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indígenas

Vie 5 Ago 2022

SUBSIDIO: Episcopado en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se anima a nivel mundial, este 09 de agosto, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través del Departamento de Animación Misionera y el Área de Etnias, así como del Instituto Misionero de Antropología IMA, entidad eclesial orientada desde el Centro Nacional Misionero de la CEC y la Comisión de Misiones, se unen a esta celebración y saluda a todos los pueblos originarios de esta nación. A través de un mensaje ofrecido por el padre Omer Giraldo, director del área de Etnias de la CEC, señala que esta es una oportunidad para resaltar la labor de las comunidades indígenas y su papel dentro de la sociedad “que esta celebración nos ayude a concientizarnos más como Iglesia, sobre el inmenso valor de nuestros aborígenes, superar todo indicio de discriminación y crecer en solidaridad con los pueblos originarios de nuestra querida nación colombiana”. El directivo hizo memoria que en esta fecha, 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas ONU, decidiera que durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo se celebre cada año el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas el 9 de agosto en su resolución A/RES/49/214, esto con el objetivo de ayudar a preservar y a vigorizar las culturas aborígenes y a la vez fortalecer y apoyar sus legítimas aspiraciones. . En su escrito, presentó un recorrido histórico de estos pueblos originarios, desde el arribo de los conquistadores españoles al continente americano, y el impulso que la Iglesia Católica le ha dado para acercar y valorar los pueblos ancestrales. El religioso hizo remembranza de los inicios en el año de 1963, cuando la Conferencia Episcopal de Colombia, creo el Comité Colombiano de Coordinación Misional; en 1968, animados por el Departamento de Misiones del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM, se fundó ETHNIAS y el Museo Indígena, con sede en el Seminario Internacional San Luis Beltrán, en Bogotá; en 1983, se constituyó la Comisión Episcopal de Pastoral Indigenista, que tuvo como objetivo “Estudiar la cuestión indígena, para un eficaz servicio pastoral a las personas y a las comunidades indígenas, en nombre de la Iglesia en el país" y que en la actualidad corresponde al Área de Etnias del Centro Nacional Misionero de la CEC. LEA EL ARTÍCULO COMPLETO AQUÍ SUBSIDIO: DÍA INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Para animar este momento, el Instituto Misionero de Antropología, IMA, el Área de Etnias - Centro Nacional Misionero, de la Conferencia Episcopal de Colombia, ofrecen un subsidio litúrgico como apoyo para la preparación y celebración de esta celebración. DESCARGAR SUBISIDIO AQUÍ

Lun 1 Ago 2022

El Papa: He venido como amigo, como hermano y como peregrino

Durante su visita a Canadá, este viernes 29 de julio, el Papa se encuentra con una delegación de indígenas en Québec, y les expresa su admiración, por su sentido de familiaridad y comunidad, que contrasta en un mundo “lamentablemente” individualista. El Papa Francisco resaltó la importancia que da la comunidad indígena en cultivar bien el vínculo entre los jóvenes y los ancianos, custodiando una relación sana y armoniosa con toda la creación. “La inmensidad de esta tierra lleva a pensar en el largo camino de sanación y reconciliación que estamos afrontando juntos. En efecto, la frase que nos ha acompañado desde marzo, desde que los delegados indígenas me visitaron en Roma, y que caracteriza mi visita aquí entre ustedes, es Caminar Juntos: Walking Together / Marcher Ensemble”. Son estas las palabras que ha dirigido el Papa Francisco a una delegación de indígenas presentes en Quebec, y que ha saludado en el Arzobispado. Les dijo que vino a Canadá como amigo, como hermano, como peregrino. Con espíritu penitencial, para expresarles el dolor que lleva en su corazón por “el mal que no pocos católicos les causaron, apoyando políticas opresivas e injustas”. El Papa un amigo y un hermano de las comunidades indígenas Ha venido como amigo, para encontrarse con ellos, “para ver, escuchar, aprender y apreciar cómo viven los pueblos indígenas de este país”. Ha venido como hermano, a descubrir en primera persona los frutos, buenos y malos, producidos por los miembros de la familia católica local a lo largo de los años. “He venido como peregrino, con mis limitadas posibilidades físicas, para dar nuevos pasos adelante con ustedes y para ustedes; para que se prosiga en la búsqueda de la verdad, para que se progrese en la promoción de caminos de sanación y reconciliación, para que se siga sembrando esperanza en las futuras generaciones de indígenas y no indígenas, que desean vivir juntos fraternalmente, en armonía”. Francisco, parte de la familia indígena canadiense El Pontífice les manifestó que se devuelve a Roma mucho más enriquecido, porque lleva en el corazón el “tesoro incomparable hecho de personas y de pueblos que le han marcado”, de rostros, sonrisas y palabras que permanecen en su interior; de historias y lugares que no podrá olvidar; de sonidos, colores y emociones que vibran fuertes en él. “Realmente puedo decir que, durante mi visita, fueron sus realidades, las realidades indígenas de esta tierra, las que visitaron mi alma; entraron en mí y siempre me acompañarán. Me atrevo a decir, si me lo permiten, que ahora, en cierto sentido, yo también me siento parte de vuestra familia, y me siento honrado”. Valioso sentido de comunidad Para el Santo Padre, queda un recuerdo indeleble en su corazón cómo la comunidad indígena vive la fiesta de Santa Ana, “junto a varias generaciones y a tantas familias indígenas”. Pero, sobre todo, alabó el hecho que, en un mundo tan individualista, cuánto valor adquiere ese sentido de “familiaridad y de comunidad” tan genuino entre los indígenas. Y resaltó la importancia que dan en cultivar bien el vínculo entre los jóvenes y los ancianos, custodiando una relación sana y armoniosa con toda la creación. Tres mujeres que pueden ayudar a alcanzar una reconciliación Santa Ana, la Virgen María y santa Catalina Tekakwitha. Estas mujeres, dijo el Papa, pueden ayudar a unir, a volver a tejer una reconciliación que garantice los derechos de los más vulnerables y sepan mirar la historia sin rencores ni olvidos. “Santa Ana, de quien pude sentir su ternura y protección, venerándola junto a un pueblo de Dios que reconoce y honra a las abuelas. En segundo lugar, pienso en la Santa Madre de Dios: ninguna criatura merece más que ella ser definida como peregrina, porque siempre, también hoy, también ahora, está en camino; en camino entre el cielo y la tierra, para cuidarnos por encargo de Dios y para llevarnos de la mano hacia su Hijo”. Por último, señaló Francisco, "mi oración y mi pensamiento en estos días han ido frecuentemente a una tercera mujer de presencia afable que nos ha acompañado, y cuyos restos se conservan no lejos de aquí. Me refiero a santa Catalina Tekakwitha. La veneramos por su vida santa, pero, no podríamos pensar que su santidad de vida, caracterizada por una entrega ejemplar en la oración y el trabajo, así como por la capacidad de soportar con paciencia y dulzura tantas pruebas, también fue posible por ciertos rasgos nobles y virtuosos heredados de su comunidad y del ambiente indígena en el que creció", se cuestiona el Papa. La Virgen María y santa Catalina, afirmó el Papa, recibieron de Dios un proyecto de vida y, sin preguntar a ningún hombre, dieron su “sí” con valentía. “Estas mujeres podrían haber respondido mal a todos los que se oponían a ese proyecto, o bien permanecer sujetas a las normas patriarcales de su tiempo y resignarse, sin luchar por los sueños que Dios mismo había impreso en sus almas. Pero no tomaron esa decisión, sino que con mansedumbre y firmeza, con palabras proféticas y gestos resueltos se abrieron camino y cumplieron aquello a lo que habían sido llamadas”. “Que ellas bendigan nuestro camino común, que intercedan por nosotros y por esta gran obra de sanación y reconciliación tan agradable a Dios”, dijo por último Francisco. Fuente: Vatican News Fotos: Copyright © Dicastero per la Comunicazione - Vatican Media

Jue 16 Sep 2021

Con tu aporte ayudas en la educación profesional de líderes, indígenas y afros

El IMA te invita a participar del gran bingo misionero - El Instituto Misionero de Antropología - IMA - órgano adscrito a la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), que en sus tareas está la de apoyar de manera desinteresada en la profesionalización de indígenas, afro descendientes y líderes campesinos, adelantará el próximo sábado 25 de septiembre de 2021, entre las 3.00 p.m. y las 5.00 p.m. el gran bingo virtual. La consecuencias en materia económica por causa de la pandemia no ha sido ajeno para la Iglesia, es por ello que el IMA, con el ánimo de continuar apoyando en el proceso de formación a las comunidades de los territorios indígenas, afrodescendientes y campesinos, desarrollará esta actividad e invita a participar de la misma. El costo de la boleta es de $ 20.000.oo. Su aporte podrá ser consignando a través de BANCOLOMBIA, servicio de PSE - cuenta de ahorros: 00971402938 a nombre del Instituto Misionero de Antropología, IMA, con Nit 900005575. El bingo será transmitido por la página de facebook del IMA https://www.facebook.com/institutomisionerodeantropologia. El Instituto Misionero de Antropología – IMA – es un Centro Superior de estudios universitarios "que se propone capacitar a líderes locales y misioneros de jurisdicciones eclesiásticas en Colombia donde hay presencia de minorías étnicas, afros y campesinas; ubicadas en regiones que tradicionalmente han estado más marginadas. Estos estudios en educación superior están orientados al conocimiento adecuado de los pueblos, culturas y religiones, a cuyo servicio trabajan, con el fin de que puedan llevar a cabo su labor, de acuerdo con las exigencias actuales de la misión de la Iglesia Católica y en conformidad con los postulados de las ciencias sociales". Conozca más detalles de esta actividad pastoral, ingresando al siguiente [icon class='fa fa-download fa-2x'] LINK [/icon]

Mié 1 Sep 2021

“Todos somos corresponsables en la construcción de la paz”: Mons. Olave

En el marco de la Semana por la Paz, que inicia el próximo 05 de septiembre, el obispo de Tumaco, Orlando Olave Villanova, recordó que no es solo responsabilidad del Estado buscar la paz, sino que, es una tarea de todo ciudadano ayudar a construirla. “No podemos dejar solamente que la paz quede en manos de nuestros gobernantes, ellos son responsables, pero también nosotros somos corresponsables de buscar esos caminos”. El prelado, al recordar que la Diócesis de Tumaco viene animando hace 25 años la Semana por la Paz, observó que tanto los niños, jóvenes, familias, comunidades, Iglesia e Instituciones, deben ser garantes de la transformación de esos cambios que requiere el país. “Todos somos corresponsables de construir la paz y lo hacemos desde cada uno de nuestros espacios”. Agenda de actividades En una entrevista, el jerarca mencionó algunas de las actividades que adelantará esta Jurisdicción Eclesiástica, durante la semana que comprende entre el 5 al 12 de septiembre, estas se realizarán “buscando visibilizar ese deseo que todos tenemos de paz y reconciliación”. El 9 de septiembre, fecha en que se celebra la fiesta de San Pedro Claver, uno de los más vehementes defensores de los derechos humanos, se tendrán actividades culturales, religiosas y actos conmemorativos de memoria. Resaltó el papel que juegan en estos momentos la Casa de la Memoria, la pastoral juvenil, entre otras instituciones, quienes realizarán eventos culturales, deportivos, recreativos, con ellos, dijo el obispo “rememoramos ese deseo de paz y pondremos en conocimiento todas esas habilidades de los tumaqueños”. Homenaje a la hermana Yolanda Cerón Informó que la Iglesia y otras organizaciones brindarán un homenaje especial a la hermana Yolanda Cerón, religiosa asesinada el 19 de septiembre de 2001, frente a la iglesia La Merced, en Tumaco. “La religiosa murió de mano de los violentos, por ser promotora de la justicia en las comunidades afros y los resguardos indígenas. Vamos a recordarla en su legado y en su memoria”, aseveró. Encuentro de los obispos del pacífico y suroccidente Igualmente, los obispos de estas regiones del país se reunirán para reflexionar sobre la realidad que viven las comunidades en estos territorios tan golpeados por la violencia; y además, para analizar cuál es el papel que sigue jugando la Iglesia en esta transformación de país. Encuentro Nacional de Pastoral Social Finalmente, indicó que los días 18 y 19 de septiembre se desarrollará en la ciudad de Tumaco el Encuentro Nacional de Pastoral Social, donde se congregarán obispos y responsables de esta pastoral, para hacer una lectura de la realidad que vive hoy el país. Será un espacio además, donde se hará la presentación del libro que habla sobre la vida de la religiosa Yolanda Cerón.

Mié 21 Jul 2021

Iglesia en Antioquia prende las alarmas por intensificación del conflicto

Las afectaciones por la intensificación del conflicto armado, en el occidente antioqueño y en otras regiones aledañas a estos territorios, han hecho prender hoy las alarmas y llamar la atención del país, para que se ponga la mirada de manera inmediata en estas comunidades que están siendo vulneradas en sus derechos humanos por diferentes factores. Así, lo han dado a conocer en un comunicado las congregaciones, iglesias, diversas espiritualidades, comunidades de fe nacionales y redes internacionales solidarias, quienes denuncian de manera enfática los graves atropellos que vienen siendo víctimas las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas en estas zonas del país. Esto, según lo señala la misiva, a raíz del llamado urgente hecho por las Misioneras de la Madre Laura de la Provincia de Medellín, Congregación que por años ha estado presente con sus obras prestando apoyo a las comunidades, de manera especial a las más vulnerables. El mensaje, deja en evidencia algunas de las problemáticas que están padeciendo las comunidades, tales como: recrudecimiento del conflicto armado, disputa territorial entre los diferentes grupos armados. Esto hechos, agregan, están llevando al reclutamiento de menores, instalación de minas antipersonales, amenazas a líderes y comunidades, asesinatos selectivos, desplazamientos, confinamientos y abusos sexuales. Afectaciones a la ‘Casa Común’ Así también, advierten que se han hecho las denuncias respectivas frente a las autoridades competentes, por el daño ambiental que se está causando a ríos, montañas y subsuelo, ante la explotación de minerales en los municipios de Jericó, sureste antioqueño; de San José de Uré y Montelíbano (Córdoba); y en Santa Cecilia (Chocó), límites con Risaralda. “Las afectaciones a la ‘Casa Común’, son de nuestra especial preocupación, tal como lo ha manifestado el Papa Francisco en las Encíclicas Laudato Si y en Fratelli Tutti”. Esto, registran, está llevando a un desplazamiento forzado, a una imposición de las economías ilegales y a la presencia de distintas estructuras armadas “sin que las Fuerzas Armadas y de Policía lo impidan”. Presencia de una Misión Humanitaria Ante este panorama sombrío, donde las comunidades claman una ayuda urgente, la Iglesia Católica y otros organismos trabajarán de la mano para llevar adelante una Misión Humanitaria, que iniciará en la región del Occidente Antioqueño, particularmente en los municipios de Dabeiba y Frontino. Esto, “como una posibilidad de escuchar, acompañar, brindar apoyo moral y solidaridad humanitaria ante esta crisis que padecen las comunidades”. “Para ello, solicitamos la presencia de diferentes organizaciones nacionales e internacionales defensoras de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, incluyendo la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU y de la Misión de Verificación del Acuerdo de Paz de Naciones Unidas en Colombia”. Llamados de atención a los diferentes actores y sectores de la sociedad A este respecto, hacen un llamado en primera instancia al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y a los diferentes actores armados presentes en los territorios, a que se dé un respeto pleno del Derecho Internacional Humanitario y cesen la siembra de minas antipersonal. A las autoridades colombianas les piden entre otras acciones, brindar la ayuda humanitaria requerida a las comunidades; trabajar en el desarrollo de desminado humanitario; suspender todo tipo de actividad minera a gran escala, hasta tanto no se haga un proceso de consulta previa a las comunidades; retomar con urgencia los diálogos con el “ELN” y acercamientos con otros actores armados; avanzar en acuerdos humanitarios locales, con el consentimiento de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes de las regiones; y adelantar su labor constitucional de combatir y desmontar estructuras sucesoras del paramilitarismo en áreas de operación de la Fuerza Pública. A las autoridades departamentales y municipales, les solicitan ejercer efectivamente sus obligaciones constitucionales en lo referente a la coordinación institucional para atender de modo integral la crisis humanitaria y de derechos humanos que padecen las comunidades. A la Defensoría del Pueblo le exhortan a actualizar las alertas tempranas de la región y ejercer sus funciones constitucionales para garantizar los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y la atención humanitaria de las comunidades afectadas. Finalmente se dirigen a la Procuraduría General de la Nación, pidiéndole “romper su silencio frente a las actuaciones de los grupos armados y la posible responsabilidad por acción, omisión y aquiescencia de la Fuerza Pública en la situación que padecen las comunidades”. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Mié 30 Jun 2021

Atención pastoral para indígenas de la frontera Colombia-Perú

En respuesta al Sínodo de la Amazonía, de superar fronteras y generar redes de apoyo entre iglesias vecinas, los Vicariatos Apostólicos de Puerto Leguízamo-Solano, en Colombia, y San José del Amazonas, en Perú, firmaron un decreto en el que se constituyó de manera oficial “una estación misional o centro pastoral” para acompañar a las comunidades indígenas de estos territorios de frontera. Así lo confirmó monseñor Joaquín Humberto Pinzón Güiza, vicariato apostólico de Puerto Leguízamo-Solano, durante una entrevista concedida al Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia, donde explicó en qué consiste esta iniciativa bipartita que asumen estas Iglesias de la frontera. El prelado expuso que más allá de las barreras fronterizas que unen a estos pueblos, la Iglesia desea seguir los caminos que sugiere el Sínodo de Obispos, que consisten en crear nuevas estructuras eclesiales que permitan responder a la realidad de estos territorios indígenas. “Nosotros compartimos un territorio con San José del Amazonas en Perú, con muchas comunidades indígenas dispersas en la ladera del río Putumayo por la orilla de Colombia y Perú. Nos preguntamos cómo llegarle a estas comunidades con una presencia un poco más constante y cercana (…) Pensamos en cómo unirnos como Iglesia y crear un equipo misionero que responda a la realidad del territorio, superando lo que son las fronteras”, detalló el prelado. En este contexto, estas dos Iglesias hermanas se dieron a la tarea de constituir la estación misional, animada por un equipo intervicarial que será el encargado de la función pastoral en estos territorios. Son ellos quienes tendrán a su cargo la tarea de mantener un análisis actual de la realidad de las comunidades y sus territorios y, de acuerdo a las líneas pastorales sugeridas desde los vicariatos apostólicos de ambos países, poder dar respuesta y atención a las necesidades y los desafíos que se planteen en estos pueblos indígenas. Estos territorios adolecen de propuestas estatales Monseñor Pinzón Güiza aseguró que tanto en el territorio peruano como colombiano se comparten realidades difíciles muy concretas como son la pobreza y la violencia; ello, fruto del abandono por parte del Estado. Precisó que no hay propuestas estatales que satisfagan las necesidades de las comunidades. “En los dos países la presencia del Estado es frágil, lo que hace que se convierta en un escenario propicio para el accionar de grupos armados al margen de la ley. En estos territorios están presentes diferentes grupos auspiciados por el narcotráfico. Son todas estas problemáticas las que generan violencia y desplazamiento de las comunidades”, apuntó. Acciones concretas a cumplir en este caminar misionero El prelado aseguró que, a través del centro pastoral, la Iglesia se propone trabajar en tres metas concretas que permitirán acompañar a las comunidades. Son ellas: 1. Estar presentes. La Iglesia desea acompañar a las comunidades para ir fortaleciendo los procesos que allí se van dando. 2. Ser artífices de esperanza. En medio de un panorama sombrío donde no se vislumbra caminos amplios, entonces queremos llevar sentimientos de esperanza. 3. Juntos hacer posible ese rostro amazónico. Ir dibujando ese rostro amazónico que pide el Sínodo para estos territorios, conocer su riqueza cultural, apoyar los procesos que están viviendo y ver cómo acompañar esa dinámica de fe que existe en algunas comunidades y en otras hay que proponerlas. Un decreto que da validez a este trabajo misionero Aseguró que, con el propósito de no quedar en una propuesta de solo hechos de “buena voluntad”, la estación misional se validó desde la parte jurídica. Fue así como desde el Vicariato de Puerto Legúizamo-Solano, se constituyó un nuevo puesto de misión, lo propio hizo el Vicariato Apostólico de San José del Amazonas, en Perú. “Ambos Vicariatos firmamos un decreto de creación de la conformación de este centro pastoral o estación misional, que a su vez estará bajo la responsabilidad de un equipo que se conformó, con el fin de propender por el cuidado pastoral y territorial de las dos orillas”. Invitación a vivir una experiencia de misión Por último, el vicario apostólico explicó que al ser este un equipo abierto, se tiene la posibilidad para que sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos o laicos comprometidos, que deseen vivir una experiencia de misión lo puedan realizar. Observó, además, que existen diferentes formas de apoyar esta iniciativa que redundará en beneficio de las comunidades indígenas. “Si alguien se quiere animar en hacer un recorrido o realizar alguna ayuda económica para esta tarea pastoral lo puede hacer; hay la posibilidad de apoyar de diferentes maneras. Es una invitación muy bonita para cualquiera que quiera vivir una experiencia en esta Iglesia y quien quiera contribuir para que otros vengan también hay esa posibilidad”, puntualizó.

Jue 13 Mayo 2021

Ante crisis nacional, reflexiones y llamados de la Diócesis de Quibdó

La Diócesis de Quibdó, presidida por su obispo Juan Carlos Barreto Barreto, ha presentado un comunicado en el que ofrece algunas reflexiones y llamados frente a la actual situación que se vive en el país. En el mensaje reconocen como legítimas las motivaciones que han llevado a que los colombianos salgan a las calles a manifestar su inconformidad “con las situaciones de injusticia que se viven en el país”. Así también, enumeran diferentes factores, que aseguran, han sido los detonantes para que se dieran los resultados que hoy vive el país. “Los jóvenes, los campesinos, los indígenas, las comunidades afrodescendientes, los empleados y desempleados y otros sectores, han decidido defender la vida, aun en el contexto de los riesgos evidentes a causa de la pandemia que azota a la humanidad, pero con la certeza de que la muerte también llega disfrazada de oportunidades negadas en los campos de la educación, la salud, el trabajo y la paz”, señala la misiva. La Iglesia, en esta región del pacífico, se solidariza con quienes han perdido a sus seres queridos, heridos y desaparecidos. Expresa su rechazo a los casos de evidente represión estatal violenta y abusiva que se han presentado, así como también por parte de extremistas radicales. A la vez que lamentan que personas ajenas a la protesta social estén utilizando estos espacios para actos delincuenciales. Esta jurisdicción eclesiástica hace la debida aclaración de que, a pesar de estar apoyando la movilización pacífica, en ningún momento ha convocado a los fieles para que salgan a la calle. Esta aclaración se hace en consideración a la emergencia sanitaria que vive hoy el Departamento de Chocó por el aumento de contagios. Sin embargo, advierten que apoyarán desde diversos espacios, donde no se atente contra la vida humana, los reclamos de la sociedad civil colombiana, así como los derechos de la comunidad chocoana. Finalmente, advierten que son grandes los retos que se plantean para que se garanticen los derechos sociales y económicos de los ciudadanos, por lo que enumeran una serie de llamados que van dirigidos a los diferentes actores del país. Terminan su mensaje haciendo una invitación a orar por la paz y la justicia social. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado[/icon]

Sáb 24 Oct 2020

A nuestros pueblos indígenas no los amamos porque no los conocemos

Por: Mons. Joselito Carreño Quiñones - Los pueblos indígenas no se les ha reconocido como lo que verdaderamente son, pueblos con una gran riqueza cultural milenaria, con una gran sabiduría ancestral que los ha convertido en los más grandes guardianes de los bosques, de los recursos hídricos, de la fauna y de la flora. Ellos todavía conservan en gran medida el sentido de comunión con toda nuestra casa común, el sentido de ser administradores y no dueños de la tierra y de todos los recursos naturales. Ellos tienen mucho que enseñarnos a nosotros los que nos consideramos aparentemente "civilizados" y superiores a ellos. Ellos han sufrido el exterminio por parte de los colonizadores. La historia de la presencia colonizadora y evangelizadora en Latinoamérica ha estado causando el exterminio cultural, espiritual y también físico de muchos de los pueblos indígenas. Ellos han sido usados tanto por los varones de la droga, como por la insurgencia armada para cultivar la coca y saber que es el eslabón más débil y más mal pagado de toda la cadena del narcotráfico nacional e internacional. Y que ese primer eslabón ha sufrido las consecuencias del envenenamiento con el glifosato y que solo el 0.8 % del costo en el mercado Internacional es que se les paga por cultivar la coca, por poner en riesgo sus vidas, por las masacres y el envenenamiento con el glifosato. Todas estas realidades las sufren nuestros pueblos indígenas y todavía se les estigmatiza, se les desprecia y se les hace semejante desplante después de recorrer tan larga travesía para pedir ser escuchados por el Presidente de la República, en actitud completamente pacífica y totalmente respetuosa. Mons. Joselito Carreño Quiñones Vicario Apostólico de Inírida