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papa francisco

Lun 23 Mayo 2022

La paternidad y maternidad: vocación a custodiar la vida

Por: Mons. José Libardo Garcés Monsalve - En el mes de mayo veneramos de manera especial a la Santí­sima Virgen María, Madre del Niño Jesús y con Ella celebramos con alegría la misión de las madres, que han permitido la vida de sus hi­jos, protegiendo, defendiendo y cus­todiando la vida humana en todas sus etapas. Asistimos a un momen­to histórico en el que la maternidad llega a considerarse un obstáculo para la realización de la mujer, sin embargo, es exactamente lo contra­rio, la maternidad es una vocación que viene del Señor, con la misión de custodiar la vida humana como regalo de Dios. En este orden de ideas, celebrar el día de la madre es reconocer una vocación y una misión que está ins­crita por Dios en el corazón de cada mujer y que realiza plenamente con la vocación y misión del padre, que a ejemplo de San José custodia la vida del nuevo ser que se gesta en el seno materno. El Papa Francisco así lo expresó en Amoris Laetitia cuan­do dijo: “Todo niño tiene derecho a recibir el amor de una madre y de un padre, ambos necesarios para su maduración íntegra y ar­moniosa. Respetar la dignidad de un niño significa afirmar su nece­sidad y derecho natural a una ma­dre y a un padre” (AL 172). Cada mujer ha recibido de Dios la vocación de acoger la vida, abrazar­la, protegerla, darla a luz, alimentar­la, sostenerla, acompañarla y de esa manera realizar su vida como mujer y madre, que descubre la belleza del nuevo ser humano que va crecien­do y desarrollando su ser de manera integral, con la ayuda, la compañía y la custodia del padre, que da al hijo la capacidad de enfrentarse al mundo. De esa manera paternidad y maternidad se complementan y aportan al crecimien­to y desarrollo de la vida humana. Así lo expresa el Papa Fran­cisco cuando afirma: “La madre, que ampara al niño con su ternura y compa­sión, le ayuda a des­pertar la confianza, a experimentar que el mundo es un lu­gar bueno que lo recibe, y esto per­mite desarrollar una autoestima que favorece la capacidad de intimidad y la empatía. La fi­gura paterna, por otra parte, ayuda a perci­bir los límites de la realidad, y se caracte­riza más por la orientación, por la salida hacia el mundo más amplio y desafiante, por la invitación al esfuerzo y a la lucha” (AL 175). Paternidad y maternidad hacen par­te de la vocación y misión del ser humano para conformar familia y para generar la vida humana, que se recibe en el hogar como don de Dios y que hay que respetar, custodiar, proteger y cuidar en todas las etapas de la existencia del ser humano. El cuidado paterno es tan importante como el materno y juntos contribu­yen al desarrollo armónico del niño. Así lo expresa el Papa Francisco: “Un padre con clara y feliz iden­tidad masculina, que a su vez combine en su trato con la mujer el afecto y la protec­ción, es tan necesario como los cuidados maternos. Hay roles y tareas flexibles, que se adaptan a las cir­cunstancias concretas de cada familia, pero la presencia clara y bien definida de las dos figuras, femeni­na y masculina, crea el ámbito más adecuado para la maduración del niño” (AL 175). De todo esto se desprende que la familia tal como Dios la quiso des­de el principio, un padre, una madre y unos hijos, con­tribuye a construir persona y socie­dad en armonía y equilibrio, dando a cada nuevo ser lo suficiente para su crecimiento y desarrollo sano, que permita en un futuro relacionarse con Dios, consi­go mismo, con los demás y con el mundo que lo rodea de manera sana y estable. Esto constituye un reconocimien­to de la paternidad y la maternidad como una contribución a la forma­ción de la sociedad, porque “una sociedad sin madres sería una so­ciedad inhumana, porque la ma­dres saben testimoniar siempre, incluso en los peores momentos, la ternura, la entrega, la fuerza mo­ral” (AL 174), pero una sociedad sin padres, sería carente de tenaci­dad y capacidad para la lucha; un matrimonio sin hijos, sería como un jardín sin flores, porque “el amor siempre da vida. Por eso, el amor conyugal no se agota dentro de la pareja. Los cónyuges, a la vez que se dan entre sí, dan más allá de si mismos la realidad del hijo, refle­jo viviente de su amor, signo per­manente de la unidad conyugal y síntesis viva e inseparable del pa­dre y de la madre” (AL 165). Estamos llamados a fortalecer la fa­milia como célula fundamental de la sociedad y como Iglesia doméstica, donde se genera, se protege, se de­fiende y se custodia la vida humana. “La familia es el ámbito no sólo de la generación sino de la acogida de la vida que llega como regalo de Dios” (AL 166). Que al celebrar en este mes de mayo a la Santísima Virgen María y al glorioso Patriarca san José, poda­mos reconocer la paternidad y la maternidad como una vocación y misión para custodiar la vida huma­na en todas las etapas. Que a ejemplo del hogar de Naza­ret, podamos fortalecer nuestras familias con vocación a la genera­ción y acogida de la vida, que ayuda a fortalecer la fe, la esperanza y la caridad, en el ejercicio de nuestra vocación y misión. En unión de oraciones, sigamos adelante. Reciban mi bendición. + José Libardo Garcés Monsalve Obispo de la Diócesis de Cúcuta

Sáb 21 Mayo 2022

Semana Laudato Si': Acciones para ser custodios de nuestra casa común

La Semana Laudato Si', las jornadas que marcarán el séptimo aniversario de la encíclica del papa Francisco sobre el cuidado de la creación, contará con una serie de celebraciones y actividades que se desarrollarán en algunas jurisdicciones del país, así lo dio a conocer el padre Rafael Castillo Torres, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS) - Caritas Colombia. El directivo advirtió que la Iglesia católica acoge con alegría la invitación hecha por el Santo Padre a la semana Laudato Si', que va del 22 al 29 de mayo. Esta tendrá apertura en Florencia - Caquetá, donde el arzobispo de esta ciudad, monseñor Omar Mejía Giraldo, presidirá la eucaristía desde la Catedral Nuestra Señora de Lourdes. Así también, señaló que en esta ocasión guiados por el obispo de Roma, serán tres los propósitos que muevan esta semana: Primero, el interés de todos por proteger la casa común; segundo, unir la familia humana, “porque todos estamos interconectados somos interdependientes”; y tercero propender de manera conjunta por un desarrollo humano integral y sostenible, que ponga la vida por delante y que tenga la centralidad en la persona humana. El padre Castillo indicó además que la Laudato Si', tiene que convertirse “en motivación interna, en espiritualidad y en camino acertado para ordenar las esperanzas de nuestros territorios desde esta opción fundamental que es el cuidado de la casa común”. “Nosotros desde el SNPS creemos que, esta semana Laudato Si' tiene que producir en la vida de la Nación, pero más concretamente en ese territorio privilegiado de Colombiana, como es la Amazonía, un nuevo paradigma propendiendo por el cuidado de la casa común”. En este contexto, advirtió que debemos comprometernos en aspectos como: un consumo más responsable, una distribución más equitativa, una producción menos agresiva y una debida absorción de los recursos “sin causar perjuicio a este bioma que Dios ha puesto en nuestras manos, no como depredadores abusivos sino como custodios”. Finalmente, hizo un llamado a participar activamente de las actividades que se programen con este fin: seminarios, conversatorios, webinar, paseos ecológicos, entre otros e hizo una invitación a trabajar con ahínco en el cuidado de la casa común. PROGRAMACIÓNSemana Laudato Si'⤵️ PROGRAMACIÓNSemana Laudato Si'

Lun 16 Mayo 2022

Mons. Luis Fernando Rodríguez asume como Arzobispo coadjutor en Cali

En una solemne eucaristía celebrada en la Catedral Metropolitana de San Pedro, este sábado 14 de mayo, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, asumió como Arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Cali. La eucaristía fue presidida por el arzobispo residencial de esta Jurisdicción, monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, quien durante su homilía resaltó las valiosas capacidades de trabajo, entrega y celo pastoral de monseñor Rodríguez, a lo largo de estos casi 8 años de servicio como obispo auxiliar en esta Iglesia particular. “Hemos caminado juntos con todo el pueblo de Dios durante estos casi 8 años de tu vida Episcopal en Cali, hemos recogido el valioso legado de nuestros hermanos antecesores y hoy nos disponemos juntos a consolidar con la gracia de la fidelidad y de la continuidad estos procesos en curso”, afirmó. El prelado aseguró que esta posesión canónica permitirá ahora hacer una lectura y revisar “el conjunto de los pasos dados y los que debemos dar aún para caminar con Jesús”. Insistió que para hacer esta tarea, “es necesario sentir como Iglesia y escuchar el clamor de los pobres y de la tierra”. Así también, agradeció al Papa Francisco su deferencia con esta Iglesia caleña y con él mismo, por haber designado a este obispo como coadjutor y futuro sucesor “tomado desde dentro de la entraña misma de nuestra Misión y construcción de iglesia”. Intervención de monseñor Luis Fernando Rodríguez Por su parte monseñor Luis Fernando Rodríguez, al presentar su saludo ante la comunidad dijo que recibía esta designación con humildad e inmensa gratitud, consciente de las responsabilidades que debe asumir ahora como coadjutor y en un futuro como residencial. “Estoy aquí ante ustedes, para que conmigo alabemos y bendigamos al Rey de la gloria y entendamos la realidad del misterio de fe que estamos viviendo con emoción. Hoy un sucesor de los apóstoles, llamado Luis Fernando, viene a acompañarlos y servirles en el nombre del Señor (…) no me queda sino dar gracias de rodillas al Altísimo y encomendar este camino al Señor, confiado en que Él actuará, me protegerá, más aun, nos protegerá y nos llevará por sus sendas de vida y de santidad”. Recordó que estos siete años de servicio en calidad de auxiliar han sido una verdadera escuela y le han permitido vivir de cerca las distintas realidades de esta Iglesia particular. “Aprovechaba cada instante para prepararme para cuando me llegara el día de ser obispo residencial, sin tener idea dónde sería”. Indicó que salir como obispo auxiliar e iniciar como coadjutor de la Arquidiócesis de Cali, es un nuevo paso para su vida episcopal y agregó “Esta nueva etapa la viviré con intensidad. Deseo caminar con ustedes, para escucharlos, para que soñemos juntos (...) Ensancharé mi corazón y mi mente para conocerlos y amarlos más, de manera que pueda estar mejor preparado para cuando me corresponda asumir la sucesión del muy apreciado Mons. Darío de Jesús Monsalve, a quien agradezco sus deferencias para conmigo”. Antes de concluir, expresó su sentido agradecimiento a Dios por esta designación, su gratitud al Santo Padre Francisco y al Nuncio Apostólico Luis Mariano Montemayor. Su saludo a los arzobispos, obispos, presbíteros y demás miembros del pueblo de Dios, religiosos, religiosas, fieles laicos, pidiendo de ellos sus oraciones por este nuevo encargo pastoral. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar intervención de Mons. Luis Fernando Rodríguez[/icon] Designación como arzobispo coadjutor de Cali Recordemos que el pasado 21 de abril, el Papa Francisco había designado a monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, como arzobispo coadjutor de la arquidiócesis de Cali. Con esta designación adquiere el derecho de suceder a monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, actual arzobispo residencial de esta Jurisdicción, cuando la Santa Sede acepte su renuncia. Monseñor Monsalve Mejía cumplirá el15 de marzo de 2023, los 75 años. Según lo estipula el canon 401 del Código de Derecho Canónico, todo obispo, al cumplir esta edad deberá presentar su renuncia protocolaria al Santo Padre.

Lun 16 Mayo 2022

SNPS: Anima a compartir las iniciativas para celebrar la Semana Laudato Si´ 2022

Acogiendo la invitación hecha por el Papa Francisco para celebrar la Semana Laudato Si´ 2022, la Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social (SNPS), anima a todos los fieles católicos para que se unan a este evento mundial que tendrá como tema central: “Escuchar y caminar juntos” y como lema: “Unir a la familia humana para proteger nuestra Casa Común”. La Semana Laudato Si’ 2022, que se celebrará del 22 al 29 de mayo, marcará el séptimo aniversario de la histórica encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la creación. En este contexto, el padre Rafael Castillo Torres, director del SNPS, ha enviado un mensaje donde invita a participar de las diferentes actividades que se programen “para seguir llevando Laudato Si’ a la vida, cuidar de los más vulnerables, y actuar ante el desafío de la emergencia climática y la crisis ecológica”. La oficina de comunicaciones del SNPS ha dispuesto de un enlace para que las jurisdicciones eclesiásticas, zonas de pastoral, vicarías, parroquias, movimientos apostólicos, capellanías, instituciones educativas, registren y compartan las iniciativas que tienen previstas para animar esta jornada (videos, historias de vida, testimonios, entre otros). [icon class='fa fa-download fa-2x'] Registro de actividades AQUÍ[/icon] El Secretariado Nacional Cáritas Colombiana, se une a esta semana realizando diferentes acciones para seguir contribuyendo al cuidado de nuestra casa común bajo el lema “Cuida y conoce tu casa común”, para conocer todos estos espacios se pueden visitar las redes sociales @PastoralSocialc y las redes sociales de @REPAMColombia. Así mismo, se puede visitar la página https://laudatosiweek.org/, donde se podrá consultar y conocer las actividades, eventos y acitividades de formación en diferentes temáticas de interés. Acceda a los insumos comunicativos de la semana laudato si’[icon class='fa fa-download fa-2x'] PIEZAS PARA REDES[/icon] [icon class='fa fa-download fa-2x'] CONOZCA LAS CARTILLAS AQUÍ[/icon] Sobre la carta Encíclica Laudato Si’ Laudato si' ​ es el título de la segunda encíclica del papa Francisco, firmada el 24 de mayo, Solemnidad de Pentecostés, del año 2015, y presentada el 18 de junio del mismo año.​ Esta carta cuenta con importantes enseñanzas y llamados al cuidado y respeto con la creación. La encíclica aborda seis capítulos, los cuales son: lo que le está pasando a nuestra casa, el evangelio de la creación, raíz humana de la crisis ecológica, una ecología integral, algunas líneas de orientación y acción, y educación y espiritualidad ecológica. Laudato Si´ busca seguir fortaleciendo la toma de conciencia, la responsabilidad y el compromiso frente a lo que está sucediendo en el planeta. Se deben proteger los bienes comunes y reaccionar de manera inmediata a todas las crisis socio ambientales. El Papa Francisco, reconoce a las personas que están garantizando el cuidado de la casa común, pero recuerda que aún se deben realizar muchos cambios en la cotidianidad para que las consecuencias de los malos hábitos dejen de tener repercusiones en el medio ambiente, “Sabemos que las cosas pueden cambiar”.

Vie 13 Mayo 2022

"Los migrantes no son invasores, su contribución enriquece la humanidad"

Así lo resalta el Papa Francisco en su mensaje para la 108 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, presentado este jueves 12 de mayo por la Oficina de Prensa de la Santa Sede y que titula: «Construir el futuro con los migrantes y los refugiados». Un nuevo y sentido llamado hace el Pontífice para cambiar el enfoque y la percepción de los hermanos migrantes, que pone la mirada en los acontecimientos actuales, las "tribulaciones de los últimos tiempos que nos llaman a renovar nuestro compromiso con la construcción de un mundo donde todos podamos vivir dignamente en paz". Nadie debe ser excluido "La inclusión de las personas más vulnerables es una condición necesaria para obtener la plena ciudadanía", dice el Papa. Es necesario "acoger la salvación de Cristo, su Evangelio de amor, para que se eliminen las desigualdades y discriminaciones del mundo presente (...) Nadie debe ser excluido". Continúa, "en efecto, el proyecto de Dios es esencialmente inclusivo" y "sitúa en el centro a los habitantes de las periferias existenciales". Construir el futuro con los migrantes y los refugiados Se hace necesario "reconocer y valorar lo que cada uno de ellos puede aportar al proceso de edificación". En este sentido, observa el obispo de Roma, "la historia nos enseña que la aportación de los migrantes y refugiados ha sido fundamental para el crecimiento social y económico de nuestras sociedades. Y lo sigue siendo también hoy". El Pontífice señala que si bien, "la presencia de los migrantes y refugiados representa un enorme reto", también es "una oportunidad de crecimiento cultural y espiritual para todos". Gracias a ellos "podemos madurar en humanidad y construir juntos un ‘nosotros’ más grande". Esto genera "espacios de confrontación fecunda entre visiones y tradiciones diferentes" y descubrimos "la riqueza que encierran religiones y espiritualidades desconocidas para nosotros". Finalmente, el Papa Francisco hace un llamado a todos los creyentes, de manera especial a los jóvenes: "No podemos dejar a las próximas generaciones la responsabilidad de decisiones que es necesario tomar ahora, para que el proyecto de Dios sobre el mundo pueda realizarse y venga su Reino de justicia, de fraternidad y de paz". El mensaje concluye con una oración en la que Francisco pide a Dios que "donde haya exclusión, florezca la fraternidad" y que todos seamos "constructores de tu Reino", junto a "todos los habitantes de las periferias". 108 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado [icon class='fa fa-download fa-2x'] DESCARGAR[/icon]

Jue 5 Mayo 2022

Mensaje para la 59ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

Con motivo de la 59ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que la Iglesia Católica celebra este próximo domingo 08 de mayo, cuarto domingo de Pascua, el Papa Francisco envió un mensaje titulado: “Llamados a edificar la familia humana”. “Mientras los vientos gélidos de la guerra y de la opresión aún siguen soplando, y presenciamos a menudo fenómenos de polarización, como Iglesia hemos comenzado un proceso sinodal”. Con estas palabras el Pontífice manifiesta: “Sentimos la urgencia de caminar juntos cultivando las dimensiones de la escucha, de la participación y del compartir”. Y afirma: “Junto con todos los hombres y mujeres de buena voluntad queremos contribuir a edificar la familia humana, a curar sus heridas y a proyectarla hacia un futuro mejor”. A la vez que ofrece su reflexión sobre el amplio significado de la “vocación”, en el contexto de una Iglesia sinodal que se pone a la escucha de Dios y del mundo. Llamados a ser todos protagonistas de la misión De la sinodalidad, Francisco escribe que “el caminar juntos es una vocación fundamental para la Iglesia, y sólo en este horizonte es posible descubrir y valorar las diversas vocaciones, los carismas y los ministerios”. “Sabemos – afirma – que la Iglesia existe para evangelizar, saliendo de sí misma y esparciendo la semilla del Evangelio en la historia”. Por lo tanto, dado que “la misión es posible haciendo que cooperen todos los ámbitos pastorales, involucrando a todos los discípulos del Señor”, el Papa añade: “Es necesario cuidarse de la mentalidad que separa a los sacerdotes de los laicos, considerando protagonistas a los primeros y ejecutores a los segundos, y llevar adelante la misión cristiana como único Pueblo de Dios, laicos y pastores juntos. Toda la Iglesia es comunidad evangelizadora”. Llamados a ser custodios unos de otros, y de la creación De la palabra “vocación” Su Santidad explica que no debe “entenderse en sentido restrictivo”, referida sólo a los que siguen al Señor en el camino de una consagración particular, puesto que: “Todos estamos llamados a participar en la misión de Cristo de reunir a la humanidad dispersa y reconciliarla con Dios. Más en general, toda persona humana, incluso antes de vivir el encuentro con Cristo y de abrazar la fe cristiana, recibe con el don de la vida una llamada fundamental”. Además, recuerda que “todos llamados a ser custodios unos de otros, a construir lazos de concordia e intercambio, a curar las heridas de la creación para que su belleza no sea destruida”. “En definitiva, a ser una única familia en la maravillosa casa común de la creación, en la armónica variedad de sus elementos”. Llamados a acoger la mirada de Dios El Santo Padre indica que “a esa gran vocación común se añade la llamada más particular que Dios nos dirige a cada uno, alcanzando nuestra existencia con su Amor y orientándola a su meta última, a una plenitud que supera incluso el umbral de la muerte”. Al respecto recuerda que a Miguel Ángel Buonarroti se le atribuyen las palabras “todo bloque de piedra tiene en su interior una estatua y la tarea del escultor es descubrirla”. De ahí su analogía: “Si la mirada del artista puede ser así, cuánto más lo será la mirada de Dios, que en aquella joven de Nazaret vio a la Madre de Dios; en el pescador Simón, hijo de Jonás, vio a Pedro, la roca sobre la que edificaría su Iglesia; en el publicano Leví reconoció al apóstol y evangelista Mateo; y en Saulo, duro perseguidor de los cristianos, vio a Pablo, el apóstol de los gentiles”. “Su mirada de amor siempre nos alcanza, nos conmueve, nos libera y nos transforma, haciéndonos personas nuevas”. También