Pasar al contenido principal

Iglesia

Vie 5 Ago 2022

6 de agosto | Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 28b-36

EN aquel tiempo, Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar. 29 Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos brillaban de resplandor. 30 De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, 31 que, apareciendo con gloria, hablaban de su éxodo, que él iba a consumar en Jerusalén. 32 Pedro y sus compañeros se caían de sueño, pero se espabilaron y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. 33 Mientras estos se alejaban de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía lo que decía. 34 Todavía estaba diciendo esto, cuando llegó una nube que los cubrió con su sombra. Se llenaron de temor al entrar en la nube. 35 Y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo». 36 Después de oírse la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por aquellos días, no contaron a nadie nada de lo que habían visto. Palabra del Señor

Jue 4 Ago 2022

5 de agosto | Lectura del santo Evangelio según san Mt 16, 24-28.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. 25 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará. 26 ¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla? 27 Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta. 28 En verdad les digo que algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre en su reino». Palabra del Señor.

Jue 4 Ago 2022

Apostolado del mar y ríos ratifican su compromiso con la gente de zonas marítimas y ribereñas

Al cierre del IV Encuentro Nacional del Apostolado del Mar y Ríos con el lema Naveguemos Juntos, culminado el 29 de julio en Cartagena, obispos, sacerdotes, seminaristas, académicos y representantes de organizaciones de pescadores partícipes de la jornada, ratificaron su compromiso de continuar trabajando en favor de la gente de mar, pescadores y familias de los litorales marítimos y ribereños, fortaleciendo la misión pastoral con la Stella Maris y la articulación de esfuerzos institucionales e intersectoriales. La introducción integral del Apostolado del Mar dentro del plan pastoral, la estructuración transversal de una pastoral social que promueva el encuentro y una escuela al servicio de pescadores de mares y ríos, la formación virtual de laicos y líderes sociales, así como la instauración del día del pescador y del agua con intercambio de experiencias, corresponden a algunas de las apuestas que dejó este ejercicio de reflexión y construcción colectiva realizado en las instalaciones del Centro de Espiritualidad Madre Bernarda del Colegio Biffi en Cartagena, informó Monseñor Julio Hernando García, Coordinador Nacional del Apostolado del Mar y Ríos y Obispo de la Diócesis de Garagoa (Boyacá). “Después de un encerramiento derivado de la pandemia y una situación que nos ha llevado a mirar la vida de otra manera, el volver a ponernos al frente de la realidad y el mundo para entrar en la búsqueda de una relación armónica con la casa común, representa uno de los grandes frutos del encuentro”, expresó Monseñor Jaime Uriel Sanabria Arias, obispo del Vicariato Apostólico de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. “Cuando los pescadores tienen un apoyo de esta índole se sienten amparados, pues es un gremio de campesinos abandonados por el Estado y con estos encuentros se pueden gestionar mecanismos que nos permitan salir adelante”, dijo Manuel Peña Martínez, representante legal de la Asociación Municipal de Usuarios Campesinos de San Estanislao de Kotska- AMUCASEK (Bolívar). La formación de seminaristas sobre la realidad que viven las personas que se movilizan a través de mares y ríos, será uno de los desafíos de las jurisdicciones de Istmina-Tadó, Tumaco, Barranquilla, Cartagena, Magangué, Santa Marta, y San Andrés y Providencia, reveló Lady Ruiz, representante del Apostolado del Mar y Ríos de la Diócesis de Garagoa (Boyacá). “Encontramos que el espacio es particularmente especial porque la academia no tiene sentido si no se vierte al servicio de las comunidades, las ciudadanía y la sociedad; poder hacerlo es solamente posible si nos encontramos todos y si la academia escucha no solamente a sus comunidades marítimas y ribereñas, sino a los empresarios, industriales, instituciones, académicos y las regiones, para poder estudiar y producir conocimiento”, manifestó Marly Mardini Llamas, Directora del Observatorio de Actividades Marítimas y Portuarias de la Universidad de Cartagena. Por su parte, el Capitán Víctor Hurtado, Gerente del Terminal Portuario COMPAS-Cartagena, expresó que para ellos “los principios, valores y la espiritualidad son verdaderamente valiosos, creemos que las personas que nos traen las cargas, sobre las cuales nosotros producimos nuestros resultados deben ser soportadas por alguien como lo viene haciendo la organización Stella Maris”. Desde las Diócesis de Riohacha, Santa Marta, Barranquilla, Cartagena, San Andrés, Magangué, Istmina-Tadó y Tumaco, se consensuó sobre la necesidad de realizar una caracterización social con el fin de identificar las parroquias pesqueras, aledañas a los puertos ribereños y marítimos, y así en el mediano plazo, brindar capacitación a los sacerdotes para que puedan ejercer una pastoral del mar y ríos con sus pescadores, familias y marineros. La apertura de casas del pescador como espacios de evangelización y de acompañamiento social y el impulso de la economía pesquera a través de los proyectos sociales de la Diócesis de Riohacha, Santa Marta, Barranquilla, Tumaco e Istmina-Tadó es otro de los compromisos del encuentro. Por su parte, las Diócesis de Magangué y Sincelejo anunciaron el lanzamiento de la pastoral de las aguas en cabeza de Monseñor Ariel Lascarro Tapia, obispo de la Diócesis de Magangué. La caracterización de las organizaciones de pescadores, así como la identificación de la zona pesquera y de las ciénagas del canal del Dique, en articulación con Pastoral Social, la Armada Nacional, pescadores artesanales, caseteros y asociaciones de mujeres son los compromisos de la Diócesis de Barranquilla. La Diócesis de Istmina-Tadó por su parte, se comprometió a incluir la champa misionera en la Cátedra sobre la Pastoral del Mar y de los Ríos, con una proyección a treinta y cinco (35) años. También hizo un llamado a la Conferencia Episcopal Colombiana para que les preste asesoría y formación a los pescadores llamados a embarcar en la champa misionera, como parte del proceso formativo de los futuros sacerdotes. La Diócesis de Tumaco promoverá la formación virtual de un grupo de sacerdotes y laicos que se interesen en el tema del apostolado del mar y ríos, así como la conformación de un equipo de trabajo dedicado al análisis y estudio de esta realidad marítima. En esta oportunidad la Diócesis de San Andrés y Providencia anunció visitas a pescadores artesanales y al sector de acuicultores en lo que resta del año, hasta el 2023 y a propiciar un ejercicio de escucha permanente de esta realidad social a través de visitas a los lugares de siembra de los peces, casas y familias de pescadores. Con estos compromisos cerró el IV Encuentro Nacional del Apostolado del Mar y Ríos, como fruto de un espacio de reflexión y de diálogo participativo que incluyó actividades espirituales, académicas, culturales, una rueda de prensa, la visita al Puerto COMPAS de Cartagena y el intercambio de experiencias y disertaciones en las que participaron obispos, sacerdotes, seminaristas y equipos de la Conferencia Episcopal Colombiana a través de la Pastoral de Migrantes del Secretariado Nacional de Pastoral Social, Diócesis de las jurisdicciones de Garagoa, Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, San Andrés, Sincelejo, Buenaventura, Montería, Istmina-Atadó, Tumaco; académicos de la Universidad de Cartagena y la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, directivos y equipos de la Corporación Desarrollo y Paz, representantes de organizaciones sociales y pesqueras como el Grupo de Voluntarios de Visitadores de Barcos en Cartagena, la Granja Lismar, la Asociación de Mujeres para el Desarrollo Integral de Puerto Badel-AMUDIC, la Asociación Municipal de Usuarios Campesinos de San Estanislao de Kotska- AMUCASEK y la Corporación Artística y Cultural- Carreto. Fuente: Of. de comunicaciones del SNPS

Jue 4 Ago 2022

Concluye VI Congreso internacional de Liturgia

En la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín se llevó a cabo el VI Congreso Internacional de Liturgia en el que se reflexionó sobre los “retos pastorales de la renovación litúrgica del Vaticano II. Conducidos por el Dr. P. Juan Carlos Carvajal Blanco, sacerdote de la Arquidiócesis de Madrid y profesor de la Universidad Eclesiástica San Dámaso (UESD) y otros conferencistas nacionales, se “expusieron los elementos esenciales que ofrece la Constitución Sacrosanctum Concilium para la aplicación de la renovación litúrgica, para la participación del pueblo de Dios en la celebración de la fe y para el envío misionero”. En la Lectio inauguralis, Monseñor Ricardo Tobón Restrepo, Arzobispo de Medellín y gran Canciller de la UPB, visualizó algunos de los retos en los que se debe poner manos a la obra, algunos de ellos señalados ya por el Papa Francisco en la Carta Apostólica Desiderio Desideravi: • “Considerar la liturgia como acción de Dios, como respuesta del hombre a Dios. Para esto se requiere el cultivo del misterio y de lo santo. Sin espiritualidad litúrgica no se responde al misterio”. • “Es necesario hacer de la liturgia un verdadero encuentro con Dios.” • “Lograr que la asamblea participe: participación interior, no sólo externa. Que mente y corazón estén atentos.” • “Profunda formación litúrgica, que reclama educación para la interiorización para superar la banalidad y la superficialidad. Esto reclama la recuperación de los signos” • Encontrar la forma de celebrar la fe como lo necesita la realidad de hoy: inculturación de la liturgia. • “Liturgia y caridad”. No nos hagamos ilusiones, sin compromiso con los necesitados, no hay auténtica participación en la Eucaristía. Un reto relevante inherente a la renovación litúrgica, es la iniciación cristiana. Para esto se propone el camino delineado en el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA), que enseña a la Iglesia cómo hacer cristianos. En el marco del congreso, el padre Jairo de Jesús Ramírez Ramírez, director del Departamento de Liturgia del Secretariado Permanente del Episcopado, presentó la nueva versión del ap Ordo Colombiano, que estará disponible en los dispositivos móviles a partir del 15 de agosto en la solemnidad de la Bienaventurada Virgen María.

Jue 4 Ago 2022

La urgencia de ser luz y levadura

La sociedad, agobiada por múltiples fenómenos y situaciones, pide que se dé un cambio, tal vez sin perspectivas muy claras ni de lo que quiere ni de lo que puede venir. Se pone en cuestión la estructura misma de la persona humana, la identidad de las instituciones, la explotación de recursos naturales, el uso eficiente del dinero público y privado, la organización y funcionalidad de la realidad política. Hay como una desesperación al no encontrar el sentido profundo de la vida, al ver la eterna inequidad social que no se logra superar y al tener que enfrentar los efectos perversos de salidas falaces como el narcotráfico y la violencia. La situación de la población, empobrecida desde varios aspectos, contrasta con el mundo ficticio del lujo en ciertos ambientes, del espectáculo y la diversión ajenos a la realidad, de las maniobras políticas y económicas que no resuelven las necesidades básicas de la gente. No hay una verdadera conciencia sobre la dignidad de cada persona, no se da el profundo respeto que se debe a la vida humana, no hay autoridad que proteja a las personas indefensas frente a la violencia y la extorsión, no tenemos la calidad educativa que requieren las nuevas generaciones, no puede admitirse que una ciudad cifre su importancia en ser un burdel, no es aceptable que jóvenes y adultos no puedan más y se lancen a vivir en la calle o atenten contra su propia vida. No podemos acostumbrarnos con indolencia a que tantas personas vivan en la pobreza, que carezcan de lo indispensable en materia de vivienda, alimentación y salud. Esa indiferencia es la que va aceptando que la vida no tiene valor y que, para mantener la comodidad, se puede interrumpir la gestación de los niños en el vientre de la madre y se puede acudir a la eutanasia mirando como una carga a los enfermos y a los ancianos. Ante esta realidad, a todos nos urge ser positivos y propositivos. No podemos quedarnos lamentando el mal, sino que debemos actuar contra él; no se puede cancelar el futuro, nuestra sociedad merece una oportunidad para salir adelante. Pero. es inútil esperar cambios y reformas sociales, si no se transforma lo esencial: el corazón de cada ser humano. No nos engañemos; las reformas necesarias para adecuar el presente a un futuro mejor, que supere la mentira, el egoísmo y la injusticia, no vendrán si no se educa la conciencia, que genera una escala de auténticos valores y nos hace capaces del encuentro, de la solidaridad y de la fraternidad. Todo el que no logre este cambio será un depredador de los demás y de la sociedad, un generador de corrupción y de crímenes, un enemigo del estado de derecho y del bien común. Debemos hacernos conscientes que nos falta, primero que todo, una verdadera reforma interior. Ahí está la misión de la Iglesia, que debe ser capaz de mostrar, ante una realidad que no responde al proyecto de Dios y ante los espejismosque vislumbran soluciones falsas, la verdad sobre la dignidad humana, sobre la responsabilidad social que pesa sobre cada ciudadano, sobre los valores indispensables y constitutivos de una nación, sobre el compromiso personal que debe superar el mundo de las apariencias y de las posiciones cómodas, sobre la esperanza que va más allá de lo terreno. Como Jesús, debemos seguir llamando a la conversión, a la reforma de la mente, a la transformación del corazón para construir el nuevo mundo que necesitamos. Ojalá veamos y actuemos antes de que sea tarde. Por tanto, nosotros, de modo personal y comunitario, debemos buscar hacer el bien, trabajar para que cada familia transmita valores y enseñe a amar, influir para que los diversos grupos e instituciones procuren mejorar la vida laboral, social, educativa y política del país. Sabemos que debemos entregar la vida en el servicio y la misión venciendo el mal, como Jesús, con el poder de la verdad, del bien y del amor. No podemos sentirnos agobiados ni derrotados, sino convocados con urgencia a trabajar por la construcción de un mundo nuevo con la fuerza del Espíritu del Señor Resucitado. Es muy honroso y urgente el llamamiento a ser luz y levadura del mundo. + Ricardo Tobón Restrepo Arzobispo de Medellín

Mié 3 Ago 2022

Cifras develan que el diaconado permanente en Colombia está en ascenso

En el país se cuenta en el momento con 24 escuelas diaconales y alrededor de 650 que prestan su servicio a la Iglesiaen las diferentes jurisdicciones eclesiásticas a lo largo y ancho del territorio nacional, cifras que develan el crecimiento del diaconado en Colombia. Un diácono permanente es un hombre civil, casado, con familia, e hijos, que reciben luego de una formación que oscila entre los 4 y 7 años, dependiendo de la diócesis o arquidiócesis donde se encuentre; el orden sagrado de un ministerio dedicado específicamente al servicio de la Iglesia. Diáconos permanentes para el servicio de la caridad, la palabra y la liturgia Los diáconos permanentes tienen 3 grandes funciones: La primera en el ámbito litúrgico, asistencia en el altar, distribución de la comunión, proclamación del evangelio. Ellos, pueden bendecir matrimonios, bautizar, proclamar la Palabra de Dios y predicar. En segundo lugar, todo el servicio que corresponde en la comunidad parroquial; catequesis, o formacióny consejería en la pastoral familiar. Un tercer aspecto, lo que es central y más importante dentro de sus labores, es lo relacionado con la dimensión caritativa y social al servicio de la iglesia. El ministerio diaconal signo de la misión caritativa de la Iglesia Su servicio social en todas las dimensiones de la caridad como por ejemplo: En las cárceles, con las personas privadas de la libertad; con los pobres, los más necesitados; las personas más vulnerables en las ciudades; en fundaciones; obras de beneficencia; en hospitales con el acompañamiento y consuelo al enfermo; en la pastoral funeraria y del duelo; entre otras obras. “Cabe recordar que el Concilio Vaticano II rescató de la Iglesia este ministerio que había desaparecido por muchos siglos, pero que en los últimos 50 años se ha venido instaurando en las diferentes jurisdicciones eclesiástica del país”, afirma el padre Manuel Hernando Vega León, director de Ministerios Ordenados y de Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia. Etapas formativas diaconado permanente El sacerdote recuerda que para poder ejercer este ministerio como cualquier otro dentro de la Iglesia, es básica la preparación, formacióny el estudio. Es importante garantizar las etapas formativas, periodo amplio de profundización en áreas bíblicas, litúrgicas, pastoral enmarcado en más de3 años y 1 año o periodo de síntesis, de tal forma que ayude a los que han asumidoeste reto y compromiso, a vivir yagrupar todas las dimensiones formativas y la vida espiritual, pastoral familiar, lo que realizan en las comunidades pastorales y por supuesto a propiciar encuentros con formadores o directores de escuelas diaconales para compartir, escuchar y transmitir experiencias enriquecedoras a través de la vivencia de esta ministerio Sagrado. Fuente: Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones A continuación el padre Manuel Hernando Vega León, sacerdote de la diócesis de Facatativá y director de Ministerios Ordenados y de Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia, amplía esta información como invitado especial de la oficina Arquidiocesana de Comunicaciones de Bogotá.

Mié 3 Ago 2022

4 de agosto | Lectura del santo Evangelio según san Mt 16, 13-23

EN aquel tiempo, 13 Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?». 14 Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». 15 Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?». 16 Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo». 17 Jesús le respondió: «¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. 19 Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». 20 Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías 21 Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. 22 Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte». 23 Jesús se volvió y dijo a Pedro: «¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios». Palabra del Señor.

Mié 3 Ago 2022

“Gracias por ser un auténtico artesano de paz”: Mons. Gabriel Villa

En un sentido mensaje, la Arquidiócesis de Tunja, expresa su tristeza por el fallecimiento de monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, quien a lo largo de 22 años estuvo al frente de esta Iglesia particular. A través de un comunicado firmado por monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, Arzobispo de Tunja, se extiende un saludo especial de condolencia y solidaridad cristiana a la familia y a los miembros del Instituto de Misioneros de la Consolata, comunidad a la que estuvo vinculado el prelado durante su ministerio. Resaltan su labor como un “auténtico artesano de paz, enamorado de la misión, inspirado y prolífico escritor eclesiástico y destacado catequista”, por lo que agradecen a Dios su testimonio y entrega a la Iglesia. Así también, resaltan que su labor debe quedar marcada como un legado que deja para las actuales y futuras generaciones, y agregan que, ha de ser “un verdadero estímulo para vivir con pasión el trabajo por la extensión del Reino de Dios, en un decidido empeño misionero y en la búsqueda de la paz y la reconciliación, por las vías del diálogo”. Finalmente, confían que, “por la misericordia de Dios, ya ha sido asociado al número de los servidores fieles que pueden entrar a participar del Banquete eterno del Señor”. INFORMACIÓN DE LAS EXEQUIAS DE MONSEÑOR LUIS AUGUSTO CASTRO QUIROGA La velación del cuerpo de monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, se llevará a cabo en la Capilla del Sagrario, junto a la Catedral Primada Cra. 7 #10-40, Bogotá La eucaristía se realizará este miércoles 03 de agosto a las 4:00 pm. en la Catedral Primada de Colombia, presidida por monseñor Luis Mariano Montemayor, Nuncio Apostólico de Colombia. Luego, el cuerpo será trasladado a Tunja este miércoles y será velado en cámara ardiente en la Catedral Santiago Apóstol de esta ciudad. El día jueves 04 de agosto se tendrán las exequias en la Catedral de Tunja a las 10:00 a.m., eucaristía presidida por Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo en esta ciudad. DESCARGAR COMUNICADO