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Iglesia

Vie 30 Oct 2015

Iglesia respalda cese bilateral, si se firma acuerdo final

Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, presidente de la Conferencia Episcopal, indicó que el cese bilateral es un acto que consolida los diferentes acuerdos alcanzados en La Habana. El prelado consideró que no hay problema en acordar el cese al fuego bilateral a mediados de diciembre, siempre y cuando se firme un acuerdo final de paz el 23 de marzo de 2016, como está previsto. "Si la firma definitiva ya no tiene reversa pues se puede cambiar la fecha del cese el fuego bilateral y hacerlo antes, pero con la seguridad que ya se va a firmar la paz, que no sea un acto de pasada, transitorio, y que después puede quedar descalificado porque no hubo firma definitiva, que se asegure esta firma definitiva, y asegurado esto no tiene ningún problema que se anticipe el cese bilateral", manifestó. En entrevista con RCN La Radio, el alto jerarca de la Iglesia católica pidió no darle tanta importancia a las fechas ya establecidas porque, según señaló, lo trascendental es que el acuerdo final de paz se ajuste a la Constitución. "Como dijo el Papa, debe ser un acuerdo según la Constitución, que no suceda después que hay una demandita por ahí y tumben todo, que sea verdaderamente un acuerdo 100 por ciento en sintonía con la Constitución y en sintonía con la justicia internacional", agregó. Cabe recordar que el presidente Juan Manuel Santos aceptó la propuesta de las Farc de acelerar el cese el fuego bilateral a partir del próximo 16 de diciembre, aunque lo condicionó a alcanzar un acuerdo en el punto del fin del conflicto. Fuente: RCN La Radio

Vie 30 Oct 2015

La artesanía de la paz

Escrito por: Mons. Libardo Ramírez Gómez Arte sencillo y delicado, que lleva muy grabada la impronta de quien lo realiza, es la artesanía. Ante un propósito que requiere tanta sabiduría, prudencia y decisión de lograrlo, como es el de llegar a que en nuestro país retorne a la paz, es algo que reclama el paciente estilo de un artesano. Feliz idea de la Conferencia Episcopal de Colombia de colocar ante Dios y ante los colombianos esa tarea de llegar a la paz en documento titulado: "Artesanos del perdón". Desear y buscar la paz es algo que está en el corazón de todo colombiano. Amigos de la guerra habrá solo entre los enloquecidos con el marxismo, pero entre nuestros dirigentes cívicos eso no existe. En las primeras líneas del documento aludido se afirma: "Anhelamos la paz aquí en Colombia, por caminos a veces diferentes, pero el objetivo final es la paz". Se requiere decidida voluntad de todos, con moderación y equilibrio en las expresiones, para no crear, con descalificaciones, profundas animadversiones. Es algo necesario desde las distintas corrientes de quienes, por diversas rutas, queremos a Colombia como oasis de verdadera paz. Ánimo y pulso sereno ha de tener el artesano para sacar adelante su obra, ha de tener el coraje de la rectificación, ver la necesidad de reconocer errores y buscar cómo moldear debidamente para conseguir la obra deseada con pulido acabado pero con solidez que le dé estabilidad y no solo apariencia. Serenidad y animo conciliador con todas vertientes ha de tener el gobierno que debe liderar la artesanía de la paz. Se requieren pasos transparentes, que eviten incertezas sobre un caminar correcto que evite caer en desfiladeros mortales, hoy o mañana. Serenidad y ánimo de acoger los aspectos positivos de cuanto esté tratando de realizarse desde las esferas gubernamentales, ha de haber en estrados no afectos a la dirigencia de turno, mostrando así el íntimo anhelo de paz que se pregona. En esa línea de actuar se lanzan voces, con tono afortunado, como Editorial del Nuevo Siglo del 18-10-15 con el título comprometedor de: "Un alto en el camino". Hay allí insistente y patriótico llamado a evitar caer, entre los demócratas que rechazamos y no justificamos los caminos de violencia, en "abismo de división infranqueable". Se recuerda que, para ello, como se ha logrado en distintos momentos en Colombia, dejar de lado caprichosas y fieras actitudes, y "llegar a un consenso entre los líderes principales, con miras a reconciliación nacional". Importante que los acuerdos, a toda escala, sean transparentes, entendibles por la gente sencilla ante la que deben ser sometidos a votación, sin engaños ni subterfugios, porque "una paz sin pueblo sería el peor error, y la más grave señal antidemocrática". Pasadas las recientes elecciones, en las que hubo relativa paz, vemos, con preocupación, tres graves situaciones que es preciso afrontar con serenidad y realismo: que los partidos no estén pensando en cómo servir mejor a la Patria, sino en seguir con la mira puesta en próximos comicios para imponerse en el país; que hay guerrilleros en mesa de negociación sin pedir perdón de crímenes, tratando de imponer sus ideales marxistas, y sus amigos de otras organizaciones, cometiendo, sin protesta de ellos, nuevos feroces asaltos; que seguimos viendo civiles que se adueñan de la bandera de la paz, con el empeño de sacar adelante un excluyente pensamiento para ostentar posibles resultados como triunfo propio, y ser honrados como los salvadores de la patria. La tarea de la Iglesia, sin hipotecarse a una sola vía hacia la paz, es que, como Madre y Maestra de la "artesanía de reconciliación", impulse, en todas las regiones, labores concretas hacia concientización y hacia hechos de progreso, unidos en fraternidad, y, con oración al "Príncipe de la paz", seguir impulsando todo con alegría y esperanza. + Libardo Ramírez Gómez Expresidente del Tribunal Eclesiástico Nacional Email: [email protected]

Jue 29 Oct 2015

Iglesia da último adiós a uniformados asesinados

El obispo Castrense, monseñor Fabio Suescún Mutis, fue el encargado de presidir la eucaristía del sepelio de los 12 uniformados asesinados por la guerrilla del Eln. Durante su homilía el prelado castrense expresó en nombre de todos los colombianos el dolor de patria por el asesinato de estos héroes, quienes fueron sacrificados por garantizar "la seguridad ciudadana y la libertad de la democracia" [Descargar homilía]. Suescún Mutis, tras dar consuelo a las familias de las víctimas, señaló: " Queridos soldados y queridas familias cuenten con nuestro eterno agradecimiento. Sus hijos se han acercado al martirio pues como Jesús han dado su vida, han aceptado morir por nosotros". El prelado invitó a todos los colombianos a hacer una reflexión seria sobre lo que está pasando en el país, "donde se está truncando la vida de los jóvenes" e invitó a trabajar por una Colombia reconciliada, justa y en paz. "Seguimos metidos en una cultura funesta, de muerte, que piensa que la solución de los problemas está en la imposición de la violencia, la destrucción, la extorsión, la corrupción, el desprecio de los valores y principios morales", dijo el obispo. La ceremonia litúrgica se realizó en las instalaciones de la Escuela Militar José María Cordoba, en Bogotá, y contó con la presencia del presidente, Juan Manuel Santos; el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, y toda la cúpula militar y policial.

