abrirá puertas La paz se logrará cuando se empiece a combatir la inequidad, por ello ha recomendado al gobierno aunar esfuerzos para generar acciones más contundentes para equilibrar el desarrollo entre las distintas regiones. Para la población en general ha animado a seguir el compromiso ciudadano de adoptar todos los mecanismos de participación, donde “la voz ciudadana pueda ser escuchada para alimentar y agilizar lo que es el trámite de las aspiraciones de las comunidades”. “Estamos en un momento en el cual es muy importante mantener una visión de mediano y largo plazo, en la que seamos capaces de identificar cuáles son los grandes aportes que la ciudadanía puede hacer y de esa manera seguir trabajando de la mano, porque se han dado logros se deben sustancialmente a la participación ciudadana activa en distintos momentos”, acotó. Además, ha pedido involucrar los valores de la fe en la perspectiva nacional que estamos construyendo, “eso significa dar mayor fuerza al trabajo por la reconciliación, el cual abrirá las puertas a muchos otros logros”. Fuente: Portal Vida Nueva

Mar 27 Ago 2019

Chiquinquirá lista para la sexta versión de la Copa de la Fe

A dos meses del evento deportivo que congrega a más de 600 sacerdotes de Colombia y países invitados como México y Ecuador, la capital mariana del país: Chiquinquirá, presentó la agenda oficial que se seguirá durante los cinco días del campeonato de fútbol. Encuentros con las comunidades parroquiales; celebración mariana, en el contexto del Centenario de Coronación de la Virgen Chiquinquirá, reina y patrona de Colombia; compartir fraterno en torno a las tradiciones y cultura de la ciudad, harán parte de la agenda de la sexta versión de la Copa de la Fe. Treinta y dos equipos, para un total de alrededor de 600 sacerdotes, participarán en la jornada que promueve la fraternidad sacerdotal, la solidaridad pastoral y sana convivencia. La academia, autoridades civiles, militares y de policía de Chiquinquirá, cuarto municipio más poblado del departamento de Boyacá, ubicado a dos horas y media de Bogotá, se han sumado a la organización de este certamen deportivo, que es iniciativa de la Conferencia Episcopal de Colombia y durante el 2019 es organizado por la Diócesis de Chiquinquirá con el apoyo de los frailes dominicos de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. La alegría de la Diócesis sede del evento ha sido manifestada en distintos momentos por su obispo, monseñor Luis Felipe Sánchez Aponte, quien ha expresado el deseo que la Copa de la Fe contribuya a la unidad sacerdotal y de la comunidad de la región; por ello, se han venido preparando con la oración y con el trabajo articulado con los distintos estamentos, que “ha sido clave (…) Seguiremos trabajando en equipo para lograr ofrecer a los sacerdotes el mejor de los espacios”, afirmó. Los encuentros deportivos se realizarán en cinco escenarios e iniciarán el 7 de octubre en horas de la tarde. El campeonato finaliza el 11 de octubre al mediodía con la premiación. El desarrollo de este evento se puede seguir a través de las redes sociales de la Conferencia Episcopal de Colombia (episcopadocol), de la Diócesis de Chiquinquirá, el fanpage de la Copa de la Fe (Copa de Fe Chiquinquira 2019) y de Cristovisión, canal aliado.

Vie 9 Ago 2019

Acción de Gracias por el Bicentenario de la gesta libertadora

En el marco de conmemoración por los 200 años de independencia se resalta, además de la entrega y compromiso de los próceres y de la comunidad que apoyó la gesta libertadora, los aspectos de la fe que estuvieron presentes, muestra de ello es la iniciativa de Simón Bolívar de oficiar el Cabido Metropolitano, tras el triunfo ratificado el 10 de agosto de 1819, para pedir que se hiciera un acto de acción de gracias a la Divina Providencia. Haciendo remembranza de estos hechos y en el contexto de celebración por el Bicentenario, el sábado 10 de agosto de 2019 a las 9 de la mañana, se llevará a cabo una solemne eucaristía en la Catedral Primada de Colombia, presidida por monseñor Rubén Salazar Gómez, Arzobispo de Bogotá y Cardenal Primado de Colombia. El presidente de la República, Iván Duque Márquez; ministros de despacho; representantes del gobierno; de las Altas Cortes; el cuerpo diplomático y las Fuerzas Armadas, asistirán a la ceremonia.

Lun 5 Ago 2019

El Papa Francisco escribe a los sacerdotes y agradece su servicio

En el marco del 160º aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, conocido como el Cura de Ars, el Papa Francisco envió una carta a todos los sacerdotes del mundo, en el que los alentó a reconocer “nuestra fragilidad”, pero al mismo tiempo dejar “que Jesús la transforme y nos lance una y otra vez a la misión”. “No nos perdamos la alegría de sentirnos ‘ovejas’, de saber que él es nuestro Señor y Pastor”, expresó. Esta carta, indicó, está dirigida no solo a los párrocos “sino también a todos Ustedes hermanos presbíteros que sin hacer ruido ‘lo dejan todo’ para estar empeñados en el día a día de vuestras comunidades. A Ustedes que, como el Cura de Ars, trabajan en la ‘trinchera’, llevan sobre sus espaldas el peso del día y del calor y, expuestos a un sinfín de situaciones, ‘dan la cara’ cotidianamente y sin darse tanta importancia, a fin de que el Pueblo de Dios esté cuidado y acompañado”. La misiva tiene cuatro grandes divisiones, tituladas “Dolor”, “Gratitud”, “Ánimo” y “Alabanza” En la primera parte, “Dolor”, el Papa Francisco señaló que “en estos últimos tiempos hemos podido oír con mayor claridad el grito, tantas veces silencioso y silenciado, de hermanos nuestros, víctimas de abuso de poder, conciencia y sexual por parte de ministros ordenados”. “Sin lugar a dudas es un tiempo de sufrimiento en la vida de las víctimas que padecieron las diferentes formas de abusos; también para sus familias y para todo el Pueblo de Dios”, dijo. El Papa destacó que “estamos firmemente comprometidos con la puesta en marcha de las reformas necesarias para impulsar, desde la raíz, una cultura basada en el cuidado pastoral de manera tal que la cultura del abuso no encuentre espacio para desarrollarse y, menos aún, perpetuarse”. “No es tarea fácil y de corto plazo, reclama el compromiso de todos”, dijo, y añadió que “si en el pasado la omisión pudo transformarse en una forma de respuesta, hoy queremos que la conversión, la transparencia, la sinceridad y solidaridad con las víctimas se convierta en nuestro modo de hacer la historia y nos ayude a estar más atentos ante todo sufrimiento humano”. El Santo Padre señaló que “este dolor no es indiferente tampoco a los presbíteros”. “Sin negar y repudiar el daño causado por algunos hermanos nuestros sería injusto no reconocer a tantos sacerdotes que, de manera constante y honesta, entregan todo lo que son y tienen por el bien de los demás y llevan adelante una paternidad espiritual capaz de llorar con los que lloran”. “Reconozco y agradezco vuestro valiente y constante ejemplo que, en momentos de turbulencia, vergüenza y dolor, nos manifiesta que Ustedes siguen jugándose con alegría por el Evangelio”, expresó. Bajo el título de “Gratitud”, el Papa Francisco dijo a los presbíteros que “en momentos de tribulación, fragilidad, así como en los de debilidad y manifestación de nuestros límites, cuando la peor de todas las tentaciones es quedarse rumiando la desolación fragmentando la mirada, el juicio y el corazón, en esos momentos es importante —hasta me animaría a decir crucial— no sólo no perder la memoria agradecida del paso del Señor por nuestra vida, la memoria de su mirada misericordiosa que nos invitó a jugárnosla por Él y por su Pueblo, sino también animarse a ponerla en práctica y con el salmista poder armar nuestro propio canto de alabanza porque ‘eterna es su misericordia’”. “El agradecimiento siempre es un ‘arma poderosa’. Sólo si somos capaces de contemplar y agradecer concretamente todos los gestos de amor, generosidad, solidaridad y confianza, así como de perdón, paciencia, aguante y compasión con los que fuimos tratados, dejaremos al Espíritu regalarnos ese aire fresco capaz de renovar (y no emparchar) nuestra vida y misión”, dijo. El Santo Padre agradeció luego a los sacerdotes “por vuestra fidelidad a los compromisos contraídos”, así como “por la alegría con la que han sabido entregar sus vidas”. También les agradeció por fortalecer”los vínculos de fraternidad y amistad en el presbiterio y con vuestro obispo” y por “el testimonio de perseverancia y ‘aguante’”. “Gracias por celebrar diariamente la Eucaristía y apacentar con misericordia en el sacramento de la reconciliación, sin rigorismos ni laxismos, haciéndose cargo de las personas y acompañándolas en el camino de conversión hacia la vida nueva que el Señor nos regala a todos”, añadió. En la sección de “Ánimo”, el Papa Francisco recordó a los sacerdotes que “frente a experiencias dolorosas todos tenemos necesidad de consuelo y de ánimo. La misión a la que fuimos llamados no entraña ser inmunes al sufrimiento, al dolor e inclusive a la incomprensión; al contrario, nos pide mirarlos de frente y asumirlos para dejar que el Señor los transforme y nos configure más a Él”. “Un buen ‘test’ para conocer como está nuestro corazón de pastor es preguntarnos cómo enfrentamos el dolor”, dijo, pues “muchas veces se puede actuar como el levita o el sacerdote de la parábola que dan un rodeo e ignoran al hombre caído. Otros se acercan mal, lo intelectualizan refugiándose en lugares comunes: ‘la vida es así’, ‘no se puede hacer nada’, dando lugar al fatalismo y la desazón; o se acercan con una mirada de preferencias selectivas que lo único que genera es aislamiento y exclusión”. El Papa señaló a los presbíteros que “Jesús más que nadie conoce nuestros esfuerzos y logros, así como también los fracasos y desaciertos. Él es el primero en decirnos: ‘Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre Ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrar alivio’”. “En una oración así sabemos que nunca estamos solos”, aseguró. En la parte final de su misiva, bajo el título de “Alabanza”, el Santo Padre subrayó que “es imposible hablar de gratitud y ánimo sin contemplar a María. Ella, mujer de corazón traspasado, nos enseña la alabanza capaz de abrir la mirada al futuro y devolver la esperanza al presente”. “Cada vez que voy a un Santuario Mariano, me gusta ‘ganar tiempo’ mirando y dejándome mirar por la Madre, pidiendo la confianza del niño, del pobre y del sencillo que sabe que ahí está su Madre y es capaz de mendigar un lugar en su regazo”. “Y en ese estar mirándola, escuchar una vez más como el indio Juan Diego: ‘¿Qué hay hijo mío el más pequeño?, ¿qué entristece tu corazón? ¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu madre?’”, dijo. El Papa Francisco alentó a los sacerdotes a que “si alguna vez nos sentimos tentados de aislarnos y encerrarnos en nosotros mismos y en nuestros proyectos protegiéndonos de los caminos siempre polvorientos de la historia, o si el lamento, la queja, la crítica o la ironía se adueñan de nuestro accionar sin ganas de luchar, de esperar y de amar… miremos a María para que limpie nuestra mirada de toda ‘pelusa’ que puede estar impidiéndonos ser atentos y despiertos para contemplar y celebrar a Cristo que Vive en medio de su Pueblo”. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Leer carta del Papa Francisco a los sacerdotes[/icon] Fuente: Agencia católica ACIPRENSA Foto: Agencia Zenti

Vie 2 Ago 2019

Conferencia Episcopal presenta Dona Nobis 2019

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) anima a los bautizados a apoyar la acción pastoral y evangelizadora de la Iglesia Católica en el país, a través de su vinculación a la campaña Dona Nobis, que tendrá como día central de recaudo el domingo 25 de agosto. Bajo el lema “Sé la luz del mundo”, esta colecta nacional, que se adelanta hace seis años en todas las parroquias, permitirá a la CEC continuar con el diseño y la gestión de proyectos destinados a ayudar, especialmente, a comunidades en situaciones vulnerables de las 77 jurisdicciones eclesiásticas (arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos) Asimismo, parte del recaudo de esta colecta nacional se invierte en el sostenimiento del trabajo pastoral que se anima desde los distintos departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC) La expresión latina ‘dona nobis’, nombre de esta campaña que significa en español ‘danos’, nos anima como Iglesia en Colombia a vivir el valor de la corresponsabilidad pastoral, eje transversal de esta iniciativa que nos permite avanzar en una renovada toma de conciencia de nuestra pertenencia a la Iglesia que, en el nombre de Cristo, todos los bautizados estamos llamados a ejercitar. Así, sostenida por los pilares de la corresponsabilidad y la pertenencia, la campaña Dona Nobis es una gran oportunidad para vivir con alegría la experiencia de ser Iglesia y descubrir, con proyectos precisos, que estamos llamados a favorecer la obra de la evangelización, la cual nos pide tiempo, talento, testimonio de vida, apertura a la donación e inversión económica. Mayor información en:www.donanobis.org

Lun 29 Jul 2019

Cristo es nuestra PAZ

Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid - En estos días el tema de la PAZsurge como algo natural en la reflexión y en la vida de todos los colombianos.Resurgen situaciones y hechos que nos hacen entrar nuevamente en este argumento de fundamental importancia para la nación.La PAZ es un bien que nos urge a todos los colombianos, creando espacios y situaciones concretas para la construcción de una vida digna y de condiciones óptimas para todos.La situación de nuestra región geográfica es compleja, experimentamos un deterioro progresivo en temas de violencia y atentados contra la vida humana, por ello pongo a ustedes, queridos lectores de LA VERDAD este tema. En muchos momentos y desde perspectivas diversas, hemos reflexionado sobre esta condición de vida, y especialmente sobre lo que fundamentalmente es la PAZ, que anhelamos todos, en las distintas circunstancias y medios de nuestra comunidad humana.Colombia ha hecho una gran apuesta por la PAZ, con sinceridad y esta es la esperanza de todos: vivir en PAZ. En ocasión del bicentenario que celebramos de nuestra independencia, podemos repasar los tristes momentos que han manchado de sangre nuestra Patria.Colombia vive, desde hacemás de un siglo, momentos muy difíciles, que iniciaron precisamente con persecuciones religiosas,con la guerra de los mil días (con pocos decenios de una relativa tranquilidad), momentos de dolor y de tristeza, de violencia y de sangre que han marcado totalmente nuestras relaciones sociales y la vida de todos.La sangre manchó la Patria en muchos momentos del siglo pasado y, también ahora, vemos brotes de violencia y de muerte entre nosotros.Seguimos viviendo el derramamiento de sangre, con la pérdida de muchas vidas humanas: líderes sociales, miembros de las fuerzas armadas, policías, gente sencilla. La PAZ está en el centro de la reflexióny del discurso de todas las clases sociales y, también, de los grupos políticos.Durante la Visita Apostólica del Papa FRANCISCO, nos invitó a dar el primer paso para ir hacia la PAZ. Muchas de las reflexiones que se hacen en los últimos días, están marcadas por opciones políticas y por las elecciones que se avecinan y, que también usan este argumento como búsqueda de los votos de los ciudadanos.Es sensible y notorio el fenómeno de la división en torno a este argumento de fundamental importancia para el futuro. Quisiera en este momento de reflexión y de análisis, invitarlos a considerar lo importante que es para todos nosotros, mirando al presente y al futuro, poder establecer un ambiente de PAZ, de serenidad en nuestra Patria.La condición de serenidad, paz, están en el origen del progreso y del avance de nuestra comunidad.No es fácil alcanzarla, la PAZ se construye con justicia social, con oportunidades para todos, con el respeto a la vida humana y, asumiendo con respeto y decisión cuanto ha ocurrido en el pasado (en la necesaria búsqueda de la verdad y la reparación del mal y la violencia que se han sufrido por inocentes). Los hermanos mayores en la fe, los hebreos, usaban el término SHALOM, PAZ, para determinar el estado en el cual todos cumplen con la Ley Santa de Dios y establecen unas condiciones precisas de vida.El pueblo de Israel, esperaba la llegada de un “Príncipe de la Paz” (Isaías 9, 6) que establecería un reino de justicia, de progreso, en el respeto y la vivencia de los preceptos de Dios.Esta palabra, formada con la raíz SLM (ShaLoM), significaba en sus origines, completar, terminar de hacer, siempre referido al plan y la voluntad de Dios.La intención de este saludo es desear el bienestar, el bien, el tiempo que viene de Dios, realidad en la cual se ha completado el designio de Dios. El pueblo romano, como Imperio potente y lleno de fuerza económica, que por la fuerza imponía sus leyes y condiciones, supo también imponer la PAZ, la serenidad y la condición de la vida en que por la fuerza social y cultural o por la imposición militar, hicieran vivir esta condición de vida. Todo discurso en el cual se hable de paz, desde la fe,tiene que estar profundamente anclado en el designio amoroso de Dios, en el respeto de sus leyes y en la aplicación de esas perspectivas de vida y de realización del hombre al cual está llamado desde siempre la persona humana. LaPAZ es reconciliacióny fortalecimiento de las relaciones personales, entre los hombres y mujeres de nuestro tiempo, entre nosotros, que como comunidad caminamos y fortalecemos nuestras condiciones personales de vida y de intercambio.Para Colombia es urgente la reconciliación, un encuentro sereno, desde la comprensión y el perdón (tiene que pasar necesariamente por el aflorar de la verdad, y la reparación).La PAZ es verdad y justicia, sinceridad y compromiso garantía de no repetición. La afirmación dela PAZ es ausencia de violencia y del reconocimiento de los derechos de todos, la disponibilidad a dar a cada uno de los miembros de una comunidad según sus derechos en el respeto del trabajo y de las iniciativas personales de cada uno.Es urgente fortalecer los espacios para la paz, para el diálogo, para el crecimiento de una perspectiva de participación de todos los colombianos.Es fundamental en este contexto, la participación de todos, el que la voz de los pobres, enfermos, desamparados, campesinos sea escuchada y tenga efectivamente el respaldo de algunos que les representen y den a ellos cuanto corresponde.La PAZ es pues, el espacio para el ejercicio preciso y concreto de lajusticia, dando a cada uno lo suyo, aquello que merece, restituyendo derechos y deberes. La enseñanza del Apóstol San Pablo en la carta a los efesios: “Cristo es nuestra Paz” (Efesios 2,14) nos tienen que hacer reflexionar y pensar que la PAZ, es una condición de vida que se alcanza con el cumplimiento y el respeto de la voluntad de Dios, con el ejercicio amable de vivir cumpliendo los preceptos y los mandatos del Señor. Todos, cada uno de nosotros, debemos ser artífices de PAZ, en nuestras familias, en los lugares de trabajo y de formación humana, en los distintos espacios sociales en los cuales nos encontramos.Pedir la PAZ es actuar el plan de Dios, establecer su tiempo y el reino de su santa voluntad entre nosotros.Pidamos a Dios el don de la PAZ, de convertirnos todos en artesanos y constructores de PAZ. + Víctor Manuel Ochoa Cadavid Obispo de Cúcuta

Vie 12 Jul 2019

“Venezuela clama a gritos un cambio de rumbo, una vuelta a la Constitución”

Señalaron los obispos y arzobispos del vecino país, al finalizar la CXII Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal Venezolana. En la Exhortación Pastoral, los prelados se refirieron a la situación actual que vive esta nación, advirtiendo que “ante la realidad de un gobierno ilegítimo y fallido, Venezuela clama a gritos un cambio de rumbo, una vuelta a la Constitución. Ese cambio exige la salida de quien ejerce el poder de forma ilegítima y la elección en el menor tiempo posible de un nuevo Presidente de la República”, precisaron. Al referirse a la crisis social, humanitaria, económica y política, manifestaron que “es urgente que se permita la entrada masiva y distribución de la ayuda de alimentos y medicinas, con participación y supervisión internacional, y deslastrada de las diatribas partidistas y del flagelo de la corrupción”. La Iglesia Católica, a través de sus instituciones, y particularmente las Caritas parroquiales, diocesanas y nacional, precisaron “renuevan su compromiso de participar, junto a otras organizaciones, en la recepción y distribución de esta ayuda humanitaria”, agregaron. En relación a la situación política advirtieron “que regímenes políticos, ideologías, organizaciones o instituciones deben estar al servicio de estos principios fundamentales. Esto exige una decidida promoción y defensa de los derechos humanos, y una permanente denuncia de los abusos y violaciones de esos derechos, ya que “todos los atropellos a esa dignidad son atropellos al mismo Dios”. A los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, los órganos policiales y al Ministerio Público, en el cumplimiento de sus deberes constitucionales, les recordaron que “deben obrar conforme a la justicia y la verdad, y no al servicio de una parcialidad política. Así erradicarán de su seno las prácticas de persecución y tortura, y resguardarán, defenderán y harán respetar los derechos de todos, por encima de cualquier interés personal o partidista”. Finalmente, agradecieron a los sacerdotes, diáconos, religiosas y laicos, “el esfuerzo que realizan cada día para mantener viva la esperanza y profundizar la evangelización del pueblo venezolano y, en particular, por las iniciativas para la atención de las personas más vulnerables”. [icon class='fa fa-download fa-2x']Descargar prounciamiento[/icon]