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padre manuel vega

Mié 3 Ago 2022

Cifras develan que el diaconado permanente en Colombia está en ascenso

En el país se cuenta en el momento con 24 escuelas diaconales y alrededor de 650 que prestan su servicio a la Iglesiaen las diferentes jurisdicciones eclesiásticas a lo largo y ancho del territorio nacional, cifras que develan el crecimiento del diaconado en Colombia. Un diácono permanente es un hombre civil, casado, con familia, e hijos, que reciben luego de una formación que oscila entre los 4 y 7 años, dependiendo de la diócesis o arquidiócesis donde se encuentre; el orden sagrado de un ministerio dedicado específicamente al servicio de la Iglesia. Diáconos permanentes para el servicio de la caridad, la palabra y la liturgia Los diáconos permanentes tienen 3 grandes funciones: La primera en el ámbito litúrgico, asistencia en el altar, distribución de la comunión, proclamación del evangelio. Ellos, pueden bendecir matrimonios, bautizar, proclamar la Palabra de Dios y predicar. En segundo lugar, todo el servicio que corresponde en la comunidad parroquial; catequesis, o formacióny consejería en la pastoral familiar. Un tercer aspecto, lo que es central y más importante dentro de sus labores, es lo relacionado con la dimensión caritativa y social al servicio de la iglesia. El ministerio diaconal signo de la misión caritativa de la Iglesia Su servicio social en todas las dimensiones de la caridad como por ejemplo: En las cárceles, con las personas privadas de la libertad; con los pobres, los más necesitados; las personas más vulnerables en las ciudades; en fundaciones; obras de beneficencia; en hospitales con el acompañamiento y consuelo al enfermo; en la pastoral funeraria y del duelo; entre otras obras. “Cabe recordar que el Concilio Vaticano II rescató de la Iglesia este ministerio que había desaparecido por muchos siglos, pero que en los últimos 50 años se ha venido instaurando en las diferentes jurisdicciones eclesiástica del país”, afirma el padre Manuel Hernando Vega León, director de Ministerios Ordenados y de Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia. Etapas formativas diaconado permanente El sacerdote recuerda que para poder ejercer este ministerio como cualquier otro dentro de la Iglesia, es básica la preparación, formacióny el estudio. Es importante garantizar las etapas formativas, periodo amplio de profundización en áreas bíblicas, litúrgicas, pastoral enmarcado en más de3 años y 1 año o periodo de síntesis, de tal forma que ayude a los que han asumidoeste reto y compromiso, a vivir yagrupar todas las dimensiones formativas y la vida espiritual, pastoral familiar, lo que realizan en las comunidades pastorales y por supuesto a propiciar encuentros con formadores o directores de escuelas diaconales para compartir, escuchar y transmitir experiencias enriquecedoras a través de la vivencia de esta ministerio Sagrado. Fuente: Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones A continuación el padre Manuel Hernando Vega León, sacerdote de la diócesis de Facatativá y director de Ministerios Ordenados y de Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia, amplía esta información como invitado especial de la oficina Arquidiocesana de Comunicaciones de Bogotá.

Jue 7 Abr 2022

Seminarios Mayores avanzan en implementación de la Ratio Nationalis

La Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados realizó del 28 al 30 de marzo el encuentro de coordinadores de la dimensión académica de los Seminarios Mayores en Colombia. Este fue un espacio donde se “buscó promover con los responsables de la dimensión académica en los seminarios, la adecuada implementación de currículo académico de la Ratio Nationalis, respondiendo a las cuatro notas características del proceso formativo: unitario, integral, comunitario y misionero”. El padre Miguel Ángel Rey Valdivieso, coordinador de la dimensión intelectual en el Seminario Mayor Arquidiocesano de Bucaramanga, observó que en los seminarios se trabaja atendiendo la invitación que el Papa Francisco hace a la Iglesia universal y que consiste, en ir formando a los sacerdotes que la Iglesia necesita y en salida misionera. Dijo además, que este de encuentro sirvió para hacer una retroalimentación e intercambio de experiencias entre los participantes, que permitirá luego llegar a enriquecer y fortalecer los procesos que se adelantan en los seminarios. “Ha sido una riqueza muy importante con la que nos vamos. Este encuentro nos permitió saber en qué punto estamos, cómo nos podemos ayudar, cuáles son las novedades y cuál puede ser la manera como se responde a todos estos desafíos por parte de otros hermanos que también están en este proceso formativo”. Recordó que la vida académica en el seminario no es una dimensión totalmente a parte del proceso formativo y que no se puede comparar con una formación al estilo universitario, “sino que es verdaderamente una unidad que prepara el corazón y que se lanza para toda la vida; no tiene una culminación propiamente dicha en un grado, sino que es una preparación que se sigue prolongando a lo largo de toda la vida sacerdotal”. Por su parte el padre Jorge Aldemar Aristizábal, formador y director académico del Seminario Internacional San Luis Beltrán, en Bogotá, acertó en decir que este fue un espacio donde se buscaron herramientas que darán paso luego a la implementación de los planes académicos que se ofrece a los candidatos al sacerdocio, a partir de las normas que sugiere la Ratio Nationalis. “Aquí estamos buscando la manera de implementar esa dimensión académica, siempre articulada dentro de los demás ámbitos del proceso formativo, con una sola finalidad y es que verdaderamente la Iglesia pueda tener sacerdotes según el corazón de Cristo, capaces de responder a los desafíos del mundo de hoy y que contribuyan eficazmente a orientar e iluminar los corazones conduciéndolos hacia la verdad plena qué es Jesucristo”. Finalmente, ambos sacerdotes coincidieron sobre la importancia de que los seminaristas se valgan de los medios tecnológicos para evangelizar, anticipándose que para ello se debe tener un proceso de formación en el buen uso y aprovechamiento de los mismos.

Lun 28 Mar 2022

Obispo pide orar, cuidar y acompañar a los sacerdotes

En la sede del episcopado se llevó a cabo el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral sacerdotal, que tuvo como objetivo “afinar y afianzar la conciencia en el trabajo de cuidado y acompañamiento de nuestros sacerdotes”, así lo expresó monseñor Luis Albeiro Maldonado Monsalve, obispo de Mocoa y miembro de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados. El también encargado de la pastoral sacerdotal en Colombia, indicó que es preocupación de todos los obispos del país, la situación anímica y afectiva del clero, quien también se ha visto afectado por la coyuntura mundial de la pandemia, es por ello, que “cada Obispo tiene una preocupación por su presbiterio y delega un sacerdote para que ejerza el cuidado y acompañamiento en las situaciones distintas en que vive cada sacerdote. Estamos analizando la realidad en que se encuentran, generando el diálogo para concertar algunos criterios orientativos que nos lleven al desempeño de esta noble tarea”. El prelado recordó que si bien es competencia del obispo encargado velar y acompañar a los sacerdotes, también es tarea de quienes por desempeños pastorales, estén cerca de ellos, les brinden el cuidado, apoyo y acompañamiento necesarios. “A veces se piensa que el acompañamiento a los sacerdotes es solamente competencia del obispo o del delegado, pero yo creo que es competencia y responsabilidad primeramente del obispo, pero también es del presbiterio, es de la comunidad parroquial, es de todos los bautizados, que oran, cuidan y los acompañan”. En desarrollo del encuentro se definieron líneas de acción A su vez, el padre Manuel Vega, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada del Secretariado Permanente del Episcopado, indicó que este encuentro estuvo orientado por el principio de la sinodalidad, es decir, fue un espacio de escucha. El sacerdote observó que, luego de un análisis de realidad de la vida sacerdotal en el país, se plantearon algunas líneas de acción a nivel de provincia eclesiástica y se solicitaron apoyos propios desde el Departamento de Ministerios Ordenados. Testimonio: “Si un sacerdote está bien, la comunidad estará bien” Por su parte, el padre Rodrigo Gallego Trujillo, delegado de la pastoral sacerdotal de la Diócesis de Buga y quien participó del encuentro, dijo que este espacio fue un momento importante para reflexionar sobre la necesidad de pastorear a los pastores y agregó que “si un sacerdote, un párroco o el pastor están bien, las comunidades estarán bien”. “Vale la pena pedirles a ustedes su oración, no desfallecer en la plegaria por los ministros ordenados, cada sacerdote es una historia vocacional, una historia de fidelidad de Dios con nosotros”. El sacerdote añadió además que, para dar una mejor respuesta a los desafíos de la pastoral de estos tiempos, se hace necesario seguir formando a los sacerdotes, en lo espiritual y en la lectura activa de los signos de los tiempos, esto, afirmó el sacerdote, es una conclusión que sale del encuentro.

Mar 1 Feb 2022

Episcopado: Vida Consagrada ha sido referente para el desarrollo del país

En la fiesta de la Presentación del Señor, que se celebra el próximo dos de febrero, la Iglesia católica anima la Jornada Mundial de la Vida Consagrada y reconoce en ella la valiosa misión y testimonio de tantos consagrados y consagradas que a lo largo del mundo prestan su servicio en favor de los más necesitados. El padre Manuel Vega León, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de un video mensaje, saludó en nombre de los obispos a todos los consagrados presentes en el país, resaltando de ellos que han sido y siguen siendo un referente importante, no solo a nivel evangelizador, sino también en el desarrollo del país. “Para la Conferencia Episcopal de Colombia, los institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, siempre serán un referente de trabajo evangelizador en los distintos territorios del país. La historia de la Iglesia en Colombia y buena parte del desarrollo de nuestra nación, han tenido su origen en muchas de las congregaciones que, con profunda obediencia al Señor, han impregnado de Evangelio nuestra cultura y la vida de nuestras familias”. El sacerdote recordó además, que esta Jornada fue instituida hace 25 años por su Santidad el papa San Juan Pablo II, con el “deseo de destacar la misión evangelizadora que los consagrados realizan en tantos lugares del mundo y promover a la vez, una especial cercanía del pueblo de Dios a este estilo de vida, de seguimiento de la persona de Jesús, mediante los consejos evangélicos y la oración”. Destacó además, la valiente decisión de hombres y mujeres que atendiendo el llamado de Dios optaron por la Vida Consagrada, prestando su servicio de entrega hacia los demás, y guiados por los distintos carismas que les caracterizan como son: la oración, la contemplación, le educación, la salud, las misiones, la vida en común, entre muchos otros. Para esta jornada el Departamento de Vida Consagrada de la conferencia Episcopal, ha elaborado un material para que, en las parroquias, en los grupos pastorales, en las familias se tenga una especial oración por este estilo de vida e igualmente se pida por el aumento de las vocaciones a la vida consagrada al servicio de una Iglesia Sinodal: comunión, participación y misión. SUBSIDIO [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar AQUÍ[/icon]

Jue 28 Ene 2021

La vida consagrada, una bonita experiencia de la Iglesia

El próximo 02 de febrero, en la solemnidad de la Presentación de Jesús en el Templo y la fiesta de la Candelaria, la Iglesia católica celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, instituida hace 25 años por san Juan Pablo II. Para ayudar a animar esta celebración, el Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), ha elaborado un subsidio pastoral bajo el lema: “La Vida Consagrada, signo de esperanza en tiempos de pandemia”. El padre Manuel Hernando Vega León, director de este Departamento en el episcopado, recuerda tres momentos que llevaron a San Juan Pablo II ha instituir esta Jornada. Ellos son: Primero. Responder a esta íntima necesidad de alabar solemnemente al Señor y darle gracias por el gran Don de la vida consagrada, que enriquece y edifica a la Iglesia. Segundo Promover en todo el pueblo de Dios el conocimiento y la estima por la vida consagrada. “Estas Jornadas han permitido conocer cada vez más ese abanico tan amplio de carismas que tiene la Iglesia y de la identidad muy propia de los consagrados”. Al respecto de este punto, el sacerdote resalta el importante número de institutos de vida consagrada nacidos en Colombia. Destaca su asombro ante el crecimiento de institutos seculares “son laicos que estando en el mundo, hacen un compromiso con Dios de los consejos evangélicos, castidad, pobreza y obediencia, consagrando así su vida a un servicio particular, en un carisma y una misión específica en el mundo”. Estos últimos, explica, se están congregando a través de la Federación Colombiana de Institutos Seculares (FECIS). Exalta igualmente, el papel de aquellas personas que se consagran a la vida contemplativa. Son hombres y mujeres que en los conventos se dedican a orar por la Iglesia “yo pienso que la tarea y la misión que ellos tienen es lo que de una u otra manera ayuda a sostener la vida de la iglesia”. Y, en tercer lugar,un día para celebrar y renovar en comunidad esa gracia que Dios ha dado a cada consagrada o consagrado. “Es un momento para dinamizar también, a partir de la oración, esa experiencia bonita de la vida de la iglesia”. Igualmente, el sacerdote explica que la solemnidad de la Presentación del Señor en el Templo, recuerda “la bella imagen del justo Simeón cuando toma en sus brazos al Verbo hecho carne y, portando a su Creador, proféticamente, ve cumplida la promesa de salvación de la humanidad”. Así mismo, “se reconoce a María en la bella advocación de nuestra Señora de la Candelaria, como portadora de quien es la luz y fuente de misericordia, perdón y paz”. A la espera del mensaje del Santo Padre El padre Vega afirma que esperan con ansia el mensaje que cada año el Papa emite para la fecha de esta Jornada, porque allí se ofrecen criterios que han de ayudar al fortalecimiento de la vida consagrada en cada instituto o en cada sociedad de vida apostólica. En esta ocasión, advierte, que ante la situación que vive la humanidad por la pandemia del Covid-19, la vida consagrada tiene una especial incidencia en el pueblo de Dios, en el consuelo, en la vivencia de la virtud de la esperanza, en la evangelización y en la alegría que la misma vida consagrada debe imprimir al pueblo fiel de Dios. “Esta situación que vivimos, desde luego puede suscitar preocupaciones, desesperanzas, angustias, la tristeza de la misma muerte y de tantas situaciones que viven las familias en medio de todo esto, pero pienso que tenemos que ser testigos y el consagrado debe ser testigo precisamente de la esperanza cristiana y de una vida nueva”. Observa, que a pesar de todo lo que está pasando alrededor de la pandemia, las Comunidades han de ir perdiendo el miedo y seguir adelante ofreciendo esperanza y consuelo a quienes lo necesitan; hay que actuar con precaución y tomar las medidas necesarias de bioseguridad. Resalta que la experiencia espiritual de esa vida comunitaria intensa que se vive al interior de las comunidades, es la que debe comunicarse a los demás, una vida llena de valores, de alegría y esperanza, seguros de que esto pronto pasará y la humanidad volverá a una nueva normalidad. Por esta razón indica el sacerdote, la Comisión Episcopal de Vida Consagrada propone como lema de la jornada: “La Vida Consagrada, signo de esperanza en tiempos de pandemia”. Subsidio pastoral para animar la jornada El subsidio se ofrece para que las diócesis, parroquias y comunidades eclesiales de Colombia, se sumen a esta jornada de manera virtual y presencial donde sea posible, para orar de modo especial por las vocaciones, los Institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica. Este insumo pastoral está pensado para vivirlo en tres momentos: Un taller para ser desarrollado por los consagrados en ambiente comunitario de modo virtual o presencial; seguido se propone un esquema de hora Santa; y finalmente un acto mariano, con el rezo del Santo Rosario. Unido a ello, se sugiere dedicar un momento a la reflexión del Año de San José, “San José consagró su vida en el cuidado del Niño Jesús y creo que ahí hay una imagen signo y ejemplo de fidelidad, de castidad y obediencia que los consagrados pueden seguir con ternura y con un amor particular, como el Papa Francisco nos los ha insistido en su mensaje de apertura para este año”. Oración por los sacerdotes y consagrados fallecidos por Covid-19 El sacerdote expresa que a la fecha hemos registrado, el fallecimiento por Covid-19 de un obispo, 34 sacerdotes y 14 religiosas. “La pérdida de un sacerdote, de una religiosa, de un religioso, golpea profundamente la vida comunitaria y la vida de la diócesis, entonces creo que en este camino tenemos que pedirle a Dios nos cuide nos proteja y que bueno contar con la intercesión de la Virgen de La Candelaria”. Para finalizar, el sacerdote recuerda que si bien esta jornada de la vida consagrada, san Juan Pablo II la propuso para vivirla al interior de los consagrados, también advierte que se debe vivir hacia afuera, como bautizados, la invitación es a reconocer esa labor de Iglesia que los consagrados han realizado en la historia de la evangelización del país, por lo que pide orar por las vocaciones. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar SUBSIDIO PASTORAL[/icon]

Jue 14 Ene 2021

3 Preguntas sobre el motu proprio "Spiritus Domini"

El pasado lunes 11 de enero, el Papa Francisco firmó la carta apostólica en forma demotu proprio"Spiritus Domini" (“El Espíritu del Señor”), donde se informa la modificación del canon 230 sección 1 del Código de Derecho Canónico,acerca del acceso de las personas de sexo femenino al ministerio instituido del lectorado y del acolitado. Para comentar sobre estedocumento emanado directamente del papa, de su propia iniciativa y autoridad(esto significa «motu proprio»), hemos invitado al padre Manuel Hernando Vega León, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal colombiana. ¿En qué consiste esta disposición papal? El motu proprio “El Espíritu del Señor” del Papa Francisco hace una modificación del canon230 § 1, sobre el acceso de las mujeres a los ministerios instituidos del lectorado y del acolitado, que antes del Concilio Vaticano II eran conocidos como órdenes menores y que luego Su Santidad Pablo VI separó de las sagradas órdenes y quedaron como ministerios laicales, que en la práctica fueron otorgados para quienes se preparan para las órdenes sagradas del diaconado y el presbiterado. Sin embargo, con la puesta en marcha del Concilio Vaticano II y de la teología del laicado, se ha venido dando un amplio desarrollo al tema de la ministerialidad en la Iglesia y del compromiso de todos los bautizados en la edificación de la Iglesia querida por el Señor Jesús. En los últimos años, en las jurisdicciones eclesiásticas se ha promovido la formación y elección de laicos, hombres y mujeres, para realizar servicios tales como: proclamadores de la Palabra, catequistas, animadores o coordinadores de pequeñas comunidades; así mismo, en muchas diócesis se ha establecido el servicio de los ministros extraordinarios de la comunión, que tienen como tarea principal el cuidado y la oración ante el Santísimo Sacramento y la distribución de la Sagrada Eucaristía a los enfermos. Estos servicios han ido adquiriendo cierta formalidad, fruto del sacerdocio común de los fieles, pero que ahora, con la modificación que hace el Papa Francisco, los laicos, especialmente las mujeres, estos ministerios serán otorgados mediante un mandato institucional del obispo diocesano. En algunas parroquias de Colombia se observa que esto que sugiere el Papa se venía aplicando hace algún tiempo. ¿Por qué? Podemos decir que esto hace parte de la implementación del Concilio Vaticano II, que dio una especial relevancia al laico y su misión en el mundo y la Iglesia. Como ya lo describí, la reflexión sobre la misión de los bautizados en la Iglesia es más frecuente y necesaria, los ministros ordenados somos conscientes que la edificación de la Iglesia requiere de la participación activa de todos los que hacemos parte de ella, como también del reconocimiento de la evidente contribución de tantos laicos que se han vinculado a la tarea evangelizadora de la Iglesia, especialmente, por parte de la mujer. Muchos de los servicios en torno a la proclamación de la Palabra y del altar, se han constituido en una práctica autorizada, que, de ahora en adelante por el motu proprio, la Iglesia renueva el papel protagónico de los bautizados comprometidos con la misión evangelizadora de la Iglesia en los ministerios instituidos del lectorado y del acolitado. ¿Cómo se aplicaría en Colombia este motu proprio? ¿La CEC tendría que realizar algún procedimiento para que en las jurisdicciones se aplique de manera oficial? Según la modificación del canon 230 § 1, la Conferencia Episcopal debe ahora determinar la edad y las condiciones para la recepción del ministerio del lectorado y del acolitado en Colombia. Las jurisdicciones eclesiásticas establecerán los programas de formación y acompañamiento de los laicos que se consideren idóneos para estos ministerios. La modificación hecha al canon 230 nos compromete a construir programas más elaborados y completos, que contribuyan a la formación del laicado y al pleno desarrollo de la condición bautismal puesta al servicio y edificación de la Iglesia del Señor Jesús. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar Motu Proprio[/icon]

Mar 10 Nov 2020

Motu Proprio para fortalecer la vida consagrada y apostólica

El pasado 04 de noviembre, la oficina de prensa de la Santa Sede presentó la Carta Apostólica del Papa Francisco en forma de Motu Proprio, “Authenticum charismatis”, sobre la fundación de Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica por parte de los obispos diocesanos. Frente a este tema, el padre Manuel Hernando Vega León, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal colombiana (CEC), a través de una entrevista concedida al Departamento de Comunicaciones de esta institución, explicó en qué consiste la modificación al canon 579 del Derecho Canónico que propone la Santa Sede y que entraría a regir a partir del 10 de noviembre de 2020. ¿En qué consiste el Motu Proprio “Authenticum charismatis”? Se trata de una modificación al canon 579 del Derecho Canónico, sobre la creación de Institutos de Vida Consagrada. En el territorio diocesano el Obispo puede erigir un Instituto de Vida Consagrada, ahora, se realizará previa licencia escrita de la Sede Apostólica. En la praxis, cuando nacía un Instituto de Vida Consagrada o una Sociedad de Vida Apostólica, el proceso de acompañamiento, seguimiento y aprobación del instituto, dependía enteramente del gobierno diocesano. En este sentido hablamos de los institutos de derecho diocesano que ahora requieren de la licencia escrita de la Santa Sede. Con la presentación de un proceso de acompañamiento y la constatación de signos claros de la autenticidad del carisma, que debe estar puesto al servicio de la comunión en la Iglesia y el bien de todos; será la Santa Sede, quien dará la licencia para que el obispo diocesano pueda erigir un Instituto de Vida Consagrada o una Sociedad de Vida Apostólica. Los señores obispos, los vicarios episcopales para la vida consagrada o delegados diocesanos para este servicio, tienen la responsabilidad de acompañar y ayudar a la madurez de las comunidades de vida consagrada nacientes en las jurisdicciones eclesiásticas del país. ¿Actualmente en Colombia quien lleva el control o supervisión de estos institutos? Es responsabilidad del obispo diocesano y sigue siendo de él. Si en el territorio de su diócesis surge, por moción del Espíritu Santo, un carisma que un grupo de personas discierne como llamado de Dios, para poner al servicio de la evangelización de la Iglesia, el responsable de acompañar esa realidad es el obispo diocesano o su delegado para este servicio (Vicario Episcopal para la Vida Consagrada o Delegado Diocesano). Esta es la primera instancia responsable del acompañamiento del nacimiento de los Institutos de Vida Consagrada, pero también, tendríamos que decir que la comunidad diocesana es responsable de dicho acompañamiento y acogida, estamos hablando de los institutos de derecho diocesano, la paciente comprensión y hospitalidad de los párrocos, del clero diocesano, como también, el de los fieles que se benefician de los carismas y de la misión propias de la vida consagrada, son fundamentales para darle validez al surgimiento de vocaciones específicas para la vida de la Iglesia. Un fiel y serio acompañamiento y la creyente disposición del instituto naciente, sin duda garantizará la licencia de la Sede Apostólica. ¿Qué inspira a la Santa Sede hacer este cambio? En los últimos 30 años en muchos países, como en Colombia, han surgido muchos institutos, particularmente diversos carismas que son necesarios en la vida de la Iglesia, pero muchos de ellos ya presentes en la comunidad eclesial. Ya El Papa Francisco, en distintos momentos ha resaltado, de la vida consagrada, la importancia de discernir los carismas y la espiritualidad, para que estos sean signo y fuerza del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia. El nacimiento de nuevos institutos con carismas y misiones ya presentes en la vida de la Iglesia, con diferencias tales como un hábito distinto, casas diferentes, gobiernos distintos, comunidades reducidas en número, pero con el mismo carisma y misión de otros institutos, debilita los procesos vocacionales y aumenta las instancias de gobierno, en estos casos es conveniente ayudar a discernir la respuesta ante el llamado que le Señor hace, en muchos casos es mejor unirse al instituto ya existente. La Santa Sede va a tener en cuenta ahora la novedad del carisma puesto al servicio de la Iglesia, al igual que verificará su incidencia en la vida y el proyecto de la diócesis donde surge el carisma. Cuando surge un carisma este debe estar en función y en beneficio del pueblo santo de Dios. El acompañamiento y el discernimiento realizado a los institutos nacientes, debe ayudar a determinar que la iniciativa, la vocación y el servicio al que han sido llamados algunos miembros de la Iglesia, son obra de Dios por el Espíritu Santo y no simplemente una iniciativa humana. La Santa Sede quiere garantizar el adecuado acompañamiento a los institutos nacientes y la oportunidad del carisma puesto al servicio de la comunidad eclesial. Finalmente, descubro que la Santa Sede quiere garantizar que las comunidades nacientes de carácter diocesano, sean comunidades que surjan con fortaleza, con organización, con disciplina. Es triste decirlo, pero en nuestra realidad, hay iniciativas de algunos fieles, que sintiéndose llamados a la vida consagrada, dan sus primeros pasos en la conformación de un instituto, donde lo más importante es vestir un hábito religioso, pero desprovisto de organización, espiritualidad y la debida aceptación de los procesos determinados por el obispo diocesano, desvinculados de la Conferencia de Religiosos de Colombia CRC, en algunos caso aferrados a ideas y prácticas “místicas” lejos de las auténticas prácticas de la vida consagrada y de la Iglesia; estas comunidades nacientes de consagrados son muy frágiles en su espiritualidad, en el desarrollo de un auténtico carisma y misión. Hay fieles incautos que llegan a comunidades o institutos que no tienen la aprobación eclesiástica, ¿qué hacer al respecto? Los fieles que son llamados por Dios a la vida consagrada deben tener presente que el instituto al que quieren pertenecer, debe estar en plena comunión con el obispo diocesano y la Iglesia universal. Sin duda, prácticas inusuales, amparadas por manifestaciones “místicas”, donde el centro no es el Señor Jesús, sino las personas u otros intereses, son signo de un origen viciado del instituto, que no traerá provecho ni a las personas que lo integran, ni al bien de la Iglesia. El control debe continuar. Por ejemplo, en la vida diocesana el obispo nombra al vicario episcopal para la vida consagrada, es él quien tiene la responsabilidad de hacer el acompañamiento a las comunidades nacientes. Cuando surge un instituto o comunidad de vida consagrada desvinculado de la vida diocesana, ahí hay algo que no está bien. El camino regular de acompañamiento es a través del Obispo y el Vicario Episcopal para la Vida Consagrada; son ellos quienes deben llevar el control, la dirección y el acompañamiento del surgimiento de una Instituto de Vida Consagrada, además de los procesos de investigación, si así se requiere. Cabe anotar que la Exhortación Apostólica Postsinodal “vita consecrata”, de San Juan Pablo II, da las orientaciones que se deben asumir como normativa en la diócesis, en lo que respecta al acompañamiento para aprobar un instituto. Otro documento es la carta “Iuvenescit Ecclesia” de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sobre la relación entre los dones jerárquicos y carismáticos para la vida y misión de la Iglesia, tiene un capítulo muy oportuno a la hora de determinar los aspectos pastorales, espirituales y canónicos que se deben tener en cuenta en el surgimiento de los dones carismáticos en la Iglesia. Es importante recordar que la Vida Consagrada, tiene una instancia que los reúne, para garantizar procesos de formación, acompañamiento y seguimiento, la Conferencia de Religiosos de Colombia CRC; también, la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de la Comisión Episcopal de Vida Consagrada, el departamento para este servicio, ha venido desarrollando un trabajo de formación y acompañamiento a los Vicarios Episcopales de Vida Consagrada. La comisión Episcopal para la Vida Consagrada y la Junta Directiva de la CRC, conforman la Comisión Mixta para la Vida Consagrada, es una instancia de reflexión y comunión, esta organización de la Iglesia en Colombia esta para el servicio de todos los consagrados, de modo especial en el campo de la formación y en el apoyo a la misión de los Obispos y los Superiores Mayores de los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de vida Apostólica.

Vie 8 Mayo 2020

Religiosa vicentina parte a la Casa del Padre

Tras conocerse el sensible fallecimiento de la religiosa vicentina sor Mery Niño Díaz, las directivas de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresan sus sentimientos de condolencia a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul y a los familiares de esta querida hermana, recordada por su abnegado servicio tanto en la pastoral misionera como vocacional del país. Por más de 20 años, sor Mery hizo parte del equipo de apoyo del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la CEC, aportando con sabiduría, entusiasmo y sencillez al desarrollo de la tarea evangelizadora de esta pastoral. En un mensaje del director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la CEC, padre Manuel Hernando Vega León, expresa su gratitud por el aporte y compromiso que esta religiosa misionera hizo a la Iglesia colombiana en materia de vocaciones. “Quienes tuvimos la oportunidad de conocerla y trabajar con ella, hemos de reconocer con esperanza el ejemplo luminoso de su servicio humilde y lleno de caridad a favor de la Iglesia, especialmente de los que, por amor del Señor fuimos llamados a su servicio”, expresó el sacerdote. Afectada durante varios meses por un cáncer, sor Mery asumió esta realidad con fe y absoluta confianza en la Voluntad de Dios. Sor Mery NIÑO DÍAZ Nació en Paipa (Boyacá) el 8 de enero de 1941. Inició su vocación religiosa el 27 de noviembre de 1959, realizando sus votos por primera vez el 27 de noviembre de 1964. Acción misionera En sus 61 años de vida religiosa se destacó en las siguientes misiones pastorales: Bogotá – Colegio Marillac (En varias ocasiones) Arauca – Normal María Inmaculada (En varias ocasiones) Barranquilla – Colegio Bogotá – Barrio Olaya Neiva – Obra Social San Vicente Bogotá – Fundación Valenzuela Londres – Misiones Ad Gentes. Allí permaneció por 4 años trabajando con latinos detenidos a causa de tráfico de drogas. (¿Este servicio pertenecía a una Provincia de España?) Bogotá – Casa Provincial (en donde también estuvo en varias ocasiones) y desde el 2006 estuvo aquí siendo su última casa. Durante 20 años fue integrante del equipo de apoyo del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada en la Conferencia Episcopal de Colombia.