Jue 29 Oct 2015

2016: Ser misericordiosos como el Padre

Escrita por: Mons. Juan Carlos Cárdenas El próximo 8 de diciembre el Papa Francisco abrirá solemnemente la puerta santa del Año Jubilar de la Misericordia, que convocara hace unos meses, como ocasión para revitalizar en el corazón del pueblo católico el espíritu del Concilio Vaticano II, concluido hace 50 años. Nuestra Arquidiócesis se prepara para asumir este llamado del Santo Padre, y vivir, desde el 13 de diciembre, nuestro camino jubilar para "ser misericordiosos como el Padre" (Lc 6, 36). Ese día el señor Arzobispo, Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, abrirá solemnemente la puerta santa en la Iglesia Catedral, primerísimo lugar de peregrinación para ganar la indulgencia jubilar. Otros cinco templos también serán destinados como lugares de peregrinación, donde habrá atención del sacramento de la confesión a quienes allí acudan. Esta Año Jubilar de la Misericordia no excluye ningún ámbito eclesial; por lo cual la parroquia será un espacio privilegiado para ahondar en la misericordia y vivenciarla por medio de diferentes actividades de formación, celebración y acción. En el entendido de que la misericordia no es una idea abstracta, sino una expresión concreta del amor de Dios revelado en Jesucristo, el foco de este año en nuestra arquidiócesis tendrá dos componentes muy importantes: 1. Vivir la misericordia. Con ello se quiere ofrecer la oportunidad para que muchas personas peregrinen hacia la "experiencia el amor de Dios que consuela, perdona y ofrece esperanza" (Misericordiae Vultus, 3), especialmente por el sacramento de la Confesión. Por ello convocamos a los sacerdotes – diocesanos y religiosos – para que, en primer lugar, se sientan ellos mismos beneficiarios del amor misericordioso de Dios, y dediquen con especial atención y los den a conocer a los fieles, tiempos suficientes para atender en sus parroquias a los penitentes, así como en actividades que se programen por arciprestazgos, zonas episcopales y a nivel arquidiocesano. 2. Practicar la misericordia. Una vez la misericordia de Dios se vive en carne propia, el llamado es a peregrinar hacia el prójimo. En este punto, serán las 14 obras de misericordia (7 corporales y 7 espirituales), las que ofrezcan la oportunidad de compartir en gestos concretos, la misericordia que Dios ha tenido con nosotros. Durante siete meses del año, cada mes se resaltarán dos de estas obras, una espiritual y otra corporal, para que sea conocida, celebrada y practicada en la vida personal y comunitaria de los creyentes. Además de esto, tendremos algunos momentos de encuentro masivo y significativo para celebrar la misericordia a nivel arquidiocesano: el domingo de la Divina misericordia y jornada del "confesatón". También se resaltarán especialmente tres obras de misericordia con gestos que marquen a toda la comunidad arquidiocesana: "dar de beber al sediento", enmarcada en el cuidado de la casa común que nos ha pedido insistentemente el Papa Francisco; "vestir al desnudo", con un movimiento particular hacia la atención a quienes viven en situación de pobreza; finalmente, "socorrer a los presos", que dará la oportunidad para sensibilizar sobre tantos hermanos y hermanas que viven privados de la libertad, sus familias y quienes trabajan en el mundo penitenciario. En las próximas ediciones se informará en detalle toda la programación del Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia. No perdamos la ocasión de responder a este llamado y poner en el corazón la misericordia como dato esencial que brota de Jesús y su magisterio evangélico. + Juan Carlos Cárdenas Toro Obispo Auxiliar de Cali Coordinador General del Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia

Mar 27 Oct 2015

Iglesia en Boyacá rechazó asesinato de militares

Una voz de rechazo se hizoi sentir hoy por parte del obispo de Duitama y administrador apostólico de Málaga-Soatá, monseñor Misael Vacca Ramírez, tras el asesinato de once militares y un policía. "Uno desde la lógica no encuentra ninguna razón, ni justificación para obrar de esa manera, máxime según las noticias que hemos tenido, este grupo (ELN) está buscando inicar diálogos con el Gobierno, lo que uno supondría es ver gestos que lleven a buscar la paz (...) Me uno a todas las voces de rechazo ante una situación como esta que no hace sino sembrar tristeza, dolor, llanto y sosobra", afirmó el prelado. Entrevista: Mons. Misael Vacca R. El obispo dijo que estos hechos son inusuales en esta zona del país y recordó que la región de Boyacá es más conocida por todos como "territorios de paz". Monseñor Vacca Ramírez presentó un saludo de condolencia a los familiares del policía y los 11 militares que perdieron la vida en dicho ataque guerrillero. Según información los 12 héroes asesinados, custodiaban 130 votos emitidos en 2 mesas por ciudadanos de la jurisdicción de Bocotá, comunidad indígena U´wa del municipio de Güicán, como desarrollo de la instrucción de cubrir la totalidad de los puestos de votación en las elecciones de ayer domingo.

Mar 27 Oct 2015

“Candidatos electos deben construir políticas incluyentes”

Así lo calificó el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), Luis Augusto Castro Quiroga, quien celebró por unas elecciones tranquilas. "Vamos caminando hacia la paz dejando atrás la violencia. El diálogo es más ventajoso que otro tipo de violencia y perfecto para superar los conflictos sociales. Vamos preparándonos para el posconflicto, que significa un aprendizaje de vivir en paz", aseguró el también arzobispo de Tunja. Monseñor Castro Quiroga dijo que este signo de paz vivido en los pasados comicios tiene que mantenerse y verse reflejado en la construcción de una política incluyente. Así mismo pidió que se renueve una economía solidaria con los demás ya que en Colombia reina la inequidad, a la que calificó como vergonzosa. El prelado aconsejó un programa de trabajo para los nuevos mandatarios con tres cimientos importantes; la ética para luchar contra la corrupción, el crecimiento espiritual que significa perdón y reconciliación, y un nivel cultural alto que promueva la cultura de la ciudadanía y la vida.

Mar 20 Oct 2015

Ante un fallo inicuo

Escrito por: P. Mario García Isaza La Corte Suprema de Justicia, ante la cual había sido interpuesta apelación de un fallo del tribunal de Ibagué, ha emitido el suyo, en relación con la demanda instaurada contra la Diócesis de Líbano-Honda por abusos sexuales con menor de edad, cometidos por un sacerdote. En la inicua sentencia se condena a la Diócesis, y se la obliga a pagar una gran suma de dinero como reparación a las víctimas. Las reacciones de los medios de comunicación con mayor poder y difusión, - El Espectador, El Tiempo, Semana, las cadenas de TV...- han sido una muestra más, - ¡por si hiciera falta! - , de su inocultable malquerencia para con la Iglesia Católica. Columnistas ha habido que sin el menor recato han expresado el júbilo que les provoca cualquier cosa que mancille la imagen de la Iglesia o pretenda quitarle piso a su tarea pastoral. Tal, por citar uno, el caso del señor Felipe Zuleta, ( el mismo que demandó a un Señor Obispo porque exponía argumentos contra la posible adopción de niños por parte de parejas homosexuales...) quien, en El Espectador, parece solazarse ante la perspectiva de que ahora se venga una cascada de sentencias contra la Iglesia; de sujetos como él, sería ingenuo esperar una reacción distinta; pero es que hasta intelectuales habitualmente ponderados y sesudos, como Abdón Espinosa Valderrama, parecen haber perdido la objetividad y la lucidez : en su columna de El Tiempo, considera un triunfo de la justicia lo que a todas luces es una perversa decisión de la Corte. Lo sucedido nos causa profundo dolor. Y cuando digo lo sucedido, me refiero tanto a los hechos innombrables del abuso cometido contra niños inocentes por un miembro del clero, como a la sentencia de la corte. Una y otra cosa encierra una atroz iniquidad. Tan injustificable y aberrante como el pecado cometido por el abusador, es la sentencia proferida por el alto tribunal. No es verdad, como los medios a que me he referido afirman, que la Iglesia, universal o particular, haya sido connivente cuando se han cometido abusos; no lo es que la Diócesis ahora injustamente condenada no haya hecho cosa alguna en favor de las víctimas. Sé, y puedo aducir pruebas, que antes que muchas otras diócesis, la de Líbano-Honda tenía un Código de protección de menores, sustentado con un Decreto episcopal; sé, así mismo, que de manera inmediata, al denunciarse los hechos, la misma autoridad diocesana destituyó al sacerdote, antes de cualquier juicio y de manera preventiva; sé que, manifestó su deseo de colaborar incondicionalmente con la autoridad civil; sé que, antes de que se diera un veredicto condenatorio de los tribunales, el clérigo recibió la máxima pena que puede infligirse a un sacerdote: la suspensión del ministerio sacerdotal; y además, se inició, ante la Santa Sede, el trámite conducente a la expulsión del ministerio, que culminó bajo el actual Pontífice, el papa Francisco. Por otra parte, el Señor Obispo, desde el primer momento, buscó el contacto con las víctimas y su familia, e hizo cuanto estaba a su alcance para brindarles ayuda; esa solicitud está documentada en acta oficial, después de una visita del padrastro de los niños abusados. Los cuales recibieron, mientras fue posible, ayuda a través del Hogar del Niño, fundación diocesana. Todo lo que se diga en contrario es flagrante mentira. Pero los interesados en zaherir a la Iglesia no se toman el trabajo de indagar, antes de pronunciarse, sobre las acciones y medidas que los superiores eclesiásticos han tomado para prevenir y para castigar cualquier delito cometido por un clérigo. ¿Será honesto ese proceder? ¿Tendrán los medios de comunicación social derecho de actuar con tan poca objetividad y de manera tan evidentemente proclive en contra de la Iglesia? Me pregunto, y con seguridad lo hacen muchísimos otros: ¿por qué se condena a la Diócesis por el delito cometido por un sacerdote? ¡Dizque porque él es un "empleado" de la institución! ¡Vaya solidez de argumento! El clérigo no cometió su crimen en ejercicio de su ministerio sacerdotal; las circunstancias de los hechos no fueron, en manera alguna, las que rodean el cumplimiento de dicho ministerio; fueron actos cumplidos en tiempo y lugar en que la persona no actuaba "quatenus sacerdos", en cuanto sacerdote; actos absolutamente particulares, de un individuo, no en razón o en función del cargo a él encomendado por la autoridad eclesiástica; y eso no queda desvirtuado por el hecho, innegable, de que se haya prevalido de su rol y de su imagen para lograr más fácilmente su protervo propósito. Y nos preguntamos también, muchísimos : según esta "jurisprudencia" de la inefable corte, si un militar, o un maestro, o un médico, comete abuso sexual contra niños, si el hecho se da no en momentos o circunstancias en que ellos desempeñan su oficio como tales, sino, por ejemplo, en su casa, cuando no están ejerciendo su cargo, ¿ será condenado a pagar el ejército, o el ministerio de educación, o el hospital en que trabaja el profesional, ya que ellos son "empleados" de tales instituciones?... ¡ Sería lo lógico...! Pero no, es que no se trata de la Iglesia... Padre, Mario García Isaza C.M, Formador, seminario mayor, Ibagué

Lun 19 Oct 2015

“Lo que haces con el corazón lo pagas con el bolsillo”

Escrito por: Mons. Juan Carlos Ramírez Rojas Lo que nace del corazón del hombre va dirigido a la acción y en consecuencia esa acción debe responder a un plan que es capaz de articular acciones y actividades que desencadenan procesos y permiten alcanzar metas en el mediano y largo plazo. Cuando las acciones que "salen del corazón" van cargadas de una blandita caridad y revestidas de sentimientos de blandengue generosidad, se empieza a recorrer el sendero desgastador de problemas que terminan en estrados judiciales y con cargas pecuniarias que debilitan las mismas estructuras, con el agravante de personas que se alejan resentidas y son réplicas permanentes de comentarios tendenciosos que le hacen daño a la madre Iglesia. Con lo anterior quiero sugerir que renunciemos a administrar con falsas caridades que en el fondo reflejan desorden y falta de planeación administrativa. Quiero detenerme en el aspecto laboral de las personas que vinculamos para la acción evangelizadora. Nos enseña la Iglesia que en el momento de contratar se han de observar no solo los principios de la Iglesia, sino también las leyes civiles en materia laboral y social (Cf. Canon 1286). ¿Qué significa esto para nuestras Diócesis, parroquias, e instituciones eclesiales, (fundaciones, cementerios, seminarios, instituciones de acción caritativa reconocidas por el Estado como personas jurídicas)?: 1.- El Estado colombiano tiene una protección especial sobre el trabajo y procura vigilar que empleadores y trabajadores cumplan las normas que rigen la relación laboral. Existen numerosas normas jurídicas vigentes, es regla de oro el Código sustantivo del trabajo. Dejemos de estar inventando "leyes", haciendo contratos por fuera de las normas vigentes. El art 21 del C.S.T., "En caso de conflicto o duda sobre la aplicación de normas vigentes de trabajo, prevalece la más favorable al trabajador...". No me diga más. 2.- Determinar en términos precisos el contrato y la clase contrato y tener conocimiento de lo específico de cada uno (Cf. Art 45 C.S.T). No se debe contratar por salario inferior al mínimo legal mensual vigente. Llega la persona y nos dice: "tranquilo mi padre yo le trabajo por cualquier cosita que Usted me pueda dar..." y resulta que trabajó 48 horas a la semana, esa persona aunque quiera, no puede renunciar a la aplicación de las normas sobre ese salario. No olvidar: Las normas laborales tienen el carácter de orden público, es decir, trascienden la voluntad del trabajador y del empleador. Se dice "es que donde yo estoy no alcanza para pagar ese salario de ley", fácil, no se complique: No contrate. 3.- Evitar colocar en los contratos cláusulas ineficaces¬¬, ellas no producen ningún efecto a favor del contratante, por lo general buscan desmejorar las condiciones del trabajador y al final son una forma "dolosa" que terminan demostrando mala intención por parte del contratante (Cf. Art 43 C.S.T). 4.- Es conveniente tener procesos de selección de personal y antes que la persona seleccionada inicie labores se debe proveer: afiliaciones al sistema de seguridad social: salud, pensión, ARL, caja de compensación familiar, examen médico de ingreso, manual de funciones y los requisitos que tenga establecidos la oficina de recursos humanos o en su defecto la persona que coordina a los empleados. 5.- Al liquidar la nómina los devengados son: sueldo, auxilio de transporte, horas extras (para vigilantes, porteros hay legislación particular) recargos y dominicales, descansos compensatorios, comisiones. Todo dejarlo por escrito y firmado por las partes. 6.- Al liquidar nómina las deducciones son: descuento salud, pensión, fondos voluntarios, libranzas, préstamos autorizados. 7.- Ojo, la dotación, recordemos el adagio popular: "no pensemos que porque el pasajero es pobre la maleta es de hojas". Es una obligación que se olvida fácilmente y consiste en que todo empleador debe entregar a los trabajadores que devengan hasta dos salarios mínimos, un par de zapatos y un vestido de labor cada 4 meses: el 30 de abril, el 31 de agosto y el 20 de diciembre. Debe firmarse el acta de entrega. No se debe entregar en dinero. Esta prestación se debe recibir en especie, "solo es posible recibirla en dinero al finalizar el contrato, pues no tendría sentido suministrar una dotación de trabajo cuando la persona ya no va a laborar". 8.- Conviene tener la valoración de un profesional en la materia que revisa y certifica que el contrato cumple con las normas de ley y solicitar al profesional del derecho que la valoración sea por escrito. Dirán los lectores, "¡no¡ imposible tener trabajadores..." Es muy fácil, no se complique, si no puede asumir las obligaciones de ley, no contrate y si lo hace de manera irregular, recuerde: Lo que se hace con el corazón se paga con el bolsillo. Mons. Juan Carlos Ramírez Rojas Ecónomo-Director financiero Conferencia Episcopal de Colombia