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Actualidad

Mié 30 Nov 2022

CONACED, sienta su postura frente a proyecto de ley sobre educación sexual en los colegios

En una misiva enviada este 29 de noviembre de 2022, a los Representantes a la Cámara del Congreso de la República, la Confederación Nacional Católica de Educación – CONACED, sienta su postura frente al Proyecto de Ley No 229 de 2021, por medio de la cual se “promueve y fortalece la educación integral en sexualidad a través de la formación, conocimiento y ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos y se dictan otras disposiciones”. Este órgano eclesial, observa que el PL 229 plantea una grave violación al derecho de libertad religiosa y de cultos al establecer en un inciso del parágrafo 3º del artículo 5º lo siguiente: “En ningún caso la educación integral en sexualidad podrá brindarse desde una moral religiosa particular”. Así mismo, añaden que dentro del PL 229 se “dispone de las personas vinculadas también a los Colegios privados -educadores, padres de familia, administrativos- para obligarlas a recibir una capacitación en un enfoque de Educación en la Sexualidad con el fin de cambiar su mentalidad y convicciones”. Frente a este articulado que está en trámite desde la legislatura anterior y para este periodo 2022, la presidencia y el Comité Ejecutivo Nacional de CONACED, piden a los honorables Congresistas se retire o archive el PL 229. DESCARGAR CARTA AQUÍ La Confederación Nacional Católica de Educación – CONACED Es una corporación colegial Católica de carácter privado, sin ánimo de lucro, que vincula a las delegaciones educativas de las Comunidades Religiosas y agremia a Federaciones de instituciones educativas identificadas con la misión educativa de la Iglesia, con la finalidad de asesorarlas, acompañarlas representarlas y visibilizarlas en el ámbito educativo Nacional e Internacional.

Mié 30 Nov 2022

Representantes de la etapa continental del Sínodo se reunieron en el Vaticano

Los presidentes y coordinadores de cada una de las siete regiones en que se ha dividido la realización de la Fase Continental del Sínodo sobre la Sinodalidad se han reunido en el Vaticano, convocados por la Secretaría del Sínodo, los días 28 y 29 de noviembre. De ello hacen un análisis el secretario general adjunto del Consejo episcopal Latinoamericano (Celam), y el director del Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral del propio Celam. Compartir las experiencias, las dudas, los desafíos “Una reunión muy fructífera, donde se ha dado a conocer la programación, el itinerario de las asambleas continentales en cada una de las regiones”, en palabras del sacerdote Pedro Brassesco. El secretario general adjunto del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), que coordina esta etapa en América Latina y Caribe, ve la reunión como “momento para profundizar en el Documento para la Etapa Continental, que es el documento base sobre el cual se van a realizar las deliberaciones y el proceso de discernimiento al que nos invita la Iglesia en este tiempo”. Brassesco ha insistido en que “hemos podido compartir las experiencias, las dudas, los desafíos que se van presentando para la realización de este momento del Sínodo”. Refiriéndose al encuentro con el Papa Francisco, que la mayor parte del tiempo fue dedicado a responder a las preguntas de los presentes, destaca que fue un diálogo muy ameno, y que el Santo Padre hizo “algunas indicaciones o sugerencias en torno a qué cosas tener en cuenta para la Etapa Continental del Sínodo”. La reunión con la Secretaría del Sínodo ha servido para profundizar en “la metodología de la conversación espiritual y el discernimiento comunitario que será el método que se va a aplicar, sobre todo durante la realización de las asambleas”, afirmó el secretario general adjunto del Celam. En relación con los aportes del Celam, Brassesco ha dicho que “pudimos compartir la experiencia en torno a la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, que ha sido como algunos lo definen un laboratorio de sinodalidad y que nos permite tener como experiencia un camino hecho en torno a la sinodalidad que ahora seguimos transitando juntos en esta etapa de la Fase Continental del Sínodo”. Comunión de hermanas y hermanos en el tejido progresivo de esta Iglesia que es comunión “La fuerza del proceso sinodal actual se vive en clave de comunión: comunión universal, comunión continental y regional, pero sobre todo comunión de hermanas y hermanos en el tejido progresivo de esta Iglesia que es comunión, participación y misión”, según Mauricio López. El coordinador de la fuerza de trabajo responsable por la Fase Continental del Sínodo ve la reunión de estos días como “una genuina experiencia de intercambio de los caminos andados a partir de la escucha en la primera etapa del Sínodo, ahora en una perspectiva continental”. A ella se refiere como “una etapa inédita en los procesos sinodales a nivel continental, pero que abre perspectivas nuevas, distintas, donde los nuevos caminos responden también a las particularidades culturales, a los ritmos específicos, o a las dinámicas de continentes o regiones del mundo que también son sujetos eclesiológicos”. Mauricio ve como “esperanzador ir acompañando y escuchando los pasos dados, que desde hace meses hemos acompañado en la comisión de trabajo o task force continental, que tengo el privilegio de coordinar en todas las regiones del Planeta, con sus características particulares y diferenciadas, con sus ritmos específicos y con sus necesidades muy propias de cada realidad”. Especificidades de cada continente o región Mauricio ha hecho un breve análisis de cada uno de los siete continentes, regiones, en que se divide esta Etapa Continental. Con relación a Norte América, Estados Unidos y Canadá, recuerda que están viviendo por primera vez una articulación profundísima para escuchar al Pueblo de Dios. Igualmente destaca la riqueza histórica y eclesiológica de América Latina con toda la fuerza del Celam, con la CLAR y las Caritas, y a la luz de su Asamblea Eclesial en continuidad con el Sínodo Amazónico. En Europa, que se enfrenta a una gran diversidad cultural, relata los desafíos del secularismo y los gritos y llamados para responder a los signos de los tiempos, pero sin perder las claves del seguimiento del Señor en esta realidad tan importante para la Iglesia. La fuerza, la vida vibrante de África, que refleja una búsqueda de seguir creciendo y sirviendo en realidades fracturadas, fragmentadas, con dolores cotidianos, pero donde la fuerza de la fe sostiene, donde la fuerza de la comunión, en clave continental, pero en sus ocho regiones, también va dando nuevas respuestas para una Iglesia que está viva, profundamente viva y también con gran diversidad. Las tradiciones del Medio Oriente, con sus tradiciones profundas que también nos hablan de sinodalidad, pero que se enriquecen también de este proceso, donde se abre una perspectiva más eclesial y donde la fuerza de los ritos y de los Patriarcados también contribuye a la Iglesia en comunión global y recibe de ella también esta nueva perspectiva de una sinodalidad de Iglesia en clave de Iglesia Pueblo de Dios. El Asia que ha vivido 50 años de articularse en la Federación de Obispos de Asia, desde su situación específica, siendo minoría, donde el diálogo intercultural es clave, donde la diversidad de religiones también llama a una manera de estar de la Iglesia que contribuye desde lo pequeño, desde la fragilidad, desde la vulnerabilidad, pero ayudando también a construir nuevas posibilidades en este desafío multicultural de Asia. Finalmente, Oceanía, con la complejidad de las distancias, desde la vivencia de los archipiélagos y los desafíos socioambientales, pero que busca modos de responder a los desafíos asociados a Laudato Si´ y Fratelli tutti, la Evangelii Gaudium y dando un gran aporte a este proceso. Encuentro con el Papa sin prisa Del encuentro con el Papa, “durante dos horas, sin prisa, abrazando todos los reportes que llegaban de los siete continentes y regiones, y respondiendo a su estilo, con profunda libertad”, Mauricio López destaco la actitud del Santo Padre de “acompañar estos desafíos que nos invitan a la armonía en medio del caos de la realidad, al discernimiento para que sea el Espíritu Santo el protagonista principal, a reconocer la diversidad cultural que también enriquece, con estas migraciones que hacen parte de la fisonomía del mundo y de la Iglesia, y a reconocer que estamos en un mundo roto y en guerra”. Desde ahí ha insistido que “todo esto hace parte de este camino sinodal”. Mauricio ha reflexionado sobre lo abordado en la reunión en relación con la centralidad del discernimiento y de la conversación espiritual como el modo propio de una Iglesia que quiere ser mucho más camino en común, que parte del yo de la experiencia personal, a la escucha del tú, de ese tú diverso de todos y todas para construir un nosotros, en los consensos que den cuentan de lo que Él, Ella, Dios y el Espíritu, la Ruah, nos quieren ofrecer. Marcar los pasos siguientes Igualmente destaca las reuniones dentro de la fuerza de trabajo, integrada por una laica australiana, un sacerdote italiano, la coordinación del propio Mauricio, el apoyo de un laico brasileño, la guía del cardenal Grech y la colaboración de los subsecretarios del Sínodo, la Hna. Nathalie Becquart y Mons. Luis Marín, así como el equipo de comunicación, con Thierry Buenaventura, y todo el Secretariado del Sínodo, de quien dice ha hecho una labor extraordinaria en estos días. Ha sido un momento para definir los pasos a dar, las orientaciones metodológicas, las fechas de las asambleas continentales y el modo de acompañarlas desde la fuerza de trabajo y la Secretaría. “Un tiempo de gracia, nos sentimos felices de recibir una experiencia rica, profunda, de la fase diocesana y la síntesis con el Documento para la Etapa Continental, y ahora entramos en un acompañamiento de un discernimiento para la Fase Continental que ofrezca criterios que ayuden a la elaboración del Documento de Trabajo o Instrumentum laboris, y que eso siga fluyendo hasta la primera sesión de la Asamblea Ordinaria en octubre de 2023 y que continua hasta 2024”, destaca Mauricio López. Estamos ante algo que “es pura vida del Espíritu, porque sigue avanzando, el camino mismo es la experiencia, el camino de la sinodalidad se teje paso a paso, día con día, en clave de comunión, participación y misión”. Fuente: ADN Celam

Mar 29 Nov 2022

Presidente del episcopado sugiere pistas sobre cómo vivir el Adviento

Para dar inicio al tiempo de Adviento, los directores y funcionarios del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC), participaron este lunes 28 de noviembre, de una eucaristía presidida por monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Durante su homilía el prelado les animó a vivir este tiempo de gracia teniendo presente tres momentos especiales: El Adviento como esperanza de curación en la sociedad; el Advenimiento como luz para las familias; y un Adviento personal de puertas abiertas. El Adviento es la esperanza de sanación en la sociedad El prelado siguió su reflexión tomando las lecturas del día, animando a afianzar nuestra esperanza en que el Señor vendrá a curarnos, "no sabemos el día ni la hora, pero el viene a curar las heridas de la historia para darle plenitud". Dijo además que, el Adviento es la esperanza de curación, de liberación y de luz para nuestras vidas. "Ese Adviento de Dios, esa presencia de Dios que vendrá glorioso en plenitud, tendrá efecto y lugar primero en la sociedad". Exhortó a no adiestrarnos más para la guerra, antes bien dijo debemos "adiestremos para la reconciliación, para el diálogo, que nos adiestremos para manejar y gestionar nuestros conflictos, respetando la vida de los demás, es decir que no portemos armas, sino herramientas de trabajo para construirnos como sociedad". El Advenimiento del Señor son nuestras familias Monseñor Rueda afirmó que el tiempo de Adviento debe llevar a redescubrir a la familia como el lugar del Advenimiento, es decir, de la presencia gozosa del Señor en la historia familiar; y agregó que en todo hogar debe haber una luz que refleje ese amor de Cristo, que permita nuevas formas de relacionarse, nuevas formas de mirarse y acompañarse como familia. El Advenimiento de sanación personal Hacia el cierre de su mensaje, el directivo recordó que cada persona es una casa donde el Señor va a curar, como sanó al enfermo del centurión que nos sugiere el evangelio del día. “Cada uno de nosotros es una casa de puertas abiertas, si le abrimos las puertas de nuestro corazón y de nuestra vida, el Señor vendrá, él será luz, él estará en nuestra familia, estará en la sociedad, pero sobre todo estará en nuestra conciencia”. “El tiempo de Adviento nos llene a todos de bendiciones, que sus familias sean iluminadas por el amor del Señor en este tiempo que estamos iniciando y que el año litúrgico le dé a nuestra Iglesia y a todo el pueblo de Dios la alegría de caminar juntos, de caminar iluminados del Señor”, concluyó. Bendición de la corona de ADVIENTO Al comenzar este nuevo Año Litúrgico, monseñor Rueda Aparicio en unión con la comunidad cristiana presente, hizo una oración y bendijo la Corona con la que se inaugura también el tiempo de Adviento. Se encendió la primera vela que significa la vida, nuestra vida de gracia, y la esperanza de ser mejores y unirnos más como comunidad.

Mar 29 Nov 2022

En Barranquilla concluye encuentro regional de liturgia de la Costa Caribe

Con un llamado a los obispos de las provincias eclesiásticas de Barranquilla y Cartagena, a promulgar criterios comunes para los ministros y “actores” del canto litúrgico, concluyó el encuentro regional de liturgia de la costa caribe. “Para meditar, profundizar y celebrar la experiencia celebrativa, hemos visto conveniente y urgente revisar, rectificar y promover todo lo referente a la liturgia en cada una de las jurisdicciones implicadas, de manera particular lo referente a la animación del canto litúrgico en nuestras comunidades”, señala el mensaje final. DESCARGAR MENSAJE A LOS OBISPOS El encuentro fue instalado por monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz, arzobispo de Barranquilla, quien en su saludo celebró la importancia de la integración desde las estructuras elementales como las reuniones de provincia eclesiástica. Al referirse al tema del encuentro en materia litúrgica, el prelado dejó ver con preocupación, cómo después de la pandemia algunos feligreses no regresaron a los templos y se quedaron con la virtualidad y ofertas litúrgicas que encontraban en diferentes medios, esto debido a que, por la falta de evangelización, las personas piensan que la espiritualidad eucarística se puede virtualizar, mientras que los feligreses evangelizados saben que la Eucaristía es presencia, es memorial y es sacramento. Durante la jornada de tres días se abordaron temas como: la “Liturgia Eucarística”, “las comisiones diocesanas de liturgia” y “la animación musical de la asamblea eucarística dominical”. Además del componente académico, también se propiciaron espacios para la convivencia fraterna, la celebración litúrgica y el diálogo. Las conclusiones finales del encuentro revelan un panorama alentador. En un primer momento, recuerdan que “la liturgia es fuente y culmen de la vida cristiana”; valoran el gran número de servidores, pastores y laicos que se esmeran por hacer de la liturgia el encuentro con Cristo; ven conveniente y urgente revisar, rectificar y promover todo lo referente a la liturgia en cada una de las jurisdicciones de la región caribe, de manera particular lo referente a la animación del canto litúrgico. El evento que se realizó en la ciudad de Barranquilla del 23 al 25 de noviembre, contó con la participación de los delegados de liturgia de las Arquidiócesis de Barranquilla y Cartagena; de las Diócesis de Sincelejo, Santa Marta, Valledupar, Magangué; y el acompañamiento del padre Jairo de Jesús Ramírez Ramírez, director del Departamento de Liturgia del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano SPEC.

Lun 28 Nov 2022

Iglesia en Colombia asume el Programa Centralidad de la Niñez

El Programa Centralidad de la Niñez, alianza interinstitucional promovida por el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), junto con otras organizaciones eclesiales en el continente, ha constituido, este 24 de noviembre, su capítulo nacional en Colombia. Durante el acto de presentación del Programa Centralidad de la Niñez, el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Luis José Rueda Aparicio, ha calificado esta iniciativa como “un acto de esperanza” en el corazón de la Iglesia y de todas las Instituciones que la promueven. “Este es un encuentro interinstitucional, interconfesional que nos permite mirarnos y reconocernos como hermanos y con el deseo de servir al futuro de Colombia y de América Latina, al futuro de nuestras familias y nuestra sociedad, que son los niños, niñas, adolescentes y jóvenes”. El prelado ha celebrado esta iniciativa de trabajo en favor de la niñez y se mostró agradecido por la participación de las diferentes instituciones presentes al acto, animándolas para que sea la niñez la que los una y se siga trabajando por este fin. Igualmente, intervino Edgar Castaño, presidente de la Confederación Evangélica de Colombia (Cedecol), quien ha señalado que desde las iglesias evangélicas “tenemos un compromiso muy importante con la niñez y por supuesto debemos seguir uniendo esfuerzos porque la violencia contra la niñez es un tema urgente que se debe atender”. El pastor Castaño se ha comprometido a apoyar desde las diversas iglesias evangélicas a promover la campaña “0 violencia, 100 ternura”, sobre todo para ir desmontando estereotipos sociales donde el machismo ha dejado severas heridas. Una red de redes Marco Laguatasi, asesor general del Programa Centralidad de la Niñez para América Latina y el Caribe, ha expresado su alegría por ver tantas organizaciones unidas en Colombia que en “adelante sumarán sus experiencias y prácticas”. De este modo, queremos “convertirnos en una gran red, yo diría que una red de redes, porque varias redes conforman Centralidad de la Niñez, de allí la importancia del trabajar unidos” y, en este caso, Colombia es el país 13 que se constituye como capítulo nacional. Al respecto, el laico mencionó que entre los países con sus grupos nacionales están: Guatemala, El Salvador, Chile, México, República Dominicana, Ecuador, Perú, Panamá, Honduras, Nicaragua, Bolivia, Paraguay. “En el marco de esta campaña hemos agregado el lema “A cambiar la historia”, porque justamente con esas acciones es lo que queremos, entonces en este contexto estamos haciendo los lanzamientos oficiales de los PCN nacionales”, acotó. Invitados Durante este acto se ha contado con la participación de organizaciones socias de este programa a nivel nacional, entre ellos están: World Visión, Conferencia Episcopal de Colombia, Cáritas Colombia, Fe y Alegría, Conferencia de Religiosos de Colombia (CRC), Confederación Nacional Católica de Educación (Conaced), y el Movimiento con la Niñez y la Juventud. También se sumaron a esta invitación autoridades distritales de Bogotá entre estos la Secretaría de Asuntos Religiosos y la Red Interreligiosa por la Niñez. Objetivos propuestos para el Programa Centralidad de la Niñez Entre los objetivos que se han propuesto las organizaciones se encuentran: “Compartir buenas prácticas en la prevención de la violencia contra la niñez, protección, protocolos de buen trato y la promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes y sus familias”. Asimismo, se buscará consolidar procesos de formación y a impulsar acciones de incidencia pública en la prevención de la violencia y la promoción de los derechos de la niñez. Fuente: ADN Celam

Lun 28 Nov 2022

Diócesis de Riohacha inaugura oficina de Derechos Humanos

Como una necesidad urgente de blindar la promoción, defensa y protección de los Derechos Humanos de los habitantes en el Departamento de la Guajira, el obispo de Riohacha, Francisco Antonio Ceballos Escobar, creo la oficina de Derechos Humanos. Durante el acto inaugural, el prelado expuso que esta es una iniciativa que surge en atención al momento actual de conflicto que toca estos territorios y agregó que será un organismo eclesial inspirado en el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, que se encargará de “promover, defender y proteger los Derechos Humanos en la Guajira, aun sabiendo de la existencia de varias organizaciones en la región que tienen como fin la salvaguarda de los derechos humanos”. “En este momento de tanta sensibilización por los Derechos Humanos y, a la vez, de tanto irrespeto a los mismos, estoy convencido de que la evangelización es integral, por lo cual, en el anuncio del Evangelio jamás puede faltar la proclamación y defensa de los Derechos Humanos, pues el anuncio es integral; así podemos hacer realidad el axioma teológico: “lo que no es asumido, no es redimido”; verdad que debe empujar nuestra acción pastoral”, apuntó. Así mismo, expresó su agradecimiento a las agencias internacionales de Adveniat y Helpage, quienes desde un principio de conocer esta iniciativa, extendieron generosamente sus campos de ayuda. También mostró gratitud a la Pastoral Social, Banco de Alimentos, oficina de la Educación Contratada, oficina de la Mujer, a las parroquias, al Centro de Comunicaciones e Instituciones Educativas de la Diócesis de Riohacha, a la Abogada Pamela Natalia Loaiza Barrios y demás organizaciones defensoras de derechos humanos. Al acto inaugural que se realizó el pasado 17 de noviembre, asistieron representantes de entidades e instituciones tales como: Defensoría del Pueblo, Fiscalía General de la Nación, Comando de Policía de la Guajira, oficina de la Mujer, Fundación Restaurar, Instituto Educativo Eusebio Séptimo Mari, Instituto Educativo Divina Pastora, sede Vila Fátima, Pastoral Social, JCI, Educación Contratada, Nodo Ambiental de Riohacha y Migración Colombia. DESCARGAR PALABRAS DE MONS. FRANCISCO CEBALLOS

Vie 25 Nov 2022

Con envío misionero concluye IX Congreso Nacional de Reconciliación

Al concluir la novena versión del Congreso Nacional de Reconciliación, monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, les dijo a los más de 450 participantes, que este cierre era un signo de envío misionero, donde cada uno se iba con el compromiso de llevar a las distintas regiones que representan un mensaje de reconciliación, de paz y esperanza. Siguiendo las lecturas del domingo de Adviento, que ya se aproxima, el prelado observó que este es un tiempo que nos lleva a la esperanza y esta, debe estar en un constante fortalecimiento. “Esa misión de reconciliación que queremos asumir y renovar todos nosotros, debe ir acompañada por una alta dosis de esperanza y esta nos falta a nosotros, como servidores de nuestras comunidades, pero que también le falta a nuestras comunidades”. Durante su homilía, advirtió que fácilmente se puede perder la esperanza porque no se ven los frutos rápido, “se puede perder la esperanza porque a veces vemos más lo negativo que lo positivo, lo que está creciendo, lo que está empezando, lo que empieza a germinar y algunos podemos mirar hacia atrás y decir este es el noveno congreso, llevamos muchos años reflexionando, orando, trabajando, comprometiéndonos en el tema de la paz y de la reconciliación y como dice el salmista, cuando decimos paz, los demás gritan guerra. Pareciera que terminamos una fase de la guerra y empezáramos otra y no solo a nivel regional y nacional, sino internacional”. El directivo en tres puntos describió lo que significa el compromiso de un envío misionero. Primero. Una celebración de envío, es una celebración misionera que nos debe fortalecer, que debe enviarnos a nuestros territorios pensando en que hay un Adviento, en que hay una esperanza social de transformación. Segundo. A la luz de la segunda lectura, nosotros pensemos que hay un Adviento y hay una esperanza personal, cada uno de nosotros también va a ser revestido de Cristo y se va a poner a caminar con dignidad en el amanecer de nuestra vida personal. Tercero. Como iglesia debemos estar muy atentos, no sabemos cuándo será, no podemos atrevernos, ni aventurarnos a decir ni con catástrofe, ni con demasiado optimismo, llegará el Señor tal día, pero que eso haga parte de nuestro caminar diario. Que nada quebrante esa esperanza que debemos comunicar y cultivar en nuestras comunidades. «La higiene de la esperanza» Por su parte, el padre Rafael Castillo, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social, al cierre del Congreso se refirió al tema de la «higiene de la esperanza», señalando que la esperanza no es una simple decisión de la voluntad personal, ni es tampoco un puro don de Dios ajeno enteramente a la responsabilidad personal, dijo que, es más bien una combinación de ambos aspectos. “Muchas veces lo que más influye en el tono de nuestra esperanza es el manejo adecuado o desacertado que demos a los factores que diariamente acosan nuestra esperanza. No basta decidir tener esperanza (voluntarismo) ni basta poner la confianza en Dios (espiritualismo). Es necesaria también la «higiene de la esperanza»”. Enumeró varios factores que amenazan hoy a los pobres: la recesión económica, la violencia, el desempleo, el creciente número de jóvenes que dejan las universidades, estos y otros aspectos agregó, son los que hacen que las personas pierdan las ‘utopías de referencia’ y disminuyan el sentido de sus vidas, haciendo con ello que muchos entren en crisis personales, como depresiones psicológicas y síntomas psicosomáticos. Frente a esta realidad, el directivo observó que es cuando más se requiere llevar una adecuada «higiene de la esperanza», por lo que formulo cuatro caminos para prevenirla. En primer lugar, no se debe echar más leña al fuego cultivando pensamientos negativos y cayendo en la polarización que ya es fragmentación. “Hoy se nos urge mirar y hacer un balance de lo positivo y bueno que ha sucedido y de las conquistas que se han logrado (…) El recorrido hecho hasta ahora es un llamado a subir al siguiente escalón. No son pocos los escalones que faltan”. En segundo lugar, es importante aprovechar cuanto la historia enseña. “Lo que nos está pasando es duro y no es poco. Es una de las tantas “horas bajas” en 200 años de Republica. No creo que sea la más baja pero sí, muy probablemente, la más esperanzadora. En Colombia cuando las cosas no han estado bien siempre hemos contado con hombres y mujeres en condición de componerlas. Hay huellas en el barro de nuestra historia como Nación”. En tercer lugar, "es importante fortalecerse con el recuerdo del testimonio de todos aquellos, gente del común como nosotros, que en situaciones semejantes a las que hoy vivimos, supieron aguardar con paciencia el paso de las inundaciones del invierno, sin renunciar a sus convicciones ni hurtarse al oprobio que por ellas tuvieron que soportar”. En cuarto lugar, "debemos tener y recordar el propio proyecto de Nación que los jóvenes nos están mostrando con los diferentes sectores sociales. “Si los motivos siguen ahí, intactos, o incluso incrementados, no hay razón válida para desistir. Al contrario: hoy tenemos nuevos motivos. No perdamos el ánimo, que ya empiezan a despuntar los signos de un nuevo amanecer”. Símbolo del envío misionero Al cierre de este Congreso que se celebró en la ciudad de Bogotá, del 22 al 24 de noviembre, sus organizadores: la Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS) y la Comisión de Conciliación Nacional, hicieron entrega a cada participantes de una manilla: “Los Artesanos de la Paz”, esta como signo del envío misionero. Con este signo se quiso exaltar la memoria de monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, arzobispo emérito de Tunja y quien dedicó su servicio y entrega pastoral en favor de la paz y la reconciliación.

Jue 24 Nov 2022

La economía a la luz de las propuestas de la Iglesia católica y su diálogo con otros sectores

En el marco del desarrollo de los espacios de diálogo, encuentro y reflexión propuestos en el Noveno Congreso Nacional de Reconciliación, durante la jornada de la tarde del 23 de noviembre, se realizó el conversatorio “La economía a la luz de las propuestas de la Iglesia Católica y su diálogo con otros sectores”. En este espacio, moderado por Gonzalo Murillo (Ecopetrol), participaron Catalina Martínez (representante de la ANDI), Tatiana Rivera (representante de la Diócesis de Pasto), Arturo Luna (representante de La Economía de Francisco) y Jairo Arias (productor del Caquetá). A través de un vídeo, también formó parte intervino la doctora Cristina Calvo, integrante del Comité que anima la propuesta de economía de Francisco. A partir del tejido de un diálogo entre las distintas perspectivas de las personas participantes, se buscó abordar las relaciones existentes entre la economía y la realidad social a través de la respuesta a preguntas como: ¿Qué tipo de desarrollo puede ser favorable para el bien común y la construcción de paz? ¿Cuál es la responsabilidad del sector empresarial del país en los procesos de reconciliación? ¿Qué tipo de economía podría favorecer mayor inclusión y qué rol podrían jugar empresas colombianas en estas transformaciones? ¿Cuál es la mirada de la Iglesia católica frente a esto?. La disertación se abrió recordando la reflexión del Papa Francisco, a través de la cual buscaba interpelar especialmente a los jóvenes, respecto a la necesidad de transformar las relaciones económicas de nuestras sociedades actuales para concebir y hacer posibles formas alternativas que consideren el desarrollo humano integral y el cuidado de la casa común como pilares fundamentales: “Una nueva economía, inspirada en Francisco de Asís, hoy puede y debe ser una economía amiga de la tierra y una economía de paz”. A partir de este horizonte iluminado por las palabras del Papa Francisco, en la tarea de construir modelos económicos alternativos, se resaltó la necesidad de aspectos como mirar la economía de sectores empobrecidos para comprender profundamente raíces de transformaciones necesitadas, recuperar el valor del trabajo, y la encarnación, es decir, la posibilidad de convertir en reales, aplicables y efectivas las ideas de transformación que nuestras sociedades demandan. De forma general, teniendo en cuenta la realidad de Colombia, uno de los países más desiguales del mundo, entre otros aspectos, se resaltó que la labor de las empresas en Colombia no puede ser ajena a los procesos de construcción de paz y reconciliación que atraviesan al país; se señaló la urgencia de tomar medidas para evitar el colapso de nuestra casa común; se reiteró la necesidad de construir una democracia participativa y horizontal; y se evidenció que el rol de las mujeres también debe ser replanteado desde las apuestas de economías alternativas y los modos de relacionamiento que estas plantean, para ampliar sus espacios de participación y desarrollo de actividades económicas. A través del diálogo, se evidenció que las propuestas económicas que se enmarcan en las posibilidades que abre la doctrina social de la Iglesia católica y las reflexiones del Papa Francisco permiten recoger estas demandas, al postular economías alternativas que contribuyan a la paz y al cuidado de la casa común, así como al desarrollo integral del ser humano. Sin duda, siguen siendo muchos los retos y las necesidades de transformación que la realidad social, política, económica y cultural de nuestro país exige de la economía para hacer posible la apertura de caminos de paz y reconciliación.