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Actualidad

Jue 16 Oct 2025

Con una 'sinfonía operativa', Iglesia colombiana define cuatro regiones focales para su trabajo por el perdón, la reconciliación y la paz

En medio de un momento crítico para Colombia, marcado por la profundización del conflicto armado, la Iglesia Católica buscará implementar una nueva estrategia de articulación y "sinfonía operativa" para concentrar sus esfuerzos por la reconciliación y la paz, inicialmente, en territorios prioritarios: Buenaventura, Chocó, San Vicente del Caguán y el sur de Bolívar junto a Barrancabermeja.Esto fue definido durante el segundo encuentro del Servicio Episcopal para el Perdón, la Reconciliación y la Paz (SEPRP), celebrado los días 7 y 8 de octubre en Bogotá. La reunión se desarrolló bajo una metodología que combinó discernimiento espiritual con planeación estratégica, estructurada bajo la “sinfonicidad”, la metáfora musical de una orquesta sinfónica, conectada con la sinodalidad inspirada por el Papa Francisco.Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, explicó el enfoque: "Hemos pensado que focalizar en los territorios es lo mejor, porque cada territorio tiene sus propios énfasis. Entonces ya seleccionamos cuatro territorios para focalizar allí el servicio de acuerdo a las necesidades propias de ese sector".Ensamblaje colaborativo para la armonizaciónEl trabajo de este encuentro inició con un ejercicio de disposición e inspiración donde cada participante, mediante la dinámica "Soy instrumento de paz y mi nota es...", reflexionó sobre su aporte específico al SEPRP.El proceso incluyó una "afinación de ejes" donde se validaron seis ejes estratégicos de este Servicio Episcopal. Posteriormente, se implementó un "ensamble operativo" mediante metodología de mapeo donde cada componente definió "qué hace, qué no hace y qué necesita de los otros".Posteriormente, en la fase 2, denominada cruce de sinergias, se confrontaron los resultados para identificar puntos de articulación y duplicidades. María Victoria Llorente Sardi, integrante del Grupo Asesor, explicó cómo "ha ido emergiendo una estrategia de conversación y diálogo con los distintos obispos que hacen parte del servicio para entender cuáles son las realidades complejas que ellos están enfrentando".El segundo día profundizó en la articulación territorial mediante un "Diálogo comunitario" que utilizó la metodología "World Café Eclesial" adaptado. Los participantes rotaron por mesas de trabajo centradas en las tres Provincias/Regiones Eclesiásticas priorizadas.Prototipos de acción y compromiso simbólicoLa fase más innovadora llegó con la co-construcción de prototipos de acción usando planeación inversa-pensando desde la "paz lograda"-. Los equipos diseñaron fichas de acción para 6 meses que activarán los ejes priorizados en las regiones seleccionadas.Monseñor William Prieto Daza, Obispo de San Vicente del Caguán, destacó el avance: "El principal fruto es habernos encontrado y hacer un ensamble entre los tres componentes del Servicio, y ya dejar en concreto un marco ético para la paz desde la Iglesia".El padre Camilo Bernal Hadad, también miembro del Grupo Asesor del Servicio, destacó el cambio radical en el enfoque: "La Iglesia tiene este ministerio de reconciliar a los colombianos y quizás no hay tarea más importante para la Iglesia y para Colombia que encontrar un camino de reconciliación que nos lleve a la paz. Eso implica escucharnos a todos y eso implica atender a unos y otros, saber que pensamos diferente, pero que todos tenemos un destino común y es nuestra patria Colombia".El encuentro culminó con "El cordón del compromiso", un acto simbólico donde cada miembro selló su compromiso escrito con la Misión del SEPRP, representando la armonía lograda entre los tres componentes del servicio (obispos de territorios afectados por el conflicto, grupo asesor y secretaría técnica).Monseñor Rubén Darío Jaramillo, obispo de Buenaventura, uno de los territorios priorizados resumió el alcance "Así como funciona una orquesta sinfónica donde todos los instrumentos están en armonía, también nosotros utilizamos este modelo para que la Iglesia, los liderazgos sociales y las mismas comunidades podamos armonizar un papel. No cada uno por su lado, sino armonizados en función de la paz".‘Incidencia social’: Estrategia complementaria con comunidadesParalelamente al encuentro del SEPRP, también en la sede del Episcopado se desarrolló el 'Encuentro de Estrategias de Incidencia Social' convocado por Pastoral Social-Cáritas Colombiana, que reunió a más de 46 organizaciones comunitarias de base que trabajan en la construcción de paz en territorios afectados por el conflicto.Este encuentro complementario buscó definir rutas de articulación para que las iniciativas locales de paz puedan acceder a recursos y espacios de incidencia política. Las organizaciones participantes -representantes de comunidades afrodescendientes, indígenas, mujeres, jóvenes y campesinos- compartieron sus experiencias en reintegración de excombatientes, protección comunitaria y defensa jurídica del territorio.La coordinación entre ambos eventos marca un punto de inflexión en la misión por la paz de la Iglesia colombiana, combinando por primera vez el trabajo institucional del SEPRP con el impulso a las iniciativas comunitarias que ya construyen paz desde los territorios, bajo un marco ético común que guiará con un rombo aún más claro la acción pastoral en las regiones más afectadas por la violencia.Vea a continuación el informe audiovisual con los testimonios y momentos más destacados:Sobre este tema, le puede interesar también: Obispos colombianos crean un Servicio para el Perdón, la Reconciliación y la Paz ante profundización de la violencia en el país

Vie 10 Oct 2025

Intención de oración del Santo Padre para el mes de octubre 2025

El Papa León XIV nos invita a unirnos a su intención de oración para este mes de octubre, pidiendo que “las religiones sean fermento de unidad en un mundo fragmentado”, con motivo del 60º aniversario del documento conciliar Nostra Aetate, que se conmemora el 28 de octubre de este año.Las palabras del Papa León XIVOremos para que nosotros, los creyentes de diversas tradiciones religiosas, trabajemos juntos para defender y promover la paz, la justicia y la fraternidad humana.Señor Jesús,Tú, que en la diversidad eres uno soloy miras con amor a cada persona,ayúdanos a reconocernos como hermanos y hermanas,llamados a vivir, a orar, a trabajar y a soñar juntos.Vivimos en un mundo lleno de belleza,pero también herido por profundas divisiones.A veces, las religiones, en lugar de unirnos,se convierten en motivo de conflicto.Danos tu Espíritu para purificar nuestros corazones,para que podamos reconocer lo que nos uney, desde ahí, aprender de nuevo a escucharnosy a colaborar sin destruirnos.Que los ejemplos concretos de paz,de justicia y de fraternidad en las religionesnos inspiren a creer que es posible viviry trabajar juntos, más allá de nuestras diferencias.Que las religiones no sean usadas como armas o muros,sino vividas como puentes y profecía:haciendo posible el sueño del bien común,acompañando la vida, sosteniendo la esperanzay convirtiéndose en fermento de unidaden un mundo fragmentado.Amén.60 años de Nostra AetateEl 28 de octubre de 2025 se cumple el 60.º aniversario de Nostra Aetate, la innovadora declaración del Concilio Vaticano II sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas.Durante seis décadas, este documento ha inspirado y guiado a la Santa Sede y a las Iglesias locales de todo el mundo en la construcción de relaciones y en la promoción de la cooperación con los seguidores de las distintas tradiciones religiosas.A lo largo de estos 60 años, el diálogo interreligioso ha demostrado ser un medio poderoso para sanar heridas, prevenir conflictos y construir puentes de concordia en un mundo dividido.El aniversario de Nostra Aetate nos invita a renovar nuestro compromiso con el diálogo interreligioso y la educación como caminos esenciales para afrontar los desafíos de nuestro tiempo.Nostra Aetate nos recuerda que el diálogo no es solo una búsqueda intelectual, sino un imperativo moral y social. Este llamado resuena en las palabras del Santo Padre: “Recomiendo, en particular, cultivar la cultura del diálogo. Es hermoso que todas las realidades eclesiales —parroquias, asociaciones, movimientos— sean espacios de escucha intergeneracional, de encuentro con mundos diversos, de cuidado de las palabras y de las relaciones”.(Discurso a los Obispos de la Conferencia Episcopal Italiana, 17 de junio de 2025).Invitación a la oraciónUnámonos a la intención del Santo Padre en este mes de octubre a través de la Eucaristía, el Santo Rosario y la Adoración Eucarística, pidiendo juntos que las religiones sean verdaderamente fermento de unidad y esperanza en nuestro mundo fragmentado.

Jue 9 Oct 2025

De la Dilexit nos a la Dilexi Te

¿Quién ama verdaderamente a los pobres?Cristo, que siempre tuvo una predilección por ellos. Él nos amó primero a todos (Dilexit nos), pero luego vuelca ese amor concretamente en el vulnerable, en el que sufre, en el que camina herido por los senderos de la vida (Dilexi Te).Este es el planteamiento que podemos hacer a partir de las dos exhortaciones que hoy se complementan: “Contemplar el amor de Cristo nos ayuda a prestar más atención al sufrimiento y a las carencias de los demás; nos hace fuertes para participar en su obra de liberación, como instrumentos para la difusión de su amor”(n. 2).El Papa León XIV, hoy 9 de octubre, nos entrega una exhortación apostólica sobre el cuidado de la Iglesia hacia los pobres, titulada Dilexi Te —“Te he amado” (Ap 3, 9)—, un texto que, como él mismo aclara en los primeros párrafos, se presenta en continuidad con la encíclica Dilexit nos, que el Papa Francisco estaba preparando en los últimos meses de su vida.En cinco capítulos y 121 párrafos, el Papa León reafirma que existen diversas formas de pobreza: “La de quien no tiene medios de subsistencia material, la de quien está socialmente marginado y carece de instrumentos para expresar su dignidad y sus capacidades, la pobreza moral y espiritual, la pobreza cultural, la de quien se encuentra en una condición de debilidad o fragilidad personal o social, y la de quien no tiene derechos, espacio ni libertad”. Añade además que “es digno de elogio que las Naciones Unidas hayan establecido la erradicación de la pobreza como uno de los Objetivos del Milenio” (nn. 9-10).Asimismo, el documento denuncia “la ilusión de una felicidad que deriva de una vida acomodada” y que “empuja a muchas personas hacia una visión de la existencia centrada en la acumulación de riquezas y en el éxito social a cualquier precio, incluso a costa de los demás, aprovechándose de ideales sociales y de sistemas político-económicos injustos que favorecen a los más fuertes” (n. 11).De este modo, surgen ciertas “élites de ricos que viven en una burbuja de condiciones muy cómodas y lujosas, casi en otro mundo respecto de la gente común”. Persiste así —a veces muy bien disimulada— una cultura que descarta a los demás sin darse cuenta, tolerando con indiferencia que millones de personas mueran de hambre o vivan en condiciones indignas.El Papa denuncia también el aumento de la pobreza incluso en los países ricos, la falta de acceso al agua y a los bienes de primera necesidad, y la muerte de miles de personas por causas relacionadas con la desnutrición. Retoma con fuerza el tema de la “opción preferencial por los pobres”, citando la Asamblea del CELAM en Puebla: “Esta “preferencia” nunca implica exclusivismo ni discriminación hacia otros grupos —lo cual en Dios sería imposible—; busca destacar la acción de Dios que se conmueve ante la pobreza y la debilidad de toda la humanidad, y que, queriendo inaugurar un Reino de justicia, fraternidad y solidaridad, tiene un amor particular por quienes son discriminados y oprimidos. Él nos pide también a nosotros, a su Iglesia, una decisión firme y radical a favor de los más débiles” (n. 90).Por otra parte, siguiendo las huellas no solo de su predecesor, sino también de una larga serie de santos y santas —desde San Francisco de Asís hasta Camilo de Lelis, pasando por Santa Teresa de Calcuta, los Padres de la Iglesia y el apóstol Pablo—, el Papa León recuerda que “no debemos bajar la guardia frente a la pobreza” y que es en el amor a los pobres donde se mide la autenticidad de nuestra fe (cap. III).Desde la base bíblica y eclesial del documento se comprende por qué puede hablarse teológicamente de una opción preferencial de Dios por los pobres, expresión nacida en el contexto latinoamericano —especialmente en la Asamblea de Puebla—, pero plenamente integrada hoy en el magisterio de la Iglesia (caps. II-III).Con abundantes citas bíblicas y patrísticas, el Papa insiste en el testimonio de Cristo, “maestro itinerante, cuya pobreza y precariedad son signo de su unión con el Padre y exigencia para quien desea seguirlo por el camino del discipulado” (n. 20). La renuncia a los bienes y seguridades del mundo se convierte, así, en signo visible de la confianza en Dios y en su providencia.El documento recuerda que no es posible “amar a Dios sin extender ese amor a los pobres. El amor al prójimo representa la prueba tangible de la autenticidad del amor a Dios”. Son dos amores distintos, pero inseparables. “Incluso cuando la relación con Dios no es explícita, el Señor nos enseña que todo acto de amor hacia el prójimo es reflejo de la caridad divina: “En verdad les digo: todo lo que hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron” (n. 26).Cuidar de los pobres es, por tanto, una prueba concreta de la sinceridad de la fe: “Quien dice amar a Dios y no tiene compasión por los necesitados, miente”.El Papa elogia no solo las acciones individuales, sino también los movimientos populares “formados por laicos y guiados por líderes del pueblo, muchas veces sospechados o incluso perseguidos”. Son ellos quienes “invitan a superar la idea de las políticas sociales concebidas como una política hacia los pobres, pero nunca con los pobres ni de los pobres”.Y añade: “Si los políticos y los profesionales no los escuchan, la democracia se atrofia, se convierte en un nominalismo, en una formalidad vacía; pierde representatividad y se desencarna, porque deja fuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad y la construcción de su destino” (nn. 80-81).Finalmente, denunciando “una economía que mata”, exhorta a “comprometernos cada vez más en resolver las causas estructurales de la pobreza” (n. 92). Es una urgencia que “no puede esperar, no solo por una necesidad pragmática de obtener resultados y ordenar la sociedad, sino para curarla de una enfermedad que la vuelve frágil e indigna, y que solo podrá conducirla a nuevas crisis” (n. 94).Dilexi Te llegó para recordarnos que “la atención eclesial a los pobres y con los pobres forma parte esencial del camino ininterrumpido de la Iglesia. El amor a los pobres es un elemento esencial de la historia de Dios con nosotros y, desde el corazón de la Iglesia, prorrumpe como una llamada continua en los corazones de los creyentes, tanto en las comunidades como en cada uno de los fieles” (n. 103).Y mientras existan personas en condición de pobreza, la Iglesia —como madre que no abandona a sus hijos— deberá estar allí presente.Descargue el documento aquí

Vie 3 Oct 2025

Diócesis de Sonsón-Rionegro, Caldas, Jericó y Girardota fortalecen formación sobre prevención y atención de abusos

Entre el 24 y el 26 de septiembre se llevó a cabo la segunda etapa de formación en la cultura del cuidado (prevención y atención de abusos y violencias) para la provincia eclesiástica de Medellín, en el marco del proyecto ‘Iglesias particulares seguras y protectoras’ de la Conferencia Episcopal de Colombia. Esta vez, la iniciativa, que tuvo su primera jornada en julio con miembros de la Arquidiócesis de Medellín, congregó a más de 300 participantes de las diócesis sufragáneas: Sonsón-Rionegro, Caldas, Jericó y Girardota.A la cita, desarrollada en el Seminario Mayor de Medellín, acudieron agentes pastorales, consagrados y los cuatro obispos de estas jurisdicciones eclesiásticas, en un esfuerzo por consolidar una Iglesia Cuidadora, especialmente, desde la perspectiva regional. Las conferencias y talleres formativos estuvieron a cargo del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado de la Conferencia Episcopal de Colombia.El encuentro inició con un análisis de las estadísticas sobre abuso en Colombia y en el departamento de Antioquia, lo que proporcionó herramientas para comprender estas realidades tanto dentro como fuera de los ambientes de la Iglesia. Además, se socializaron los procesos y acciones que implementa la Iglesia Universal para dar respuestas efectivas a estos graves problemas.Al respecto, la abogada Milena Barguil Flores, miembro del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, destacó: “Lo que se busca con esta formación es que se conozca, que llamemos las cosas por su nombre, para poder no taparnos los ojos y seguir adelante, sino verdaderamente actuar, ser unos apóstoles del cuidado”.Soluciones a un problema graveDebido a la complejidad emocional del tema, la jornada incluyó espacios de cuidado espiritual con oraciones y reflexiones, partiendo de los principios del Evangelio. Estos momentos permitieron a los participantes interiorizar los conocimientos y procesar las emociones dolorosas que el tema puede generar.Monseñor Noel Antonio Londoño Buitrago, obispo de la Diócesis de Jericó, compartió su reflexión: “Estos días nos han invitado primero a repensar nuestras vidas. Segundo, a repensar nuestras pastorales, las personas que nos acompañan, a tratar de entender la realidad que estamos viviendo para la protección de menores y de personas vulnerables”.También se profundizó en la perspectiva canónica y el derecho penal de la Iglesia, delineando la ruta canónica en causas de Delicta Graviora o delitos graves. El padre Leonardo Cárdenas, también miembro del Consejo, explicó: “Hemos tenido la oportunidad de presentar la perspectiva canónica que contempla la comprensión del Derecho Penal Canónico y todas las acciones que él contempla para dar una respuesta a las víctimas, a la misma Iglesia y a la comunidad respecto de los abusos que se cometen contra los menores, abusos contra el patrimonio, abusos de conciencia”.Cierre de las jornadasLas próximas jornadas de formación se desarrollarán durante el mes de octubre en la provincia eclesiástica de Cali. Con estas, la Conferencia Episcopal dará por finalizada la segunda etapa del proyecto “Iglesias particulares, seguras y protectoras” apoyado por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, emprendido en marzo de 2023, a través del cual ha logrado llegar a todas las Provincias Eclesiásticas del país, no desde estos espacios de formación regionales, sino también mediante los que ya han logrado desarrollar las diferentes jurisdicciones con otros agentes de la Iglesia.Vea a continuación el informe audiovisual de la jornada:

Vie 3 Oct 2025

“No somos misioneros digitales por los seguidores, sino por el encuentro”: El mensaje de esperanza que llega en un nuevo ‘Diálogo en el Atrio’

En un mundo donde las métricas y los “me gusta” suelen marcar la pauta, la Iglesia recuerda que el corazón de la comunicación, incluso en lo digital, es el encuentro humano y con Cristo. Este fue uno de los poderosos mensajes que protagonizó el séptimo episodio del videopodcast ‘Diálogos en el Atrio’, que se estrenó este jueves, 2 de octubre, a través del canal de YouTube y la página de Facebook de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).Este diálogo, titulado “Misioneros Digitales: llevando Esperanza a las redes”, reunió a dos voces jóvenes y representativas de este nuevo apostolado: Camila Plata, laica de la Arquidiócesis de Bucaramanga, y el padre Melson Correa, sacerdote de la Diócesis de Montería. Desde sus diferentes carismas, compartieron sus testimonios de conversión personal y cómo Dios los llamó a usar las redes sociales no para buscar fama, sino para ser “puentes” que llevan a las personas hacia la fe.Testimonios que inspiran: del maquillaje a la fe y del miedo a la cámara a la misiónEl diálogo profundizó en las historias personales que los llevaron a abrazar la misión digital. Camila (@camilaplata81) relató cómo pasó de crear contenido de belleza a responder a un llamado interior: “Sentía un vacío…No estaba mal hacer videos de maquillaje, pero el vacío era porque Dios decía: ‘es que yo quiero que eso que te estoy dando lo utilices en esto’”.Por su parte, el padre Melson, conocido en redes a través de su usuario @catequizate_26, confesó su inicial temor a las cámaras y cómo una hermana misionera lo animó a dar el paso: “Me dijo: ‘la gente no solo quiere un mensaje bonito, quiere ver quién está detrás’…Eso fue lo que me movió a salir: humanizar el mensaje”.La misión digital: un campo de esperanza para la IglesiaMás allá de las anécdotas, la conversación se centró en la profunda responsabilidad y el marco teológico-pastoral de la misión digital. Ambos invitados, quienes participaron en el Jubileo de Misioneros Digitales celebrado en Roma el pasado mes de julio, destacaron el apoyo oficial de la Iglesia a este ministerio.El padre Melson enfatizó en la universalidad de la vocación misionera: “Descubrimos que todos podemos ser misioneros en la Iglesia… ya no hay excusa para decir ‘¿cómo le sirvo, Señor?’”. Mientras que Camila reflexionó sobre el estilo de esta evangelización: “Aprendí que se trata de hablar con amor y enseñar con amor la Palabra de Dios… No desde la soberbia de que tenemos la verdad”.Por su parte, Camila aportó una definición específica de la misión digital desde su experiencia como laica: “Existen diferentes carismas…Pero ser misionero digital es transmitir a Cristo desde la experiencia, basado en la Iglesia…Es una persona que Dios escoge como puente para que, a través de esa experiencia, pueda transmitir a Cristo desde la Iglesia”. Ambos coincidieron en que el misionero digital no busca entretener, sino “sanar y convertir”, y que su labor es fundamentalmente de servicio, trascendiendo la “propaganda religiosa” para generar un “verdadero encuentro”.Uno de los momentos más reveladores giró en torno a la tensión entre la lógica del algoritmo y la acción del Espíritu Santo. Al respecto, Camila compartió una idea contundente: “Cuando Dios quiere que algo se viralice, no hay storytelling ni estructura que valga…El algoritmo es creado por seres humanos, y el Espíritu está por encima del algoritmo”.Una misión digital con enfoque claro en el contexto colombiano: sanar heridas y construir pazFrente al potencial de la pastoral digital en Colombia, los invitados fueron optimistas. El padre Melson vislumbró un futuro donde las redes pueden ser instrumentos de “unidad, de paz y de trabajo en equipo” para el país, llegando a las periferias existenciales (que, afirmó, también están en las redes). Camila, por su parte, concluyó con un mensaje de esperanza: “La oscuridad hace ruido, pero la luz es más fuerte… Dios es más poderoso que el mal. Le pido a Dios que me dé la gracia de mostrarle al mundo esa luz”.Vea a continuación el episodio 7 de Diálogos en el Atrio:

Mié 1 Oct 2025

Inicia el Mes Misionero: Colombia se movilizará en octubre para orar y apoyar a los “misioneros de la esperanza entre los pueblos”

Como cada octubre, la Iglesia Católica en Colombia y en el mundo entero dedica este mes a revitalizar y profundizar su espíritu misionero. Este año 2025 celebrará el Octubre Misionero bajo el lema “Misioneros de esperanza entre los pueblos”; un tiempo especial de oración, compromiso y solidaridad con la misión universal, que tendrá su momento más representativo en la XCIX Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND) el domingo 19 de octubre.Esta celebración tiene un significado histórico, ya que octubre conmemora el descubrimiento del continente americano, un hito que abrió un nuevo capítulo en la evangelización. Durante este mes, los fieles son invitados a intensificar su participación a través de la oración, el sacrificio y los aportes económicos, destinados a sostener la labor evangelizadora y social de la Iglesia en los cinco continentes, especialmente en territorios de misión con grandes necesidades.El mensaje central: la esperanza como misiónEl 25 de enero, antes de su fallecimiento, el Papa Francisco había publicado su mensaje para la celebración de esta XCIX Jornada. En él, subrayó la vocación fundamental de todo bautizado: ser mensajero y constructor de esperanza. “Cada cristiano y la Iglesia, comunidad de bautizados, [tiene] la vocación fundamental a ser mensajeros y constructores de la esperanza, siguiendo las huellas de Cristo”, escribió el Santo Padre.El Pontífice invitó a los fieles a ser “signos y mensajeros de esperanza para todos, en cada lugar y circunstancia”, destacando que los misioneros, con su vida y trabajo, son una respuesta concreta al mandato de Cristo de evangelizar a todos los pueblos.Recursos para vivir el Mes MisioneroPara acompañar a las comunidades en este camino, las Obras Misionales Pontificias (OMP) de Colombia han puesto a disposición de parroquias, grupos misioneros y fieles en general, una serie de insumos y orientaciones prácticas.Entre ellos, se destaca la “Guía para el Octubre Misionero 2025”, un documento que desglosa, semana a semana, temas de reflexión, oraciones, actividades comunitarias y dinámicas para todos los miembros de la Iglesia: familias, jóvenes, niños, enfermos y ancianos. Asimismo, la Revista de Misiones N° 858 (Septiembre-Octubre 2025), publicación oficial de las OMP, recoge el mensaje completo del Papa Francisco para el DOMUND, testimonios de misioneros colombianos en el exterior, talleres formativos y un despliegue informativo sobre el sentido y la historia de esta jornada.Estos materiales también se han distribuido a través de las direcciones diocesanas de misiones, con el fin de que cada comunidad pueda prepararse y celebrar con profundidad este tiempo de gracia.Una voz local: el compromiso de ColombiaEl padre Samir García Valencia, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) de Colombia, enfatizó en un artículo la importancia de este camino histórico. “Al contemplar este camino histórico que Dios mismo, por medio de su Espíritu, ha ido entretejiendo como historia de salvación a través de la misión, no queda más que abrirnos a la gracia de Dios, levar anclas y continuar remando con la fuerza del Espíritu con la esperanza que la salvación llegue a toda la humanidad”, afirmó.El padre García recordó que la misión confiada a la Iglesia es un “signo de esperanza para la humanidad” e instó a los colombianos a vivir este mes con “esperanza, fe, gozo y compromiso suficiente”, ofreciendo su “oración, Sacrificio y ofrenda por la misión universal”.La Colecta DOMUND: solidaridad que trasciende fronterasEl momento más representativo de este Octubre Misionero será el DOMUND del 19 de octubre. Los fondos recaudados ese día en todas las parroquias del país se destinan al Fondo Universal de Solidaridad de las Obras Misionales Pontificias. Este fondo se distribuye equitativamente, a través de un consejo superior, para apoyar a misioneros, diócesis y proyectos de evangelización en territorios de misión de todo el mundo.Los fieles pueden realizar sus aportes de varias formas:1.Entregando su ofrenda directamente en su parroquia.2.Mediante consignación en la cuenta de ahorros de Bancolombia N° 20557000743, a nombre de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe.3.A través del portal de donaciones en la página web: https://ompdecolombia.org/donacionesActividades en todo el paísDurante todo el mes de octubre, las jurisdicciones eclesiásticas en Colombia desarrollarán diversas iniciativas de animación misionera, como celebraciones litúrgicas especiales, jornadas de reflexión, testimonios de misioneros colombianos en el exterior y acciones solidarias. El afiche oficial de la campaña refleja la diversidad de la Iglesia, mostrando a obispos, sacerdotes, religiosas, laicos, niños, jóvenes y adultos mayores como parte integral de esta misión colectiva.La Iglesia en Colombia renueva así su llamado a ser una “Iglesia en salida”, misionera y esperanzadora, recordando que cada bautizado está llamado a llevar la luz del Evangelio y la esperanza de Cristo a todos los rincones de la tierra.Para más información, consulte:Obras Misionales Pontificias de Colombiawww.ompdecolombia.org

Vie 26 Sep 2025

Cerrando la brecha de salud: 37 años de la fundación arquidiocesana que provee medicamentos y servicios gratuitos en Ibagué

En este mes de septiembre, la Fundación de Caridad para la Salud - Institución José Joquín Flórez Hernández, una entidad sin ánimo de lucro de la Arquidiócesis de Ibagué, cumple 37 años de trabajo ininterrumpido atendiendo física, mental y espiritualmente a las personas más necesitadas de la región. Durante este tiempo, a través de la pastoral de la salud, ha logrado apoyar a más de 15.000 personas.Una misión por la salud integralLa fundación facilita el acceso a servicios de salud a quienes no cuentan con recursos suficientes o no pueden recibirlos a través de su EPS, realizando jornadas de atención arquidiocesanas y parroquiales. Una de sus obras más reconocidas es el dispensario solidario o farmacia humanitaria, desde donde brindan medicamentos para diferentes patologías a pacientes de los regímenes subsidiado y contributivo. Además, prestan servicios de psicología, ayuda alimentaria y, por supuesto, acompañamiento espiritual, complementos vitales para su misión.“Tenemos unos criterios de atención, como la fórmula médica, documento de identidad y una entrevista psicosocial realizada por un psicólogo”, expresa Derly Patricia, coordinadora psicosocial de la fundación.Una historia con sello de servicio eclesialLa institución inició su misión en 1988. Fue fundada por monseñor José Flórez Hernández (Q.E.P.D), arzobispo de Ibagué entre 1974 y 1993, gracias a su especial aprecio por la caridad en el campo de la salud. Desde entonces, hace parte de las iniciativas de la Pastoral Social de Ibagué.Al despedirse del Clero, monseñor Flórez Hernández afirmó:“Si algo grande y maravilloso he dejado yo en este tiempo de 25 años al Servicio de Ibagué, es la Caridad para con los más pobres y necesitados”.La demanda que crece: un reto para la solidaridadEn los últimos meses, la entrega de medicamentos vive su momento de mayor demanda. Durante este año 2025, pasaron de brindar 250 a más de 500 atenciones mensuales, lo que pone a prueba la capacidad de la institución para convocar la solidaridad comunitaria. La fundación actúa como intermediaria entre quienes tienen medicamentos en buen estado que no utilizan y aquellos que los necesitan.El impacto de esta labor se refleja en testimonios como el de Vicky Moreno, una de las beneficiarias:“Muy agradecida con la fundación, ya que nos pudieron suministrar muchos medicamentos de los cuales mi mamá llevaba desde el mes de junio sin poderlos adquirir por parte de su EPS. Siempre le decían que no había medicamentos, que tenía que esperar. Ella es hipertensa, diabética, tiene otras patologías y pues gracias a Dios acá en la fundación nos pudieron suministrar estos medicamentos”.Asímismo, la Fundación de Caridad para la Salud apoya con recursos económicos al Hogar Sagrado Corazón de Jesús que acoge a madres gestantes en riesgo de abortar o madres con hijos en programa canguro provenientes de poblaciones aledañas que no cuentan con apoyo familiar en la ciudad.¿Cómo apoyar esta obra de caridad?Esta obra eclesial se apoya en uno de los principios cristianos más sencillos, pero profundos: la caridad. Por esto, existen diversas formas de colaborar. Se pueden donar insumos o, unirse al plan padrino con un aporte mensual de $30.000 pesos, recursos destinados a las asistencias alimentarias, facilitando un acompañamiento integral.Vea el informe audiovisual a continuación:

Mié 24 Sep 2025

De ‘Patio del Olvido’ a ‘Patio de la Memoria’: en el Cementerio de Palmira se han entrelazado fe, justicia y solidaridad para ayudar a sanar heridas del conflicto

En el patio 2 del cementerio Central de Palmira, un lugar que durante años fue conocido como "el patio del olvido", donde yacen cientos de personas no identificadas, hoy emerge una poderosa historia de reconciliación y búsqueda, que ha acompañado la Iglesia Católica. Este espacio se ha transformado en el primer escenario de justicia restaurativa ordenado por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para la búsqueda, identificación y entrega digna de personas dadas por desaparecidas en el conflicto armado.La iniciativa, gestada por excombatientes de las FARC, exmiembros de la Fuerza Pública y familiares de desaparecidos, con el apoyo de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UBPD), se convierte un sitio asociado a la muerte y el abandono en un símbolo de vida, memoria y esperanza. Un mural ubicado en la entrada del camposanto con la frase "Nos juntamos para encontrarlos" da la bienvenida a este proceso que busca sanar heridas profundas.La construcción de osarios: un acto concreto de dignificaciónEn el corazón de este esfuerzo se encuentra la construcción de 600 nuevos osarios, una tarea técnica y profundamente humana en la que hombres y mujeres, incluyendo a los mismos excombatientes y comparecientes, trabajaron bajo el sol y la lluvia para dar forma a estas estructuras destinadas a albergar, de manera digna y organizada, los restos de las personas que sean identificadas.Luz Janeth Forero, directora de la UBPD, resaltó el valor moral, institucional y social de la experiencia de Palmira, demostrando que la búsqueda "no es únicamente una tarea técnica o legal, sino un acto de dignidad y compromiso ético". Destacó además la colaboración entre entidades del Sistema Integral de Paz, el Estado, la cooperación internacional y actores sociales.La decisión de la JEP y el rol de la DiócesisLa reciente sentencia de la JEP contra el último secretariado de las FARC-EP priorizó el cementerio de Palmira para un proyecto de sanción restaurativa, validando y fortaleciendo así este esfuerzo. Esta decisión histórica reconoce el valor simbólico y reparador de un trabajo que, desde hace tiempo, venía siendo acompañado por la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira.El padre Arturo Arrieta Aguas, director de esta pastoral, destacó la importancia del fallo: “La reciente sentencia de la JEP (…) reconoce el valor simbólico y reparador de un espacio que, durante años, ha sido acompañado por la Pastoral Social de Palmira, junto a familias buscadoras, comparecientes, instituciones y organizaciones sociales. Para la comunidad y la diócesis, esta noticia es motivo de esperanza”. El padre Arrieta añadió que el objetivo es resignificar el espacio: “Tener esas expresiones simbólicas… Buscar resignificar este espacio a través de ese mural, darle vida. Pero sobre todo el decir que como iglesia, como sociedad, no podemos olvidar”.Por su parte, monseñor Rodrigo Gallego Trujillo, Obispo de Palmira, explicó el vínculo de la Diócesis desde su vocación evangelizadora y de reconciliación. “La diócesis se ha vinculado de una manera efectiva, a partir de la vocación de la Iglesia de evangelizar, de ser presencia profética de Jesucristo (…) Que se encuentren personajes antagónicos y que se llegue a una realidad de conciliación, eso sólo es posible con la mirada de Dios”, afirmó. El prelado subrayó el mensaje de esperanza: “La diócesis quiere seguir acompañando (…) queremos ser una voz profética que anuncie la esperanza. No podemos ser profetas de desesperanza”.Lo que ocurre en el cementerio de Palmira es un ejemplo tangible de cómo, incluso en los lugares que simbolizan el final, puede comenzar un nuevo capítulo para las víctimas del conflicto colombiano; uno donde la verdad, la reparación y el perdón se construyen, ladrillo a ladrillo, desde el encuentro improbable entre quienes antes fueron adversarios, unidos ahora por una misma causa: encontrar a los desaparecidos y honrar su memoria para que nadie sea olvidado.Vea a continuación el video oficial elaborado por la Diócesis de Palmira:Vea el reel informativo a continuación: