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“El progreso no ha tocado a las personas”: Mons. Ossa Soto
Tags: Hidroituango santa rosa osos jorge alberto ossa río cauca Iglesia
Así lo manifestó el obispo de la diócesis de Santa Rosa de Osos, monseñor Jorge Alberto Ossa Soto ante la emergencia que afecta a su jurisdicción desde hace tres meses, cuando el desborde del río Cauca colapsó la estructura, en plena construcción, de la represa hidroeléctrica más grande de Colombia, dejando a familias enteras damnificadas y sin nada.
En una entrevista concedida a la revista Vida Nueva, el prelado dijo que “en Hidroituango todavía hay una emergencia”. Aun cuando en los medios de comunicación, el tema ya no es una prioridad en la agenda, el prelado ha asegurado que “todavía no han levantado la alerta roja en varios municipios, eso significa que en algunos corregimientos la gente todavía está viviendo en albergues”.
La Iglesia no abandona a las comunidades
PREGUNTA.- ¿En qué contribuye la Iglesia para paliar esas situaciones?
RESPUESTA.- Lo más importante lo expresé en un comunicado a los fieles y a la opinión pública. La parte social que ejerce la Iglesia es precisamente la caridad con el acompañamiento, el que nosotros estemos presentes en los albergues y durante la mayor crisis. Los sacerdotes en ningún momento abandonaron a las comunidades, sino que estuvieron asumiendo el riesgo con los fieles.
A través de la pastoral social de la diócesis y a nivel nacional los hemos acompañado en lo que hemos podido, porque económicamente es más responsabilidad del Estado, de las Empresas Públicas de Medellín (EPM), por eso hemos estado pendientes de que cumplan y lleven su compromiso con las comunidades a cabalidad.
“Primero hay que tomar el control de la situación”
P.- ¿Cómo evalúa el impacto ecológico que esta “gran obra” ha causado?
R.- Es la obra de ingeniería más grande de Colombia y es de esperar que se salve, pero ha generado impactos ambientales y se ha salido de lo planeado, porque toda gran obra genera grandes impactos. Lo que pasa es que hay que mirar no sólo las reparaciones desde los daños causados, sino desde las compensaciones en bienestar, desde la verdadera responsabilidad social para las comunidades que se afectan, [pero] primero hay que tomar el control de la situación para posteriormente hacer los debidos controles ambientales, técnicos, de alta ingeniería para recuperar las afectaciones ambientales ocurridas.
Primero la gente y el medioambiente
P.- ¿La Iglesia ha conversado con las autoridades de cara a prevenir estas eventualidades?
R.- Esperamos que esto se vaya superando y no pase más, puedan hacerse los controles debidos y se asuman las responsabilidades frente a las comunidades y al medioambiente. Eso no le toca a la Iglesia, a la Iglesia le toca en el sentido de hacer alertas tempranas, de avisar.
Ahora lo que importa es superar esta situación. Lo que debemos pensar como Iglesia es que realmente a las personas se les atienda, pensar en cómo van a retornar a sus casas, para que puedan incorporarse a su vida ordinaria, volver a su trabajo.
Todo esto nos mueve a replantear muchas cosas, no sólo con lo que pasó en Hidroituango, sino [con relación] a la vida que de la gente cerca de un río, de las dimensiones que sea. Exigiría sin duda otro replanteamiento a futuro, porque la gente vive en condiciones muy limitadas, de mucha pobreza.
Es mirar uno que la Troncal de Occidente que pasa por Antioquia, es una de las principales vías del país, ¿y qué ha generado y contribuido al desarrollo? La pregunta en este caso sería si han contribuido, todas estas obras, al desarrollo de las comunidades que están en las laderas, en la margen del río o a la vera del camino. Lo que quiero decir es que el progreso pasa y ha pasado, pero no ha tocado a las personas.
“Si no hubiera corrupción, alcanzaría para todos y sobraría”
P.- ¿Hidroituango qué tanto ha contribuido al desarrollo de las comunidades?
R.- En un país donde los pobres son invisibles, que fomenta inequidades, la pérdida de una tabla o una gallinita –como me decían ellos en sus diálogos espontáneos–, es una gran pérdida, el quedarse sin animalitos, sin cama, porque esa es su riqueza y la riqueza de ellos es su ambiente. El país necesita mirar más la situación de los pobres y trabajar por la equidad y la justicia.
Esperemos que se hagan programas de Estado que apunten a despertar la solidaridad y la responsabilidad de todos, sin generar luchas de clases ni enemistades. Si no hubiera corrupción alcanzaría para todos y sobraría.
Con respecto a Hidroituango, es una cosa muy difícil de evaluar. Creo que en los momentos vividos y en esa situación se ha actuado con prontitud y con bastante responsabilidad. Somos simplemente acompañantes de las comunidades y a cualquier proyecto o institución les diremos con toda la libertad lo que consideramos dentro de la ley y la justicia, incluso haremos lo posible por hacer que las comunidades sean partícipes de lo que es de ellas. Desde el respeto nos convertimos en la voz de los que no tienen voz.
Tomado: Revista Vida Nueva
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Obispos colombianos piden a candidatos presidenciales cuidar la institucionalidad, respetar los resultados electorales y contribuir a la paz
La Conferencia Episcopal de Colombia pide a los candidatos y candidatas a la Presidencia y Vicepresidencia de la República favorecer “un clima nacional de serenidad y paz” antes y después de las elecciones del próximo 31 de mayo, así como manifestar explícitamente su respeto al orden institucional y a los resultados que arrojen los comicios.En un mensaje firmado por la Comunidad de Presidencia el episcopado colombiano, los obispos advierten que la responsabilidad de quienes aspiran a conducir el país “es altísima, crucial y delicada”, especialmente en el actual contexto nacional.Por ello, insisten en que hoy “resulta prioritario contribuir a disponer los ánimos de la población para promover la convivencia pacífica y evitar toda forma de violencia entre los colombianos”.“Artesanos y arquitectos” de la pazLos obispos subrayan que, en este momento decisivo para la nación, se espera de los líderes políticos una actitud comprometida con la reconciliación y el bien común. Citando al Papa Francisco, el mensaje recuerda que de los candidatos “se espera, de manera especial, que sean ‘artesanos’ y ‘arquitectos’ de la paz”.Uno de los llamados centrales del comunicado está relacionado con el fortalecimiento de la confianza democrática. En ese sentido, los prelados afirman que será “motivo de confianza y esperanza para el país contar con la manifestación explícita de todos ustedes sobre el respeto al orden institucional y a los resultados que arrojen los comicios electorales”.“Abandonar la lógica del odio, la venganza y el miedo”Los obispos también exhortan a los distintos actores políticos y sociales a evitar discursos y actitudes que profundicen la polarización y la confrontación.“Tenemos la oportunidad de abandonar, por el bien de todos los colombianos, la lógica del odio, la venganza, el miedo, la violencia y la muerte”, expresa el mensaje.Además, la Conferencia Episcopal de Colombia plantea la necesidad de fortalecer los caminos del encuentro y del diálogo, incluso en medio de las diferencias políticas e ideológicas. Retomando una expresión del Papa Francisco en Christus Vivit, el comunicado exhorta a “tejer ‘el puente humano’, reconocer los puntos de encuentro y proyectar el país mejor que necesitamos, soñamos y anhelamos”.Una invitación a la reconciliación y al bien comúnEn el mensaje se insiste que Colombia puede avanzar hacia escenarios de mayor unidad y reconciliación si prevalece el respeto por la dignidad humana, la vida y el bien común.En ese sentido, los obispos afirman que, pese a las “graves contradicciones, desigualdades e injusticias” que afectan al país, los colombianos son capaces de “acercarnos, reconocernos, escucharnos, dialogar, reconciliarnos y unirnos en torno a un proyecto común de país”.Una oración por los líderes políticos y por ColombiaEl pronunciamiento concluye con una oración por quienes participan en la contienda electoral y por el futuro de Colombia. Allí, los prelados piden a Dios que ilumine y fortalezca a los candidatos, y elevan una súplica inspirada en palabras expresadas por el Papa León XIV en su primera encíclica, recientemente publicada, Magnifica Humanitas:"Padre de Nuestro Señor Jesucristo, dirige tu mirada bondadosa sobre estos hermanos y hermanas que aspiran a servir al pueblo colombiano desde la Presidencia y la Vicepresidencia de la República; que tu Espíritu descienda sobre ellos, los guíe, fortalezca e ilumine y que todos desarmemos nuestras actitudes y palabras para contribuir a desarmar nuestra tierra colombiana (cf. Papa León XIV, Magnifica Humanitas, 214)."Vea a continuación la lectura del comunicado por parte del Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia:
Lun 25 Mayo 2026
El Papa León XIV nombra dos nuevos obispos auxiliares para la Arquidiócesis de Cali
El Papa León XIV ha nombrado dos nuevos obispos auxiliares para la Arquidiócesis de Cali: el padre Arnulfo Moreno Quiñonez, sacerdote del Vicariato Apostólico de Guapi, y el padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo, sacerdote de la Arquidiócesis de Medellín.Con esta designación, el Santo Padre León fortalece el servicio evangelizador de la Iglesia en el Valle del Cauca. Los nuevos obispos auxiliares acompañarán la misión pastoral del arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, asistiendo el gobierno pastoral y la atención de las diversas necesidades eclesiales de esta arquidiócesis.Padre Arnulfo Moreno Quiñonez: liderazgo pastoral y servicio misionero en el Pacífico colombianoEl padre Arnulfo Moreno Quiñonez nació el 25 de marzo de 1979 en el municipio de El Charco (Nariño). Realizó sus estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Mayor San Pedro Apóstol de Cali y fue ordenado presbítero el 17 de julio de 2010 para el Vicariato Apostólico de Guapi.En su ministerio sacerdotal ha desarrollado una amplia labor pastoral y misionera en comunidades del Pacífico colombiano. Entre sus encargos pastorales se destacan los servicios como vicario parroquial de la Catedral La Inmaculada Concepción de Guapi; párroco de la parroquia San Antonio de Padua de Guapi; administrador parroquial de la parroquia La Santísima Trinidad de López de Micay y de la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, en Chelva (Valencia, España); así como párroco de la parroquia Nuestra Señora del Rosario Santa María de Timbiquí.También ha sido delegado para la Pastoral Familiar del Vicariato Apostólico de Guapi, vicario delegado y párroco de la Catedral La Inmaculada Concepción de Guapi.Su nombramiento episcopal llega después de haber asumido una importante responsabilidad de gobierno eclesial como provicario del Vicariato Apostólico de Guapi entre 2024 y 2025, periodo en el que acompañó la conducción pastoral de esta jurisdicción durante la sede vacante, antes del nombramiento de monseñor Alfonso García López como vicario apostólico de Guapi.Padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo: un servicio especialmente dedicado a la formación sacerdotalEl padre Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo nació el 21 de septiembre de 1967 en Itagüí (Antioquia). Fue ordenado sacerdote el 5 de diciembre de 1992 en la Arquidiócesis de Medellín.Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.A lo largo de más de tres décadas de ministerio sacerdotal, ha desempeñado diversas responsabilidades pastorales y formativas. Fue vicario parroquial de Santa Teresita del Niño Jesús, párroco de Jesús Nazareno y de San Blas, así como viceasesor del Movimiento Familiar Cristiano.Su servicio ha estado marcado especialmente por la formación sacerdotal. Fue formador del Seminario Conciliar de Medellín en dos periodos distintos, rector del Seminario Mayor de la Diócesis de Armenia y, desde 2010 hasta la fecha, se ha desempeñado como vicerrector y formador del Seminario Conciliar de Medellín.Actualmente también es arcipreste del Arciprestazgo Beato Mariano Euse y miembro del Colegio de Consultores, del Consejo Presbiteral, del Consejo de Pastoral y del Consejo Directivo de la Asociación Privada de Fieles Fundación Canónigo Jesús Antonio Gómez Gómez, en la Arquidiócesis de Medellín.Un servicio episcopal al fortalecimiento de la misión de la IglesiaSegún el Código de Derecho Canónico, los obispos auxiliares son llamados a colaborar estrechamente con el obispo diocesano en la administración y vida pastoral de la Iglesia particular, apoyando la misión evangelizadora, el acompañamiento al Pueblo de Dios y la conducción pastoral. En este contexto, el nombramiento de los padres Luis Fernando de Jesús Pérez Agudelo y Arnulfo Moreno Quiñonez cobra especial relevancia en un momento en el que Cali y la región continúan afrontando importantes desafíos sociales, humanos y espirituales que reclaman el compromiso de la Iglesia con la reconciliación, la esperanza y la construcción del bien común.
Mié 20 Mayo 2026
Episcopado pide al clero colombiano prudencia y sentido pastoral ante la coyuntura electoral: “Llamados a promover la unidad y la reflexión responsable”
La Conferencia Episcopal de Colombia pide a los sacerdotes actuar “con imparcialidad, prudencia, sabiduría y auténtico sentido pastoral” frente al actual contexto electoral que vive el país, evitando expresiones o actitudes partidistas que puedan aumentar la polarización y la división social.El llamado lo hace a través de un mensaje especialmente dirigido a los sacerdotes del país. Se suma al reciente pronunciamiento dirigido al pueblo colombiano, en el que los obispos proponen a los ciudadanos criterios éticos, sociales y pastorales para el discernimiento electoral, insistiendo en la importancia de votar con responsabilidad moral, compromiso con el bien común y rechazo a la polarización, el odio y los fanatismos.En este nuevo mensaje, los obispos recuerdan que Colombia atraviesa “un momento decisivo para la democracia y el futuro de la nación”, por lo que exhortan al clero a asumir este tiempo con “profundo sentido moral, espiritual y patriótico”, promoviendo siempre el bien común, la justicia, la verdad y la convivencia fraterna.La Conferencia Episcopal de Colombia subraya, además, que el país necesita construir un clima social centrado en propuestas y programas orientados al bien común, la justicia y la convivencia pacífica. Por ello, recuerda que la misión pastoral de los ministros ordenados debe contribuir a fortalecer el respeto mutuo, la unidad y la reflexión responsable entre los fieles.“Estamos llamados a promover el respeto mutuo, la unidad, la reflexión responsable y el compromiso ético de los fieles, contribuyendo así a la construcción de una sociedad reconciliada y esperanzada”, expresa el mensaje.Los obispos invitan también a intensificar la oración por Colombia y a vivir la Solemnidad de Pentecostés del próximo 24 de mayo con una intención especial por la paz, la reconciliación y el discernimiento de los electores. En este contexto, evocan la exhortación de san Pablo a elevar “peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias” por los gobernantes y las autoridades, para favorecer una convivencia social vivida “con toda piedad y dignidad”.Vea a continuación la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia:
Mié 20 Mayo 2026
Obispos de Colombia proponen criterios éticos, sociales y pastorales para el discernimiento en las elecciones presidenciales
Ante la proximidad de las elecciones presidenciales, la Conferencia Episcopal de Colombia presenta una serie de criterios éticos, sociales y pastorales para orientar el discernimiento de los ciudadanos al momento de ejercer su derecho al voto.A través de este mensaje al pueblo colombiano, los obispos llaman a superar los fanatismos, los “mesianismos personales” y la polarización política, insistiendo en que el voto debe estar fundamentado en el bien común, la dignidad humana y la búsqueda de la paz.“El cristiano no vota por ‘salvadores’, sino por programas que respeten la dignidad humana, la justicia social y el cuidado de la casa común”, expresan los prelados, quienes recuerdan además que “el voto no es solo un derecho civil, es un deber moral de quien desea el Bien Común”.Como aporte concreto al actual contexto electoral, el Episcopado Colombiano plantea cuatro criterios fundamentales de discernimiento para evaluar las propuestas y liderazgos que aspiran a conducir el país:Defensa de la vida y la paz: preguntarse qué propuestas garantizan la protección de los ciudadanos, especialmente de los líderes sociales y ambientales, así como el cumplimiento real de los compromisos con quienes han dejado las armas.Justicia social: analizar qué candidatos presentan planes concretos para reducir las brechas de desigualdad en los campos y ciudades del país.Ética y transparencia: priorizar liderazgos de probada integridad moral, recordando que “la corrupción es una ‘gangrena’ que roba el pan de los pobres”.Rechazo a la polarización y la violencia verbal: evitar decisiones motivadas por el odio, el miedo o la venganza, pues —advierten los obispos— la polarización “es el lenguaje de la división que impide la amistad social”.En el mensaje, la Conferencia Episcopal de Colombia reafirma además que la política solo conserva su auténtico sentido cuando está orientada al servicio. “La política es noble cuando es servicio; pierde auténtico sentido cuando busca el poder para perpetuar las exclusiones y los intereses particulares”, señalan los prelados.Los obispos concluyen invitando a todos los colombianos a intensificar la oración por el país y a vivir la próxima Solemnidad de Pentecostés con una intención especial por la paz, la reconciliación y el discernimiento de los electores.Vea a continuación la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia: