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Actualidad

Lun 4 Mayo 2026

Colombia vivirá el Cuarto Rosario Nacional con la Consagración al Inmaculado Corazón de María

El próximo miércoles 13 de mayo, colombianos dentro y fuera del país están convocados a unirse en el Cuarto Rosario Nacional, una jornada de oración que busca poner en el centro la conversión personal como camino para la paz y la reconciliación de Colombia.Bajo el lema “La Paz y la Reconciliación de Colombia se construyen desde la conversión de tu corazón”, esta iniciativa, promovida por diversos grupos de laicos católicos y apoyada por la Conferencia Episcopal de Colombia y la Arquidiócesis de Bogotá, se presenta como una respuesta espiritual ante los desafíos que enfrenta el país en materia de convivencia y unidad.La jornada se desarrollará a través de momentos centrales. El primero tendrá lugar a partir de las 11:00 a.m. en la Catedral Primada de Colombia, donde se rezará el Santo Rosario, seguido de la celebración de la Eucaristía y la Consagración del país al Inmaculado Corazón de María, presididas por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Este, será transmitido a través del canal RCN y otros medios que se sumarán a esa señal.En este contexto, el Presidente del Episcopado Colombiano subrayó el sentido profundo de esta convocatoria, al afirmar que “le pediremos a la Madre del Señor que avive en nosotros la esperanza, sostenga la unidad y suplique por la reconciliación y la paz de todos los colombianos”.El segundo momento se realizará a las 5:00 p.m. en la Plaza de Bolívar de Bogotá, con un espacio de adoración eucarística, seguido de una procesión y el Rosario de antorchas, como signo visible de fe y comunión en torno a la intención de paz para el país.La Conferencia Episcopal de Colombia invita a las diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos eclesiales, familias y a todos los colombianos —en el territorio nacional y en el exterior— a unirse a esta jornada desde sus propios contextos, fortaleciendo así un clamor común por la reconciliación.Vea la invitación del Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia haciendo clic aquí.

Jue 30 Abr 2026

OMP Colombia invita a vivir este 3 de mayo la Jornada Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera

Obras Misionales Pontificias (OMP) de Colombia ha anunciado que, este año, la Jornada Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera, se celebrará el próximo domingo 3 de mayo (primer domingo del mes).La iniciativa, impulsada desde la Pontificia Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera en Colombia, convoca a comunidades eclesiales de todo el país a fortalecer el espíritu misionero desde la niñez y la adolescencia, acompañada de una colecta solidaria en favor de los más necesitados en el mundo.Para este año, la Jornada se desarrollará bajo el lema: “¡Niños y adolescentes, unidos al Corazón de Jesús para que el mundo crea!”, una invitación a vivir la fe desde la unidad, el amor y el compromiso misionero, inspirados en la oración de Jesús: “que todos sean uno, para que el mundo crea” (Jn 17,21).En esta ocasión, la celebración propondrá centrar la mirada en el Corazón de Jesús como fuente del amor que impulsa la misión, fortalece la comunión y motiva a niños, niñas y adolescentes a ser discípulos misioneros en su vida cotidiana. Desde esta espiritualidad, se promueve una vivencia concreta del Evangelio a través del servicio, la solidaridad y el testimonio alegre de la fe.Además, la Jornada buscará consolidar la fraternidad en parroquias, grupos y comunidades, fomentando valores como el respeto, la corresponsabilidad y el trabajo conjunto en la misión de la Iglesia. En este contexto, los más jóvenes son reconocidos como protagonistas y signos de esperanza, capaces de aportar a la construcción de una sociedad más fraterna.En el marco de esta celebración, OMP también hace un llamado a la oración por el IX Congreso Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (CONIAM), que se realizará en Valledupar del 25 al 28 de junio de 2026. Este encuentro reunirá representantes de las 78 jurisdicciones eclesiásticas del país, en un espacio que se proyecta como signo de unidad, renovación misionera y comunión eclesial.La POIAM ha dispuesto materiales oficiales —entre ellos, el subsidio pastoral, el afiche oficial y piezas digitales— para facilitar la participación activa de las comunidades en esta Jornada, fortaleciendo así su alcance en todo el territorio nacional. Puede acceder a ellos haciendo clic aquí.Finalmente, la Obra encomienda este camino misionero a la intercesión de San Francisco Javier y Santa Teresita del Niño Jesús, patronos de las misiones, para que animen a la Iglesia en Colombia a vivir esta Jornada con espíritu de fe, unidad y entrega generosa.

Mié 29 Abr 2026

El Papa León XIV expresa dolor y llama a la paz ante la violencia en Colombia

Durante la audiencia general de este miércoles 29 de abril en el Vaticano, el Papa León XIV expresó su dolor y preocupación por la situación de violencia que afecta a diferentes regiones de Colombia, en medio de un mensaje más amplio centrado en la paz, la reconciliación y la dignidad humana.“Con dolor y preocupación he tenido noticia de la trágica situación de violencia que aflige la región Suroeste de Colombia, que ha causado graves pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía a las víctimas y a sus familiares y exhorto a todos a rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la paz”, manifestó el Santo Padre.Estas palabras se dieron en el marco de su catequesis, en la que compartió los frutos de su reciente viaje apostólico a África —con visitas a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial—, donde reiteró el llamado a construir caminos de reconciliación, superar las violencias y promover el desarrollo integral de los pueblos. En particular, subrayó la urgencia de trabajar por la paz en contextos marcados por tensiones, desigualdades y conflictos, destacando la responsabilidad de la Iglesia en la promoción de la dignidad humana y la justicia.El pronunciamiento del Pontífice se produce en un contexto de creciente preocupación por el recrudecimiento de la violencia en distintas zonas del país, especialmente en departamentos del suroccidente, donde recientes atentados han afectado mayoritariamente a la población civil. Se une a las múltiples voces de la Iglesia Católica en Colombia que, en los últimos días, han expresado su dolor, solidaridad con las víctimas y un llamado firme al cese de toda forma de violencia. En particular, obispos del país han insistido en la urgencia de trabajar por una paz con justicia social, basada en el diálogo, la reconciliación y el respeto por la vida.Vea el mensaje del Papa León XIV para Colombia:

Lun 27 Abr 2026

Ante crisis humanitaria en varias regiones, Conferencia Episcopal de Colombia hace llamado urgente: “Nada justifica la violencia”

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través de su Comunidad de Presidencia, expresa su profundo dolor, consternación y preocupación ante el recrudecimiento de la violencia y la crisis humanitaria que afectan a departamentos como Huila, Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Meta.En el comunicado, los obispos rechazan los recientes hechos que han cobrado vidas humanas y dejado múltiples personas heridas, incluyendo población civil, líderes sociales y comunidades vulnerables. Estos hechos, advierten, “hieren la dignidad humana y quebrantan el derecho fundamental a la vida” .Rechazo a la violencia y defensa de la vidaEl mensaje reitera que “nada justifica la violencia” y advierte que toda acción armada contra la población civil constituye “una grave ofensa a Dios y una ruptura del orden moral y social”. En esa misma línea, subraya que “la vida humana es sagrada y debe ser protegida en toda circunstancia” .Asimismo, expresa su cercanía con las víctimas, sus familias y las comunidades afectadas —especialmente indígenas, afrodescendientes y campesinas—, y reafirma su compromiso de acompañar su dolor y ser presencia de esperanza en medio de la adversidad.Llamados urgentes: actores armados, Estado y sociedadEn el comunicado, los obispos exhortan a quienes promueven y ejecutan acciones violentas a “cesar inmediatamente todo acto que atente contra la vida” y a actuar conforme a los principios del derecho internacional humanitario . También advierten que persistir en la violencia “solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”.De igual forma, instan a las autoridades a redoblar esfuerzos para garantizar la protección de la población, el acceso a bienes esenciales y una presencia integral en los territorios. A la sociedad en general, le recuerdan la necesidad de no caer en la indiferencia y de “organizar la solidaridad y construir caminos de reconciliación”.Los obispos enfatizan que "la crisis humanitaria exige respuestas urgentes, coordinadas y sostenibles".Oración, esperanza y acción desde las comunidadesEl comunicado convoca a intensificar la oración por la paz en Colombia y a promover acciones concretas de ayuda humanitaria en favor de las poblaciones afectadas.Este pronunciamiento emitido por la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia se suma a los llamados realizados desde distintas regiones del país por obispos como los de Cali y Popayán, articulando una voz común que insiste en la defensa de la vida y en la urgencia de responder, desde todos los sectores, a la crisis humanitaria que vive el país.

Lun 27 Abr 2026

Violencia en Cauca y Valle: Arzobispos de Cali y Popayán piden detener ataques y proteger a la población

La Iglesia católica en Colombia, a través de los pronunciamientos de las arquidiócesis de Cali y Popayán, expresa su profunda preocupación y rechazo frente a la escalada de violencia que ha sacudido en los últimos días a los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, dejando múltiples personas fallecidas, decenas de heridos y un profundo sufrimiento en las comunidades.Los comunicados, emitidos por monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, y monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán, recogen el clamor de las comunidades afectadas y elevan un llamado urgente a detener la violencia.Ambos pastores coinciden en denunciar con firmeza la gravedad de estos hechos, subrayando el impacto desproporcionado que tienen sobre la población civil. En sus mensajes, insisten en que “la vida debe ser respetada y defendida en toda circunstancia” y advierten que estos hechos “siembran dolor, zozobra y muerte en nuestras comunidades”.Desde Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez invita a la sociedad a no caer en la indiferencia y a responder desde la solidaridad, recordando que “no podemos acostumbrarnos a la violencia ni permitir que el miedo silencie nuestra conciencia”.Por su parte, desde Popayán, monseñor Omar Sánchez hace un llamado a cerrar el paso a toda forma de violencia y a retomar caminos de reconciliación: “Colombia necesita gestos concretos de paz, reconciliación y respeto por la dignidad humana”.Los arzobispos exhortan a las autoridades a redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad y proteger a la población civil, al tiempo que invitan a todos los sectores de la sociedad a no renunciar al diálogo como camino para la resolución de los conflictos.En sus mensajes, ambos pastores también expresan su cercanía con las comunidades afectadas, elevan oraciones por las víctimas y sus familias, y reiteran su llamado a no ceder ante la violencia. Además, piden intensificar la oración por Colombia, así como a sostener la esperanza en medio de las dificultades como horizonte para la construcción de la paz.En medio del dolor que dejan estos hechos, la Iglesia reafirma su compromiso de seguir siendo voz profética y mediadora, animando procesos de reconciliación y promoviendo el desarrollo humano integral en los territorios más golpeados por la violencia.

Vie 24 Abr 2026

Iglesia en Colombia traza prioridades para la Pastoral Social ante la pobreza, la exclusión y otros desafíos sociales

Del 21 al 23 de abril, 60 directores, directoras y delegados de las pastorales sociales de las jurisdicciones eclesiásticas de Colombia se reunieron en Bogotá. El objetivo del encuentro fue articularse como equipos de trabajo y vincular a los equipos nacionales en torno a las realidades sociales, pastorales y territoriales del país.Orientaciones de los obispos para el discernimiento pastoralMonseñor Juan Carlos Barreto Barreto, obispo de Soacha y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, invitó a recordar los siete objetivos del Laudato Sí: escuchar el grito de la tierra y el grito de los pobres, educación ecológica, economía ecológica, espiritualidad ecológica, estilo de vida sostenible y empoderamiento de las comunidades. Señaló que la teología de la creación no ha sido suficientemente incorporada en los procesos formativos, y que muchas comunidades aún consideran que estos temas no son espirituales o religiosos. Destacó que la Laudate Deum es un grito urgente ante un momento crítico para la humanidad. Subrayó la necesidad de integrar el sentido de fe, el sentido crítico y la territorialidad.Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Montería y también miembro de esta comisión episcopal, recordó que la Iglesia tiene que cuidar la vida como algo sagrado porque es de Dios. Señaló que, en este trabajo, también hay que reconocer el dolor de quienes han sido víctimas, así como el hecho de que muchos victimarios también han sido víctimas, en una cadena que se ha ido ampliando. Puso el foco en la afectación a los jóvenes y afirmó que Colombia tiene posibilidades para construir caminos de vida, y que la Iglesia tiene la clave. Su llamado fue a poner la vida como eje central de la misión.El padre Arturo Arrieta Aguas, director de la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira, también desde su experiencia en la Red Clamor, recordó que las personas en movilidad humana no son cifras, sino rostros, historias y trayectorias marcadas por múltiples formas de violencia y resistencia. Señaló la necesidad de superar las ideologías y que la Iglesia debe ser una fuerza transformadora que exija justicia, cuidado de la casa común y conversión ecológica.Diagnóstico regional y desafíos comunesEl trabajo por regiones permitió identificar desafíos sociales y retos pastorales compartidos. En la región Caribe y en Cundiboyacense se señalaron problemáticas como la inseguridad, la presencia de grupos armados en varios territorios, la pobreza multidimensional, la presencia significativa de población migrante, el aumento de habitantes de calle, las dificultades en salud mental -especialmente en jóvenes y adultos mayores- y los problemas derivados de modelos de desarrollo que generan exclusión y desigualdad.Entre los desafíos sociales de contexto acordados a nivel nacional se destacaron:1.Fragilidad en el tejido social y crisis humana.2.Problemas en la aplicación de los modelos de desarrollo que generan exclusión y desigualdad social.3.Débil articulación, conocimiento y respuesta institucional que ha generado asistencialismo.Principales retos pastorales identificados:1.Fortalecer el liderazgo pastoral y la gobernanza para la acción social y territorial. Se reconoció una necesidad de fortalecimiento en Doctrina Social de la Iglesia y Desarrollo Humano Integral, así como debilidades en la formación sacerdotal y en los seminarios.2.Renovar las metodologías para articular teorías y prácticas en contexto, aportando al desarrollo humano integral. Se señaló la necesidad de superar el asistencialismo y avanzar hacia procesos de dignificación.3.Consolidar la articulación al interior y por fuera de la Pastoral Social, pensando desde "proceso" y no desde actividades aisladas.Experiencias significativasSe compartieron experiencias pastorales que están dando resultados reales. En la región Caribe, se destacó el trabajo con bancos de alimentos articulados a comedores comunitarios y procesos de formación para mujeres. En la región Cundiboyacense, se destacaron experiencias en bancos de alimentos, formación de líderes, procesos de arte y cultura con niños y jóvenes, y acompañamiento a población migrante.Un aprendizaje transversal fue que los bancos de alimentos, la formación de líderes y los procesos de desarrollo humano funcionan mejor cuando se conciben como procesos integrales, y que requieren respaldo diocesano explícito y formación permanente.Prioridades para el trabajo nacionalEl encuentro definió tres prioridades para el trabajo articulado de la Pastoral Social en Colombia:1.Animación y acompañamiento permanente del Secretariado Nacional al trabajo de las provincias eclesiásticas, priorizando la agenda nacional y atendiendo las necesidades de las provincias.2.Los bancos de alimentos son experiencias con resultados tangibles que requieren articulación desde lo nacional para su impacto y fortalecimiento.3.Procesos de acompañamiento a niñas, niños y jóvenes desde el desarrollo humano integral, a través de huertas, artes, danzas, música y educación.Discernimiento sobre la identidad de la Pastoral SocialEn el momento "Juzgar", inspirado en la Dilexi te, los participantes reflexionaron sobre si la Pastoral Social está directamente vinculada con el evangelio, sobre si todavía se sabe escuchar a los pobres.Se definió colectivamente la identidad de la Pastoral Social: son quienes promueven el desarrollo integral a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia con enfoque social; son la predicación del Evangelio con acciones concretas en las heridas de las comunidades; son un puente misericordioso por el cual el Evangelio llega a las personas en medio de sus situaciones.La frase síntesis del encuentro fue: "Somos la predicación del Evangelio con acciones concretas en las heridas de nuestras comunidades que sana y salva".Lo que vieneEl encuentro permitió consolidar acuerdos para avanzar en una articulación efectiva entre el Secretariado Nacional y las jurisdicciones eclesiásticas, con prioridades claras y un horizonte de trabajo centrado en el desarrollo humano integral, el cuidado de la casa común y el acompañamiento a las poblaciones más vulnerables. Durante este 2026, en el que se conmemoran los 70 años de Cáritas Colombiana, la invitación es a renovar la identidad y misión de la Pastoral Social al servicio de las comunidades.

Vie 24 Abr 2026

Monseñor Luis Augusto Campos Flórez asume como Administrador Apostólico de la Diócesis de Socorro y San Gil

El Papa León XIV, a través del Dicasterio para los Obispos, ha nombrado a monseñor Luis Augusto Campos Flórez como Administrador Apostólico de la Diócesis de Socorro y San Gil.Esta designación, que entró en vigor a través desde el pasado 18 de abril a través de un decreto, se da en el marco de la reciente designación de monseñor Campos como Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Bucaramanga, jurisdicción en la que tomó posesión canónica ese mismo día, luego de haber servido durante seis años como obispo de la Diócesis de Socorro y San Gil.Ahora, monseñor Luis Augusto, de manera simultánea y transitoria, tendrá como misión asegurar la continuidad del acompañamiento pastoral y el adecuado gobierno de esta Iglesia particular. En su condición de Administrador Apostólico, prevista por el derecho canónico, deberá velar por la comunión eclesial, la unidad y el dinamismo evangelizador en ese territorio, en nombre del Santo Padre.

Jue 23 Abr 2026

Iglesia en Colombia proyecta una pastoral vocacional más cercana, articulada y sostenida en la oración

La Iglesia Católica en Colombia proyecta una pastoral vocacional más cercana, articulada y centrada en procesos de acompañamiento continuo desde la infancia, la familia y la comunidad.Esta es una de las principales conclusiones que deja el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral Vocacional 2026, que reunió en Bogotá a 127 animadores —60 de la vida consagrada y 67 de diferentes jurisdicciones eclesiásticas del país— entre el 13 y el 16 de abril, convocados por la Conferencia Episcopal de Colombia, a través de la Comisión y el Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada.El encuentro permitió identificar retos de fondo en el acompañamiento a las nuevas generaciones del país, en un contexto marcado por la hiperconectividad, la fragmentación social y la necesidad de referentes significativos.“Los jóvenes están conectados gran parte del tiempo con las redes… pero en el fondo no tienen a nadie cuando tienen una crisis, una depresión. Entonces nosotros como Iglesia tenemos que acercarnos a ellos”, advirtió la hermana Marta Ligia Acosta Muñoz, Carmelita Misionera, de la Conferencia de Religiosos de Colombia, seccional Cali.Acompañar desde antes: un cambio de enfoqueOrganizadores y participantes del encuentro coincidieron en la necesidad de replantear el enfoque de la pastoral vocacional, ampliando su alcance más allá de los jóvenes y de acciones puntuales.“Si nuestro servicio solo va dirigido a los jóvenes, estaríamos llegando demasiado tarde. También hay que acompañar a los niños y a las familias”, afirmó el padre Juan Manuel Beltrán, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia.En esa línea, se insistió en iniciar procesos desde la infancia, fortalecer el papel de la familia y articular el trabajo con otras pastorales.“Es en la familia donde se va cultivando la vocación…primero llegando a la parte humana de cada joven, para después llevarlos a la parte espiritual”, explicó la hermana Beatriz Elena Romero, de la Congregación Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias y delegada de pastoral vocacional en la Diócesis de Valledupar.Este cambio implica pasar de iniciativas aisladas a procesos continuos de acompañamiento humano y espiritual, con mayor capacidad de escucha y cercanía.Presencia real en la vida de los jóvenesOtro de los retos identificados es la necesidad de una mayor presencia en los espacios donde transcurre la vida de los jóvenes.“Hay que buscar a los jóvenes…la idea es llegar allí y ayudarles a conocer a Jesús para que lo sigan y permanezcan en Él”, señaló monseñor Ariel Lascarro Tapia, obispo de Magangué y miembro de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada.Para los participantes, más que ausencia de vocaciones, existe una necesidad de acompañamiento oportuno y cercano.“Los jóvenes están sedientos de Dios...Necesitan escuchar algo de Dios, necesitan escuchar desde nuestro testimonio de vida”, afirmó el diácono Diego Fernando Sánchez, Misionero Javeriano de Yarumal.En este contexto, el entorno digital se reconoce como un campo clave de acción, que requiere mayor presencia y creatividad pastoral.“Es un reto seguir trabajando y lanzando la red a estas nuevas plataformas…Los jóvenes están esperando respuestas a ese llamado vocacional”, expresó Jesús Aníbal, religioso de la Orden de los Ministros de los Enfermos y delegado de pastoral vocacional Colombia–Ecuador.Trabajo en red: de la iniciativa individual a la acción conjuntaEl encuentro también dejó una orientación concreta: fortalecer el trabajo articulado entre las diferentes instituciones y comunidades eclesiásticas.“Tenemos que trabajar juntos, por región, por provincia, para tener un solo pensar y ayudar a los jóvenes a conocer a Jesús”, subrayó monseñor Lascarro.Esta apuesta se traduce en la construcción de rutas compartidas de acción pastoral.“Ya creamos una ruta de trabajo mancomunado, cooperativo, que nos va a permitir verdaderamente llegar a tantos jóvenes”, explicó John Ramírez, religioso de la Congregación Hijos de la Sagrada Familia y encargado de la promoción vocacional en la delegación Colombia–Venezuela.La articulación con la pastoral juvenil, familiar y educativa fue señalada como clave para ampliar el alcance del acompañamiento vocacional.Formar a quienes acompañanAdemás de los desafíos externos, el encuentro puso sobre la mesa una necesidad interna: fortalecer la formación y el acompañamiento de los propios animadores vocacionales.“Los primeros acompañados debemos ser nosotros…dejarnos acompañar primero por el Señor y también formarnos para hacer un mejor trabajo”, reconoció Jesús Aníbal.Esto implica consolidar procesos de formación permanente, fortalecer la vida espiritual y abrirse al apoyo de distintas disciplinas.Oración y misión: fundamento y proyecciónLos participantes coincidieron en que toda pastoral vocacional parte de una convicción fundamental: la vocación es iniciativa de Dios.“No somos nosotros los que llamamos, quien llama es Dios…Necesitamos propiciar espacios de silencio para que Él toque el corazón”, recordó el padre Juan Manuel Beltrán.En este sentido, uno de los llamados centrales es a fortalecer la oración personal y comunitaria, especialmente en el marco de la Semana Nacional de Oración por las Vocaciones, que se celebrará del 26 de abril al 3 de mayo en todo el país.“La oración es la que nos va a ayudar a encontrar a los jóvenes…Dios es el que llama”, reiteró monseñor Lascarro.Vea el informe audiovisual del encuentro a continuación: