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junio

Lun 5 Jun 2023

6 de junio | Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 13-17

Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios EN aquel tiempo, enviaron a Jesús algunos de los fariseos y de los herodianos, para cazarlo con una pregunta. Se acercaron y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres veraz y no te preocupa lo que digan; porque no te fijas en apariencias, sino que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?». Adivinando su hipocresía, les replicó: «¿Por qué me tientan? Tráiganme un denario, que lo vea». Se lo trajeron. Y él les preguntó: «¿De quién es esta imagen y esta inscripción?» Le contestaron: «Del César». Jesús les replicó: «Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.» Y se quedaron admirados. Palabra del Señor.

Dom 4 Jun 2023

5 de junio | Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 1-12

Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña EN aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: «Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a este lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron los mataron. Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando: ´´Respetarán a mi hijo´´. Pero los labradores se dijeron: ´´Este es el heredero. Venga, lo matamos y será nuestra la herencia. Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.´´ ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros. No han leído aquel texto de la Escritura: ´´La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente´´?». Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente y, dejándolo allí, se marcharon. Palabra del Señor.

Sáb 3 Jun 2023

4 de junio | Lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 16-18

Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él Lectura del santo Evangelio según san TANTO amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios. Palabra del Señor.

Vie 2 Jun 2023

3 de junio | Lectura del santo Evangelio según san Marcos 11,27-33

¿Con qué autoridad haces esto? EN aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras este paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le decían: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto?». Jesús les replicó: «Les voy a hacer una pregunta y, si me contestan, les diré con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿era del cielo o de los hombres? Contéstenme». Se pusieron a deliberar: «Si decimos que es del cielo, dirá: ´´Y por qué no le han creído?´´. Pero cómo vamos a decir que es de los hombres?». (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta). Y respondieron a Jesús: «No sabemos». Jesús les replicó: «Pues tampoco yo les digo con qué autoridad hago esto». Palabra del Señor.

Jue 1 Jun 2023

2 de junio | Lectura del santo Evangelio según san Marcos 11,11-26

Mi casa será casa de oración para todos los pueblos. Tengan fe en Dios DESPUÉS que el gentío lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, salió hacia Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salían de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas, y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: «Nunca jamás coma nadie frutos de ti». Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén y, entrando en el templo, se puso a echar a los que vendían y compraban en el templo, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía diciendo: «¿No está escrito: ´´Mi casa será casa de oración para todos los pueblos?´´ Ustedes en cambio la han convertido en cueva de bandidos». Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo admiraba su enseñanza, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayo en la cuenta y dijo a Jesús: «Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado». Jesús contestó: «Tengan fe en Dios. En verdad les digo que si uno dice a este monte: ´´Quítate y arrójate al mar´´, y no duda en su corazón, sino que cree en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: todo cuanto pidan en la oración, crean que se lo han concedido y lo obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también su Padre del cielo les perdone a ustedes sus culpas». Palabra del Señor.

Mié 31 Mayo 2023

1 de junio | Lectura del santo Evangelio según san Marcos 10,46-52

´´Rabbuní´´, haz que recobre la vista EN aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, un mendigo ciego, Bartimeo (el hijo de Timeo), estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí». Muchos lo increpaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí». Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo». Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama». Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: «¿Qué quieres que te haga?». El ciego le contestó: «´´Rabbuní´´, que recobre la vista». Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha salvado». Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino. Palabra del Señor.