señala que, así como existe la “santidad de la puerta de al lado” (cf. Exhortación apostólica Gaudete et exsultate, 6-9), “también la vocación es para todos, porque Dios nos mira y nos llama a todos”. “Así nos mira Dios, en cada uno de nosotros ve potencialidades, que incluso nosotros mismos desconocemos, y actúa incansablemente durante toda nuestra vida para que podamos ponerlas al servicio del bien común”. Llamados a responder a la mirada de Dios Por otra parte, Francisco no olvida destacar que “la mirada amorosa y creativa de Dios nos ha alcanzado de una manera totalmente única en Jesús”. Y tras recordar el relato del joven rico, en el que el evangelista Marcos dice: “Jesús lo miró con amor”, el Papa escribe que “esa mirada llena de amor de Jesús se posa sobre cada una y cada uno de nosotros”. Por esta razón sugiere: “Hermanos y hermanas, dejémonos interpelar por esa mirada y dejémonos llevar por Él más allá de nosotros mismos. Y aprendamos también a mirarnos unos a otros para que las personas con las que vivimos y que encontramos – cualesquiera que sean – puedan sentirse acogidas y descubrir que hay Alguien que las mira con amor y las invita a desarrollar todas sus potencialidades”. Experiencia del doctor Gregorio Hernández Cisneros Asimismo, el Santo Padre menciona la experiencia del doctor Gregorio Hernández Cisneros, quien “mientras trabajaba como médico en Caracas, Venezuela, quiso ser terciario franciscano” y posteriormente monje y sacerdote, aunque la salud no se lo permitió por lo que “se dedicó sin reservas a los enfermos afectados por la epidemia de gripe llamada ‘española’, que en esa época se propagaba por el mundo”. Se trata – afirma Francisco – de un “testigo ejemplar de lo que significa acoger la llamada del Señor y adherirse a ella en plenitud”, que fue beatificado hace un año. Convocados para edificar un mundo fraterno Por último, el Papa añade que, como cristianos, no sólo somos “interpelados personalmente por una vocación, sino también con-vocados”. “Somos como las teselas de un mosaico, lindas incluso si se las toma una por una, pero que sólo juntas componen una imagen”. “Brillamos, cada uno y cada una, como una estrella en el corazón de Dios y en el firmamento del universo, pero estamos llamados a formar constelaciones que orienten y aclaren el camino de la humanidad, comenzando por el ambiente en el que vivimos”. He aquí escribe el Pontífice “el misterio de la Iglesia que, en la coexistencia armónica de las diferencias, es signo e instrumento de aquello a lo que está llamada toda la humanidad” (...) “Por eso la Iglesia debe ser cada vez más sinodal, es decir, capaz de caminar unida en la armonía de las diversidades, en la que todos tienen algo que aportar y pueden participar activamente”. “Toda vocación en la Iglesia – concluye el Papa – y en sentido amplio también en la sociedad, contribuye a un objetivo común: hacer que la armonía de los numerosos y diferentes dones que sólo el Espíritu Santo sabe realizar resuene entre los hombres y mujeres”. “Sacerdotes, consagradas, consagrados y fieles laicos caminamos y trabajamos juntos para testimoniar que una gran familia unida en el amor no es una utopía, sino el propósito para el que Dios nos ha creado”. Por todo esto el Santo Padre invita a rezar “para que el Pueblo de Dios, en medio de las dramáticas vicisitudes de la historia, responda cada vez más a esta llamada. Invoquemos la luz del Espíritu Santo para que cada una y cada uno de nosotros pueda encontrar su propio lugar y dar lo mejor de sí mismo en este gran designio divino”. Fuente: Agencia Vatican News [icon class='fa fa-download fa-2x'] Leer mensaje 59ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones[/icon]

Mar 3 Mayo 2022

Mensaje de los obispos para la quinta “Jornada Nacional de Reconciliación”

En el marco de la quinta “Jornada Nacional de Reconciliación”, que se desarrollará este 3 de mayo, día de la “Exaltación de la Santa Cruz”, los obispos han enviado un mensaje al pueblo colombiano para que "con empeño y oración, se mantenga el compromiso de ser artesanos del perdón, la reconciliación y la paz". Con esta jornada indican los prelados "celebramos los pasos que, como sociedad colombiana, hemos dado en la construcción de la reconciliación y la paz" y observan que sigue siendo un reto, "para cada uno, confiar en que se pueda dar un paso más en este camino que nos conduce a reconocer la centralidad liberadora que conlleva la verdad". Al evocar las palabras del Papa Francisco, durante su visita a Villavicencio, en septiembre 8 de 2017: “Queridos colombianos: no tengan miedo a pedir y a ofrecer el perdón. No se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades. Es hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias. Es la hora para desactivar los odios, y renunciar a las venganzas, y abrirse a la convivencia basada en la justicia, en la verdad y en la creación de una verdadera cultura del encuentro fraterno”, invitan a los ciudadanos para que continúen dando pasos en esta dirección. El comunicado está firmado por monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC); monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, OP., arzobispo de Popayán y vicepresidente de la CEC; y monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la CEC. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar comunicado AQUÍ[/icon] “Jornada Nacional de Reconciliación” En la asamblea plenaria extraordinaria de noviembre de 2017, cuando se reunieron los obispos para profundizar y aplicar el Magisterio del Papa Francisco con ocasión de su reciente visita a Colombia, se aprobó por unanimidad el “Día Nacional por la Reconciliación”, para que se desarrollara el 3 de mayo de cada año en la celebración de la fiesta de la “Exaltación de la Santa Cruz”. Claves para vivir la jornada de la Reconciliación Desde aquel primer Día de la Reconciliación, en 2018, se mantienen vigentes las cuatro claves propuestas por la Conferencia Episcopal de Colombia para vivir de forma activa esta jornada. Ellas son: 1. Tenemos necesidad de reconciliación; 2. No nos cansemos de orar por la reconciliación; 3. Hagamos un compromiso serio de reconciliación; 4. Cultivemos, cuidemos y promovamos los valores que nos disponen a vivir la reconciliación. Encuentra también Subsidio: “Día Nacional por la Reconciliación”[icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]

Jue 28 Abr 2022

Subsidio: Iglesia anima “Día Nacional por la Reconciliación”

Con motivo de la visita apostólica del Papa Francisco a Colombia y del Gran Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional, en septiembre de 2017, los obispos de Colombia acordaron instituir el Día Nacional por la Reconciliación, el tres de mayo, Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, Según lo ha expresado el episcopado, este será un espacio "para que, a través de la oración, la reflexión y el encuentro, los colombianos propiciemos experiencias de amor y misericordia de Dios Padre que nos reconcilia con Él mismo, con los hermanos, con la naturaleza y con nosotros mismos y, así́, nos convirtamos en protagonistas más creíbles de procesos de construcción de paz". Para animar esta celebración el Departamento de Liturgia, del Secretariado Permanente del Episcopado (SPEC), ha elaborado un subsidio que facilitará la vivencia de este momento especial durantela eucaristía o en grupos pastorales. Este año el subsidio se articula en cuatro partes: la primera, guía para la celebración de la Santa Misa; la segunda, la oración de los fieles; la tercera, una oración por la paz de Colombia; la última, esquema para el ejercicio de los mil Jesús. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar SUBSIDIO[/icon] “Día Nacional por la Reconciliación” En la asamblea plenaria extraordinaria de noviembre de 2017, cuando se reunieron los obispos para profundizar y aplicar el Magisterio del Papa Francisco con ocasión de la visita que hizo el Pontífice a Colombia, se aprobó por unanimidad el “Día Nacional por la Reconciliación”, para que se desarrollara el 3 de mayo de cada año en la celebración de la fiesta de la “Exaltación de la Santa Cruz”. Valga este día para recordar el gran “Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional” que tuvo lugar en Villavicencio, el 8 de septiembre de 2017. Allí, el Santo Padre exclamó en su discurso: “Colombia, abre tu corazón de pueblo de Dios, déjate reconciliar. No le temas a la verdad ni a la justicia. Queridos colombianos, no tengan miedo a pedir y a ofrecer el perdón. No se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades. Es hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias. Es la hora para desactivar los odios, y renunciar a las venganzas, y abrirse a la convivencia basada en la justicia, en la verdad y en la creación de una verdadera cultura del encuentro fraterno. Que podamos habitar en armonía y fraternidad, como desea el Señor”. Claves para vivir la jornada de la Reconciliación Desde aquel primer Día de la Reconciliación, en 2018, se mantienen vigentes las cuatro claves propuestas por la Conferencia Episcopal de Colombia para vivir de forma activa esta jornada. Ellas son: 1. Tenemos necesidad de reconciliación; 2. No nos cansemos de orar por la reconciliación; 3. Hagamos un compromiso serio de reconciliación; 4. Cultivemos, cuidemos y promovamos los valores que nos disponen a vivir la reconciliación.