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La iglesia en Colombia

Mar 3 Mar 2026

Elecciones 2026 en Colombia: Diócesis de Palmira publica guía pastoral para votar con conciencia cristiana

En el marco del proceso electoral que iniciará Colombia el próximo 8 de marzo, la Diócesis de Palmira, a través de su Pastoral Social, publicó la cartilla “La política es la forma más elevada de la caridad. Artesanos de paz y democracia: Guía para un voto consciente y cristiano 2026”, un subsidio pastoral que busca ofrecer herramientas de formación y discernimiento ciudadano desde la fe cristiana.La iniciativa se presenta como un aporte concreto de la Iglesia a la vida democrática del país, con el propósito de ayudar a formar conciencias libres y responsables. La cartilla propone elementos de reflexión espiritual, social y pedagógica para motivar una participación informada y orientada al bien común.Este material surge en un momento que la Iglesia considera decisivo para el país. Como afirma en la presentación del documento monseñor Rodrigo Gallego Trujillo, obispo de esa Iglesia particular, las elecciones representan una oportunidad para preguntarse como sociedad qué país se quiere construir y cómo aportar a la justicia, la verdad y la reconciliación.Decálogo del votante católico: punto de partida para el discernimientoLa cartilla inicia con el llamado “Decálogo del votante católico”, una guía práctica que propone diez actitudes fundamentales para vivir responsablemente el compromiso ciudadano desde la fe. Allí se invita, entre otros aspectos, a asumir el voto como un deber moral, informarse con responsabilidad, rechazar la compra de votos, promover el respeto en medio de las diferencias y buscar siempre el bien común por encima de los intereses particulares.Este decálogo se presenta como un punto de partida para el discernimiento electoral y como una invitación a vivir la participación política como una expresión concreta de la caridad social, recordando que el ejercicio del voto también forma parte del compromiso cristiano con la sociedad.Una herramienta para formar la conciencia ciudadanaLa cartilla está estructurada a partir de la metodología pastoral ver, juzgar y actuar, ampliamente utilizada en la acción social de la Iglesia, y propone un camino sencillo para leer la realidad nacional, iluminarla con el Evangelio y asumir compromisos concretos como ciudadanos.El documento invita primero a mirar la realidad con responsabilidad, reconociendo desafíos como las desigualdades sociales, la polarización política, la violencia, la crisis ambiental y la desconfianza institucional. En este sentido, el documento recuerda que la participación política no puede ser indiferente ante el sufrimiento social, pues el compromiso ciudadano también forma parte de la vivencia de la fe.El padre Arturo Arrieta Aguas, director de Pastoral Social de la diócesis, explicó que esta iniciativa busca ayudar a integrar la fe con la vida cotidiana:“No para decir por quién votar, sino para recordar algo fundamental: la fe y la vida son inseparables. Humanizar el mundo implica interesarnos por el bienestar de nuestra ciudad”.El sacerdote subrayó, además, que la cartilla ofrece herramientas prácticas para enfrentar fenómenos como la desinformación y la polarización:“La cartilla nos entrega herramientas prácticas como una verdadera brújula electoral para elegir cristianamente. Los invitamos a un voto libre y consciente. Hacer ayuno de redes sociales también es bueno para no dejarnos manipular por las cadenas del odio y de las mentiras”.Política al servicio del bien comúnInspirada en la Doctrina Social de la Iglesia, la cartilla recuerda que la política, cuando está orientada al servicio de la persona humana, puede convertirse en una expresión concreta de amor social. Insiste en que la participación electoral no debe reducirse a intereses particulares, sino que debe buscar el bienestar colectivo y especialmente el de los más vulnerables.Entre sus propuestas pedagógicas se destacan orientaciones prácticas para el discernimiento electoral, recomendaciones para evitar la desinformación y criterios para aportar a una participación responsable en la vida pública.Una invitación a votar con concienciaAl referirse al contexto de esta publicación, monseñor Rodrigo Gallego destacó que este tiempo electoral debe asumirse como una oportunidad para pensar en el bien común y el futuro del país:“Tenemos que pensar en el bien común y en el progreso integral de nuestra nación. Cuando nos acercamos a las urnas debemos hacerlo desde la inteligencia espiritual, con un razonamiento justo y claro iluminado por la oración”.El prelado también recordó que el compromiso ciudadano implica responsabilidad con toda la sociedad:“El país es de todos. Quien gobierna es gobernante para todos. Los invito a pensar en el bien común y en el progreso de nuestra bella nación. Oremos, pensemos y votemos a conciencia”.Un aporte pastoral en el camino electoralLa cartilla insiste en que la Iglesia no pretende orientar el voto hacia ninguna opción política concreta, sino formar ciudadanos capaces de discernir con libertad y responsabilidad.Además, hace un llamado a los candidatos, a los partidos políticos, a los medios de comunicación y a la ciudadanía a contribuir a un clima democrático basado en el respeto, la verdad y el diálogo.Con esta iniciativa, la Diócesis de Palmira ofrece a las comunidades parroquiales, movimientos eclesiales y a todas las personas interesadas una herramienta pedagógica que busca fortalecer la participación consciente en la vida pública y aportar a la construcción de una sociedad más justa y fraterna.Esta guía puede ser utilizada en espacios formativos, encuentros pastorales y procesos comunitarios como apoyo para la reflexión y el discernimiento frente a los procesos electorales de 2026.Descargue la cartilla.Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Conf. Episcopal de Colombia (@episcopadocol)

Jue 26 Feb 2026

Arquidiócesis de Bogotá ofrece taller gratuito para personas en duelo: iniciará el 9 de marzo

En respuesta a las realidades de dolor y pérdida que viven muchas personas, la Arquidiócesis de Bogotá, a través de la Vicaría de Evangelización y el Servicio Arquidiocesano de Evangelización de la Familia (SAEF), ofrecerá a partir del próximo 9 de marzo un ‘Taller de Acompañamiento en el Duelo’. Se trata de un espacio formativo y espiritual gratuito que busca brindar apoyo, escucha y orientación a quienes atraviesan la partida de un ser querido u otras experiencias de pérdida.La iniciativa, que se desarrollará en diez encuentros (9 virtuales y al final, uno presencial), quiere ser un signo concreto de la cercanía de la Iglesia con quienes sufren. En medio del dolor, este proceso propone un camino de acompañamiento que permita reconocer las propias emociones, fortalecer la esperanza y redescubrir que el duelo no se vive en soledad, sino en comunidad.Desde la fe cristiana, el duelo es también un tiempo para abrir el corazón al consuelo de Dios y a la solidaridad de los hermanos. Por ello, este taller se presenta como un espacio para escuchar, sostener y caminar juntos, recordando que el Señor acompaña cada paso y sostiene con su amor a quienes atraviesan momentos de sufrimiento.Además de ofrecer herramientas humanas y espirituales para afrontar la pérdida, el proceso busca fortalecer la vivencia de la esperanza cristiana y la certeza de que la vida, aun en medio del dolor, puede encontrar nuevos horizontes. De esta manera, la Iglesia reafirma su misión de acoger y acompañar las realidades humanas, especialmente aquellas marcadas por la fragilidad y la tristeza.Esta iniciativa de la Arquidiócesis de Bogotá se enmarca en el compromiso permanente de la Iglesia en Colombia por promover el cuidado integral de las personas y responder a los desafíos que afectan a las familias y comunidades. Reconoce la importancia de generar espacios pastorales que contribuyan a la sanación interior y al fortalecimiento de la esperanza en medio de las dificultades.Las personas interesadas en participar, podrán hacerlo sin costo, con previa inscripción.Inscripciones: https://acortar.link/CnWI3UMás información: https://acortar.link/t31gcZ

Lun 23 Feb 2026

‘Santo Pescao’: iniciativa apoyada por la Iglesia en Bolívar impulsa la pesca artesanal durante Cuaresma y Semana Santa

En el contexto de la Cuaresma y la Semana Santa de 2026, la iniciativa Santo Pescao vuelve a unir fe, solidaridad y desarrollo comunitario en el departamento de Bolívar. Esta propuesta socioeconómica y gastronómica, apoyada por la Arquidiócesis de Cartagena, promueve el consumo responsable de pescado local como una forma concreta de vivir la caridad cristiana, fortalecer la seguridad alimentaria y dignificar el trabajo de los pescadores artesanales del Canal del Dique y la zona costera del Caribe colombiano.La campaña, que nació en 2025 y celebra este año su segunda edición, fue presentada oficialmente el Miércoles de Ceniza con una Eucaristía presidida por el arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, I.M.C., quien invitó a los fieles a vivir este tiempo litúrgico desde la reconciliación y la caridad concreta. En ese marco, destacó iniciativas como Santo Pescao como signos visibles de solidaridad que conectan la vivencia espiritual con las necesidades reales de las comunidades más vulnerables.Este año, bajo el lema “En la mesa cabemos todos”, Santo Pescao busca convertir el tradicional consumo de pescado en Cuaresma y Semana Santa en un motor de desarrollo para la economía local. La meta de este año es alcanzar la comercialización de 30.000 platos preparados con especies como pargo, mojarra, sierra, róbalo, cachama y tilapia, a través de una ruta gastronómica en la que participan decenas de restaurantes aliados. La iniciativa beneficia directamente a asociaciones de pescadores y piscicultores artesanales, facilitando la venta directa de sus productos y fortaleciendo los encadenamientos productivos en la región.Además de su impacto económico, la campaña tiene un marcado componente social. A través de ollas comunitarias y encuentros fraternos en comunidades del Canal del Dique, se promueve el compartir solidario de alimentos como el sancocho de pescado, reforzando la dimensión comunitaria propia del tiempo cuaresmal y el sentido cristiano de la mesa como lugar de encuentro y fraternidad.Santo Pescao es fruto de una alianza entre la Corporación Desarrollo y Paz del Canal del Dique y diversas entidades públicas y privadas, entre ellas la FAO, la Gobernación de Bolívar y la Cámara de Comercio de Cartagena, junto con organizaciones eclesiales y actores del sector gastronómico. Esta articulación busca consolidar un modelo de desarrollo territorial que reconozca el valor cultural y económico de la pesca artesanal, al tiempo que promueve el derecho humano a la alimentación.Desde la perspectiva pastoral, la iniciativa encuentra un profundo sentido en el tiempo litúrgico. La Iglesia en Cartagena ha subrayado que la Cuaresma es una oportunidad para transformar la fe en gestos concretos de amor al prójimo, reconociendo especialmente a quienes viven de la pesca como custodios de la vida y de la biodiversidad de los territorios acuáticos. Así, la campaña invita a que las mesas de los hogares y restaurantes se conviertan en espacios de comunión donde, como expresa su lema, verdaderamente haya lugar para todos.Vea a continuación el video de 'Santo Pescao':

Mar 27 Ene 2026

El Nuncio Apostólico en Colombia llevó a Buenaventura el mensaje de paz y cercanía del Papa León XIV

Del 20 al 23 de enero, el Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, realizó una visita pastoral a la Diócesis de Buenaventura, en un gesto de cercanía del Papa León XIV con uno de los territorios más golpeados por la violencia, la pobreza y la exclusión social, pero también profundamente marcado por la fe, la resiliencia y la esperanza de su gente.La visita se realizó por invitación del obispo de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, en el marco del aniversario de la muerte de monseñor Gerardo Valencia Cano (1917–1972), primer vicario apostólico de Buenaventura, reconocido como el “obispo de los pobres” por su compromiso con la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la dignidad del pueblo afrodescendiente del Pacífico colombiano.Una visita pastoral al corazón del territorioEl representante pontificio desarrolló una intensa agenda pastoral que incluyó encuentros con comunidades urbanas, rurales y ribereñas; visitas a parroquias, instituciones educativas y obras sociales de la Iglesia, entre ellas el Banco de Alimentos de la Diócesis y la comunidad parroquial Sagrado Corazón de Jesús, en el corregimiento de Puerto Merizalde, ubicado a cuatro horas en lancha del Puerto.Monseñor Rudelli también sostuvo espacios de diálogo con autoridades civiles y militares, recorriendo distintos sectores del Distrito Especial y zonas especialmente afectadas por la violencia.“He encontrado una diócesis que comparte y vive la vida de este pueblo; que comparte también los sufrimientos de esta tierra, pero igualmente sus alegrías, sus gozos y sus esperanzas”, afirmó monseñor Rudelli al concluir la visita. El Nuncio subrayó que esta cercanía se percibe tanto en la ciudad como en los territorios más apartados del Pacífico, donde la Iglesia acompaña de manera constante la vida cotidiana de las comunidades.En ese contexto, señaló que el mensaje central de su presencia fue el mismo que el Papa León XIV ha dirigido a toda la Iglesia: “‘La paz esté con ustedes’. Creo que ser constructores de paz es una vocación especial de esta Iglesia”, afirmó, destacando el testimonio de numerosos agentes pastorales que, en medio de realidades complejas, viven su fe como auténticos discípulos misioneros. “Aquí he encontrado muchos discípulos misioneros de gran generosidad, entregados a la obra de Dios. Esa es la riqueza más grande que tiene la Iglesia de Buenaventura”, añadió.Buenaventura: un pueblo más fuerte que la violenciaDurante su recorrido, el Nuncio Apostólico insistió en la necesidad de superar miradas reduccionistas sobre Buenaventura. “Buenaventura no es solo violencia; aquí hay mucha gente que vive, que trabaja y que tiene fe, y eso nos anima mucho”, expresó, resaltando la riqueza humana, cultural y espiritual del territorio.Asimismo, destacó el papel de la Iglesia como factor de educación, desarrollo y esperanza, y subrayó que una de sus responsabilidades como representante del Papa es transmitir al Santo Padre una imagen fiel de la vida y la fe del pueblo bonaverense. “Hay una parte de la realidad que es muy importante: las familias, la gente que quiere esta tierra y que vive su fe a pesar de todos los problemas”, señaló.Memoria viva de monseñor Gerardo Valencia CanoUno de los momentos centrales de la visita fue la Solemne Eucaristía inculturada celebrada en la Catedral San Buenaventura, en la que se conmemoró el aniversario 54 de la muerte de monseñor Gerardo Valencia Cano, sepultado en este templo tras fallecer en un accidente aéreo en 1972.“La ocasión más directa de la invitación ha sido el aniversario de la Pascua de monseñor Gerardo Valencia Cano, un obispo que ha marcado profundamente la vida de la Iglesia en todo este territorio”, afirmó monseñor Rudelli, destacando la vigencia de un legado pastoral inspirado en el Concilio Vaticano II y en una opción clara por los pobres y los excluidos.Una bendición para la ciudad y la diócesisPor su parte, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya calificó la visita como un acontecimiento de profunda gracia para la Iglesia local. “Ha sido una bendición muy grande la presencia del representante del Santo Padre en nuestra querida diócesis, tanto en la zona urbana como en la zona rural”, afirmó.El obispo destacó que, durante los cuatro días de visita, el Nuncio acompañó al pueblo en las parroquias, los colegios, las pastorales y las comunidades más alejadas, incluyendo territorios en límites con el Cauca y zonas ribereñas del Pacífico. “Fue una visita a toda la población, un encuentro cercano con nuestros hermanos; por eso ha sido una bendición para esta ciudad y para nosotros como Iglesia”, añadió.Monseñor Jaramillo subrayó que el mensaje central de la visita fue el mismo que el Papa León XIV compartió con ocasión de la Jornada Mundial de la Paz: “‘La paz os dejo, mi paz os doy. La paz con vosotros es la paz que viene del cielo’. Él viene en nombre del Papa a traernos la paz”.Frutos pastorales y compromiso con la reconciliaciónComo fruto concreto de esta visita apostólica, el obispo anunció el inicio de una misión evangelizadora en sectores especialmente golpeados por la violencia, con un trabajo sostenido de acompañamiento y cercanía. “Durante más de dos meses vamos a estar visitando casa por casa, llevando consuelo y esperanza a personas que han vivido momentos de profunda angustia por la violencia”, explicó.“Qué más frutos que los frutos del amor: reunirnos en torno a la unidad de la Iglesia, al amor a Dios, al amor al Papa y al amor a este pueblo que tanto nos estima”, concluyó.La visita de monseñor Paolo Rudelli a Buenaventura se enmarca también en el recorrido pastoral que ha venido realizando por las Iglesias particulares de Colombia desde septiembre de 2023, y se constituye en un signo visible de la cercanía del Papa León XIV con el Pacífico colombiano.Vea el informe audiovisual a continuación:

Lun 19 Ene 2026

Escuchar para salvar vidas: la respuesta pastoral de la Arquidiócesis de Ibagué ante crisis de salud mental

Frente a la persistente crisis de salud mental en Colombia —con 28.290 intentos de suicidio registrados solo entre enero y septiembre de 2025, según el Instituto Nacional de Salud—, la Arquidiócesis de Ibagué ha presentado una respuesta sólida y anticipada. Desde 2020, el programa “Salvando Vidas”, liderado por monseñor Orlando Roa Barbosa, se ha consolidado como un modelo pionero de acompañamiento integral para personas con ansiedad, depresión e ideación suicida. Ha ofrecido escucha, refugio y una ruta de esperanza a más de cinco mil personas al integrar la acción pastoral, la atención psicosocial y el apoyo comunitario.El nacimiento de “Salvando Vidas”El programa “Salvando Vidas” fue creado en octubre de 2020, en plena pandemia, como una apuesta pastoral para ofrecer un espacio permanente de escucha y acompañamiento a personas mayores de 15 años que atraviesan crisis emocionales, psicológicas y espirituales profundas. Desde entonces, el centro ha atendido a más de cinco mil beneficiarios de distintos contextos socio-económicos.Su gestación estuvo marcada por la preocupación personal y pastoral del arzobispo de Ibagué, monseñor Orlando Roa Barbosa, desde que el Papa Francisco le encomendó la misión de pastorear esta porción de Iglesia en el departamento del Tolima. Realidades como las altas tasas de suicidio en la ciudad, particularmente en lugares como el Puente de la Variante, popularmente como “el puente de la muerte”, fueron claves para trazar esta prioridad.En ese proceso, el Arzobispo encontró una aliada clave en María Andrea Vargas, empresaria y coach, con quien estructuró y puso en marcha el programa y quien hoy lo dirige.En palabras de monseñor Roa Barbosa:“El tema que más me tocó fue el de la salud mental. Aquí en Ibagué tenemos un puente donde muchas personas han sacrificado su vida. Fue entonces cuando conocí a María Andrea Vargas, una empresaria y coach con una sensibilidad especial por este tema. Juntos empezamos a soñar y a construir ‘Salvando Vidas’, y hoy ella lo lidera con compromiso y profesionalismo.”Esta alianza entre la Arquidiócesis y una líder laica permitió que el programa naciera con una mirada interdisciplinaria: profundamente pastoral, pero también estructurada y orientada a resultados verificables en términos de acompañamiento y prevención.La visión del ArzobispoMonseñor Orlando Roa ha subrayado que la motivación última del programa no son las cifras, sino la dignidad de cada persona:“Con una vida que se haya salvado, se justifica toda la inversión que hayamos hecho.”Esta convicción sitúa a “Salvando Vidas” como una expresión concreta de la misión evangelizadora y del compromiso de la Iglesia con la protección de la vida.¿Cómo funciona el programa?“Salvando Vidas” opera desde un centro de escucha ubicado en la Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá de Ibagué, donde las personas encuentran un espacio de atención personalizada, confidencial y respetuosa. El acompañamiento es pastoral y humano, basado en la escucha activa y el discernimiento de las necesidades de cada caso.Cuando durante el proceso de escucha se identifica que la persona requiere apoyo psicológico especializado, el equipo remite al usuario a la Fundación para la Salud de la Arquidiócesis de Ibagué, donde cuenta con el acompañamiento de psicólogos profesionales. Esta articulación permite ofrecer una atención integral que combina las dimensiones espiritual, emocional y clínica, adaptada a la complejidad de cada situación.Este modelo ha fortalecido la credibilidad del programa tanto dentro de la Iglesia como ante instituciones civiles y sociales de la región.Junto a los momentos de escucha, “Salvando Vidas” también dedica tiempo al fortalecimiento de la espiritualidad. Jornadas de oración, adoración y alabanza con la “Banda Salvando Vidas” buscan cultivar también la fe y la esperanza de beneficiarios y voluntarios.La Escuela “Salvando Vidas”: formar para acompañarComo parte de su estrategia de sostenibilidad y expansión, se creó la Escuela “Salvando Vidas”, un espacio de formación dirigido a agentes pastorales, laicos, religiosos y profesionales interesados en el cuidado de la salud mental desde una perspectiva humana y cristiana.La escuela ofrece módulos sobre escucha activa, acompañamiento en crisis, prevención del suicidio, discernimiento pastoral y autocuidado de quienes acompañan. Su objetivo no es solo atender casos, sino multiplicar capacidades en parroquias y comunidades para que la cultura del cuidado y la escucha se extienda más allá del centro de escucha.Muchos de los actuales voluntarios y acompañantes se han formado en este programa, lo que ha permitido garantizar criterios comunes, calidad en la atención y una mirada integral que une fe, humanidad y responsabilidad social.Café “Salvando Vidas”: un grano, una vidaEl café “Salvando Vidas” nació como una estrategia de sostenibilidad del programa ante el crecimiento de la demanda de atención. El impacto que ha tenido el centro de escucha y los demás programas de la iniciativa, ha implicado mayores compromisos y la necesidad de contar con recursos estables para ampliar cobertura e incluso proyectar instalaciones propias más amplias.En este contexto, y aprovechando que el Tolima es una zona productora de café de alta calidad, el programa impulsó un café de especialidad producido en una finca del municipio de Prado.Jacqueline Sierra Hernández, quien fue beneficiaria del programa y hoy hace parte del equipo de promoción, divulgación y venta del café, explica que más allá de la venta, el café se ha convertido en una herramienta para vincular a empresas y personas al propósito de “Salvando Vidas”.Sobre su proyección, Jacqueline añade:“Dentro de las estrategias para este 2026 queremos tener embajadores de la marca Salvando Vidas, no solo en Colombia sino en el mundo. Que la gente sepa que es un café con propósito: que además de vivir una experiencia sensorial con una deliciosa taza de café, su apoyo permite que otra persona reciba orientación y acompañamiento espiritual y emocional.”El valor de la escucha: testimonios desde adentro y mirada episcopalEl padre José Burgos, párroco de Nuestra Señora de Chiquinquirá, quien ha acompañado el proceso desde sus inicios, destaca el rasgo distintivo del programa:“La gente llega con caras tristes, decepcionados de la vida. Y aquí encuentran algo muy escaso hoy: tiempo. Alguien que los escucha, que no mira una pantalla, y que los va llevando a una experiencia con Dios y con la comunidad”.Esta insistencia en la escucha no es solo una intuición local. El propio arzobispo de Ibagué, monseñor Orlando Roa, ha señalado que la salud mental ha sido un tema abordado de manera reiterada entre los obispos colombianos, conscientes de que la Iglesia debe responder con mayor cercanía y acompañamiento a este desafío contemporáneo. Según el prelado, en asambleas se ha reflexionado sobre la necesidad de fortalecer espacios de escucha, prevenir el sufrimiento psíquico y articular mejor la acción pastoral con apoyos profesionales y comunitarios.Por su parte, el padre José Gregorio Sánchez comparte su experiencia personal, en la que recuerda que los presbíteros también necesitan ser escuchados y acompañados:“Siempre he dicho que soy hijo de ‘Salvando Vidas’. Llegué en un momento difícil al programa y encontré escucha, oración y acompañamiento…Esta es una obra que nos recuerda que cada persona tiene nombre, historia y que su vida es sagrada.”Relevancia social y eclesialMás que una iniciativa local, “Salvando Vidas” representa una forma concreta en que la Iglesia colombiana asume su responsabilidad pastoral y social frente a uno de los desafíos más complejos de nuestro tiempo. En una sociedad marcada por el aislamiento y la fragilidad emocional, este programa muestra que la escucha, el acompañamiento y la cercanía pueden salvar vidas y reconstruir esperanzaCon el inicio de 2026, la experiencia de Ibagué se presenta como un referente y un llamado para que otras jurisdicciones e instituciones fortalezcan acciones de cuidado integral de la salud mental y protección de la vida.Vea a continuación el informe audiovisual:

Mar 13 Ene 2026

Obispo de Arauca rechaza estigmatizaciones y llama a un uso responsable de la palabra en el debate público

El obispo de la Diócesis de Arauca, monseñor Jaime Cristóbal Abril González, expresó su profunda preocupación y rechazo frente a recientes afirmaciones de un precandidato a la Presidencia de la República difundidas en redes sociales, en las que se generaliza de manera ofensiva a la población del departamento de Arauca y, de forma particular, a los sacerdotes que ejercen su ministerio pastoral en esta región, asociándolos con un grupo armado ilegal.En un mensaje pastoral dirigido el 11 de enero a la comunidad araucana y a la opinión pública, el Obispo calificó este tipo de señalamientos como “injustos, irrespetuosos, profundamente ofensivos y alejados de la verdad”, al considerar que estigmatizan a toda una población que, por el contrario, ha sido víctima histórica del conflicto armado y no responsable de la violencia que padece.Monseñor Abril subrayó que la compleja y dolorosa realidad del pueblo araucano exige solidaridad, comprensión y acciones efectivas de apoyo, y no afirmaciones que, además de herir la dignidad de las personas, pueden incrementar los riesgos contra su vida e integridad. En este sentido, advirtió que la estigmatización no aporta soluciones y puede profundizar la polarización y la violencia en un territorio ya marcado por el sufrimiento.El obispo recordó, además, que la Iglesia en Arauca ha sido también víctima directa del conflicto armado, mencionando el martirio del beato Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, el asesinato de sacerdotes y laicos comprometidos, así como el desplazamiento forzado de agentes pastorales por amenazas. Estos hechos, señaló, han llevado incluso al Estado colombiano a reconocer al clero de la Diócesis de Arauca como víctima del conflicto.En su mensaje, monseñor Jaime Cristóbal expresó su cercanía y solidaridad con todos los sectores de la sociedad araucana que se han visto afectados por estas afirmaciones, y dirigió un reconocimiento especial a los sacerdotes, religiosas y agentes de pastoral que continúan sirviendo “con entrega y valentía” en medio de contextos de violencia e inseguridad, animándolos a perseverar en su misión evangelizadora y de servicio al pueblo.Como Iglesia particular, reafirmó el compromiso pastoral con la paz, la reconciliación, la defensa de la vida y la dignidad humana, promoviendo el diálogo y rechazando toda forma de violencia, desde una postura evangélica y de imparcialidad frente a los actores políticos y sociales.Finalmente, el Obispo de Arauca hizo un llamado, especialmente a quienes participan en el ámbito político, a ejercer el uso de la palabra con responsabilidad ética, respeto y apego a la verdad, evitando discursos que fomenten el odio, la estigmatización, la polarización o la violencia. Encomendó este propósito a la oración constante por la paz, recordando la bienaventuranza de Jesús: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9).

Mié 17 Dic 2025

Villa Cielo y su pesebre en hielo transforman la Navidad en Bogotá con experiencia sensorial de fe

En el suroccidente de la capital colombiana, la Parroquia San Cayetano, perteneciente a la Diócesis de Fontibón, ofrece esta Navidad una experiencia inédita en el país: 'El Milagro en Hielo', el primer pesebre con figuras de tamaño real en bloques de hielo que se crea en Colombia. La propuesta invita a reencontrarse con el sentido profundo del nacimiento de Jesús desde una vivencia sensorial, artística y espiritual que combina fe, belleza y comunidad.La obra es el punto culminante de 'Villa Cielo', el jardín de la Virgen Desatadora de Nudos que rodea el templo y que, durante cerca de cuatro meses, fue adecuado por la comunidad parroquial con el apoyo de empresas aliadas. El recorrido concluye en un contenedor especialmente acondicionado a –12 grados centígrados, donde los visitantes contemplan el Misterio de Belén tallado en hielo translúcido, una metáfora de la pureza, la luz y la esperanza que trae la Navidad.Fue inaugurada oficialmente el pasado 5 de diciembre con una Eucaristía presidida por monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, obispo de Fontibón.Un recorrido que involucra los sentidos y la feDesde su ingreso, los visitantes viven una experiencia progresiva de oración y contemplación. Villa Cielo propone un caminar guiado por feligreses y voluntarios de la parroquia —entre 80 y 90 servidores— quienes se turnan para acompañar a los asistentes en cada estación, explicando la historia de los santos y animando un momento de oración personal.“Villa Cielo es el Jardín de Nuestra Señora, la Desatadora de Nudos, aquí en el templo de San Cayetano. Es un pedacito de cielo, porque la experiencia es con los santos y con María, que está en el centro del jardín y es la que nos conecta luego a vivir esa experiencia sensorial”, explica el padre Arnoby Álvarez, párroco de San Cayetano.El recorrido inicia con la entrega de un listón, signo de los “nudos del alma” que cada persona desea poner en manos de la Virgen. “Es el primer regalo que reciben todos los que visitan 'Villa Cielo': la posibilidad de escribir ese nudo que les ha robado la paz, para que Nuestra Señora lo desate y nos organice la vida”, señala el sacerdote.“La Virgen Desatadora de Nudos nos ha acompañado desde el 13 de mayo de 2025, cuando se entronizó aquí, y ella nos inspiró a crear todo este espacio tan hermoso que se llama Villa Cielo y a ella le entregamos todo… Cuando me preguntan de quién fue la idea, María movió todo, desató los nudos y aquí llegó la gente que tenía que llegar”, añade.A lo largo del camino, los visitantes se encuentran con figuras como San José, San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola, la Virgen de Fátima y San Cayetano. Cada estación propone una catequesis viva, cercana y comprensible, incluso para quienes no están habituados a la vida parroquial. “Es una catequesis santoral que nace de la experiencia y del contacto con los santos, y que nos conecta con la vida diaria”, afirma el padre Arnoby.El pesebre en hielo: una obra sin precedentesEl momento más impactante del recorrido es el ingreso al espacio donde se encuentra 'El Milagro en Hielo'. Allí, en medio del frío intenso que evoca la noche de Belén, se alza el primer pesebre en hielo de tamaño real elaborado en Colombia, tallado a partir de cerca de 20 toneladas de hielo translúcido.“Queríamos tener una experiencia navideña totalmente diferente, donde la sensación partiera precisamente de las emociones. Todo el camino de Villa Cielo es sensorial, y queríamos que esa experiencia continuara hasta la noche santa, sintiendo el frío de Belén, donde el Verbo se hizo carne”, explica el párroco.El proyecto fue posible gracias a la alianza con la empresa Hielo Iglú y otras cinco empresas comprometidas con la espiritualidad y la comunidad. Anderson García Giraldo, gerente de Hielo Iglú en Bogotá, detalla el proceso técnico: “Con una técnica muy particular, de congelación lenta por capas, logramos bloques totalmente translúcidos. Nuestro escultor tomó esos bloques y los volvió magia, obra de arte”.Para García, quien reconoce una profunda gratitud hacia la advocación de la Virgen Desatadora de Nudos por una experiencia espiritual personal, el sentido de la obra va más allá de lo técnico: “Queríamos darle a la comunidad esperanza. Lo translúcido representa la fe y la unión. En medio de tantas noticias difíciles, quisimos regalar una buena noticia, congelar momentos de paz y tranquilidad en el lugar donde nace Jesús”.Evangelizar desde la belleza y la innovaciónUno de los aspectos más significativos de esta iniciativa es su capacidad de atraer a personas de todas las edades y perfiles, incluso a quienes no se consideran cercanos a la Iglesia. Tomás Acero, un joven visitante del lugar, lo resume así: “No es venir a sentarse en una iglesia a orar, sino algo dinámico, diferente a lo común. Eso hace que personas que no somos tan religiosas también nos acerquemos”.Para otros visitantes, la experiencia se convierte en un espacio de encuentro profundo con Dios. Lorena Calvo, feligresa de la parroquia, comparte con emoción: “Entrar y ver ese nacimiento es recordar que Jesús vino a salvarnos. Yo viví un quebranto de salud muy duro este año, y hoy puedo dar testimonio de que Dios y la Virgen nunca me soltaron”.Amanda Zambrano, también feligresa, destaca el valor espiritual del recorrido: “Lo más lindo es la oración que se hace durante todo el camino. Estamos necesitando mucho de la oración y de los milagros, y esta experiencia nos lo recuerda en Navidad”.Una parroquia resignificada por la comunidadMás allá de la experiencia navideña, 'Villa Cielo' y 'El Milagro en Hielo' han significado una profunda transformación para la parroquia San Cayetano. “El jardín fue el que empezó a resignificar toda la experiencia del templo. Lo hemos reformado todo para que la gente encuentre aquí luz, paz y reconciliación. María ha sacado este lugar del anonimato y lo ha convertido en un oasis espiritual en el sur de Bogotá”, afirma el padre Arnoby.El proyecto también tiene un componente solidario: el aporte de ingreso se destina al proceso de recuperación del templo y al fortalecimiento de la labor pastoral y comunitaria, convirtiendo la visita en un gesto concreto de apoyo a la Iglesia local.Una invitación abierta en esta NavidadEl 'Milagro en Hielo' podrá visitarse en Villa Cielo hasta el próximo 12 de enero, como una propuesta de Navidad distinta, donde la fe se anuncia a través del arte, la experiencia sensorial y el trabajo conjunto entre la Diócesis de Fontibón, la comunidad parroquial y empresas que creyeron en el poder de inspirar esperanza.“Somos solo servidores que hacemos lo que tenemos que hacer… Esto ha sido un movimiento hermoso desde lo físico, desde lo espiritual, el arte, la belleza y la luz”, enfatiza el padre Arnoby, al tiempo que extiende una invitación para que, en medio del frío, muchos corazones vuelvan a encenderse con la luz del nacimiento de Jesús.Horario de visita: De lunes a jueves, de 6:00 p.m. a 10:00 p.m. / viernes, sábado y domingo, de 6:00 p.m. a 11:00 p.m.Dirección de la Parroquia San Cayetano: Av. Boyacá #37-80 SUR.Vea el informe audiovisual a continuación:

Lun 15 Dic 2025

SOS de luz: ante crisis humanitaria, así clamó el Cauca por la paz

La imagen aérea de cientos de personas formando con sus cuerpos o con velas un gigantesco “SOS Cauca” captada el pasado 7 de diciembre, se repitió en 20 municipios del Cauca y trascendió el instante para convertirse en un símbolo perdurable de resistencia pacífica acompañado por la Iglesia.Esta poderosa fotografía surge en un contexto donde la tecnología aérea ha adquirido, para las comunidades del departamento, un significado opuesto y aterrador: el vuelo de drones adaptados para la guerra se ha convertido en un signo “dolorosamente habitual” de zozobra. Mientras que para los grupos armados estos aparatos son una nueva arma de guerra, en esta oportunidad, para la sociedad civil, se convirtieron, en la herramienta ideal para proyectar al mundo un grito comunitario de auxilio y esperanza.Un grito colectivo nacido del dolor y la urgencia pastoralFue un grito que nació de la complejidad del dolor, como lo explica el principal impulsor de la jornada, monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, arzobispo de Popayán:“SOS Cauca es una iniciativa que nace de la complejidad del conflicto armado en este territorio que ha escalado el último mes y en este último semestre de manera significativa, con muchas afectaciones humanitarias en los cascos urbanos. La irrupción de los grupos ha dejado muchas ruinas, muchos lesionados y gran dolor y miedo en las poblaciones”.Esta escalada incluye una transformación tecnológica del conflicto, con un aumento dramático de ataques con drones que solo en 2025 superan los 180 incidentes, siendo el Cauca el epicentro de esta nueva modalidad de violencia, así lo señala el diario El País, a partir de información proporcionada por Ejército Nacional de Colombia.Ante esta realidad, el llamado de la Iglesia fue a la unidad más amplia:“Juntando voluntades con muchas manos, tomamos la decisión...El movimiento social, la organización indígena, los alcaldes y sus administraciones, la cooperación internacional... Nos sumamos para poder hacer esta expresión simbólica, pacífica”.El balance de una jornada histórica: una huella de responsabilidad compartidaPara el Arzobispo de Popayán, el balance de esta movilización histórica es esperanzador y marca un camino:“Logramos de esos 42 municipios que tiene el Cauca juntar 20 acciones en los municipios y territorios donde mayor afectación ha tenido esta guerra...Dejamos esta huella de urgencia para que todos nos hagamos responsables de la suerte del Cauca”.Esta urgencia se ve reflejada en los ataques continuos, incluso después del 7 de diciembre, como el ocurrido el sábado 13, donde drones fueron utilizados para atacar estaciones de policía en El Patía (Piedra Sentada y El Bordo), dejando un uniformado herido y a la población civil en medio del fuego cruzado.Reafirmando el compromiso pastoral, monseñor Sánchez Cubillos concluyó:“Como Iglesia Católica tenemos un papel que desarrollamos en el día a día...en una tarea que promueva salidas de diálogo negociadas...El Cauca sigue activo y seguirá mostrando rutas de esperanza”.La respuesta de las comunidades: unidad y exigencia de un futuro en pazEsta potente convocatoria encontró eco inmediato en la unidad de las comunidades. César Cerón, Alcalde de Suárez, municipio que también ha sido escenario de letales, manifestó la emoción de un pueblo unido: “Estamos muy emocionados porque la comunidad del municipio de Suárez se ha unido alrededor de mandar un mensaje de llamado de auxilio al Gobierno Nacional...Exigimos la tranquilidad para Suárez, queremos vivir tranquilos, que nos saquen de ese conflicto, que no nos pertenece”.Un clamor que es sostenido con particular fortaleza por las mujeres, como lo expresa Gloria Cecilia Álvarez, Defensora de Derechos Humanos:“Las mujeres en el departamento del Cauca hacemos un aporte muy importante en la construcción de la paz...A pesar del miedo, a pesar de las limitaciones...Siguen construyendo paz desde el cuidado de la naturaleza, el cuidado de la familia”.El legado de la luz: de la tradición religiosa a la conciencia ciudadanaLa elección estratégica del 7 de diciembre, Día de las Velitas, dotó a la movilización de una potencia simbólica extraordinaria, transformando una tradición religiosa íntima en un grito público por la paz. El verdadero legado, como reflexionó Angélica Fernández, una de las participantes, es la conciencia que perdura:“Considero que ese tipo de encuentros nos invitan a promover diariamente la paz, a ser conscientes de que podemos cada uno de nosotros, desde nuestro diario vivir, construir la paz...Cada uno de nosotros puede encender también una vela hoy, pero también el alma para continuar en la búsqueda de la paz”.Así, el “Día Blanco por la Paz” del Cauca demostró que la respuesta más contundente a una violencia que se tecnifica y se recrudece es la unidad organizada y esperanzadora. La imagen del SOS iluminado, captada desde el cielo, que también es campo de batalla, se erige como un faro que guía el compromiso continuo de una sociedad que, frente al zumbido de la guerra, elige alzar la luz de la fe y la unión para construir un futuro en paz.Vea el informe audiovisual a continuación: