SISTEMA INFORMATIVO
Rionegro será sede del XIII Congreso Nacional de Nueva Evangelización
Tags: congreso nacional de nueva evangelización diócesis de sonsón rionegro evangelización sine sistema integral de nueva evangelización Iglesia siínodo
Del 12 al 15 de agosto se congregarán, en la ciudad de Rionegro, más de 1000 personas que vendrán de diversos rincones del país para participar de la décimo tercera versión del Congreso Nacional de Nueva Evangelización, evento que se realiza cada dos años en una ciudad diferente.
Los participantes vendrán en representación de las 43 Jurisdicciones Eclesiásticas donde tiene presencia el Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE). Desde el 2020 se había elegido la Diócesis de Rionegro, en Antioquia, para celebrar este evento eclesial, pero la llegada de la pandemia y la contingencia provocada por la Covid-19 hizo que se cancelara. Hoy sus organizadores celebran este reencuentro de fe misionera y ratifican la sede de Rionegro para estos cuatro días de reflexión y trabajo.
El lema que se ha elegido para este momento de gracia está tomado del libro de Josué (24,15) “Mi casa y yo serviremos al Señor”, y tiene como fin la profundización en el tema de la identidad cristiana, la familia y la proyección de la pequeña comunidad.
En una comunicación enviada por la sede anfitriona se resalta que, “esta será una oportunidad para vivir la fe desde la comunión de la Iglesia como Cuerpo de Cristo, con los obispos, sacerdotes, religiosos y files laicos; además enriquecer el proceso de formación cristiana, compartir experiencias, motivar el compromiso misionero y permitir comprender que la familia y la pequeña comunidad son lugares complementarios y correspondientes para la comunión y la misión de la Iglesia”.
Los participantes podrán disfrutar de espacios académicos, conferencias, capacitaciones y talleres, que buscan desde el magisterio de la Iglesia, profundizar en la enseñanza de la fe y la doctrina de la Iglesia. Un momento especial será el celebrativo, allí atendiendo el llamado del Papa Francisco para vivir la sinodalidad, los asistentes estarán visitando las parroquias cercanas al municipio de Rionegro, donde compartirán con las comunidades y vivirán momentos de fe y gracia a través de la eucaristía.
Igualmente, se vivirán momentos de fraternidad, sus anfitriones ofrecerán una salida al parque recreativo Tutucán, lugar desde donde se podrá conocer aspectos y expresión de la cultura paisa.
El día viernes 12 de agosto, monseñor Fidel León Cadavid Marín, obispo de la Diócesis de Sonsón Rionegro, celebrará a toda la asamblea la eucaristía que dará la apertura al Congreso Nacional de Nueva Evangelización.
Transmisión
Este congreso tendrá como sede de encuentro la Universidad Católica de Oriente, en el municipio de Rionegro y tendrá transmisión permanente a través de las redes sociales de la Diócesis de Sonsón Rionegro y de la Conferencia Episcopal de Colombia.
Contexto del Congreso
La Nueva Evangelización, asumida desde el SINE, es un itinerario pastoral sistemático e integral que ofrece una mística y elementos bien definidos tomados de la rica experiencia pastoral y misionera de la Iglesia y del magisterio eclesiástico.
Busca atender el cumplimiento adecuado y oportuno del mandato de Jesucristo: «Vayan por el mundo proclamando la Buena Noticia a toda la humanidad» (Mc 16,15) y el mandato de la Iglesia: “Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la iglesia, su identidad más profunda”.
Los nuevos retos y areópagos de la sociedad, exigen de la Iglesia repensar los métodos de evangelización, donde la experiencia personal y comunitaria, sean un eje central. Es por ello que el SINE se basa en un diseño pastoral que comprende un proceso personal y un itinerario parroquial con un plan pastoral integral, llevado por pasos articulados según la pedagogía de la fe; es diocesano en un marco de comunión ofrecido por este plan misionero y pastoral con un nuevo ardor evangelizador.
¿Qué es el Congreso?
Es una oportunidad para Vivir la fe desde la comunión de la Iglesia como Cuerpo de Cristo, con los obispos, los sacerdotes, religiosos y los laicos de las diferentes Pequeñas Comunidades del SINE de todo el país; enriquecer el proceso de formación cristiano; compartir experiencias significativas y motivar el compromiso misionero. Además, nos permitirá comprender que la familia y a pequeña comunidad son lugares complementarios y correspondientes para la comunión y misión de la Iglesia.
Objetivo general
Continuar fortaleciendo la acción pastoral y misionera de las iglesias particulares en Colombia mediante el SINE, poniendo énfasis en la vivencia familiar y comunitaria de la fe, en los itinerarios de renovación de las bases cristianas y en los caminos de apostolado o proyección cristiana.
Objetivos específicos
* Indicar el valioso aporte del SINE al fortalecimiento cristiano de las familias, a través de la experiencia de vida en las pequeñas comunidades y, a la vez, el enriquecimiento de estas por la participación (vinculación) de núcleos familiares.
* Resaltar la importancia del itinerario de identidad cristiana en el SINE, como fundamento de la renovación de la fe y de la parroquia.
* Presentar los caminos de proyección cristiana en el SINE, como expresión de la plenitud en la fe y de la madurez de la comunidad parroquial.
* Afianzar la opción por el SINE y el compromiso con la nueva evangelización, a través del compartir de experiencias parroquiales en las distintas jurisdicciones eclesiásticas.
Metas
* De manera presencial se impactarán 1000 agentes (200 de la Diócesis de Sonsón Rionegro y 800 de otras jurisdicciones eclesiásticas).
* Por medios de comunicación 30.000 reproducciones.
* Para la Diócesis de Sonsón Rionegro, anfitriona del congreso, animará a la construcción de Pequeñas Comunidades, por medio del fortalecimiento de la Política Diocesana del Plan de Pastoral 2019 – 2025.
* Dar a conocer la riqueza cultural y religiosa del Oriente Antioqueño.
* Fortalecer los lazos de comunidad con la Iglesia Colombiana.
Componentes del congreso
* Académico
Conferencias generales:
- Sábado: El proceso de identidad cristiana en el SINE como fundamento de la renovación de la fe y de la parroquia.
- Domingo: La Familia y la pequeña comunidad eclesial como lugares complementarios y correspondientes para la comunión y la misión en la Iglesia.
- Lunes: El proceso de proyección cristiana en el SINE como expresión de la plenitud en la fe y de la madurez de la comunidad parroquial.
Conversatorios con los ponentes después de cada conferencia.
Capacitaciones
- Los jóvenes en el SINE.
- Los movimientos y grupos apostólicos en el SINE.
- La estructura parroquial en el SINE: Sectores y Ministerios.
- La Escuela de formación básica en la fe como oferta de la parroquia.
- La Edificación espiritual en la Pequeña Comunidad.
- Solidaridad social
*Talleres
Los cuarenta talleres versarán, como debe ser, sobre los distintos aspectos y elementos propios del SINE. Para cada taller el tiempo se distribuya así: 30 minutos de exposición y 60 minutos de conversatorio e intercambio de experiencias, favoreciendo la participación de todos, pues el compartir de experiencias entre evangelizados es edificante. (Se pueden consultar en: https://www.congresosine.com/componentes/).
*Comunitario:
Se realizarán varios espacios que permitirán la integración de los participantes del congreso:
- Encuentro de integración con la cultura antioqueña.
- Encuentro inter parroquial.
- Muestras de experiencias del SINE.
- Encuentro con las familias donde se hospedarán los participantes.
Ponentes invitados
Teniendo presente que el XIII Congreso Nacional de nueva Evangelización busca fortalecer la acción pastoral y misionera de las Iglesias diocesanas en Colombia mediante el SINE y poniendo especial acento en la experiencia comunitaria de la fe y en el acompañamiento pastoreado como fundamental acción misericordiosa de la Iglesia; se tiene prevista una agenda académica, celebrativa y de integración que permitirá cumplir a cabalidad las metas establecidas de dicho evento.
En lo académico se trabajarán tres conferencias generales, en las que abordarán temas de identidad cristiana, familia y proyección misionera. Además, se tendrán capacitaciones y talleres en temas referentes al Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE). Se contará como ponentes a Obispos, sacerdotes y laicos, que con su experiencia en el acompañamiento al SINE, ayudarán a los asistentes a fortalecer los diferentes aspectos pastorales.
- Monseñor Luis José Rueda Aparicio
Arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia
Presidirá la Eucaristía del sábado 13 de agosto y compartirá la ponencia “El proceso de Identidad Cristiana en el SINE como fundamento de la renovación de la fe y de la parroquia” en la mañana del mismo día.
- Pbro. Hugo Alberto Zuluaga Salazar
Vicario de Pastoral Diócesis de Sonsón Rionegro
Compartirá la Conferencia General “La Familia y la pequeña comunidad eclesial como lugares complementarios y correspondientes para la comunión y la misión en la Iglesia” el día domingo 14 de agosto
- Mg. Carlos Julián Palacio
Laico de la Diócesis de Sonsón Rionegro
Compartirá la Conferencia General “El proceso de Proyección Cristiana en el Sine como expresión de la plenitud en la fe y de la madurez de la comunidad parroquial” el día lunes 15 de agosto
Otros capacitadores del congreso:
Mons. José Clavijo Méndez - Obispo de Sincelejo
Dará la capacitación “La edificación espiritual en la pequeña comunidad”.
Mons. Ovidio Giraldo - Obispo de Barrancabermeja
Dará la capacitación “Los movimientos y grupos apostólicos en el SINE”.
Pbro. Fernando Franco - Presidente del Tribunal eclesiástico, y administrador diocesano en Caldas
Dará la capacitación “Los Jóvenes en el SINE”.
Pbro. Alirio Cordero - Vicario Judicial de la Diócesis de Vélez - Párroco de San Roque de Güepsa
Dará la capacitación “La escuela de formación básica en la fe como oferta de la parroquia”.
Pbro. Luis Javier Otálvaro - Rector del Seminario Nacional Cristo Sacerdote en La Ceja
Dará la capacitación “La estructura pastoral en el SINE: Sectores y Ministerios”.
Pbro. Evelio Giraldo - Párroco de la Catedral San Nicolás el Magno de Rionegro
Dará la capacitación “Solidaridad social”.
JURISDICCIONES PRESENTES
Arquidiócesis: Bogotá, Medellín, Cali, Manizales, Popayán, Ibagué y Villavicencio.
Diócesis: Istmina-Tadó, Montelíbano, Buga, Quibdó, La Dorada - Guaduas, Cartago, Vélez, Sonsón Rionegro, Málaga - Soatá, Garzón, Líbano - Honda, Mocoa - Sibundoy, Neiva, Chiquinquirá, San Vicente del Caguán, Pereira, Palmira, Buenaventura, Riohacha, Sincelejo, Apartadó, San José del Guaviare, Barrancabermeja, Soacha, Caldas, Garagoa, Yopal, Duitama - Sogamoso, El Espinal, Armenia, Obispado Castrense.
Vicariatos Apostólicos: Mitú, Puerto Gaitán, San Andrés, Trinidad y Guapi.
QUÉ ES EL SINE:
El Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE), es una de las respuestas que la Iglesia en Colombia, así como otros países latinoamericanos, ha dado a la invitación que hizo el santo Papa Juan Pablo II a evangelizar con un "nuevo ardor, nuevo métodos y nuevas expresiones".
En el año de 1995 esta experiencia fue traída a Colombia por Mons. Fabio Suescún a la Diócesis de Pereira y desde allí se fue contagiando a otras Iglesias Particulares. En el año 2005 se creó la Red Nacional de Nueva Evangelización en Colombia, como espacio de comunión y participación de las 43 Jurisdicciones que actualmente llevan este proceso de Evangelización.
Los invitamos para que visite el sitio web del Congreso www.congresosine.com
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Sáb 11 Jul 2026
Iglesia en Colombia plantea criterios para la renovación de la formación sacerdotal tras la CXXI Asamblea del Episcopado
Cinco días de oración, discernimiento, escucha y trabajo conjunto dejaron una convicción compartida entre los obispos de Colombia y los invitados especiales que participaron en la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano: renovar la formación de los futuros sacerdotes es una tarea urgente para responder a los desafíos actuales de la Iglesia y del país.Del 6 al 10 de julio, más de 90 obispos, junto con rectores de seminarios, seminaristas, religiosos, laicos y profesionales vinculados a los procesos formativos, reflexionaron sobre el tema "La formación inicial al presbiterado en perspectiva sinodal misionera", en un ejercicio inédito de escucha y discernimiento compartido que permitió identificar retos, fortalecer consensos y proyectar caminos concretos para los seminarios de Colombia.El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC, destacó que uno de los principales frutos de la Asamblea fue confirmar la necesidad de seguir fortaleciendo una formación humana integral, capaz de preparar sacerdotes cercanos a las personas y a las realidades de sus comunidades."Constatamos que vamos avanzando, vamos tomando conciencia del valor de la formación humana integral de nuestros candidatos al ministerio sacerdotal, que sean personas cada vez más cercanas a las necesidades y preocupaciones de nuestras comunidades".El Arzobispo de Cartagena afirmó que la Iglesia aspira a formar ministros con una sana madurez humana y afectiva, capaces de construir relaciones fraternas con las distintas vocaciones del Pueblo de Dios, comprometidos con la opción preferencial por los pobres y con una auténtica actitud misionera que les permita responder a las periferias existenciales del mundo contemporáneo.Una formación que involucre a toda la IglesiaUno de los consensos más significativos de la Asamblea fue que la formación sacerdotal debe entenderse como una responsabilidad compartida por toda la Iglesia.En este sentido, monseñor José Mario Bacci Trespalacios, obispo de Santa Marta, afirmó que el proceso de renovación exige comprender de una manera nueva la identidad del ministerio presbiteral."El presbítero se comprende a sí mismo de manera plena en la vida de la Iglesia y desde el pueblo de Dios. No es una figura que está por encima, al lado o detrás, sino junto al pueblo de Dios."El obispo explicó que esta visión implica una formación en la que participen activamente familias, mujeres, jóvenes, sacerdotes, psicólogos y otros profesionales, de modo que el futuro presbítero aprenda desde el inicio a vivir relaciones eclesiales marcadas por la comunión, la escucha y la corresponsabilidad.Añadió que esta formación debe consolidar una identidad profundamente misionera, con sacerdotes capaces de escuchar, discernir y acompañar las realidades humanas. Asimismo, señaló que el futuro presbítero necesita una intensa vida espiritual que le permita leer los desafíos de su tiempo desde la fe y anunciar el Evangelio con respuestas concretas a las realidades actuales, haciendo presente el rostro misericordioso de Cristo en medio de las comunidades.En la misma línea, el rector del Seminario Mayor de Manizales, padre José Abel Sierra, resaltó que la Asamblea reafirmó la importancia de que toda vocación sacerdotal nazca de un encuentro personal con Jesucristo y crezca gracias al acompañamiento de toda la comunidad eclesial."Es muy importante la cooperación de todos. Son muchas las personas que tienen que ver en esa actividad de formar y acompañar al joven que quiere responder al Señor".También destacó que la cultura del cuidado debe seguir consolidándose en los seminarios para que estos sean ambientes sanos donde quienes serán futuros pastores aprendan también a cuidar de los demás.Comprender mejor a los jóvenes para acompañar sus vocacionesOtro de los acentos de la Asamblea fue la necesidad de renovar la manera como la Iglesia acompaña a las nuevas generaciones.Para monseñor Dimas Antonio Acuña Jiménez, obispo de El Banco, uno de los aportes más significativos fue comprender que los jóvenes necesitan ser conocidos desde su historia y no únicamente desde los desafíos propios de su tiempo.Inspirado en el pasaje de los discípulos de Emaús, afirmó que el acompañamiento vocacional exige cercanía, escucha y esperanza, para ayudar a reconstruir la historia personal de cada joven a la luz del Evangelio.Esta perspectiva se complementó con el llamado de monseñor José Camilo Arbeláez Montoya, obispo de Vélez, quien remarcó la necesidad de fortalecer la pastoral vocacional desde edades más tempranas.El prelado señaló que la Iglesia está llamada a acompañar a niños y adolescentes incluso antes de los últimos años del bachillerato, generando procesos continuos que permitan descubrir y madurar la vocación como un verdadero camino de discipulado.Seminarios que respondan a los desafíos del presenteLas reflexiones también coincidieron en la necesidad de seguir fortaleciendo el discernimiento vocacional, la preparación de los formadores y la articulación entre las diócesis.Monseñor Carlos Alberto Correa Martínez, obispo de Apartadó, destacó la importancia de impulsar procesos de discernimiento comunitario y regional que permitan responder de manera conjunta a los desafíos actuales.Por su parte, monseñor Israel Bravo Cortés, obispo de Tibú, recordó que las vocaciones nacen en contextos concretos, marcados muchas veces por el sufrimiento y la violencia, pero subrayó que precisamente allí continúa llamando el Señor."Las vocaciones están floreciendo. Aunque no aparecen en el número que quisiéramos, el Señor sigue llamando."Añadió que el gran desafío consiste en consolidar buenos equipos de formadores y comunidades que preparen pastores cercanos al dolor humano y comprometidos con la construcción de esperanza.Desde la vida religiosa, fray Alexander Martínez López, rector del Noviciado de los Agustinos Recoletos, destacó como uno de los mayores frutos de la Asamblea la decisión de fortalecer la formación de los formadores, consolidar criterios más claros para el discernimiento de quienes ingresan a los seminarios y seguir construyendo ambientes seguros desde la cultura del cuidado.Asimismo, valoró especialmente el carácter sinodal del encuentro."Ha sido muy gratificante poder trabajar juntos. Los señores obispos quieren trabajar en sinodalidad y comprenden la necesidad de vincular a todos los agentes de la Iglesia para construir estos proyectos."Una tarea que apenas comienzaLos participantes coincidieron en que las reflexiones desarrolladas durante estos cinco días solo darán fruto si se traducen en procesos concretos dentro de las diócesis y los seminarios del país.La psicóloga del Seminario Diocesano de Girardota, María Paula Zuleta Rendón, destacó la importancia de fortalecer el acompañamiento desde las etapas iniciales del discernimiento vocacional y recordó que la formación integral comienza desde los procesos de selección y continúa durante todo el camino formativo.Por su parte, el seminarista Juan Manuel Mendoza García, del Seminario Mayor Los Doce Apóstoles de Buga, valoró la posibilidad de ser parte de la reflexión de esta semana, como una riqueza para su proceso. Afirmó que una de las mayores enseñanzas de la Asamblea fue comprender que la formación sacerdotal es una responsabilidad de toda la Iglesia."Todo el proceso de formación no solamente les compete a los obispos y a los formadores; es una corresponsabilidad de toda la Iglesia."Con la clausura de la CXXI Asamblea Plenaria concluye el trabajo desarrollado durante estos cinco días en Bogotá, pero comienza una nueva etapa para las diócesis, provincias eclesiásticas y seminarios de Colombia. Los aprendizajes, desafíos y compromisos asumidos durante este encuentro serán ahora el punto de partida para seguir fortaleciendo una formación sacerdotal que, desde la comunión, el discernimiento y la misión, prepare pastores según el corazón de Cristo para responder a las necesidades de la Iglesia y de la sociedad colombiana.Vea a continuación los testimonios y momentos más destacados a través de la última emisión del informativo ‘Así va la Asamblea’:
Vie 10 Jul 2026
Formar sacerdotes con conciencia crítica, vida de oración y perseverancia en el ministerio: claves de Mons. Germán Medina
La renovación de la formación sacerdotal comienza por la conversión de quienes tienen la misión de formar. Ese fue el mensaje central de la homilía pronunciada por monseñor Germán Medina Acosta, obispo de Engativá y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia, durante la Eucaristía con la que inició la última jornada de la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano este viernes 10 de julio.La celebración fue presidida por monseñor Medina y tuvo como concelebrantes principales a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, y a monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzibispo de Tunja y vicepresidente.Al iniciar su reflexión, el Secretario General invitó a contemplar el camino recorrido por la Iglesia en Colombia con una mirada de gratitud, reconociendo el testimonio de quienes han dedicado su vida a la promoción de las vocaciones y a la formación de los futuros sacerdotes. A ese reconocimiento sumó el de párrocos, comunidades cristianas, docentes, colaboradores y laicos que han contribuido, desde distintas responsabilidades, a sostener la misión formativa de los seminarios del país.No obstante, advirtió que la Iglesia afronta un momento que exige renovar profundamente sus procesos de formación."Hoy afrontamos tiempos y realidades inéditas. Las nuevas generaciones de jóvenes plantean desafíos que interpelan profundamente nuestra acción evangelizadora y, de modo particular, la pastoral vocacional y la formación sacerdotal".Inspirado en el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad, explicó que uno de los frutos más importantes del discernimiento eclesial es la invitación a una auténtica "conversión de la formación". A partir de esa convicción, presentó tres prioridades para fortalecer la formación inicial al presbiterado.La primera, formar sacerdotes con una conciencia crítica iluminada por el Evangelio, capaces de construir paz y ejercer un discernimiento prudente frente a los desafíos del contexto actual.En ese contexto, monseñor Medina advirtió:“En el mundo contemporáneo existe la tendencia a instrumentalizar la religión y, en nuestro contexto, a utilizar la buena fe de la Iglesia con fines políticos”.Por ello, afirmó que la formación de los futuros presbíteros debe promover "una conciencia crítica de inspiración evangélica y profética, una sólida cultura de paz y el ejercicio de la prudencia y la sencillez".Además, al recordar la reciente audiencia de la Presidencia del Episcopado con el papa León XIV, destacó que, al compartirle algunos de los avances de la Iglesia colombiana en el ámbito de la cultura del cuidado, y particularmente de la atención y reparación a las víctimas, el Santo Padre los animó a continuar escuchándolas y acompañándolas en su dolor.El segundo acento estuvo centrado en la oración y el discernimiento.El Secretario del Episcopado Colombiano señaló que el camino sinodal ha permitido redescubrir el discernimiento personal, comunitario y eclesial como una manera de leer la realidad desde la fe y recordó que "nada reemplaza la oración personal, que sigue siendo el fundamento de toda vocación y de todo ministerio".Como tercer aspecto, invitó a formar sacerdotes capaces de vivir la esperanza y perseverar en medio de las dificultades propias del ministerio, convencidos de que "la fuerza del Evangelio es incontenible e irreversible" y de que "Dios permanece fiel y nunca abandona a quienes llama y envía".Al final de su homilía, el Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia afirmó que la renovación de los seminarios solo será posible si comienza por la conversión de los propios pastores."La conversión de la formación comienza por nuestra propia conversión. Solo una Iglesia que se deja convertir puede formar ministros capaces de acompañar la conversión del Pueblo de Dios".Y concluyó con una invitación que sintetizó parte del espíritu que ha tenido esta CXXI Asamblea:"No podremos renovar los seminarios si antes no renovamos nuestra manera de ser pastores. No podremos formar discípulos misioneros si nosotros mismos no permanecemos cada día en la escuela del Maestro".Finalmente, encomendó a la Virgen María, Madre de los Sacerdotes, el camino emprendido por la Iglesia en Colombia para seguir formando "sacerdotes con corazón de pastor, hombres de oración y de discernimiento, prudentes, sencillos y libres, artesanos de paz, capaces de caminar con el Pueblo de Dios y de anunciar el Evangelio con alegría y esperanza".
Jue 9 Jul 2026
“Nos duele y preocupa la división que se agudiza”: obispos colombianos en el marco de su CXXI Asamblea Plenaria
En la recta final de su CXXI Asamblea Plenaria, los obispos de Colombia dirigieron un mensaje al país en el que invitaron a respetar la voluntad democrática expresada en las urnas, rechazar la polarización y promover una cultura del encuentro. El mensaje fue leído este jueves 9 de julio durante la Eucaristía celebrada en la Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, en Bogotá.Con un llamado a cuidar la unidad nacional, promover el diálogo y construir el bien común, los obispos de Colombia presentaron este jueves, 9 de julio, su mensaje al pueblo colombiano en el marco de la CXXI Asamblea Plenaria. El texto, titulado "Procuren mantener la unidad, fruto del Espíritu, mediante el vínculo de la paz" (Ef 4,3)—, recoge los principales frutos del discernimiento realizado durante la semana y ofrece una reflexión sobre algunos de los desafíos que atraviesa el país.Formar pastores para construir comuniónLos obispos recordaron que la Asamblea estuvo dedicada a reflexionar sobre la formación inicial de los futuros sacerdotes desde una perspectiva sinodal y misionera. Explicaron que este proceso busca preparar ministros profundamente arraigados en Jesucristo, capaces de caminar junto al Pueblo de Dios, escuchar a todos, servir con espíritu fraterno y tender puentes allí donde existen divisiones.Al mismo tiempo, reconocieron que este llamado también interpela a los propios obispos, quienes se sienten invitados por Cristo a vivir una permanente conversión, fortaleciendo la escucha mutua, el diálogo y la comunión en el ejercicio de su ministerio.Un reconocimiento a la democracia y una preocupación por la polarizaciónEn su mensaje, el Episcopado valoró la amplia y pacífica participación de los colombianos en los recientes comicios electorales, considerándola una expresión de madurez democrática y de respeto por las instituciones.En ese sentido, afirmó que aceptar la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas constituye una condición fundamental para la paz y la convivencia nacional.Sin embargo, los obispos manifestaron también su preocupación por el aumento de la polarización y del lenguaje agresivo en la vida pública."Lamentamos que se estimule la confrontación y se armen de agresividad y violencia las palabras y actitudes que no solo hieren, sino que provocan el desgaste generalizado, el descontrol emocional y la violencia", expresaron."Desarmar las palabras"Ante este panorama, el Episcopado renovó su llamado a construir una auténtica cultura del encuentro, valorando la diversidad sin renunciar a la búsqueda de la unidad.De manera especial, invitó a gobernantes, líderes sociales y ciudadanos a asumir con responsabilidad la tarea de trabajar por el bien común, evitando discursos que profundicen las divisiones."Renovamos el llamado al pueblo colombiano a desarmar las palabras, a no permitir que se fracturen nuestras familias, comunidades, instituciones y la nación", señalaron los obispos.Solidaridad con Venezuela y confianza en la Virgen de ChiquinquiráEl mensaje concluye expresando la cercanía de la Iglesia con el pueblo venezolano afectado por los recientes sismos, invitando a intensificar la oración y la ayuda humanitaria para las víctimas y sus familias.Finalmente, los obispos encomendaron el presente y el futuro de Colombia a la protección de la Bienaventurada Virgen María, Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, al cumplirse los 440 años de la renovación milagrosa de su sagrada imagen, y confiaron la búsqueda del perdón y la reconciliación del país a la intercesión de san Juan Pablo II, recordando los 40 años de su histórica visita a Colombia.La agenda de trabajo de la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano finalizará oficialmente este viernes 10 de julio.Vea a continuación la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia:
Jue 9 Jul 2026
"Que Cristo se forme en ustedes": cardenal Rueda propuso a la Virgen de Chiquinquirá como modelo para la formación de los futuros sacerdotes
Este 9 de julio, en la solemnidad de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, el arzobispo de Bogotá y primado de Colombia presidió la Eucaristía de la cuarta jornada de la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano. Durante su homilía invitó a que la renovación de la formación sacerdotal nazca del encuentro con Cristo, a ejemplo de María, y recordó que la Iglesia está llamada a seguir siendo signo de esperanza para Colombia.En el marco de la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, los obispos del país, junto con rectores, formadores, seminaristas, religiosos, religiosas y laicos vinculados a la Organización de Seminarios de Colombia (OSCOL), celebraron este 9 de julio la solemnidad de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona y reina de Colombia.La celebración, realizada en la Basílica Menor de Nuestra Señora de Chiquinquirá, en Bogotá, estuvo marcada por dos aniversarios significativos para la Iglesia colombiana: los 440 años de la renovación milagrosa de la sagrada imagen y los 40 años de la visita de san Juan Pablo II al santuario mariano nacional. La Eucaristía fue presidida por el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia.María, camino para formar sacerdotes según el corazón de CristoEn sintonía con el tema central de la Asamblea —"La formación inicial al presbiterado en perspectiva sinodal misionera"—, el cardenal afirmó que toda renovación de la formación sacerdotal comienza permitiendo que Cristo tome forma en la vida de quienes han sido llamados al ministerio.Inspirado en la figura de la Virgen María, presentó a la Madre de Dios como la primera discípula y como modelo para la Iglesia que forma futuros sacerdotes capaces de escuchar, servir y anunciar el Evangelio con humildad."Que Cristo se forme en ustedes".El purpurado explicó que la vocación sacerdotal no puede reducirse a la adquisición de conocimientos o competencias pastorales, sino que supone un proceso permanente de configuración con Jesucristo, vivido desde la oración, la escucha de la Palabra y el servicio al Pueblo de Dios.Una Iglesia que acompaña la esperanza de ColombiaDurante la homilía, el cardenal Rueda recordó que la misión de la Iglesia permanece profundamente unida a la realidad del país y que la formación de los futuros sacerdotes debe prepararlos para acompañar a las comunidades allí donde experimentan sufrimiento, incertidumbre o necesidad de reconciliación.En ese contexto, animó a seguir formando ministros capaces de anunciar esperanza, promover el encuentro y caminar junto a las personas, especialmente con quienes más sufren.El legado de san Juan Pablo II sigue iluminando a ColombiaAl recordar los 40 años de la visita de san Juan Pablo II a Colombia y su paso por la Basílica de Chiquinquirá, el cardenal Luis José Rueda señaló que aquel acontecimiento continúa siendo una referencia para la vida de la Iglesia colombiana.Evocó el llamado que entonces hizo el pontífice a confiar en la intercesión de la Virgen y a mantener viva la esperanza del pueblo colombiano, una invitación que, afirmó, conserva plena actualidad frente a los desafíos del presente.Una celebración que acompañó el camino de la AsambleaLa Eucaristía constituyó uno de los momentos más significativos de la cuarta jornada de la Asamblea Plenaria, que entra en su etapa conclusiva después de varios días de reflexión sobre la renovación de la formación inicial al presbiterado.A la luz del ejemplo de la Virgen de Chiquinquirá, los participantes renovaron su compromiso de seguir discerniendo caminos para formar sacerdotes profundamente configurados con Cristo, capaces de vivir el ministerio desde la cercanía, la comunión y el servicio, respondiendo a los desafíos evangelizadores de la Iglesia y de la sociedad colombiana.Vea a continuación la transmisión de la Eucaristía: