Lun 11 Mayo 2026
Obispos agradecieron la misión de monseñor Paolo Rudelli en Colombia durante Eucaristía de despedida
El encuentro, celebrado en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia, reunió a obispos y colaboradores del Secretariado Permanente del Episcopado para agradecer el servicio pastoral y diplomático del ahora Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede.En un ambiente de fraternidad, comunión y gratitud, la Conferencia Episcopal de Colombia celebró el pasado viernes 8 de mayo una Eucaristía de acción de gracias por la misión desempeñada en el país por monseñor Paolo Rudelli, quien desde el pasado mes de abril asumió sus nuevas responsabilidades como Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, tras ser nombrado por el Papa León XIV.Aunque monseñor Rudelli ya había concluido oficialmente su servicio como Nuncio Apostólico en Colombia, regresó al país para compartir este momento de encuentro y despedida con los obispos colombianos, así como con diferentes servidores eclesiales y colaboradores de la Nunciatura.La celebración eucarística, presidida por el propio monseñor Rudelli en la sede del Episcopado Colombiano, reunió a cardenales, arzobispos, obispos y vicarios apostólicos provenientes de distintas jurisdicciones eclesiásticas del país, quienes quisieron expresar personalmente su cercanía y agradecimiento por el servicio prestado a la Iglesia que peregrina en Colombia.Durante su homilía, el representante pontificio expresó la profunda gratitud que deja su paso por el país:“Me despido de esta misión de Nuncio Apostólico en Colombia con el corazón lleno de gratitud por la experiencia de fe que he podido vivir en estos dos años y medio”.En un mensaje marcado por un tono cercano, espiritual y pastoral, monseñor Rudelli evocó las múltiples visitas realizadas a diócesis, arquidiócesis y vicariatos apostólicos, destacando el testimonio de fe encontrado en las comunidades y el compromiso evangelizador de la Iglesia colombiana en medio de las complejas realidades sociales del país.Inspirado en el libro de los Hechos de los Apóstoles, aseguró haber sido testigo de “páginas vivas” de la acción de Dios en Colombia:“He sido testigo de estas páginas que ustedes, como sucesores de los apóstoles, están ayudando a escribir: páginas donde vemos anuncio del Evangelio, conversiones, milagros, pero también una Iglesia cercana a las personas golpeadas por la violencia y las necesidades de la vida”.El diplomático de la Santa Sede destacó especialmente dos dimensiones que, según expresó, marcan profundamente la vida de la Iglesia en Colombia: el impulso evangelizador y el compromiso social con quienes más sufren.“Donde el pueblo sufre, ahí la Iglesia está presente. Un anuncio del Evangelio que no transforme la vida sería vacío; pero un compromiso social que olvide el Evangelio se volvería estéril”.Monseñor Rudelli también se refirió al nuevo servicio que desempeña junto al Santo Padre en Roma, asegurando que acoge esta misión desde la fe y la obediencia eclesial:“Vivo este nuevo llamado como una forma de seguir sirviendo a la Iglesia, ahora más cerca del Santo Padre, permaneciendo en el amor del Señor”.Además, animó a los obispos colombianos a vivir su misión pastoral desde la alegría del Evangelio, incluso en medio de las complejidades propias del tiempo actual:“Les deseo que puedan experimentar esta alegría profunda, que es la alegría del Señor, la alegría de participar en su llamado y en su misión”.La cercanía del Santo Padre a través de monseñor RudelliAl finalizar la celebración, el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, dirigió unas palabras en representación del colegio episcopal colombiano, agradeciendo el servicio prestado por monseñor Rudelli y resaltando su estilo pastoral, fraterno y cercano.El purpurado recordó que la misión del nuncio apostólico consiste en fortalecer la comunión entre las Iglesias locales y el sucesor de Pedro:“Con sus visitas a los vicariatos apostólicos, diócesis y arquidiócesis, nos hizo sentir muy cercanos al Santo Padre”.El cardenal Rueda valoró especialmente la capacidad de escucha, el espíritu de diálogo y la actitud prudente con la que monseñor Rudelli acompañó a la Iglesia en Colombia:“Su estilo, sabio y fraterno, nos anima y fortalece. No se impone, no sustituye ni obstaculiza nuestra misión; al contrario, es un vínculo eclesial que ayuda al discernimiento y a la comunión”.En su intervención, el Arzobispo de Bogotá evocó además algunas de las características que el Papa Francisco señaló como esenciales en la misión de un nuncio apostólico: ser hombre de Dios, hombre de Iglesia, hombre de celo apostólico y hombre de reconciliación. Virtudes que —afirmó— “brillaron de manera especial” en el ministerio de monseñor Rudelli en Colombia.Asimismo, destacó la dimensión misionera y pastoral de su servicio, así como su sensibilidad frente a los desafíos sociales y eclesiales del país:“Fue un servicio atento a los signos de la Iglesia y de la sociedad colombiana”.Al concluir su mensaje, el cardenal Rueda aseguró la cercanía espiritual y la oración permanente del Episcopado colombiano por la nueva misión confiada a monseñor Rudelli en la Santa Sede:“Lo recordaremos siempre con la alegría de sabernos hermanos en el seguimiento de Jesucristo. Que tenga una buena siembra y abundante cosecha para la mayor gloria de Dios y el bien de toda la Iglesia”.La celebración estuvo marcada por un profundo sentido de comunión eclesial y reconocimiento agradecido hacia quien, durante su servicio en Colombia, recorrió diversas regiones del país acompañando de cerca la vida de las comunidades, escuchando sus realidades y fortaleciendo los vínculos de unidad entre la Iglesia colombiana y el Santo Padre.Vea a continuación algunos de los momentos más especiales de la celebración: