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Episcopado al día

Mié 23 Dic 2020

Obispo de Santa Marta, positivo para Covid-19

A través de un comunicado de prensa la diócesis de Santa Marta ha informado que, tras haberse sometido a la prueba del Covid-19, el obispo Luis Adriano Piedrahita Sandoval ha resultado positivo. El mensaje señala que el obispo se encuentra hospitalizado en la clínica Avidanti, su estado de salud es estable y permanecerá allí para estar más atentos a su estado de salud. La misiva, suscrita por monseñor Dairo Navarro Escobar, vicario general, y el padre José Díaz Hernández, recomienda a aquellas personas que durante los últimos 14 días tuvieron algún contacto con el obispo, practicarse por seguridad la prueba pertinente. Finalmente, pidieron orar por monseñor Piedrahita y por todas aquellas personas que se encuentran en estos momentos pasando por esta difícil enfermedad, así como por sus familiares.

Sáb 19 Dic 2020

Nuevo obispo para la diócesis de El Espinal

El Papa Francisco ha nombrado como nuevo obispo de El Espinal a monseñor Miguel Fernando González Mariño, hasta el momento obispo auxiliar de Ibagué. Mons. MIGUEL FERNANDO GONZÁLEZ MARIÑO Nació en Tunja (Boyacá), el 25 de enero de 1966 y fue ordenado sacerdote el 1 de agosto de 1998. Realizó sus estudios escolares en Tunja: primaria, en el Colegio de la Presentación y, bachillerato, en el Colegio Salesiano. Ha obtenido los siguientes grados académicos: Arquitecto de la Universidad de los Andes (Bogotá, 1988), Filosofía Eclesiástica de la Universidad de Navarra (España, 1995), Teología de la Universidad de Navarra (España, 1998), Teología Dogmática de la Pontificia Universitá della Santa Croce (Roma, 2000). ENCARGOS PASTORALES: 1998 – 2000: Trabajo parroquial en Santa María Regina della Pace en Florencia (Italia) Febrero – Junio 2000: Confesor de la Capella Penitenziale del Gran Giubileo, en la Ciudad del Vaticano. En la Diócesis de Santa Marta: Administrador parroquial en San José de Pueblo Viejo (Magdalena) y Capellán del Hospital Regional San Cristóbal de Ciénaga. Formador y secretario académico del Seminario Mayor San José, en Santa Marta; capellán del colegio de La Presentación de Santa Marta; párroco de San Juan Bautista, en El Retén (Magd.); capellán colegio La Sagrada Familia, de las Hnas. Capuchinas, en Fundación (Magdalena) * Desde Agosto 2000: Profesor de Teología en el Seminario Mayor San José, en Santa Marta.. * 2004- 2008: Director Espiritual, Seminario Mayor San José. Santa Marta. * Desde 2004 Delegado Diocesano de Liturgia. * 2005-2009: Miembro del Comité de Animación Pastoral Diocesana para el diseño del Plan Diocesano de Pastoral. * 2009 – 2016: Rector del Seminario Mayor San José (Santa Marta) * Desde 2011: Miembro del Consejo Presbiteral de la Diócesis de Santa Marta. El 11 de febrero de 2016 fue nombrado obispo titular de Boseta y auxiliar de la Arquidiócesis de Ibagué por Su Santidad el Papa Francisco. El 12 de marzo de 2016 recibió la ordenación episcopal en la Catedral de Santa Marta. El 21 de marzo de 2019 fue nombrado administrador apostólico de la Diócesis de Ibagué, hasta el 19 de julio del 2020.

Sáb 19 Dic 2020

Fallece padre de monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresa sus más sentidas condolencias a monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán, por el sensible fallecimiento de su padre Luis Onofre Sánchez . Los obispos al elevar sus plegarias por el eterno descanso del señor Luis Onofre, manifiestan su compañía y solidaridad con la familia y amigos. Su velación se está llevando a cabo en el concejo municipal de Cogua- Cundinamarca y la eucaristía de exequias se realizarán el día 20 de diciembre a las 2:00pm en el templo parroquial de San Antonio de Padua.

Jue 17 Dic 2020

"Quiero ser, con ustedes, testimonio de la posibilidad y plenitud de volver a Dios"

Estas palabras expresadas por el nuevo obispo de Santa Rosa de Osos, monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, durante el acto de posesión canónica, marcan su sentir al iniciar este caminar en la Iglesia que peregrina por estas tierras antioqueñas. “El Señor me ha enviado a una Iglesia que peregrina en una región hermosa por su riqueza natural, donde por doquier se percibe la grandeza del Creador; pero más bella aún por sus gentes: generosas, acogedoras, emprendedoras, solidarias, valientes frente a las dificultades; es una comunidad grande, no sólo por su extensión geográfica, sino, y ante todo, por su patrimonio espiritual cimentado sobre la arraigada fe católica de este pueblo”, anotó. Siguiendo la reflexión propuesta por el evangelista Lucas, que devela tres momentos: una recapitulación y conclusión de la misión de Juan el Bautista; la autorrevelación de Cristo como el Mesías esperado y la invitación a acoger en él los signos de la salvación, advirtió que este pasaje es una invitación a renovar la fe en Cristo. “Ir al encuentro de Cristo y ser sus discípulos es la clave para que podamos experimentar también hoy los signos salvíficos de la presencia viva y actuante del Señor”. Así también, evocando las palabras del papa emérito Benedicto XVI:“un humilde trabajador en la viña del Señor”,se reconoció como discípulo y sucesor de los apóstoles para pastorear esta iglesia particular que hoy Dios le ha encomendado. Resaltó de manera especial la trayectoria centenaria que ha marcado el camino de evangelización de esta Jurisdicción y los frutos de santidad, mostrados en la persona del beato padre Marianito. Igualmente, reconoció la labor de quienes a su paso han dirigido los destinos pastorales de esta iglesia.“He sido enviado para proseguir la tarea pastoral que con generosidad sin límites y respondiendo a los desafíos de cada época desplegaron quienes han estado al frente de los destinos pastorales de esta iglesia diocesana: los obispos Maximiliano Crespo Rivera, Miguel Ángel Builes Gómez, Félix María Torres Parra, Joaquín García Ordoñez, Jairo Jaramillo Monsalve y Jorge Alberto Ossa Soto”. Al reconocer humildemente su fragilidad, se puso en manos de Dios, para con total docilidad y al ejemplo de Cristo, Pastor y Obispo, guiar las almas confiadasy actuar dentro de la comunidad como maestro, sacerdote y pastor. “Pido la gracia de seguir realizando la misión del Bautista: disponer los caminos y allanar los senderos; guiar, para que todos vayamos al encuentro de Cristo, así como tantos otros lo han hecho a lo largo de la historia en esta Iglesia”. Igualmente, expresó el deseo de trabajar de la mano con el clero, favoreciendo siempre a las comunidades más vulnerables y acercándose en un diálogo respetuoso con quienes piensan diferente o se han alejado de Dios. “Deseo y pido con todo mi corazón que el Señor me dé la gracia de saberme poner adelante, al lado y detrás de los sacerdotes, mis inmediatos colaboradores en la misión pastoral; de los más pobres, necesitados y excluidos; de los enfermos y ancianos; de las familias, de los jóvenes y de los niños.También quiero acercarme a quienes, por diversos motivos, se han distanciado de Dios o de la Iglesia; quiero abrir horizontes de diálogo con otras realidades de fe y con las diversas instituciones sociales”. Tras reconocer los retos y desafíos que plantea el trabajo pastoral en estos territorios, consecuencia no solo de la pandemia, sino de factores sociales como la pobreza, la violencia, el narcotráfico, desastres naturales, la falta de empleo, entre otros, el prelado dijo que para enfrentar estos obstáculos, se hace necesario “volver a Dios y caminar juntos”. En este contexto, monseñor Álvarez Botero propuso algunos puntos que podrán marcar el paso para ir avanzando en un caminar conjunto: Hacia el encuentro permanente con Cristo, Camino, Verdad y Vida, que nos hace experimentar en nuestra existencia personal y comunitaria los signos de su salvación. Hacia comunidades cristianas vivas y dinámicas, que manifiesten la alegría del seguimiento de Jesús. Hacia una Iglesia viva y organizada, con comunidades cristianas unidas y dinámicas, que sea casa de fe para todos. Hacia una Iglesia diocesana en la que sigan germinando y en la que puedan crecer las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa, así como las vocaciones laicales. Hacia la madurez de la fe, que nos impulsa a vivir decididamente el Evangelio y a ser testigos valientes de los valores del Reino, aunque debamos hacerlo en contracorriente. Hacia la reconciliación y la paz, que Cristo nos consiguió con su sacrificio en la cruz, en la que derrumbó los muros que nos dividen; necesitamos entre todos forjar una cultura de paz.Así como lo hemos proclamado en el Salmo, esperamos que en los pueblos de toda la diócesis la misericordia y la fidelidad se encuentren, la justicia y la paz se besen. Hacia el compromiso efectivo de caridad con los más pobres y frágiles en la sociedad. Hacia la verdadera fraternidad entre todos, que se cultiva en la unidad de las familias, y que es capaz de vencer los odios, rencores y venganzas, y se expresa en el compromiso solidario con los más pobres y necesitados. Hacia los que esperan el anuncio y testimonio de la Buena Nueva.Como nota característica de toda comunidad eclesial, Santa Rosa de Osos ha sido y ha de seguir siendo una diócesis marcadamente misionera, que vive en permanente estado de misión y está continuamente en salida. Finalmente, encomendó su ministerio y el pastoreo de esta Iglesia de Santa Rosa de Osos a los pies de Nuestra Señora de las Misericordias.“Ella, como lo hizo, con la comunidad apostólica en el cenáculo, ore con todos nosotros para que vivamos un nuevo Pentecostés, y salgamos a anunciar por todos lados las maravillas de Dios”. Al acto de posesión asistieron el Nuncio Apostólico, Mons. Luis Mariano Montemayor, a quien le expresó su agradecimiento y comunión hacia el papa Francisco, un grupo de arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, la familia y un grupo de laicos.

Lun 14 Dic 2020

“Aquí estoy Señor en medio de tu pueblo”: Arzobispo de Popayán

Estas son las palabras que marcan el caminar del nuevo arzobispo de la Arquidiócesis de Popayán, monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, pronunciadas el sábado doce de diciembre en la toma de posesión de su sede y en una fecha personalmente para él significativa, la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, emperatriz de América. “El Señor ha querido conducirme a esta Iglesia particular y confiarme la misión que le es propia a los apóstoles, entregándome el cuidado pastoral de este pueblo en su integridad, en esta hermosa y bendecida tierra del Cauca. Aquí estoy como el que obedece y acata la voluntad del Señor a través de las mediaciones de las que él se vale, con la confianza puesta justo en él, porque al final somos solo simples instrumentos en las manos de Dios”, afirmó. Cómo definir un pastor: "Siervo de Cristo, Cristo total" Durante su homilía ofreció algunos elementos que muestran el camino de la tarea que ha de seguir un pastor, o como él mismo lo señaló, lo que el pueblo de Dios esperaría de un ministro sucesor de los apóstoles de Jesús. “Un ministro es un pastor que está llamado a tener un corazón ancho y profundo para con amor servir al pueblo que se le confía, por lo cual ora y suplica siempre por su pueblo, al tiempo que le duele su dolor y le alegra su alegría”. Al considerar que es imposible que la tarea evangelizadora se cumpla no solo desde la cabeza del pastor, advirtió que esta es una misión que ha de ser compartida. Por tanto, no se “debe emprender en singular” y evocando al Papa Francisco afirmó: "Nadie puede pelear la vida aisladamente, se necesita una comunidad que nos sostenga y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia adelante. Somos uno en la misión”. Por lo anterior, apuntó que el obispo ha de realizar su tarea con el presbiterio, con la vida consagrada, con cada comunidad, con los grupos apostólicos, con los cientos o miles de fieles laicos maduros en su fe y, por supuesto, también “con todo hombre y mujer de buena voluntad, con quien compartiremos en muchos y variados escenarios, el verdadero interés y servicio por el bien del hombre”. Elogio y reconocimiento a los obreros de la mies Al resaltar las raíces profundas de esta Iglesia del Cauca, también exaltó el trabajo de tantos “obreros de la mies” que han pasado por esta Iglesia particular donando su trabajo con generosidad, sacrificio, audacia, esfuerzo y lucha, dejando sembrados unos cimientos que han seguido dando sus frutos. Reconoció el servicio y la entrega desde sus inicios al primer obispo de esta jurisdicción, monseñor Juan del Valle; a su obispo saliente, monseñor Luis José Rueda Aparicio, destacando su acertado liderazgo y humildad, así como también la tarea generosa que por más de dos décadas prestó monseñor Iván Antonio Marín López. Igualmente, resaltó la valiosa generosidad del presbiterio que ha pasado por esta Iglesia y de manera particular los actuales sacerdotes, quienes enfrentan un memento complejo en estos territorios; el aporte hecho por la vida religiosa, la vida contemplativa desde sus distintos carismas y, por supuesto, la participación de los laicos que animan y acompañan esta obra y misión de la Iglesia, resaltando el importante papel de la mujer como referente transmisor y de vivencia del evangelio. En este contexto, el prelado asintió que “el arzobispo es una discreta pieza en un gran engranaje de la Iglesia de Popayán. Ciertamente ahora no se trata de hacer cábalas de proyección, se trata más de disposición y docilidad a quien sabe darle continuidad, unidad y perfeccionamiento a la única misión que Dios tiene para esta Iglesia”. La tarea pastoral y evangelizadora exige una promoción integral de todo ser humano Advirtió que no pasará un día sin ocuparse, como lo ha venido haciendo esta Iglesia, en sembrar esperanza, respetando siempre a legitimidad autónoma de las distintas instituciones. “La Iglesia no se cansa de ofrecer la contribución de su enseñanza y experiencia a aquellos que pretenden servir a causa del hombre, del trabajo, del progreso, de la justicia social y de la paz”. “Su atención a los problemas sociales ha crecido a lo largo de los últimos tiempos, en una tarea exigente que la compromete en la salvaguarda de la dignidad del hombre y de las exigencias reales de la sociedad. Desde el corazón del Evangelio reconocemos la íntima conexión que existe entre la evangelización y la promoción humana, por tanto, como pastores tenemos el deber y el derecho de emitir opiniones sobre todo aquello que afecte la vida de las personas”, aseveró. Todos somos hojas de un mismo árbol “Por ahora lo importante, lo que interesa es continuar caminando juntos, déjenos acompañarlos a todos y, por su puesto, nos dejamos invitar de todos; nos haremos en adelante como el Señor en Emaús, los encontradizos, para poder devolvernos juntos la esperanza”. Sostuvo que es el momento de experimentarnos simplemente como hermanos y al mismo tiempo felizmente distintos, pero todos llamados a un único proyecto común, el servicio hacia los demás. “Todos somos hojas de un mismo árbol. Necesitamos soñar como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz”. Es una propositiva carta de navegación Frente a la presencia del nuncio apostólico, monseñor Luis Mariano Montemayor, agradeció sus palabras, que marcan, según lo expresó el prelado, la ruta propositiva de navegación que ha de seguir en su caminar pastoral. “Agradezco el análisis juicioso y profundo con la mirada aguda y exhaustiva del señor nuncio, con inteligencia y corazón de Iglesia universal y que, personalmente, esperaba con enorme interés, porque supuse pondría los puntos más relevantes de nuestra atención pastoral, dándole un claro orden que orienta la misión desde el inicio y nos determina en nuestras principales acciones de iglesia particular, ayudándonos a ser parte del propósito de sentirnos uno en la barca de Pedro”, puntualizó. El cambio de la sinodalidad, es el camino que Dios espera “Este camino de construir juntos en la Iglesia, hoy tiene un nombre y le decimos sinodalidad”. Resaltó que la renovación de la Iglesia será, sin lugar a dudas, la implementación de un camino sinodal donde la Iglesia enseña “el arte de la escucha con alta participación, generosamente abierta para llegar a un diálogo fecundo y continuo en todos los niveles”, advirtió. Por lo que llamó a “abrir las ventanas de la Iglesia para evitar el moho de la auto referenciación del clericalismo”, no solo con un cambio de mentalidad, sino de sinodalidad, aclarando que esto no puede quedase solo como una expresión de slogan sin contenido real. “Tenemos juntos que llenar de sentido vital esta esencial dimensión de la Iglesia para hacerla efectivamente sal y luz del mundo”. Aportes como provincia eclesiástica de Popayán Agradeció las manifestaciones de cercanía de los obispos que hacen parte de la provincia eclesiástica de Popayán y les expuso que todos como parte de este territorio de Iglesia caucana están llamados a actuar con convicción y pasión. “Como provincia eclesiástica tenemos un gran desafío que, estoy seguro por las grandes cualidades de sus pastores, podremos hacer un aporte significativo como región a la Iglesia colombiana y al país. Como obispos de esta región estamos llamados a ahondar en la sinodalidad con convicción y pasión para responder al audaz llamado del Papa Francisco a renovar la Iglesia”. Finalmente, pidió la intercesión de la Santísima Virgen y de San José para que este nuevo caminar esté guiado por ellos.

Lun 7 Dic 2020

El Obispado Castrense tiene nuevo obispo

Se trata de monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, quien hasta el momento de su nombramiento era obispo titular de Cúcuta y ahora sucederá a monseñor Fabio Suescún Mutis, a quien el Papa Francisco le aceptó la renuncia por límite de edad. La Diócesis Castrense de Colombia, también conocida como Obispado Castrense de Colombia y Ordinariato Militar de Colombia, siendo esta última su denominación oficial,​ es una iglesia particular católica encargada de atender el servicio religioso de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, e, igualmente a sus familias en cualquier parte del país. La Diócesis Castrense ejerce su jurisdicción en forma personal, no territorial, su sede episcopal se encuentra en Bogotá y está vinculada a la Provincia Eclesiástica de esta ciudad, por lo cual es sufragánea de la Arquidiócesis de Bogotá. BIOGRAFÍA DE MONSEÑOR VÍCTOR MANUEL OCHOA CADAVID Es oriundo de Bello (Antioquia), territorio de la Arquidiócesis de Medellín, el 18 de octubre de 1962. Realizó sus estudios de primaria en la Escuela de Marco Fidel Suárez de Bello y los de bachillerato en el Liceo de la Universidad de Antioquia. Luego cursó los ciclos filosófico y teológico en el Seminario Conciliar de Medellín. Recibió la ordenación presbiteral de manos de Su Santidad Juan Pablo II el 5 de julio de 1986, durante el viaje apostólico del Pontífice a Colombia. Ya ordenado, adelantó en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino “Angelicum”, en Roma, la licenciatura en Filosofía y, más tarde, obtuvo el doctorado en el mismo centro académico. Durante su ministerio, Monseñor Víctor Manuel ha desempeñado los siguientes cargos: Vicario Parroquial del Santuario de Sabaneta (Antioquia) Secretario Adjunto del Economato del Seminario Conciliar de Medellín. Formador en el Seminario Conciliar de Medellín. Director de la Casa de Formación de la Arquidiócesis de Medellín, en Roma. Entre 1989 y 2006, prestó su colaboración a la Santa Sede como Oficial de la Pontificia Comisión para América Latina. Director de la Domus Internationalis Paulus VI, casa de hospitalidad de la Santa Sede desde el año 2002, hasta su nombramiento como Obispo titular de San Leone, en 2006. Fue distinguido con el título de capellán de Su Santidad el 15 de abril de 1995. Su Santidad Benedicto XVI lo nombró obispo auxiliar de Medellín, titular de San León, el 24 de enero de 2006, y el 1º de abril del mismo año recibió la ordenación episcopal. El 24 de enero de 2011, Su Santidad Benedicto XVI lo nombró obispo de la Diócesis de Málaga – Soatá y tomó posesión canónica de la misma el 5 de marzo de 2011. El 24 de julio de 2015, Su Santidad Francisco lo nombró obispo de la Diócesis de Cúcuta y tomó posesión canónica de la misma el 15 de agosto de 2015.

Mar 1 Dic 2020

Mons. Jairo Jaramillo Monsalve: 80 años de vida al servicio del Evangelio

Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, Arzobispo emérito de Barranquilla, celebrará este miércoles, 2 de diciembre, 80 años de vida en lo que él mismo ha denominado: “un camino lleno de gozo y entrega al servicio de la Iglesia cumpliendo la voluntad d Dios”. La Diócesis de Santa Rosa de Osos, la Católica del Norte y los medios de comunicación locales, han preparado un homenaje de reconocimiento a monseñor Jaramillo, siendo esta Fundación Universitaria (100% virtual) una de sus grandes obras en pro de la educación para Colombia y el Mundo desde 1997. También fundó la Universidad Católica de Oriente y dejó muy avanzada la creación de la Universidad Católica del Caribe. Justamente en esta Jurisdicción y, por causa de la pandemia, se reunirá un reducido grupo de familiares y amigos cercanos para dar gracias a Dios por el ministerio sacerdotal y episcopal de Monseñor Jaramillo, que ha sido tan fructífero allí donde el Señor lo puso a servir durante su vida activa. Los actos celebrativos comenzarán con un conversatorio a las 8:30 a.m., el cual será transmitido por diversos canales locales y a las 11:00 a.m., está prevista la celebración Eucarística, luego de la cual se llevará a cabo un acto protocolario para terminar compartiendo el almuerzo de congratulación. Monseñor JAIRO JARAMILLO MONSALVE Nació en Rionegro – Antioquia, el 2 de diciembre de 1940. Realizó sus estudios de filosofía en el Seminario Mayor de Medellín y los de teología en la UPB de Bogotá. Recibió la ordenación sacerdotal el 26 de junio de 1966 y después de desempeñar varios cargos y de ser párroco de la Catedral de Rionegro y Vicario General de la Diócesis, fue preconizado Obispo en 1988, siendo nombrado primer Obispo de la recién creada Diócesis de Riohacha. Allí permaneció hasta julio de 1995 cuando fue trasladado a la Diócesis de Santa Rosa de Osos, Jurisdicción que pastoreó hasta diciembre de 2010, momento en el cual el Papa Benedicto XVI lo nombra Arzobispo de Barranquilla. El 2 de diciembre de 2015 presenta su renuncia canónica por límite de edad, la cual es aceptada y, en 2017, es nombrado Monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz para sucederle en el cargo. “Me voy feliz, como feliz vine hace 7 años a Barranquilla, porque obedecer a la Iglesia es obedecer a Dios, es cumplir la voluntad de Dios. Por eso vine y por eso me voy feliz”, expresó Monseñor Jaramillo en su despedida de la Arquidiócesis. Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, basó su vida ministerial en 4 pilares fundamentales: la familia como don de vida; la ayuda a los pobres; el impulso y valoración de la juventud y el fomento de la educación. Puede seguir la transmisión en vivo en cualquiera de los siguientes enlaces: * YouTube Católica del Norte: https://www.youtube.com/channel/UCz5B1CzjUA1hxJ9RD_VJTBQ?view_as=subscriber * Facebook Católica del Norte: https://www.facebook.com/SoyCatolicaDelNorte * UCN en vivo: https://www.ucn.edu.co/institucion/sala-prensa/Paginas/UCN-en-vivo.aspx * Facebook Capsos TV: https://www.facebook.com/capsostv * Facebook Diócesis de Santa Rosa de Osos: https://www.facebook.com/diocesisstarosa * Emisora Universitaria Católica del Norte: Emisora Universitaria UCN: https://ucc.fucn.cloud/emisora/ Escribe un mensaje de felicitación en el siguiente muro virtual, haciendo[icon class='fa fa-download fa-2x'] clic AQUÍ[/icon]: https://padlet.com/farendono1/Mons_Jairo_80 También puede escribir un correo electrónico a: [email protected]

Sáb 21 Nov 2020

Obispo de Pasto toma posesión de su sede

En la fiesta de la presentación de la Bienaventurada Virgen María, fecha que conmemora hoy la Iglesia católica, tomó posesión de su sede el nuevo obispo de la diócesis de Pasto, monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro. En su homilía centró la atención señalando que la figura de la Santísima Virgen María marcará la ruta de camino en esta nueva etapa de su vida diocesana. “De la mano de María Santísima, cuyo amor está profundamente arraigado en los nariñenses, nos sentimos llamados esta mañana a continuar “remando mar adentro”. Iluminado por la Palabra de Dios, el prelado propuso tres aspectos que considera animarán el caminar de esta jurisdicción: 1. «¡Alégrate y goza, hija de Sión!, que yo vengo a habitar dentro de ti» Este pasaje bíblico impregnaba un clamor, que en su momento invitaba al pueblo de Dios a levantarse en la alegría para asumir con esperanza su liberación. En este contexto se refirió al momento inusual que está viviendo el mundo por cuenta de la pandemia, incluyendo a la Iglesia, que ha tenido que continuar su caminar de fe con nuevos métodos. Observó que esta emergencia sanitaria está haciendo que la humanidad toque terrenos desconocidos y hostiles que nunca hubiera llegado a imaginar, o, que tal vez, daba por sentados tener seguros. Resaltó aspectos como la pérdida del empleo, la ausencia de bienes, el abrigo en los templos, los abrazos, la cercanía de los seres queridos y amigos que fallecieron sin haberles podido estrechar una mano o sepultar y hacer el duelo como es costumbre. "Como en aquel pueblo, hoy resuena en nosotros, nuevo pueblo de Dios que peregrina en estos tiempos pandémicos, el llamado a levantarnos con la certeza que Dios está en medio de nosotros, y su presencia –Él no es ausencia–, nos debe impulsar a romper, si no los confinamientos físicos, aquellos espirituales para abrirnos desde la esperanza a continuar contagiando a nuestros hermanos y hermanas de “la alegría del Evangelio”, a decirles con palabras y gestos que no están solos". Igualmente animó para que, a pesar de las dificultades, se camine de la mano con María y se elija buscar nuevos caminos. "Que ella nos ayude a abrirnos a la confianza filial, a sentirnos defendidos en nuestras tribulaciones e impulsados a ser comunidad cercana a los humildes y necesitados, consuelo para los que sufren". 2. «Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo» Explicó como este texto presenta a María como la primera mujer que cree y hace la voluntad de Dios. Así mismo muestra a Jesús pasando las fronteras para presentar a los discípulos como miembros de la gran familia del Señor. Así también, resaltó la larga labor pastoral que la diócesis de Pasto ha recorrido, promoviendo un importante número de comunidades cristianas “evangelizadas y evangelizadoras, preocupadas por encarnar en la vida cotidiana las enseñanzas de Jesús (…) Escuchando las palabras del Señor, podemos decir que en ese esfuerzo se van tejiendo los vínculos de una gran familia. Desde esta perspectiva, la familia está llamada a ser primerísima comunidad creyente, Iglesia doméstica, y la comunidad eclesial debe afianzarse como familia de familias”. Monseñor Cárdenas dijo, además, que es importante seguir fortaleciendo los lazos que unen como hermanos a esta tierra nariñense, poniendo al servicio común de todos los talentos que Dios les ha regalado para servir a los más necesitados, ellos son: “las víctimas de las diferentes formas de violencia, los migrantes, los pobres, los que lloran la pérdida de sus seres queridos, los que han perdido su trabajo, entre otros”. 3. «Por tu Palabra echaré las redes» En este pasaje bíblico de Pedro, que presenta la escena de la pesca milagrosa, se inspiró el lema del nuevo obispo, quien dijo que “la auténtica alegría la experimentamos cuando en conciencia procuramos honestamente obedecer a Dios”. Advirtió que la tarea de la Iglesia no es “un proyecto personal o individual; es la respuesta a un llamado de alguien a quien respondemos, obedecemos y con quien nos comprometemos a sumar fuerzas caminando juntos”. “Parafraseando a María y a Pedro, le decimos al Señor esta mañana: aquí estamos, que se haga en nosotros según tu Palabra, tomamos en nuestras manos la red y seguimos bregando en este mar de la historia, con la certeza de que tú vienes con nosotros y será la confianza en ti y la docilidad a ti, lo que hará fructífera la misión”, puntualizó. Al finalizar la prédica pidió la intercesión de Nuestra Señora de La Merced, patrona y gobernadora vitalicia de Pasto. Nuncio Apostólico presenta recomendaciones pastorales al nuevo obispo Por su parte, monseñor Luis Mariano Montemayor, Nuncio Apostólico en Colombia, dirigió unas palabras al nuevo obispo, recordándole que el papa Francisco, al pedirle ser el pastor de esta Iglesia particular, le encomienda también unas acciones pastorales guiadas por el Espíritu Santo y en atención al contexto social y cultural del pueblo pastense. Cercanía y fraternidad con el clero y los fieles Invitó al nuevo obispo a cultivar una figura paterna y cercana con el clero y los fieles, tanto en la dimensión espiritual como pastoral, mostrando una actitud de escucha, alegre y comprensiva, que impregne en este público un nuevo entusiasmo para la vivencia cotidiana del Evangelio y la vida misionera de la Iglesia. Proyección de las obras diocesanas Al resaltar su formación académica, pastoral y administrativa, le encomendó liderar y gestionar los procesos necesarios en el mejoramiento y proyección de las obras que esta Iglesia particular tiene, advirtiéndole que son el pilar fundamental de la acción evangelizadora y caritativa de esta jurisdicción. Sensibilidad hacia lo social Al evidenciar la situación socio-económica y la inseguridad que azotan estas tierras de Cauca y Nariño, le recordó que es su tarea tener una sensibilidad particular hacia lo social. "El pueblo fiel espera encontrar en usted un defensor de los derechos de los más vulnerables, un guía experto de la comunidad diocesana, con una respuesta eficaz hacia las problemáticas más apremiantes que debe afrontar la pastoral de la diócesis". "En la mente del papa Francisco, que lo ha elegido y confiado en usted, los últimos, los excluidos, los desplazados, los alejados, los indiferentes, los no creyentes, en fin, todo el espectro de lo que se ha llamado las ‘periferias existenciales’, son encomendadas preferencialmente a su corazón de pastor". Atención a la crisis familiar Frente a esta problemática advirtió que la crisis familiar afecta a la sociedad contemporánea, pues fragiliza el tejido social y debilita la transmisión de los valores humanos y religiosos necesarios para sostener la vida de la comunidad. Al referirse a los jóvenes advirtió que la drogadicción, la criminalidad, el desempleo y la falta de oportunidades ha permitido que ellos no se proyecten hacia un futuro próspero. "Por eso, señor obispo, el acompañamiento pastoral y el sostén de la realidad familiar y juvenil de la diócesis exigen intensa presencia amorosa". Acogida a los migrantes Lo animó a seguir en marcha con los procesos que se adelantan en los municipios y ciudades del país, en atención a los migrantes, de manera particular a los venezolanos. "Le pido perseverancia en la generosa acogida de los hermanos venezolanos y le exhorto a poner en marcha una pastoral de migrantes capaz de abordar evangélicamente todas las dimensiones de este fenómeno". La pandemia. Propuestas pastorales novedosas Le recordó que la incertidumbre causada por la pandemia del Covid-19, con un futuro incierto, le exigen respuestas nuevas e inéditas "es el momento de la creatividad del espíritu y de la docilidad generosa a los signos de los tiempos para poder responder con altura evangélica a los retos del momento". Finalmente, le invitó para que en este nuevo caminar experimente la cercanía maternal de la Santísima Virgen María y la dulzura amorosa del Sagrado Corazón de Jesús, bajo cuya protección ha sido puesta la diócesis de Pasto. Siguiendo los cuidados de bioseguridad, al acto de posesión asistieron monseñor Luis Mariano Montemayor, Nuncio de Su Santidad en Colombia, un grupo reducido de arzobispos y obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, seminaristas, representantes laicales; el Gobernador de Nariño, Jhon Rojas; el alcalde de Pasto, Germán Chamorro De la Rosa; autoridades civiles, militares y de policía, y medios de comunicación.