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papa francisco

Vie 12 Feb 2021

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2021

El Vaticano hizo público este 12 de febrero el Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2021, titulado “Miren, estamos subiendo a Jerusalén... (Mt 20,18). Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad”. A pocos días de iniciar el tiempo de la Cuaresma el Papa Francisco en su mensaje, anima a renovar la fe, a saciar la sed con el “agua viva” de la esperanza y a recibir con el corazón abierto “el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo”. Así mismo, invita además a renovar las promesas de nuestro Bautismo. En este contexto, observa que el ayuno, la oración y la limosna, son la expresión de una verdadera conversión que “permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante". También recomienda acoger y vivir la Verdad que se manifestó en Cristo. "Esta Verdad no es una construcción del intelecto, sino que es un mensaje que recibimos y podemos comprender gracias a la inteligencia del corazón, abierto a la grandeza de Dios". El Papa exhorta para que en este tiempo de Cuaresma se viva el ayuno, pero como una 'experiencia de privación'. "Haciendo la experiencia de una pobreza aceptada, quien ayuna se hace pobre con los pobres y “acumula” la riqueza del amor recibido y compartido (...) Ayunar significa liberar nuestra existencia de todo lo que estorba, incluso de la saturación de informaciones —verdaderas o falsas— y productos de consumo, para abrir las puertas de nuestro corazón a Aquel que viene a nosotros pobre de todo, pero «lleno de gracia y de verdad» (Jn 1,14): el Hijo de Dios Salvador". También, en su mensaje se refiere a la esperanza como un manantial de "agua viva" que permite continuar el camino de todo cristiano. “En el recogimiento y el silencio de la oración, se nos da la esperanza como inspiración y luz interior, que ilumina los desafíos y las decisiones de nuestra misión: por esto es fundamental recogerse en oración y encontrar, en la intimidad, al Padre de la ternura”. Por último, se refiere a la caridad, señala que esta se evidencia viendo al prójimo crecer. "La caridad es el impulso del corazón que nos hace salir de nosotros mismos y que suscita el vínculo de la cooperación y de la comunión (…) Lo poco que tenemos, si lo compartimos con amor, no se acaba nunca, sino que se transforma en una reserva de vida y de felicidad". Finalmente, observa el momento de abandono, angustia y sufrimiento que viven muchas personas por causa la pandemia del Covid-19, advirtiendo que es ahí donde se puede expresar la caridad, cuidando de quienes se encuentran en estas condiciones de vulnerabilidad. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar mensaje[/icon]

Jue 28 Ene 2021

¡JMJ Portugal 2023 ya tiene himno!

El 27 de enero, a las 11 horas de Lisboa, se hizo la presentación a través de las redes sociales de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), del himno oficial de este encuentro programado para 2023. “Hay prisa en el aire” es el nombre de la canción que fue escrita por el padre João Paulo Vaz y la composición musical es de Pedro Ferreira, ambos de la diócesis de Coimbra en Portugal, inspirada en el lema propuesto por el Papa Francisco para esta cita con la juventud del mundo entero: “María se levantó y partió sin demora” (Lc 1, 39). “Cuando me llamaron a comunicarme que nuestra canción había quedado elegida, fue una alegría muy grande. Las jornadas mundiales de la juventud son un marco muy importante en mi vida. Comprender que la letra que había hecho iba a ser cantada por el mundo entero fue una enorme alegría”, declaró el padre João Paulo Vaz, en el portal web oficial del evento. Este tema fue grabado en varias versiones. En portugués, por ser la lengua oficial del país que acogerá este evento, y la versión internacional en 5 idiomas: portugués, inglés, español, francés e italiano. Es importante recordar que la JMJ es un acontecimiento que congrega a los jóvenes del mundo entero con el Santo Padre. Tiene lugar todos los años en las diócesis el Domingo de Ramos y cada tres años hay una peregrinación a una ciudad elegida por el Papa. La primera tuvo lugar en Roma, en 1986, convocada por San Juan Pablo II, reuniendo cerca 300 mil asistentes y la última fue en Panamá, en 2019, con el lema: “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38), con una participación de 800 mil peregrinos, en donde el Papa Francisco convocó a los jóvenes del mundo entero a reunirse en Lisboa, Portugal, en el año 2023.

Mar 26 Ene 2021

Tres encíclicas, tres relaciones

Por: Mons. Fernando Chica Arellano - Desde que fuera elegido Sumo Pontífice, en el año 2013, Francisco ha publicado tres encíclicas: Lumen fidei (2013), sobre la fe; Laudato Si’ (2015), sobre el cuidado de la casa común; y Fratelli tutti (2020), sobre la fraternidad y la amistad social. Pienso que puede ser útil detenernos a hacer una lectura combinada de estos tres escritos del Santo Padre, trazando un cierto hilo conductor entre ellos. Esto nos permitirá aclarar cómo podemos mejorar nuestras relaciones con Dios, con la creación y con los demás. La relación con Dios, el Creador Ya desde su mismo título, la encíclica Lumen Fidei (en adelante, LF) busca “recuperar el carácter luminoso propio de la fe” (LF 4), recordando que “la fe nace del encuentro con el Dios vivo, que nos llama y nos revela su amor” (LF 4). En realidad, “la fe es la respuesta a una Palabra que interpela personalmente, a un Tú que nos llama por nuestro nombre” (LF 8). Es claro que “Dios no se puede reducir a un objeto. Él es Sujeto que se deja conocer y se manifiesta en la relación de persona a persona” (LF 36). Ahora bien, “quien recibe la fe descubre que las dimensiones de su ‘yo’ se ensanchan, y entabla nuevas relaciones que enriquecen la vida” (LF 39). Por eso “la fe no es únicamente una opción individual que se hace en la intimidad del creyente, no es una relación exclusiva entre el ‘yo’ del fiel y el ‘Tú’ divino, entre un sujeto autónomo y Dios. Por su misma naturaleza, se abre al ‘nosotros’, se da siempre dentro de la comunión de la Iglesia” (LF 39). Es decir, que, “en la fe, el ‘yo’ del creyente se ensancha para ser habitado por Otro, para vivir en Otro, y así su vida se hace más grande en el Amor” (LF 21). Al ensancharse, “la fe se muestra universal, católica, porque su luz crece para iluminar todo el cosmos y toda la historia” (LF 48). “No se trata solo de una solidez interior, una convicción firme del creyente; la fe ilumina también las relaciones humanas” (LF 50), “ilumina todas las relaciones sociales” (LF 54) y la misma “vida en sociedad” (LF 55). Desde aquí es fácil ver la conexión con las otras dos encíclicas. Por un lado, la historia de la Modernidad nos ha mostrado que intentar construir la fraternidad “sin referencia a un Padre común como fundamento último, no logra subsistir. Es necesario volver a la verdadera raíz de la fraternidad” (LF 54). Por otro lado, la fe, al revelarnos el amor de Dios, “nos hace respetar más la naturaleza, pues nos hace reconocer en ella una gramática escrita por él y una morada que nos ha confiado para cultivarla y salvaguardarla” (LF 55). La relación con la casa común, la Creación Una de las convicciones centrales de la encíclica Laudato Si’ (en adelante, LS) es que “todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás” (LS 70). En otro momento, vuelve el Papa sobre este argumento indicando: “Todo está relacionado, y todos los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas en una maravillosa peregrinación, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también, con tierno cariño, al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la madre tierra” (LS 92). Por eso “el descuido en el empeño de cultivar y mantener una relación adecuada con el vecino, hacia el cual tengo el deber del cuidado y de la custodia, destruye mi relación interior conmigo mismo, con los demás, con Dios y con la tierra. Cuando todas estas relaciones son descuidadas, cuando la justicia ya no habita en la tierra, la Biblia nos dice que toda la vida está en peligro” (LS 70). Dicho ahora en positivo, esto “implica una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza” (LS 67). Pero, por lo mismo, necesitamos recuperar “una sana relación con lo creado como una dimensión de la conversión íntegra de la persona” (LS 218).Así, Su Santidad invita “a todos los cristianos a explicitar esta dimensión de su conversión, permitiendo que la fuerza y la luz de la gracia recibida se explayen también en su relación con las demás criaturas y con el mundo que los rodea, y provoque esa sublime fraternidad con todo lo creado” (LS 221). Y es que “no habrá una nueva relación con la naturaleza sin un nuevo ser humano” (LS 118). Dicho de otro modo: “no podemos pretender sanar nuestra relación con la naturaleza y el ambiente sin sanar todas las relaciones básicas del ser humano” (LS 119). Las relaciones de fraternidad, las criaturas La encíclica Fratelli Tutti (en adelante, FT) quiere impulsar una “fraternidad abierta, que permita reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite” (FT 1). Por eso, dice el Papa, “no puedo reducir mi vida a la relación con un pequeño grupo, ni siquiera a mi propia familia, porque es imposible entenderme sin un tejido más amplio de relaciones: no solo el actual sino también el que me precede y me fue configurando a lo largo de mi vida. Mi relación con una persona que aprecio no puede ignorar que esa persona no vive solo por su relación conmigo, ni yo vivo solo por mi referencia a ella. Nuestra relación, si es sana y verdadera, nos abre a los otros que nos amplían y enriquecen” (FT 89). De aquí se sigue que, de acuerdo con la visión cristiana, “el amor no solo se expresa en relaciones íntimas y cercanas, sino también en las macro-relaciones, como las relaciones sociales, económicas y políticas” (FT 181). Dos concreciones son la amabilidad y la solidaridad. Escuchemos al Sucesor de Pedro cuando afirma: “El cultivo de la amabilidad no es un detalle menor ni una actitud superficial o burguesa. Puesto que supone valoración y respeto, cuando se hace cultura en una sociedad transfigura profundamente el estilo de vida, las relaciones sociales, el modo de debatir y de confrontar ideas” (FT 224). Por otro lado, la solidaridad significa “luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales” (FT 116). Un aspecto de la mirada católica al mundo es la opción preferencial por los pobres. Así, procurar “la amistad social no implica solamente el acercamiento entre grupos sociales distanciados a partir de algún período conflictivo de la historia, sino también la búsqueda de un reencuentro con los sectores más empobrecidos y vulnerables” (FT 233). “Por consiguiente, un pacto social realista e inclusivo debe ser también un ‘pacto cultural’, que respete y asuma las diversas cosmovisiones, culturas o estilos de vida que coexisten en la sociedad” (FT 219). Conclusión En resumen, las tres encíclicas convergen en subrayar que “para una adecuada relación con el mundo creado no hace falta debilitar la dimensión social del ser humano y tampoco su dimensión trascendente, su apertura al ‘Tú’ divino. Porque no se puede proponer una relación con el ambiente aislada de la relación con las demás personas y con Dios” (LS 119). La misma Biblia nos muestra “que la existencia humana se basa en tres relaciones fundamentales estrechamente conectadas: la relación con Dios, con el prójimo y con la tierra” (LS 66). Ojalá que nunca lo olvidemos. Mons. Fernando Chica Arellano Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA

Sáb 23 Ene 2021

Papa Francisco a los comunicadores: "Ponerse en marcha" para "ir y ver"

La Santa Sede ha hecho público el mensaje del Papa Francisco para la 55ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se llevará a cabo el próximo 16 de mayo, en la solemnidad de la Ascensión del Señor, con el lema: «Ven y lo verás» (Jn 1,46), comunicar encontrando a las personas donde están y como son. "Deseo, por lo tanto, dedicar el Mensaje de este año a la llamada a “ir y ver”, como sugerencia para toda expresión comunicativa que quiera ser límpida y honesta: en la redacción de un periódico como en el mundo de la web, en la predicación ordinaria de la Iglesia como en la comunicación política o social. «Ven y lo verás» es el modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros encuentros en las orillas del río Jordán y del lago de Galilea", resalta el Pontífice. El Papa advierte del riesgo de una información siempre igual, por lo que exhorta a los periodistas a “desgastar las suelas de los zapatos”, y a salir del confort o del “aplanamiento” existente en los “periódicos fotocopia” o en los noticieros que son “sustancialmente iguales”. Anima, igualmente, a salir y buscar historias o verificar ciertas situaciones. Al referirse al tema de las innovaciones tecnológicas destaca que “cada instrumento es útil y valioso sólo si nos empuja a ir y a ver la realidad que de otra manera no veríamos”. En su mensaje, el Pontífice desarrolla cinco aspectos que fácilmente pueden ser aplicables en este tiempo de pandemia y que sirven de sugerencia para toda la expresión comunicativa de los profesionales inmersos en los medios de comunicación. Ellos son: Desgastar las suelas de los zapatos – Esos detalles de crónica en el Evangelio – Gracias a la valentía de tantos periodistas – Oportunidades e insidias en la web – Nada reemplaza el hecho de ver en persona. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar mensaje de la JORNADA[/icon]

Jue 21 Ene 2021

“Domingo de la Palabra de Dios”. Entrevista con el padre Francisco Mejía

Dedicar un domingo completamente a la Palabra de Dios. Con esta intención el papa Francisco estableció el “Domingo de la Palabra de Dios”, una jornada que la Iglesia celebra cada tercer domingo del Tiempo Ordinario. Este año se realizará el próximo 24 de enero y tendrá como tema: ¡Mantengan firme la Palabra de la Vida! (cf. Fil 2, 16), tomado de la Carta de San Pablo a los Filipenses. Para ayudarnos a entender mejor esta celebración, que por segundo año consecutivo la Iglesia católica colombiana anima, hemos invitado al padre Francisco Mejía, director del Departamento de Catequesis y Animación Bíblica de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), quien nos explicará el significado del Domingo de la Palabra y cómo lo podremos vivir desde nuestra fe. ¿Qué se celebra el este domingo y por qué el papa nos ha convocado a esta celebración? R/ El próximo domingo, nosotros los católicos celebramos el “Domingo de la Palabra”. Es el tercer domingo del Tiempo Ordinario y el papa ha querido instaurar esta celebración para que nosotros, como católicos, le demos una centralidad a la Palabra de Dios, una palabra de Dios que nos ha hablado en Cristo, pero que continúa hablándonos y diciéndonos aquello que es fundamental de la vida. Esa es la invitación para todas las parroquias de Colombia, para todas las 77 jurisdicciones eclesiásticas, para que este día preparemos y celebremos con entusiasmo y con alegría esto que nos recomienda el Santo Padre. ¿Hay algún tipo de subsidio preparado? ¿Cómo nos podemos vincular a la celebración? R/ Se ha preparado un subsidio pastoral a nivel de toda la Iglesia Universal, elaborado desde el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, se le ha enviado a todos los señores obispos y a las parroquias del país. Son unos subsidios donde se encuentran algunas consideraciones prácticas para preparar la celebración. El material incluye una oración de fieles, unos comentarios, unas pistas para la celebración, incluso hay un rito de entronización de la Palabra durante la misa; incluye unas vísperas para celebrar el “Domingo de la Palabra de Dios”, que se puede hacer desde el sábado, y una lectio divina. También algunos materiales de acuerdo con la situación que estamos viviendo para que la celebración se haga en familia. Este documento lo pueden adquirir en la página de la CEC www.cec.org.co. ¿Cuál debe ser nuestra respuesta como creyentes a esta invitación del Santo Padre? R/ El Papa dice que ha escogido esta fecha por varios motivos. En primer lugar, porque en la liturgia del tercer domingo del Tiempo Ordinario, todos los evangelios en los ciclos A B y C, ya sea de san Lucas, san Marcos o san Mateo, nos hablan de la predicación del Señor, el comienzo del anuncio mismo, de parte de Cristo, de lo que era su mensaje. En segundo lugar, porque es un domingo en el que en cualquier año litúrgico podemos encontrar una referencia explícita de esa comunicación, de ese anuncio que el Señor hacía de la obra de Dios. Este domingo todos los cristianos tenemos que pensar en varias cosas: Entender que la Palabra tenemos que ponerla en el centro de nuestra vida y no se puede quedar la Biblia en un estante de nuestra casa a veces lleno de polvo, sino que tiene que ser un instrumento para despertar nuestra fe. El Papa Benedicto XVI lo decía en su momento: “La Palabra tiene que ser la brújula que oriente el camino que tenemos que seguir”. Esta realidad no aplica solo para este domingo, se extiende a todos los domingos del año, durante toda nuestra vida, en la cotidianidad. Poner la Palabra en el centro, leerla, orar con ella y que ella se vaya convirtiendo en luz, en un faro iluminador para nuestro camino. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar SUBSIDIO DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS [/icon]

Jue 14 Ene 2021

3 Preguntas sobre el motu proprio "Spiritus Domini"

El pasado lunes 11 de enero, el Papa Francisco firmó la carta apostólica en forma demotu proprio"Spiritus Domini" (“El Espíritu del Señor”), donde se informa la modificación del canon 230 sección 1 del Código de Derecho Canónico,acerca del acceso de las personas de sexo femenino al ministerio instituido del lectorado y del acolitado. Para comentar sobre estedocumento emanado directamente del papa, de su propia iniciativa y autoridad(esto significa «motu proprio»), hemos invitado al padre Manuel Hernando Vega León, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal colombiana. ¿En qué consiste esta disposición papal? El motu proprio “El Espíritu del Señor” del Papa Francisco hace una modificación del canon230 § 1, sobre el acceso de las mujeres a los ministerios instituidos del lectorado y del acolitado, que antes del Concilio Vaticano II eran conocidos como órdenes menores y que luego Su Santidad Pablo VI separó de las sagradas órdenes y quedaron como ministerios laicales, que en la práctica fueron otorgados para quienes se preparan para las órdenes sagradas del diaconado y el presbiterado. Sin embargo, con la puesta en marcha del Concilio Vaticano II y de la teología del laicado, se ha venido dando un amplio desarrollo al tema de la ministerialidad en la Iglesia y del compromiso de todos los bautizados en la edificación de la Iglesia querida por el Señor Jesús. En los últimos años, en las jurisdicciones eclesiásticas se ha promovido la formación y elección de laicos, hombres y mujeres, para realizar servicios tales como: proclamadores de la Palabra, catequistas, animadores o coordinadores de pequeñas comunidades; así mismo, en muchas diócesis se ha establecido el servicio de los ministros extraordinarios de la comunión, que tienen como tarea principal el cuidado y la oración ante el Santísimo Sacramento y la distribución de la Sagrada Eucaristía a los enfermos. Estos servicios han ido adquiriendo cierta formalidad, fruto del sacerdocio común de los fieles, pero que ahora, con la modificación que hace el Papa Francisco, los laicos, especialmente las mujeres, estos ministerios serán otorgados mediante un mandato institucional del obispo diocesano. En algunas parroquias de Colombia se observa que esto que sugiere el Papa se venía aplicando hace algún tiempo. ¿Por qué? Podemos decir que esto hace parte de la implementación del Concilio Vaticano II, que dio una especial relevancia al laico y su misión en el mundo y la Iglesia. Como ya lo describí, la reflexión sobre la misión de los bautizados en la Iglesia es más frecuente y necesaria, los ministros ordenados somos conscientes que la edificación de la Iglesia requiere de la participación activa de todos los que hacemos parte de ella, como también del reconocimiento de la evidente contribución de tantos laicos que se han vinculado a la tarea evangelizadora de la Iglesia, especialmente, por parte de la mujer. Muchos de los servicios en torno a la proclamación de la Palabra y del altar, se han constituido en una práctica autorizada, que, de ahora en adelante por el motu proprio, la Iglesia renueva el papel protagónico de los bautizados comprometidos con la misión evangelizadora de la Iglesia en los ministerios instituidos del lectorado y del acolitado. ¿Cómo se aplicaría en Colombia este motu proprio? ¿La CEC tendría que realizar algún procedimiento para que en las jurisdicciones se aplique de manera oficial? Según la modificación del canon 230 § 1, la Conferencia Episcopal debe ahora determinar la edad y las condiciones para la recepción del ministerio del lectorado y del acolitado en Colombia. Las jurisdicciones eclesiásticas establecerán los programas de formación y acompañamiento de los laicos que se consideren idóneos para estos ministerios. La modificación hecha al canon 230 nos compromete a construir programas más elaborados y completos, que contribuyan a la formación del laicado y al pleno desarrollo de la condición bautismal puesta al servicio y edificación de la Iglesia del Señor Jesús. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar Motu Proprio[/icon]

Jue 17 Dic 2020

Jornada Mundial de la Paz: "La cultura del cuidado como camino de paz"

El Vaticano hizo oficial el día de hoy el mensaje del Papa Francisco para la 54ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el 1 de enero de 2021, en la fiesta de la Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios, se titula "La cultura del cuidado como camino de paz". Practicar y educar para cuidar, escribe el Santo Padre, es la manera de "erradicar la cultura de la indiferencia, el descarte y la confrontación, que a menudo prevalece hoy en día". La cultura de la atención, como "compromiso común, solidario y participativo para proteger y promover la dignidad y el bien de todos", y "disposición a interesarse, a la atención, a la compasión, a la reconciliación y a la curación, al respeto mutuo y a la acogida recíproca". Se necesitan artesanos de la paz para iniciar procesos de curación En las ocho páginas del texto, el Papa "se dirige a los Jefes de Estado y de Gobierno, a los responsables de las Organizaciones internacionales, a los líderes espirituales y a los fieles de las diversas religiones, y a los hombres y mujeres de buena voluntad". A ellos les recuerda lo que escribió en su última encíclica, Fratelli tutti: "En muchas partes del mundo se necesitan caminos de paz que lleven a la curación de las heridas, se necesitan artesanos de la paz dispuestos a iniciar procesos de curación y de encuentro renovado con ingenio y audacia". La pandemia agravó las demás crisis Francisco observa los acontecimientos del 2020, marcados por "la gran crisis sanitaria de Covid-19", que ha agravado crisis que están muy estrechamente vinculadas, "como las climática, alimentaria, económica y migratoria, y que han causado grandes sufrimientos y dificultades". Piensa en primer lugar en "los que han perdido a un familiar o a un ser querido, pero también en los que han perdido su trabajo". Recuerda de manera especial a los médicos, enfermeros, farmacéuticos, investigadores, voluntarios, capellanes y personal de los hospitales y centros de salud, "que han trabajado duramente y siguen haciéndolo, con gran esfuerzo y sacrificio, hasta el punto de que algunos de ellos han muerto en el intento de estar cerca de los enfermos, de aliviar su sufrimiento o de salvar sus vidas". Vacunas y asistencia también para los más pobres y frágiles Pensando en ellos, el Pontífice renueva su llamamiento a los dirigentes políticos y al sector privado, que hizo en su vídeo-mensaje con motivo del 75° aniversario de las Naciones Unidas, "para que adopten las medidas adecuadas a fin de garantizar el acceso a las vacunas contra el Covid-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para asistir a los enfermos y a todos los que son más pobres y frágiles". Cultura del cuidado contra la indiferencia, el descarte y la confrontación El Papa Francisco lamenta que, "junto a los numerosos testimonios de caridad y solidaridad", se están impulsando diversas formas de "nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción". Y subraya la pandemia y los demás eventos que han marcado el camino de la humanidad en el año 2020: “Nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad. Por eso he elegido como tema de este mensaje: La cultura del cuidado como camino de paz. Cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación, que suele prevalecer hoy en día” El cuidado de los primeros cristianos por los más frágiles Siguiendo el ejemplo del Maestro, continúa el Pontífice, los primeros cristianos "practicaban el compartir para que nadie entre ellos estuviera necesitado y se esforzaban por hacer de la comunidad una casa acogedora, abierta a todas las situaciones humanas, dispuesta a hacerse cargo de los más frágiles". Y luego cuando "la generosidad de los cristianos perdió algo de impulso, algunos Padres de la Iglesia insistieron en que la propiedad está destinada por Dios al bien común". San Ambrosio, recuerda el Papa Francisco, argumentó que la naturaleza dio "todas las cosas para los hombres para el uso común", pero la codicia convirtió este derecho común para todos en "un derecho para unos pocos". Una vez libre de la persecución, la Iglesia implementó la "charitas christiana", instituyendo o suscitando el nacimiento de "hospitales, refugios para los pobres, orfanatos y hospicios" para la humanidad que sufre. La "gramática" del cuidado en la doctrina social de la Iglesia Estos ejemplos de "caridad activa de tantos testigos luminosos de la fe", escribe el Santo Padre, se reflejan en los principios de la doctrina social de la Iglesia, que ofrecen a todos los hombres de buena voluntad la "gramática" del cuidado: “La promoción de la dignidad de toda persona humana, la solidaridad con los pobres y los indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguardia de la creación” Ruta común siguiendo la brújula de estos principios El Pontífice invita, por tanto, a "los responsables de las organizaciones internacionales y de los gobiernos, del mundo económico y científico, de la comunicación social y de las instituciones educativas", ante "el agravamiento de las desigualdades en el interior de las naciones y entre ellas", a retomar la "brújula" de los principios de la doctrina social de la Iglesia, para dar al proceso de globalización un curso común y "verdaderamente humano", como ya lo indicó en Fratelli tutti. “Esta permitiría apreciar el valor y la dignidad de cada persona, actuar juntos y en solidaridad por el bien común, aliviando a los que sufren a causa de la pobreza, la enfermedad, la esclavitud, la discriminación y los conflictos”. Y añade: “A través de esta brújula, animo a todos a convertirse en profetas y testigos de la cultura del cuidado, para superar tantas desigualdades sociales. Y esto será posible sólo con un fuerte y amplio protagonismo de las mujeres, en la familia y en todos los ámbitos sociales, políticos e institucionales”. Demasiadas violaciones del derecho humanitario Una brújula útil también para las relaciones entre las naciones, "que deben inspirarse en la fraternidad, el respeto mutuo, la solidaridad y la observancia del derecho internacional". Proteger y promover los derechos humanos fundamentales, y respetar el derecho humanitario, "especialmente en este momento en que los conflictos y las guerras se suceden sin interrupción". De hecho, el Papa Francisco lamenta que "muchas regiones y comunidades han dejado de recordar una época en la que vivían en paz y seguridad", y muchas sufren violencia, hambre, exilio y falta de educación. Fondo contra el hambre, con el dinero que se utiliza hoy para las armas La pandemia y el cambio climático, subraya Francisco, ponen de manifiesto la gran "dispersión de recursos" para las armas, "en particular para las armas nucleares", que podrían utilizarse para "la promoción de la paz y el desarrollo humano integral, la lucha contra la pobreza, la garantía de las necesidades de salud". Y relanza la propuesta hecha en el pasado Día Mundial de la Alimentación: “Qué valiente decisión sería constituir con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares un Fondo mundial para poder derrotar definitivamente el hambre y ayudar al desarrollo de los países más pobres”. El papel irremplazable de los líderes religiosos Los líderes religiosos en particular, explica el Pontífice, pueden desempeñar "un papel insustituible en la transmisión a los fieles y a la sociedad de los valores de la solidaridad, el respeto a las diferencias, la acogida y el cuidado de nuestros hermanos y hermanas más frágiles". “A todos los que están comprometidos al servicio de las poblaciones, en las organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales, que desempeñan una misión educativa, y a todos los que, de diversas maneras, trabajan en el campo de la educación y la investigación, los animo nuevamente, para que se logre el objetivo de una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión. Espero que esta invitación, hecha en el contexto del Pacto educativo global, reciba un amplio y renovado apoyo”. Una comunidad de hermanos que se cuidan unos a otros Los cristianos, es la invitación final de Francisco, deben mirar a la Virgen María, "Estrella del Mar y Madre de la Esperanza": “Trabajemos todos juntos para avanzar hacia un nuevo horizonte de amor y paz, de fraternidad y solidaridad, de apoyo mutuo y acogida. No cedamos a la tentación de desinteresarnos de los demás, especialmente de los más débiles; no nos acostumbremos a desviar la mirada, sino comprometámonos cada día concretamente para formar una comunidad compuesta de hermanos que se acogen recíprocamente y se preocupan los unos de los otros”, puntualizó. Fuente: Vatican News Foto: Tomada de Internet [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar mensaje[/icon]

Mié 9 Dic 2020

El Papa Francisco convoca a un "Año de San José"

El Papa Francisco convocó un Año de San José desde este martes 8 de diciembre hasta el 8 de diciembre del próximo año 2021, durante el cual la Iglesia católica concederá indulgencias según una serie de condiciones establecidas por la Penitenciaría Apostólica. “Rogar a San José” para obtener de él la gracia de la conversión, y celebrarlo como “patrono de la Iglesia universal” a 150 años de la declaración de este título por Pío IX, es el principal motivo que impulsó al papa Francisco a publicar hoy, fecha precisa del 150 aniversario, una carta apostólica titulada “Patris corde” (corazón de un padre), enteramente dedicada al “padre adoptivo” de Jesús. El pontífice publicó además un decreto que establece una indulgencia plenaria especial para todos los que celebren el aniversario “en las ocasiones y en la forma” indicada por la Penitenciaría Apostólica. El decreto sobre la indulgencia explica que Pío IX confirió a san José el título de “patrono de la Iglesia universal”, “movido por las circunstancias graves y lúgubres en las que una Iglesia se ve acosada por la hostilidad de los hombres. La carta de Francisco recuerda el “papel central” de José “en la historia de la salvación”, tanto es así que “después de María, Madre de Dios, ningún santo ocupa tanto espacio en el Magisterio papal como José, su esposo”. Y enumera: “El beato Pío IX lo declaró ‘Patrono de la Iglesia Católica’, el venerable Pío XII lo presentó como ‘patrono de los trabajadores’ y san Juan Pablo II como ‘Custodio del Redentor’. El pueblo lo invoca como ‘patrono de una muerte feliz’". Una de las razones más urgentes que impulsaron al Santo Padre a publicar la Carta es que su figura está “tan cerca de la condición humana de cada uno de nosotros”. Señala que en esta época de pandemia “nuestras vidas están tejidas y sostenidas por gente corriente -generalmente olvidada- que no aparece en los titulares de periódicos y revistas, médicos, enfermeras y enfermeros, trabajadores de supermercados, limpiadores, cuidadores, transportistas, fuerzas policiales, voluntarios, sacerdotes, religiosos y muchos pero muchos otros que han entendido que nadie se salva solo”. “Cuántas personas ejercen la paciencia e infunden esperanza cada día, cuidando de no sembrar el pánico sino la corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros hijos, con pequeños y cotidianos gestos, cómo afrontar y atravesar una crisis reajustando hábitos, mirando hacia arriba y estimulando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos”. El Decreto finaliza especificando que “en el actual contexto de emergencia sanitaria, el don de la indulgencia plenaria se extiende de forma particular a los ancianos, a los enfermos, a los agonizantes, y a todos aquellos que por motivos legítimos se encuentran imposibilitados a salir de casa". Fuente: Agencia católica AICA